
In this Spanish‑language coaching call, a mentor (Speaker A) guides a 18‑year‑old mentee (Speaker B) who struggles with low self‑confidence tied to his short height, irregular sleep, poor nutrition, and negative social experiences at work and school. The mentor emphasizes that true confidence comes from feeling prepared, which is achieved through daily practice of five core disciplines: physical, intellectual, social, economic, and spiritual. He advises waking up early (around 5 am), performing minimum daily actions in each discipline, and using mental rehearsal to anticipate and counter common insults (“chaparro”) with prepared witty responses. The conversation also references the “Universidad del Hombre” and the “Reto 100 de 100” programs as theoretical back‑bones, and sets concrete homework: write 40‑50 scripted replies to chaparro comments, draft a structured daily routine with minimum tasks, and schedule follow‑up calls. The mentor stresses eliminating “dead time,” maintaining momentum, and treating social interactions like a chess game to steer outcomes. The mentee shares his chaotic daily schedule, lack of direction, and past work experience in a restaurant where he faced height‑based mockery. The session ends with a plan for regular check‑ins and a request for unlimited access to a “clon” AI tool.
Chapters
¿Cómo está?
Bien, ¿y usted?
Bien.
¿Qué anda haciendo?
¿De paseo?
Pues algo así, porque es que en mi casa no puedo hablar, como que como mucho ruido, luego llegan los primos chiquitos y comparto cuarto con mi hermano, entonces como que privacidad ahí no hay. Eso me permite caminar.
Entendido, muy bien. Sirve que haces tus 10.000 pasos. Bueno, mira, una de las cosas que a ti te preocupan es mejorar tu confianza, ¿no?
Sí, mi confianza.
Entonces, a ver si se apago este y me puedo poner los lentes, porque yo traigo los lentes. Así, así ya no se refleja. Entonces, quieres mejorar tu confianza. Claro, obviamente pues también te interesan las morras, ¿no? En todo caso, sí, obvio. Mira, la confianza tiene diferentes vertientes, ¿no? Pero la más real, la más fuerte, es la de la mejor manera de para confiar en ti mismo es sentirte preparada. Es la manera que más puedes confiar en ti. Para mí, una manera, una de las mejores maneras de ejemplificarlo es hablando acerca de los maestros de Muay Thai o de jiu-jitsu o lo que sea, ¿no? Esos cabrones, en vez de ser gente bien violenta, agresiva, prepotente, arrogante, llevada, güey, al contrario, normalmente son los más tranquilos, ¿no? ¿Por qué? Porque, güey, no se sienten en peligro en ningún momento. O sea, si algo sucede, están preparados, ¿no? Para partirse su madre. Entonces, la manera más fuerte de sentirse preparado como hombre, que es lo que importa, no sé si una mujer se puede sentir preparada, pero como hombre, la manera más importante es irte preparado A mí se me hace así invariable, no. Así, a huevo, es a través de que tú sientas que te estás acercando de manera inevitable, que esa es una palabra que me importa mucho, te acercando de manera inevitable a convertirte en el hombre en el que te quieres convertir.
¿Por qué?
Pues porque para mí sentirme preparado no incluye, por ejemplo, saber limpiar un pez, ¿no?
Claro.
Saber desollar un animal. ¿Debería de saberlo? Se me hace buena idea, pero hacerlo no me va a sentir más seguro, ¿no? No me va a hacer sentir más seguro. Hay personas para las que sí, pero para convertirte en el hombre que te quieres convertir, aunque tú y yo hagamos diferentes actividades, lo principal son las 5 disciplinas que tienen que ser diarias. Puedes hacer más, Pero las 5 disciplinas diarias importan bien cabrón. Entonces, ¿cuáles son las disciplinas diarias? Pues la disciplina física, la disciplina intelectual, la disciplina social, la disciplina económica y la social, ¿no? Entonces, lo que más importa es la información que tu mente recibe. ¿Qué información debe recibir tu mente? De que sí o sí tú jamás te abandonas. Puta, es importantísima, ¿no? ¿Qué información debe recibir tu mente? Que sí o sí tú cumples con tu palabra. Puta, ¿no? ¿Y con quién cumples tu palabra? Pues así, para empezar, para empezar, para empezar, a ti mismo. O sea, esa es la más importante de todas. Es prácticamente imposible que alguien le cumpla a los demás y no se cumpla a sí mismo. Al mismo tiempo de que es prácticamente imposible que alguien se cumpla a sí mismo y no le cumpla a los demás. O sea, cumplirte a ti mismo, lo más importante, ¿no? Para que tu vida tenga fuerza. Sí, cuando tú te cumples a ti mismo, le estás diciendo a tu mente que puede confiar en ti. Que tú dices que vas a hacer algo y lo haces, pues, ¿no? Una de las mejores maneras de mantener esa mentalidad de que te cumples a ti mismo es que en tu día a día trates tú normalmente de superarte en cada una de tus disciplinas. Pero si no es posible, por lo menos que sí les des mantenimiento. ¿Qué significa darles mantenimiento? Que por lo menos cada una de esas disciplinas hagas un poquito de ellas, el mínimo, ¿no? Por lo menos el mínimo. A lo mejor no puedes ir a entrenar una hora al gimnasio, a lo mejor no puedes salir a correr y hacer este jiu-jitsu, ¿no? Y no sé, pero 15 minutos de calistenia sí puedes, de lagartija, de sentadillas, de más así, ¿no? Lo mismo con la espiritualidad. A lo mejor no tienes una hora para meditar, pero sí puedes tú estar 15 minutos al día, estar en la mañanita, no, tempranito, estar haciendo un rezo, cierta oración. Oye, please, agua, por favor. Sí, ciertas oraciones. Con gas sería mejor, por favor. A lo mejor repetir un mantra, repetir un sutra, quién sabe, ¿no? La que a ti te guste, la que se te acomode más, la que sientas más cercana a ti. Pero, o sea, a lo mejor no puedes leer un libro completo en la mañana, pero sí te lees un capítulo, o a lo mejor sí te lees 2 páginas, ¿no? En la mañana, no sé. Pero hay cosas en que sí puedes hacer muy temprano La preferencia es que te despiertes por lo menos una hora y media nuevamente antes de lo que te despertabas, si es posible a las 5 de la mañana. ¿Por qué a las 5 de la mañana? Porque a esa hora nadie está chingando. A esa hora nadie se mete en tu pinche rutina.
