In this Spanish‑language YouTube monologue, Master Santana recounts a period of his life when he was repeatedly stood up by women, describing how he initially responded by seeking other partners. He then narrates the story of Carmen, a woman he met in a shopping mall after being left standing, detailing their on‑and‑off relationship that eventually lasted eleven months, grew serious, and led to discussions of marriage and a move to Guadalajara for a political job. Santana uses this personal anecdote to illustrate how repeated rejections can be a catalyst for building self‑esteem, emphasizing that confidence requires constant work and learning from proven mentors. Throughout the talk he promotes his published works—Memorias de Este Puto Infeliz, Seductor Legendario, and Maestría en Convencimiento y Persuasión—and directs listeners to the ManLab/ManLabProject website for further resources. The overall message blends storytelling, self‑help advice, and marketing of his personal‑development brand.
Chapters
Pero por ejemplo hubo un rato de mi vida en la que pues eso pasó, güey. Me dejaban plantado y pues no le hacía, güey. Mismo me levantaba a otra, ¿no? O sea, ya si iba yo a la cita y la morra no llegaba, me pasó, güey. Me pasó tener novia, una de las morras que están ahí, de las que escribo en Memorias de Este Puto Infeliz que compro en ya en ManLab Project, que por cierto ya está subido el del Seductor Legendario, ya está subido el de Maestría en Convencimiento y Persuasión, ya está todo en la página de manlab.com, no manlabproject.com. Pero en ese libro, es el de Memorias de Este Puto Infeliz, súper recomendable. Digo, quien no haya leído lo va a recomendar si les gusta, ¿no? Ha sido de los libros que más me han aclamado de todos los que he hecho. Y en ese libro cuento la historia de Carmen. Y Carmen fue una morra que me ligué en un centro comercial, efectivamente, después de que otra me dejó plantado. Y después de que empezamos a salir Duramos como mes y medio, a lo mejor un mes, cabrón, la primera vez. Y por algún motivo los dos nos dejamos, no, así, güey, de la nada paramos la relación. Y luego a los pocos meses la retomamos y toma, la duramos como 11 meses y se puso bien serio, no. Ya hablamos de casarnos y que me iba a ir a Guadalajara, que sí me fui, no, que me voy a Guadalajara a empezar ahí a abrir terreno porque pues ya me estaban ofreciendo trabajo en la política, no, un súper puestazo. Y hace poco me encontré la carta de ella, que estaba muy orgullosa de mí, que me amaba, que no podía creer lo mucho que me amaba y lo afortunada que era. Y esta relación nació exactamente ahí, en un pinche plantón, porque pues, güey, yo llegué al punto en el que me valió verga, ya me valía tanto verga que no me bajaba el ánimo el que me plantara una morra como para ya por eso no seguir levantando e irme con la cola entre las patas. Nah, chinguen a su madre, me agarraba otra y se acabó. Así es como se forja la buena autoestima, requiere de trabajo constante. No te va a pasar a la primera. Te puede ir mucho mejor, mucho más rápido, siguiendo conocimiento de alguien experimentado que ya obtuvo y que tiene evidencias de que puede obtener lo que tú quieres obtener, como es el caso de mí, no, no sé de los demás, que con toda honestidad nunca les he visto resultados, nunca les he visto que den este Cómo se llama esta madre, que en evidencia de que obtienen lo que dicen que obtienen, pero bueno.