Mauro Stendel gives Rosa, owner of a neighborhood pizzeria, a pizza oven and refrigerator to help her business. Rosa now works with her son-in-law, neighbor, and grandson. Mauro recalls a similar donation he made in Quilmes to someone called Pipi.
Rosa, ¿qué te prometí?
El horno y la heladera. Yo necesito un horno pizzero porque hago pizzas.
Bueno, vamos a ver el horno. Mirá, tiene adentro para poner las
parrillas.
Las parrillas. Vamos a ver cómo lo llevamos.
Ahora tengo mi yerno, mi vecino, mi nieto.
¿Te van a ayudar? Vamos a la heladera. Mirá, Rosa, heladera, hornito. Más te vale cocines bien la pizza. Está bien. ¿Está bien?
Sí.
¡Qué grande, Rosa! Gracias, Rosa.
Gracias a vos, la verdad.
Cuídate, A meterle ahora, Vos sabés que una vez le traje un horno pizzero a un emprendedor, pero en Quilmes. El Pipi ya falleció, paz descanse de Pipi. Hola, hola. Dijeron que acá está la mejor pizzería de todo Quilmes. ¿Querés ver lo que trajimos? Vení. Es una locura. Tenemos un horno. ¡Guau, qué hermoso! Mirá. Es una sorpresa terrible. Ustedes sí que son unos pibes buenos. ¿Venís a bailar conmigo o qué sos, piola? ¡Vamos al tropi, Pipi!