A esa hora nadie está despierto.
Nadie está chingando, no, nadie se mete en tu rutina, nadie te trajo sus pinches pedos, nadie te trajo sus urgencias, sus problemas. Nada, güey. Chinguen a su madre. No, tú es ahora puedes garantizar hacer aunque sea el mínimo de tu rutina física, aunque sea el mínimo de tu rutina espiritual, aunque sea el mínimo de tu rutina intelectual. La económica, pues güey, o sea, al trabajar es trabajar, no. Eso lo vas normalmente, lo vas a hacer en el día. Tú trabajas, no.
Pues trabajaba, de hecho Como recientemente cumplí los 18, este, bueno, recientemente, así como 5 meses ya, pero como pues luego, luego que cumplí los 18 me quise meter a trabajar. Entonces, este, ahí hablé con un amigo, ese amigo me metió a un restaurante, estuve trabajando como por 3 meses y pues la verdad no, no me sentí cómodo ahí en ese trabajo. Porque pues yo siento que es mi principal como dilema mío, que yo a veces digo pues que tengo como que confianza, pero mismo no tengo confianza. Pero todo se baja que pues yo no soy de alta estatura, pues yo creo que mido como unos 54, creo. Entonces este, eso me ha afectado bastante desde los 12, porque desde los 12 estoy así. Entonces, como desde ahí para adelante, no, no me gustan, pero si no lo vieran mal, tal vez los usaría. Pero este, como te digo, no, básicamente nunca, nunca me he sentido así confiado en mí mismo. Y cuando entré a este trabajo, pues lo primero que siempre es comentarios de cómo te ves, no. O sea, mi amigo el que me recomendó ahí está de mi misma estatura, entonces como que yo dije bueno, o sea, no va a haber tanto, tanto problema. Pero cuando llegué y luego lograron comentarios de ah, el chaparrito, esto, aquello, o sea, siempre me decían que no alcanzaba las cosas porque habían unos estantes bueno, para mí grandotes, ¿no? Claro. Y yo no lo podía alcanzar a menos de que me subieran una escalerita. Entonces siempre me hacían como la burla de esa, es que no alcanza. O es lo mismo que tú me dijiste, es una muchacha ahí con la que me llevaba muy bien, me decía que ella me prestaba sus tacones y para yo pueda alcanzar las charolas. Pues la verdad es que yo no sé qué decir. La verdad, en ese momento, no, yo te voy a ser sincero, yo nada más me reía porque la verdad no, nunca generé como un mecanismo de defensa de estas formas de que me digan que soy chaparro o algo así. Siempre fue de que pues me río o simplemente le digo no digas eso o tal vez después, otro día. Siempre ha sido así que no, nunca me he puesto como a tomarlo, como dirigirlo a otro lado o hacer menos el comentario. O sea, que siempre ha sido de que yo como que lo evito, pero de esa forma que no, que no sirve, pues. Y por eso siempre me lo siguen diciendo, de que soy chaparro. Y también por eso es una primera razón de las que me salí. Pero pues mi objetivo principal con el dinero era comprarme la mentoría. Entonces luego, luego fue para eso, le dije a mi mamá: oye, préstame tu tarjeta, porque como no tengo tarjeta yo todavía, y yo: oye, préstame tu tarjeta, voy a comprar algo importante para mí. Y pues aquí estoy, no, pero solo fue como 3 meses y la verdad no me gustó la experiencia, por eso Iba todos los días a pesar de que no me gustara, porque pues eran comentarios así siempre. No había día que no faltara alguien que me dijera: "No, está chiquito" o cualquier tipo de esas cosas.
Mira, voy a decir algo. Una de las maneras más normales más comunes de llevarte entre hombres, güey, es a través de ser, bueno, de congeniar con hombres, es a través de ser llevado. Y güey, eso va a pasar no importa la estatura, güey, que tengas, el físico que tú tengas, vale madre, güey, te van a decir algo, güey. Y la única manera en la que tú te metes en ese, en ese mundo de manera victoriosa, güey, no es teniendo la estatura o más bien el físico correcto, es teniendo la actitud correcta. O sea, te dicen, ah, cabrón, pues cárgame, cabrón, si tanto pinchingón eres, güey, tanto te importa, pues cárgame, cabrón, levántame, ¿no? Y te pones así, nada, güey, ¿no? ¡Ale, mi chaparrito! No alcanza acá, pero alcanza para tu jefa, güey. Esa sí la alcanza, cabrón. Ya doblada mide menos que yo, ¿no? Obviamente con gracia, ¿no? Oye, ¿te presto mis tacones?
