In this Spanish‑language monologue, the speaker (SPEAKER A) launches a hostile tirade against women, accusing them of hypocrisy, insatiable demands, and blaming them for men’s lack of success in relationships. He claims to have mentored thousands of men, outlining an ideal male archetype—romantic, empathetic, emotionally controlled, skilled in the bedroom, and able to read signals. He contrasts this with what he describes as women’s unrealistic expectations, suggesting that women want a “1 %” man while settling for the “99 %” and that they are unwilling to assume responsibility. The speaker frames the gender dynamic as a zero‑sum game, offering two choices for women: lower their standards or accept that they will only receive what the speaker and his followers can provide. He concludes by promoting his mentorship program, referencing “students of the University of London” and “La Liga Estadionografía de Instagram,” urging the video to go viral.
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Me cagan las mujeres que salen con la mamada de "ay, todos los hombres son unos patanes mentirosos". Puta, ojalá este video se haga viral para que lo escuchen todas. Literalmente he mentoreado a miles de hombres que antes no tenían éxito con las mujeres. Y en lo que fracasaron fue en ser buenos, ser románticos, ser detallistas, ser caballerosos, ser empáticos, mostrar sus emociones, considerarlas en todas las decisiones. Puta, hasta en tratarlas como otro igual. Porque la hipocresía es real. El tipo de hombre que ellas buscan es el tipo de hombre que se las sabe todas. Que sabe manejarlas cuando se enojan, cuando se encelan, cuando se deprimen, cuando se entristecen. El tipo de hombre que siempre sabe lo que dice, que está en control de sus propias emociones. Obviamente un maestro en la cama, que tome iniciativa pero que también sepa leer las señales. Para las que quieren que ese hombre no haya sido un mujeriego, ese hombre es una fantasía. Todo lo que quieren de un hombre solo puede venir con un chingo de experiencia. Ustedes son las que dejan a los hombres buenos nomás por su avaricia, porque nunca nada es suficiente, nada las tiene contentas, porque Dicen que saben lo que quieren, pero en realidad no lo saben. Entre más demandan de un hombre, mayor la competencia. El hombre que quieren pertenece al 1%, todas quieren al mismo, y lo peor es que todas creen que se los merecen gracias a Instagram. Y lo que ustedes ofrecen está normalmente dentro del 99% de las mujeres, y aparte lo quieren en exclusiva. No mames, los requisitos que un hombre pide de una mujer cada vez son menos. Cuando antes el matrimonio hacía que la mujer viniera hasta con dote, y ahora uno es el que termina pagando por ella sin ni siquiera saben comportarse. Porque lo que una mujer puede esperar de un hombre, puta, es casi una ley. Pero lo que un hombre puede esperar de una mujer, no, güey, eso es tabú, de eso no se puede hablar. Todo esto mientras en la relación todas las mujeres nunca asumen de nada responsabilidad. Bueno, ni en la sociedad, todo es culpa de alguien más. Solo les quedan dos opciones: o le bajan de huevos y aceptan menos de lo que demandan dando ustedes más, o la segunda, que es la que a mí me conviene, no les va a quedar de otra más que compartir lo que obtengan. Para las que eligen la segunda opción, yo y todos los estudiantes de la Universidad de Londres, La Liga Estadionografía de Instagram. Muchas gracias.