En este monólogo, el autor plantea que los hombres son los verdaderos protectores y creadores de las normas sociales que favorecen a las mujeres. Afirma que los hombres establecen y aplican leyes que benefician a las mujeres, que el sistema judicial otorga sentencias más leves a las mujeres y que existen numerosos programas sociales que las respaldan. Señala que los hombres, a diferencia de las mujeres, carecen de apoyo psicológico y social, y que sus problemas no pueden ser compartidos sin ser usados en su contra. El discurso también menciona que en la guerra y en la defensa nacional predominan los hombres, aunque reconoce que también existen órdenes de mujeres gobernantes. Finalmente, invita a los oyentes a comentar sus opiniones y promociona un libro y un sitio web (manloprojekt.com) para desarrollar una “masculinidad más auténtica”.
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¿Quiénes son más buenos, nosotros o ellas? Vamos a abrir debate porque ellas se la pasan acusándonos todo el tiempo. Para empezar, todos sabemos lo que a un hombre le pasa en prisión cuando abusa de una mujer. No solo es famoso, es canon. Igual en la calle, si ves que un hombre está golpeando a una, inmediatamente te metes. Esas no son leyes, esas son reglas sociales diseñadas por nosotros, hombres trayendo justicia contra otros hombres. Yo nunca he visto mujeres traer justicia a lo que hacen otras mujeres. Ellas juran y perjuran lo difícil que la tienen. Sin embargo, en todos lados y algún tipo de colchón social. Puede ser tan sencillo como que un cabrón que anda atrás de ella les eche la mano a salir de cualquier problema. Obviamente el papá siempre la va a recibir, pero incluso socialmente se crean un chingo de programas que las protegen, incluyendo casos en el que hasta solo por promiscuidad se volvieron madres solteras y aún así hay apoyos. Es la vida diaria de un hombre saber que nadie va a venir a ayudarte, ni siquiera psicológicamente. No puedes contar tus problemas ni a tu propia mujer porque te ven débil. De hecho, es muy común que lo terminen usando en tu contra, lo que les contaste. Esto es conocimiento general. De hecho, poniéndolo en una perspectiva ya muy completa, no hay un solo motivo por el que las mujeres tengan derechos o libertades más que por la bondad del hombre. Somos no solo los que creamos las leyes que las protegen, además somos los mismos que las aplicamos, hombres verificando que otros hombres se comporten de manera correcta con ellas. Creamos acuerdos sociales que en el caso de pareja, en el caso de familia, las siguen protegiendo aún si el hombre falta. Si falta en su palabra, la ayuda económicamente. Si falta en existencia, pues hasta inventamos los seguros de vida. Es más, hasta si ganamos la lotería lotería, es muy común que lo usemos para mejorar la calidad de vida de nuestra familia. Estadísticamente está comprobado que ellas lo usan para buscarse otra vida. En cuanto a los abusos físicos o mentales, esos existen prácticamente a la par en ambos lados, igual que todos los demás crímenes. La diferencia es que ellas reciben normalmente 3 veces menos el tipo de sentencia que recibimos nosotros por los mismos crímenes. Nada más ellas sí nos llevan ventaja desde siendo niños, eso lo hacen mucho más. Podríamos hablar de las guerras, pero pues en ambos lados, de los que atacan y los que protegen, están los hombres. Y la realidad es que ambos son ejércitos que están diseñados para proteger a la nación, y cuando atacan nuevamente es porque de alguna manera están defendiendo. Pero la realidad es que nomás está siguiendo órdenes, y ese tipo de órdenes también ha habido de mujeres gobernantes. ¿Qué es lo que tú crees? ¿Cuáles son tus opiniones? Déjalo en los comentarios. Si te interesa tener una masculinidad más auténtica, puedes suscribir el libro Sé Ese Tipo de Hombre en manloprojekt.com.