¡Nah!
¿Qué pasó? Luego vas a ver que me quedan mejor a mí. Ya se ve que eres bien celosa, eres re envidiosa, ¿no? Y además, ¿qué tal que te huelen las patas? ¡Chinga su puta madre!
¿No? Sí.
Entonces ahí es cuando: ¡Ah, no más, Alex!
¿No? Ya.
Se la cotorrea, no. Ahí es cuando te metes, güey, a ese mundo, te metes con ese grupo. Cuando tú, en vez de rechazar, en vez de bloquear, en vez de esquivar, incluso al contrario, lo usas, no, le das la vuelta. Ves que te vale ahí, güey. La gente, el que quieras, güey. Aunque si me salgas con la mamada de Henry Cavill, güey, que la mayoría de los hombres están enamorados, hay más hombres enamorados de Henry Cavill que mujeres, güey. Aunque me salgas con eso, te aseguro que el güey tiene algún pinche defecto que le molesta, güey, alguna pinche inseguridad. Es muy rara, exageradamente rara, una persona que sea totalmente segura. Mucho trabajo que es encontrarte una, y nunca es porque tiene así una imagen perfecta. No mames, o sea, ningún, yo no he conocido ninguna persona segura que tenga una imagen perfecta, no, al contrario. Entonces la gente, cuando tú algún defecto físico obvio, que llamarían obvio porque es la estatura, güey, tú lo tomas con esa ligereza, puta, güey, te admiran, cabrón. Dicen, mames, ¿cómo le hago para ser como tú? Que no me importa lo que piensen los demás. Entonces te levantas por encima de todo, se emputiza, güey, emputiza, cabrón. Es una cosa bien chingona. Entonces, una ventaja que tú tienes es que ellos te van a decir algo que se les ocurrió en el momento, pero tú ya es algo que has escuchado durante toda la vida, güey. Has escuchado un chingo de tiempo. Entonces, para lo que te salgan, ya estás preparado, güey, ¿no? Si quieres verte chingón ahorita, lo que puedes hacer es llegando a tu casa te pones a escribir así, güey, como si fueras a escribir un pinche libro que vas a publicar. Las 500 frases más comunes que le dicen los chaparros, no. Y luego te pones a escribirle respuesta a todas, pum pum pum pum pum pum, cabrón. Ahora tú podrías decir, bueno, pues tú hablas desde el privilegio, no, tú mides 1,90. Pues es cierto, güey, pero una de las más grandes lecciones que he tenido ha sido de parte de mi amigo Chava, güey, el Soul Oster. Y ese vato tiene exactamente tu estatura, güey. Es un cabrón, güey. Es un cabrón, güey. Bueno, es tan cabrón que se enamoró de ChatGPT, güey. Se ligó a ChatGPT y le dio acceso premium gratis. Así es, mamón, el pedo, güey. Porque el vato trae la pinche mente al putazo, güey. Ese güey es de las mis personas favoritas. Ay güey, se te pausó. ¿Estás ahí? Es de las personas favoritas con las cuales cotorrear, porque no mames, su creatividad va en electroputiza, güey. No, va el güey, piensa en chinga, responde en chinga, está bien cabrón, güey. Entonces Pues la gente la estaldea, no, y la intimida. No, chingan, sientes intimidad de que, ah, cabrón, este güey a la verga, güey, porque le responde bien cabrón, empieza, güey. Eso es lo que realmente causa el impacto, no la estatura. Por eso hay güeyes altos que son pendejos, por eso hay guatos mamados que las viejas se los traen en putiza, no, porque no es eso, güey, no es eso. Es exclusivamente cómo tú haces el dominio mental. El dominio mental depende de tus capacidades mentales, no de tus capacidades físicas, güey. Entonces ahí es donde vamos a empezar hoy. El ejercicio de hoy es: vas a escribir las 200 frases— hijo, vete para allá— las 200 frases más comunes que le dicen a los chaparros y qué responder para cuando te lo digan. Y nunca te pones en esa mentalidad, ve. De que tú vas a ayudarle a todos tus demás amigos chaparros con las respuestas chingonas. Ahora, si quieres hacer el ejercicio más fácil, lo que puedes decir es: bueno, ¿qué respondería Isaí? Y es bien raro ese ejercicio porque mucha gente no se le ocurre porque vive dentro de su propia perspectiva, se encierra en su propia perspectiva Pero si te pones a pensar, bueno, ¿qué dirías, hijo de la chingada? No, que el pinche Isaí, güey, y se te ocurre, güey, me corta, no. Tengo mucha gente que lo ha usado, pero es en serio, es en serio. Te acuerdas que te dije, en las tareas que yo te ponga las tienes que hacer, güey, y el que yo te diga las 200 son las 200, güey.
¿Cómo te sientes?
