In this monologue, the speaker addresses independent, empowered women who claim they do not need men. He sarcastically challenges them to create their own cities, insisting they must construct all infrastructure—roads, water, electricity, communication, transportation, and agriculture—using only resources they produce themselves, without relying on technology invented by men. He argues that existing laws and protections are male‑created and that women cannot rely on female police or firefighters. The speaker frames women's calls for autonomy as burdensome, repeatedly questions what will happen when men grow tired of women, and threatens that women will be forced back to a "stone‑age" existence. The overall tone is hostile, contemptuous, and threatening, presenting a misogynistic perspective that seeks to undermine female empowerment by proposing segregation and retaliation.
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A todas esas mujeres independientes, empoderadas, que no necesitan a los hombres, que son mejores que ellos, voy a decirles algo que todos los hombres estamos pensando pero que no estamos diciendo. Si tan cansadas están de nosotros, si tanto no nos necesitan, ¿por qué no se van a hacer su propia ciudad? Si son tan chingonas, organícense todas ustedes y váyanse, háganse su propio territorio, porque las ciudades las construimos nosotros. Entonces, para que sean realmente independientes, hagan ustedes las suyas propias. Eso sí, con su propia mano de obra, su propia maquinaria, sus propias materiales extraídos por ustedes. No se vale usar la tecnología que nosotros inventamos. Ustedes hagan sus calles, hagan sus sistemas de drenaje, de agua potable, instalen toda la pinche electricidad, usen sus propios sistemas de comunicación, encárguense de su propia transportación, toda la agricultura que se necesita trabajando sus propias tierras y protéjanse entre ustedes. Porque para todos los derechos, todas las libertades, las leyes que las protegen a ustedes, que nosotros creamos y aprobamos, cuando tienen un problema no andan buscando a mujeres policías, verdad, no demandan que quienes lleguen sean las bomberas. Entonces ya, si todo el tiempo nos van a estar controlando, mandando, diciendo cómo comportarnos, proclamando lo independientes, lo empoderadas que son, y nada más hablando mal de todos nosotros, que las detienen a hacer sus propias ciudades para ustedes. Estas las hicimos nosotros. Y si no le quieren bajar huevos en estas, pues váyanse, hagan las suyas, porque de todo se quejan. Y me pregunto, ¿qué van a hacer cuando por fin nos cansemos de ustedes? ¿Qué van a hacer para detenernos el día que los tenemos ya hasta los huevos, porque lo único que nos detiene de mandarlas a todas ustedes de vuelta a las leyes de la edad de piedra, la neta es más porque somos buenos que porque ustedes se lo merezcan.