The video features a conversational exchange between two speakers (A and B) who discuss how men should manipulate women in romantic or sexual contexts. They argue that men must think like their female counterpart, claiming that most women are “witches” who believe in esoteric ideas such as astrology and that they are unaware of their own deception. The speakers advise men to mentally rehearse kissing, sex, or intercourse before meeting a woman, to “reflect” the image they want the woman to see, and to assume that women will not truthfully disclose their sexual history. The dialogue is peppered with vulgar language, sweeping misogynistic generalizations, and a dismissive attitude toward women’s agency, presenting these manipulative tactics as essential for male success.
Chapters
de She Wants Revenge, una que se llama... ¡Ay, cabrón! Tear You Apart, ¿no? She Wants Revenge, Tear You Apart, ¿no? Que ese me pone como en el mood, ¿no?
Tienes que pensar cómo piensa el enemigo para darte a entender.
Es una parte súper importante, o sea, cómo piensa mi contraparte, ¿no?
En mi proyecto de gobierno, la mayoría de la gente que me ha buscado para hacer alguna revolución, resistencia, como lo estamos haciendo, se pone a pensar como ciudadano. Yo pienso como político, no sé, para chingarme a los políticos me pongo a pensar como político. Bueno, eso empezó desde las mujeres. Me pongo a pensar cómo piensa una mujer y pónganle mucha atención a este detalle. Las mujeres creen en un montón de pendejadas, güey.
O sea, las mujeres se creen etéreas, místicas, güey.
O sea, casi aunque no lo digan, no, casi el 100% de las mujeres se creen brujas de alguna manera, mamón, el pedo, no.
O sea, todas que se creen brujas mágicas, sanadoras, bla, bla, bla, no.
Y por lo mismo se creen muchas cosas esotéricas, ¿no?
Los signos zodiacales, las cartas astrales, y entre esas cosas incluye que los ojos son el reflejo del alma, ¿no?
Entonces, hola, G, sumamente—
¿Qué onda, Greta?
Sumamente importante que cuando tú estés viendo a una mujer le reflejes lo que tú quieres que ella vea. Entonces, mi recomendación es, desde antes de que vayas, de que la recojas o de que te veas con ella, Ya estés mentalizándote, güey, que no mames, qué rico, no, o sea, voy a salir con una morra que me gusta y o sea, no me la voy a cachondear, no me la voy a hacer.
No sé en qué nivel estén, no sé si nunca se han besado siquiera una chica, pero bueno, ya, o sea, si se imaginan que se la van a besar, bésensela. Si ya se han fajado morras, pues imagínense que se la van a fajar.
Y si ya cogen morras, pues imagínense que se la van a coger, no.
Sumamente importante que no crean que este no es ese tipo de morra, O sea, yo sé, Isa, y las mentorías personalizadas que me tocan, no.
Yo sé, Isaí, que mira, yo sé que hay morras que sí caen en la primera cita, güey, que sí aflojan, pero esta no es una de ellas.
Chinguen a su madre, no todas caen.
Otra cosa es que lo digan, no, otra cosa es que lo digan, pero todas caen. Por eso me hace bien pendejo que los hombres me digan: oye, güey, ¿y es importante preguntarle a una morra así cómo le saco que con cuántas personas han estado? Te valga madre, güey, no, porque no te va a decir la verdad.
O sea, si hay algo que jamás te vas a poder creer, güey, es que una morra te diga exactamente lo que ella ha hecho, no, porque ni siquiera Pues ni siquiera ellas creen en lo que están haciendo, no.
O sea, si ellas te engañan, no creen que te estén engañando. Si ellas mienten, no creen que te estén mintiendo. O sea, las morras no mienten, güey, de acuerdo a ellas, no. O sea, sí están mintiendo, pero como todo lo justifican de manera emocional, pues ellas no creen que estén mintiendo, no.
Entonces, güey, no, pon atención con quién estás hablando. Siempre es sumamente importante.