Se va a ver bien, mamón, pero es que tiene que llegar al punto en el que hasta si alguien te salía con algo demasiado original, tú estás preparado, güey. ¿Por qué? Porque las conversaciones, mira, la gran mayoría de los resultados en tu vida están directamente relacionados a cómo manejas a los demás. Esa es una realidad, ¿no? Una de las mejores maneras de manejar a los demás es a través de tomar control. El control nunca se cede porque quién sabe se recupere. Una de las mejores maneras de tomar control es que tú decidas cuál es el resultado que quieres de la interacción. Y es una cosa mágica, güey, porque la gran mayoría de la gente no decide, güey. Viene de manera accidental, pero tú dices: bueno, yo le quiero vender, yo me la quiero coger, yo quiero que sea mi brother, yo quiero que le baje de huevo, la que quieras, ¿no? Y entonces tú lo que haces es la interacción, la direccionas, ¿no? Tú la manejas para que llegue hacia donde tú quieres que llegue, ¿no? Porque tiene que llegar a un lugar. Tiene que llegar a un lugar por diseño, no por accidente. Entonces tú eliges qué quieres que suceda y comienzas a direccionar hacia allá. Y la mejor manera de direccionar hacia allá es que tú te adelantes a pensar qué es lo que la persona me podría decir y qué podría yo responder para que paso a paso se vaya yendo más la conversación hacia donde yo quiero. Entonces es una buena estrategia tener la capacidad de imaginarse qué podría decir una persona a continuación y cómo respondería yo de una manera que me beneficiara. ¿Vale?
Como ajedrez.
Exactamente, es un ajedrez mental. ¿De qué manera? Yo incluso, si es posible, sacrifico las menos cantidad de piezas, ¿verdad? Y hago que caiga así en mi trampa, ¿no? A veces yo digo algo para que la persona me responda pensando que me va a chingar, y pum, yo ya tenía la otra. Cabrón, a ver, ¿en qué vas a sacar eso? O con las morras, ¿no? También que te están midiendo todo el tiempo. Entonces, si desde los 12 traes este problema, pues ya debes traer un pinche armatoste de comentarios, ¿no? Te lo juro que el impacto que debes causar nunca es el físico, es el mental. Con el mental dominas a todos. No, no, entonces, por ejemplo, la persona, tú puedes decir, la persona te puede decir: ay, ¿qué, te cargo la chinga? No, pero la verdad me sería útil, cabrón. Hace mucho que no tengo un esclavo, pero tú te ves muy flaquito, güey. Necesito un esclavo más mamado, cabrón. Un pinche esclavo inútil, güey, como tú, ¿no? Chinga su madre, ¿no? Llevado. Ahí está. Sí me hace falta un esclavo. Gracias por ofrecerte, pero te veo muy flaquito, güey. Te falta comer más, ¿no? Pinche truco del knockout del que siempre hablo, ¿no? Sí me falta un un esclavo. Gracias por ofrecerte, pero te veo muy flaquito. No, pues ya no pueden contestar, cabrón. No, porque, porque hasta los más chingones que sí tienen la capacidad de contestar, nomás pueden contestar una cosa, güey. Hasta los más chingones, hasta los ligadores más que conozco, tiran un sablazo, le responden y puede ser nada más. Pero cuando te responden con 3, pum, pum, pum, Cabrón, dices, ¿a dónde me voy, no? Entonces ese dominio que vas a tener enfrente de los demás, eso es lo que te va a levantar como el hombre, ¿no? Como ese tipo de hombre que tú quieres ser. Entonces sí es un buen ejercicio de ajedrez mental el que tú te pongas a, perdón, a imaginar las posibles situaciones, las posibles interacciones, las posibles conversiones que van a salir, y cómo responderías tú para que tú salieras siendo el chingón. Entonces, bueno, mi recomendación inicial para que llevemos esto en un proceso en el que te permita así abordar correctamente, vamos a empezar por aumentar tu confianza. Ok, eso lo vamos a comenzar haciendo sentir preparado. ¿Cómo te vamos a sentir? Sentir preparado, pues, a que tu diario tengas una rutina, una buena rutina, ¿no? Cuéntame más o menos cómo es un día normal para ti, de a de veras, no te hagas pendejo.
Ya, de veras. Ok, pues, un día normal para mí Por ejemplo, típicamente no tengo un orden. Yo la verdad, si te voy a ser honesto, yo no tengo un orden. Hay días que me puedo levantar a las 2, hay días que me puedo levantar a las 8, como hoy que me levanté a las 8 de la mañana. Hay días que me puedo levantar a las 12, hay días que no duermo a veces. Entonces no hay un orden como tal, pero Si te puedo decir de mis últimos 5, desde que cumplí los 18 hasta acá, pues mayormente siempre es hacer lo que tengo que hacer. Por ejemplo, ahorita que no, que dejé ese trabajo del restaurante, estoy yendo con mi mamá a ayudarla a limpiar casas. Entonces me levanto por ahí de las 9 para irme con ella. Los días que ella me ocupa, pues yo me voy con ella para poder ayudarle en lo que yo puedo. Y en lo que ella me diga. Entonces de ahí pues más o menos ahorita me estoy levantando como a las 9, pero normalmente te digo, si no hay algo que yo tenga que hacer ese día, sí me llego a levantar tarde. Ayer me dormí bien tarde, como a las 5, nada más dormí como 4, 3 horas. Y eso porque tengo problemas con dormir también, de que me despierto de la nada. Me duermo una hora y me despierto, me vuelvo a dormir unas 2 horas, me despierto. Entonces siempre he tenido ese problema. De comida, miserable, porque la verdad ahí lo tengo también mal. A veces solamente como todo lo que hay en el refri, lo que encuentro ahí, porque no hay como un orden ahí en mi casa de la comida. A veces me como lo que hicieron ayer, a veces simplemente traen comida del McDonald's, traen tacos. Entonces como que no hay, no hay así un orden. Pizza traen, o sea que no como saludable para nada. Salir tampoco, desde que salí de la de la high school acá, ya no. Sí, porque es que yo estoy en California.
Entonces, ¿en qué parte de California estoy?
En pues Conventura, estoy por Ventura. Se llama Simi Valley, por aquí donde estoy yo, cerca de Camarillo. Entonces digo, no salgo No salgo para nada. Siempre que van a mi casa me dicen que yo siempre estoy en la cueva, mi cuarto. No salgo de ahí. No me gusta tanto porque pues antes sí, por ejemplo, cuando yo llegué aquí a Estados Unidos, que fue justo cuando cayó el COVID, entonces de ahí me cerré totalmente porque allá en México cuando yo estaba Más pequeño, sí, yo salía un montón. Era de que todo el tiempo afuera en la calle con mis amigos hasta que dieran las 12, hasta que me estuvieran gritando ahí que ya me fuera a la casa. Entonces, este, yo siempre salía, pero acá llegué, intenté un poco salir a pesar de que no hablara tanto inglés. Cuando llegué, porque sí estaba como que tomando clases allá en México para cuando me viniera para acá conmigo, pero pues no salía tanto tampoco, nada más era como para hacer este skateboard, que era lo que con lo que llegué aquí, que me salía a hacer skate. Más o menos ahí conocí gente, pero bla, no, no fue como una iniciativa para salir. Entonces de la pandemia para acá adelante Siempre ha sido en mi cuarto, no me he metido en ningún deporte a pesar de que yo siempre he sido de deportes. Dejé los deportes porque ahí también era un problema que yo tenía, que me decían que estaba muy pequeño como para jugar, para jugar bien, ¿no? Siempre era que, ah, no, este, es porque lo meten. Si no, o sea, no, yo que sé jugar al fútbol, pues era como que no alcanza la pelota en el aire o O todas esas cosas. Entonces siempre fue que me hacían menos. A veces no lo hacían directamente, a veces lo hacían como de que, ah, este, con el tiempo, no, de que te digo, desde los 12 no he crecido. Entonces con el tiempo me decía, no, ¿qué te pasó? Te quedaste igual. No eran como, yo no sentí que eran comentarios malos, pero pues claramente a uno le afecta, no. Es como, no puedes ocultar que un comentario te afecta. Pero digo, no salgo, mi vida social está por los suelos. Más allá de lo, por ejemplo, lo que podría ser de meditación, hace como un año sí tenía como medio una estructura, pero también la dejé. No me sentía con ganas, no tenía como así este pues una motivación, pues, o sea, como tú dices, vivía por accidente nada más, no era, no tenía un motivo, no tenía una dirección. Entonces también lo dejé, pero pues no se me hacía tan difícil. Por ejemplo, te digo, no, no se me es tan difícil seguir como pasos así o hacer cosas que realmente sé que van a ser bien, pero mi problema es que me cuesta mantenerlo porque no me siento sin dirección. Y el problema es que te digo, es la confianza. Para mí es la confianza. Yo no tengo confianza conmigo mismo. Siento que estoy viviendo dos vidas diferentes porque de pequeño yo sí decía no, este, para comerme el mundo entero, no. De pequeño, cuando tenía 10 años, que jugaba en equipo de fútbol. Hasta me pagaban ahí cuando yo estaba por la Ciudad de México, porque soy de la Ciudad de México, me pagaban por jugar fútbol a mí. Entonces era como que pues yo me sentía grandioso, no, de pequeño. Entonces llegué acá, todo se me fue para abajo. Pues de pequeño sí se me hacía fácil hablar con las chicas. De hecho, cuando voy acá también hablaba con chicas de la escuela o así y se me daba bien, pero después como que eso de que me quedé igual de la estatura me dio para abajo. Entonces para mí siempre sé que mi problema es mi estatura, porque de ahí se me originan todos mis problemas. Yo es lo que pienso, yo no te lo pienso ocultar.
Mira, la mayoría de la gente quiere sentirse bien para hacer las cosas o quiere tener confianza para hacer las cosas, cuando es al revés. La confianza te permite hacer las cosas, o perdón, hacer las cosas es lo que te da confianza, hacer las cosas es lo que te hace sentirte bien. Por eso es importante que más que motivación y más que ganas tengas estructura, tengas una rutina. Entonces, ¿qué vas a hacer? Pues para empezar, más temprano, porque esa madre de decir me levanto por ahí de, ya con eso ya valió madre, güey, no es una de las peores maneras de responder sobre a qué hora te levantas, decir por ahí de, no, ese es un, es una receta para el desastre, no. Entonces pues te recomiendo que te retes y te levantes a las 5 de la mañana, 6 a lo mucho, ¿no?
5, ok.
Como te digo, tomes 3 acciones ya empezando el día, por lo menos los mínimos ya. Y si puedes, ya si puedes, en el resto del día ahora sí haces bien ejercicio, ahora sí haces bien meditación. Ahora, si haces bien estudio, o sea, si no, si nada más meditas 15 minutos, pues entonces haces otra meditación de una hora si puedes, o de media hora, ¿no? Si estás en los 15 minutos de la Calisthenics en la mañana, de todas maneras pues puedes hacer la hora del gimnasio a toda madre, ¿no? Por decir algo. O sea, tu vida tienes que intentar superarte, pero si no, por lo menos mantenerte, y mantenerte se hace con los mínimos. Entonces, estructuras tu día para que al principio del día tú ves 3 metas, por lo menos el mínimo, y si es posible le trabajas en las después, y pones 5 disciplinas diarias. Ahora, sí entiendo la situación en la que puedes estar, en la que no sabes para dónde vas. En la que no tiene dirección. Bueno, eso pasa, güey, es exageradamente normal. No es normal que te quedes ahí, pero sí es normal que suceda, ¿no? Más en la edad en la que estás, está muy cabrón saber qué quiere hacer. No es mi caso, pero sé que está cabrón. Sí, o sea, ya a los 4 años ya sabía qué quería, ¿no? Está cabrón, pero Lo que sí te puedo decir es que la inspiración llega mientras se trabaja. Entonces, a veces saber qué quieres hacer llega mientras haces cosas. De hecho, normalmente, rara vez la inspiración llega en pasividad total, en actividad. O sea, estando huevón no va a pasar. Entonces toma tú el reto de tener una disciplina diaria, bueno, la estructura de tener 5 disciplinas diarias, la estructura, una estructura de 5 disciplinas diarias con mínimos establecidos. Mínimo va a leer 2 hojas, mínimo va a hacer 15 minutos, no, mínimo, mínimo, mínimo. Y luego va a llegar el momento en el que te sientas también contigo mismo y junto con los demás, en medio de los demás, dentro de los demás, así que también contigo mismo, porque te vas a sentir, para empezar, superior, ¿no? Porque si ves, estos cabrones igual están igual que yo, ¿no? Levantándose a las 9 de la mañana, pero yo ahora soy el que me levanto a las 5 y hago ejercicio y estudio. O sea, pues te va a ayudar. Y sintiéndote así, vas a seguir, porque es las actividades te dan resultados de manera inevitable, no la motivación. Los resultados inevitables te dan la motivación, y en la motivación vas a encontrar inspiraciones. Ahora quiero hacer esto, no, ya se te va como a desbloquear, no. Entonces, ahora le puedes, súper chingón. Entonces no te preocupes porque te llegue la inspiración o la motivación, porque esa te va a llegar con las acciones que te dan resultados inevitables. Entonces tú nomás fíjate, bueno, voy al gimnasio tanto tiempo, voy a estudiar tanto tiempo, es que voy a estudiar, pues a ver qué libros me recomiendan, qué libros hay, no, a ver cuál leer sobre, voy a comprarme todos los libros de ManLab, voy a leer sobre física cuántica. Voy a leer sobre filosofía, no, voy a leer sobre economía, no sé, pero estos temas me interesan. Voy a googlear cuáles son los mejores exponentes, los libros más famosos, pam pam pam pam pam, y ahí te vas. Lo padre de esto es que pues, güey, como sea, vas a comenzar a crecer áreas que no estás trabajando. Entonces, de que va a haber beneficio, va a haber beneficio. Aunque no sepas para dónde vas, pero haciéndolas vas a comenzar a pensar dónde sí te gustaría ir. Entonces, como sea, vas a comenzar a avanzar donde estás. No estás avanzando nomás sin sentido, porque pues, güey, o sea, te estás mejorando de todas maneras. Pero ya después vas a, ya salí de puerto, ya salí de puerto, ahora sí. Ahorita por lo menos vas a tener que salir de puerto, güey. Entonces, si no tienes dirección No importa, güey. No, por ahorita, por ahorita sal de puerto, sal de puerto. Usted va a tomar como un mes, vamos a tratar de hacer esto durante 3 semanas antes de meterte a los putazos, no, pero a sacarte de puerto, güey, y vamos a ir trabajando. Pídele a Martín mi número telefónico, güey, para que me estés llamando cuando no, llamando no es cierto, eso no me puede estar escribiendo, obviamente escríbeme en horarios humanos, no me estés escribiendo a la hora que te dé la gana. Pero me pasa que a las 2, 3, oye, Isaíl, espérate, no, 3 de la mañana. Pero bueno, de repente una hora le digo, oye, güey, esto, ¿no? Y me saca sus dudas, las que tú quieras. Pero así, o sea, fíjate, una rutina de ejercicio, o sea, pues todos los días voy a ir a correr, o los lunes, martes, miércoles corro, pero martes, jueves y sábado voy a hacer gimnasio. No sé, ponte algo, no. Como no tienes ahorita dirección, nomás es que te actives físicamente, no. Puede ser algo general, a lo cual después de, ay, güey, la neta siempre quiero practicar capoeira, ah, bueno, a lo mejor ya comienza a meterte algo más interesante, no. Pero ahorita vamos a salir de Puerto, güey, es lo que más importa, ¿ok? Ya que suceda esto, entre más te gustes, entre más lo hagas, entre más, esto es lo importante, entre más hagas por ti, más te vas a gustar, güey, más te vas a gustar a ti mismo. Entre más te gustes a ti mismo, más te vas a poner por encima de los demás, porque la mayoría de la gente no se gusta a sí misma, güey. Entonces vas a resaltar bien cabrón. No tiene nada que ver la estatura. O sea, obviamente tampoco va a ser hipócrita. Si tú y yo tenemos la misma estabilidad, la misma conocimiento, es el mismo tipo de confianza, y yo tengo más estatura, sí te gano, güey. Pero la gran mayoría de la gente en el planeta, no importa el físico que tenga, ya lo platicamos, va a no tener confianza. Entonces, si tú estás dándote tanto todos los días, diario, 5 disciplinas, 5 disciplinas, 5 disciplinas, güey, Qué bueno, pues según yo, Martín te dio haber dado acceso a la Universidad del Hombre, ¿no?
Sí, me dio acceso a todo.
Sí, pues claro, es pa' que estén consentidos, ¿no? Entonces ese es el motivo de la Universidad del Hombre, para que yo te diga dónde está el respaldo teórico de lo que te estoy diciendo. Este respaldo te lo vas a encontrar en el inicio del Reto 100 de 100. Búscate alguno, va a ver, ahí están resumidos todos. Búscate el inicio de alguno de los retos y escucha esa videollamada, ¿sabes? Si es posible, en la del último, ¿no? Porque pues cada vez me salen mejor. Entonces, obviamente, la primer videollamada del último reto es mejor que la primera videollamada del primer reto, ¿no? Por mucho. Entonces, estudia eso para que entiendas más de cómo componer la estructura de tu día, la estructura de tu rutina. Entonces pon atención para que ahí viene con más detalles, no, pero entre más hagas por ti, más te vas a gustar a ti mismo. Entre más te gustes usar más a ti mismo, más vas a ponerte por encima de la competencia, no importa cómo te veas o cómo se vean ellos. Tu único enemigo que sería invencible es alguien con tus mismas capacidades, tu mismo empuje, tu misma disciplina y más estatura. Pero eso va a ser rarísimo, güey. No sabes lo raro que es, güey. La mayoría de la gente es insegura y eso no tiene nada que ver. Ven con muchos de mis amigos que son altos, a ellos tengo que estar yo ahí arrullando a mis pollos, que hay algunos hasta más altos que yo, ¿no? Y es que con esta vieja, yo, que la chingada, ¿no? Entonces pues, güey, o sea, ya con eso te los comes, que nadie se espera que respondas sus pendejadas, ¿no? Ay, cabrón, ¿qué onda? ¿Te pones de puntitas? Y pues, para que me andes viendo las nalgas, que ya sé que me las andas viendo. Chinga su madre, ¿no? Entre menos te incomode, de que se incomoden ellos, a que te incomode. Esa tiene que ser tu mentalidad, de que se incomoden ellos a que me incomode yo. Mejor que se incomoden ellos viendo que la broma no les salió. De todas maneras, siempre lo concoto yo que será que lo estás disfrutando, que hasta te saboreaste el momento. ¿Qué pendejo te contesté eso? No por: ah, ya ves, cabrón, te contesté. No, ¿qué? Ok, entonces lo estás haciendo porque tú disfrutes más tu vida, y no vas a disfrutar más tu vida si te comienzas a ganar enemigos en todos lados. Pero los hombres te los ganas siendo llevado, güey. Así es en todos lados. Algunos está pegándote en los huevos, veas, somos los hombres. Y las mujeres, cuando les demuestras que a ti nada te perturba, ¿por qué? Porque ahí sí, güey, te puedo decir que hay uno que otro hombre que sí es seguro, pero las mujeres ni una segura, güey. Todas son inseguras, todas, todas saben. Tú podrás nunca ver el defecto que ella ve, pero ella se ve el defecto que ella tiene, se lo ve todo el tiempo, se lo Se imagina que todo el mundo lo ve y por lo mismo siempre es insegura. Entonces imagínate, si siempre todas las mujeres, o sea, va a haber hombres contra los que no importa el nivel de seguridad que tengas, no los vas a impactar. Pero no hay ni una mujer, ni una, güey, que con tu seguridad, sin importar tu físico, con tu seguridad la vas a impactar, güey. A todos se les chorrea el calzón, güey. Entonces, bueno, eso se hace gracias a que te gustes más. Eso se hace a través de tener una excelente estructura, y eso es la que tú tienes que comenzar a diseñar. Y de preferencia despiértate temprano para que sea a horas que no te estén chingando, y ahora sí ponen los demás durante el día, ¿no? La mayoría del día son práctica y estudio, o sea, una cosa es Practicar la espiritualidad y hay que estudiarla. Practicar la economía sería trabajar, estudiarla, qué chingados vas a hacer con el dinero para que Dios trabaje para ti. Practicar la socialización será hablarle a la gente, estudiarla es qué las hace reaccionar mejor, ¿no? Todo lo que se enseña en Mad Lab. El ejercicio es algo que se practica y el estudiar es cómo sacas mayor rendimiento, cómo puedes durar más, cómo puedes, etcétera, ¿no? Entonces Prácticamente todo es práctica y estudio. ¿Cuál es lo que lo vuelve muy exitoso? Que no permitas que existan los tiempos muertos. ¿Sí sabes qué son los tiempos muertos? ¿Te acuerdas? No, los tiempos muertos son cuando, por ejemplo, el más usual es que tú te estés transportando y en el camino nomás vas viendo la pinche ventana, no, a lo pendejo, sabes, o que estés escuchando música, güey, o sea, mil veces, ¿no?
Hacer algo, ¿no? En vez de estar ahí valiendo verga.
Tal cual, güey, tal cual. Entonces estás en el gimnasio, pues escuchas una conferencia, estás soportando eso. Entonces cuando no permites que haya tiempos muertos, pues tu mente se mantiene pues revolucionada, ¿no? Que es lo que importa. Cuando permites que hay tiempos muertos, ese es un peligro muy grande. Ningún peligro más grande que el de detenerte, porque el momentum importa un chingo. Por eso existen los mínimos, ¿no? Entonces, no tiempos muertos, mínimos, y una estructura que normalmente esté dedicada a superarte Pero que si no, por lo menos mantenerte, pero nunca no. O sea, nunca de ay, güey, pues es que hoy no hice este ejercicio porque pues llovió en la noche. Ay, cabrón, ¿por qué no te levantas temprano a hacer la calistenia que quedamos? No, no, es que hoy no alcancé a meditar porque el día estuvo muy pesado. Eso, ¿qué tiene que ver, güey? Si a la hora a la que nadie está chingando es a la hora a la que debiste, sabes, tú, tú, tú, tú, no. Y entre menos tú aceptes excusas de ti mismo, más vas a confiar en ti también. Porque dice: no, pues este güey lo que dice es lo que hace, ¿no? O sea, le compruebas a tu mente que tú tienes palabra. Entonces ahora te vas a regresar a tu casa te vas a sentar a escribir tu rutina, me la tienes que enviar hoy en la noche. A lo mejor en la noche no te la resuelvo, te la califico, te la califico mañana. Y hoy vas a hacer los, a lo mejor no hacer los 200, pero haz unos 50 por lo menos. Lo puedes dividir en la semana, ¿no? Si quieres, de 40 en 40, de 50 en 50. ¿Por qué? Porque sí es muy real que que en el mañana se te ocurran más, no, y los apuntes y demás, entonces los mandas a ti mismo por mensaje y a la noche los apuntas bien con la respuesta, no. Pero entre más, entre más lo hagas, más se te van a ocurrir. Entonces puedes dejarlo así, pero por lo menos sí, el mínimo hoy 40, 50, si es posible. Entonces haces tu rutina, la estructura, le pones los mínimos, qué dice, qué ¿Qué tema vas a usar en cada disciplina? Bueno, voy a, en lo intelectual, pues voy a aprender de física cuántica. En intelectual voy a aprender sobre manejo del estrés, manejo de la comunicación, lo que sea, ¿no? En la física voy a hacer esto, mínimo va a ser este, pero la desoperación diaria va a ser este. En lo intelectual, en lo económico, en lo social, en los sociales diario va a tratar de hablarle a 5 morras, pero en el mínimo por lo menos le voy a hablar al de la tienda, a la, no, toda tanta. Se supone su rutina de esta hora hasta ahora, de esta hora hasta ahora, y en esa rutina le incluye descansos. De las 8 a las 8:50 voy a estar, este, trabajando. A las 10 me tomo un brexito, a las 10 para las 9, perdón. 10 para 9, me tomo un brexito para hacer esto y luego ya sigo, no. Tiene que haber la programación de los descansos, la programación de las actividades, que una te ayude con la otra. Tú puedes decir, bueno, pues qué guay, después del estudio activarme, no, con la rutina de esa hora, la rutina de ejercicio, y luego ya le sigo, pum pum, no. Entonces, que buscas que se acomode tu rutina de una manera que te ayude a cumplir con cada una de las disciplinas, porque cada una de las disciplinas afectan a las otras. Entonces, entre mejor estudias, mejor trabajas, mejor te ejercitas y mejor socializas, y todas las disciplinas afectan a las demás disciplinas. Ok, entonces es importante que haya mínimos, pero que nuevamente estés buscando superarte, para que el día que no, el mínimo ya te ayudó a que la mente se programó a que sí o sí tú cumples con tu palabra. Eso es lo que más te va a dar confianza.
Okay, lo mínimo, de acuerdo.
Cualquier cosa que se te atore, me escribes, no pasa nada, ya quedamos en horarios de Dios, no horarios muy llevados. Y el miércoles y viernes vamos a hablar a las A las 9:10. Vamos a hablar a las— sí, misma hora, güey. Misma hora.
La misma hora que empezó esta llamada.
Sí, pero los de miércoles y los de viernes son de seguimiento. Son 20 minutos. Hoy tengo otra vez, pues hay comunicación, tampoco estés así todo el día cotorreando, que se volvemos de compas, no. A mis compas no les escribo, güey, para que no lo hagan. No, no me escribas como si fuera tu compa, porque a mis compas no les escribo, güey, no. Pero así lo que se necesite, no. Oye, se me atoró eso. Entonces esas son para reforzamiento. Porque luego vamos a tener un trabajo del fin de semana y los lunes otra vez misma hora, ¿no?
Sale, sale.
Entonces, llegando a tu casa, ¿qué vas a hacer?
Escribir unas mínimo 50 respuestas a los comentarios de Chaparro. Bueno, 40 de respuestas a lo de que me digan Chaparro. También tengo que escribir mi estructura de mis, puede ser que, diarias, actividades, rutina diaria.
Divido los horarios entre trabajo y descanso, alimentación, de esta hora a tal hora, y procurando que las actividades te ayuden a mantenerte despierto y activo una tras la otra. De acuerdo, ok. Y si te hace falta, te vas al primer día del último reto para que entiendas más todavía de cómo estructurar una rutina.
De acuerdo, ahí está como, como se estructura todo, ¿no?
En, si no, también le puedes preguntar al clon. El clon tiene toda la información habida y por haber de MATLAB.
Ok, está bien.
¿Te dieron el acceso al clon?
Sí.
Exactamente, para eso es.
A ver, al clon, no, al clon sí le tengo que pedir a Martín porque yo lo tengo, pero en ese acceso limitado, o sea, lo más creo que le puedo mandar 10 mensajes y se bloquea. No, no, no tengo, no, pero es que como sí lo he usado a veces, sí.
Ok, dile a Martín que te dé el acceso para que te dé acceso ilimitado, ¿sale?
Sale.
Echale ganas, estamos en comunicación.
Ya estás. Nos vemos.
Adiós. Chao.
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