Coleccionista de Sonrisas en Nicolate Show

Roberto Corona lost his audiovisual equipment in a 2012 robbery, which led him to travel for three months in New York on Couchsurfing and start photographing strangers in 2013. The "Collecting Smiles" project grew from that reset, sharing portraits and stories of happiness across social media.
Questions this video answers
2012
2013 (two years since starting in New York)
Since 2008; he reported having hosted more than 200 friends
Aníbal Corona
Iquique
Chapters
Roberto, Mano de piedra, Roberto, ¿Cómo estáis? Porque Roberto fue a través de Pipo, ¿No? Ya, muy bien. Roberto, por favor. Lo siento. Está en tu casa. Oye, claro, no me acuerdo bien cómo llegamos acá, pero nos habíamos maileado hace tiempo y porque tú eres. Vamos a contarte algo. Me acuerdo de tu historia. Oye, hoy día el día de la felicidad, Hoy día el día se junta. ¿Qué pasó con Marco Enrique Ominami? Arrancó hay problemas, ¿Por qué no viene hoy día? No, no está. ¿En qué país está? Porque no se puede decir Roberto, tú cachás que los lunes viene Marco Enrique Minami, o sea, lo está reemplazando a él.
Me han dicho que me parezco un poco a él.
Sí, tiene como la onda. Oye, ahí está. Oye, Marco Enrique Ominami, después de estar seis meses perdido en una isla sin NÁCRI, mucho más flaco que mar, como que Marco está. ¿Escuchaste la entrevista anterior? Bienvenida vida. Como que tiene algo que ver.
Sí, sí, estamos vinculados de alguna forma porque un poco el proyecto que desarrollo tiene que ver con compartir historias de felicidad.
Historias de felicidad. Oye, algo. Me acuerdo que era un mail de que hablaba algo de sonreír y la felicidad y tú anda y sonriendo todo el día. ¿Es parte de tu personaje o eres así, naciste así como con la risa a flor de labio o es por tu proyecto?
No, en realidad en este momento estoy viviendo una etapa de mi vida donde siento que genuinamente soy feliz y siento que eso se proyecta y se refleja en lo que hago en el y se contagia.
A pesar de que tengamos deuda de que Miguel Tap que se va por el baño ahora quiero contarle a la gente que nuestro productor tiene que tomarle 3 litros de laxante al día para limpiar ese tambor. Oye, ¿Por qué me contáis desde cero? Roberto, ¿Quién eres tú primero? ¿Quién eres tú realmente? ¿Roberto Guerrero? No, Roberto Gutiérrez. Roberto es parte del humor que hago para. ¿Cuál es tu historia?
Bueno, yo hace 10 años empecé un emprendimiento en el área audiovisual, siempre vinculado con el tema de fotografía, pero.
Y antes de eso, eres un cabro estudiante, saliste del colegio, ¿Qué hiciste, estudiaste?
Estudié ingeniería civil en computación informática.
Te puede echar para atrás si quieres. Estás sentado adelante por una razón de comodidad. Sí, está muy tan suya. ¿Oye, estudiaste informática y erais un chiquillo común y corriente o ya tenía algunos visas artísticas? ¿Veníais de una familia de fotógrafos, artistas, pintores? Nada que ver.
Mi mamá pint. Mi papá escribe poesía.
Mire si esto se trae la sangre ya. Oye, Roberto, ¿Te metiste a estudiar informática?
Claro, claro.
Dijiste mi papá no gana nada con la poesía, mi mamá con la pintura. Tengo que trabajar en computadores.
Lo que pasa que mi papá también es empresario, entonces empezó un emprendimiento y yo aprendí de él lo que hice con mi propio emprendimiento.
¿A qué se lanzó tu papá?
Mi papá empezó cambiando revista en el mercado y ahora tiene un colegio.
¿Cambiando revista en el mercado porno?
No, bueno, quizás.
No sé, quizás. Pero mira, ¿Qué es eso de cambiar revista?
Lo que pasa es que tenía una ventanita en el mercado donde las caseritas les llevaba revistas que ellas no habían leído y ellas llevaban las que ya se habían terminado de leer y pagaban la diferencia por cambio. Entonces así empezó a.
Mira como hay pegas que uno dice el que quiere, pues. ¿Cómo se llama tu padre?
Aníbal. Aníbal Corona.
Chora la historia.
Después puso un almacén de provisiones, después la primera tienda de calzado que daba crédito en Iquique. Yo soy de Iquique, así que.
Y todo eso de allá en Iquique.
Claro, todo eso en Iquique. Siempre.
El humor diferente. Perdón, quiero contar que estamos en el estudio, estamos almorzando y está pasando la melo y con un plato de pasta delicioso que estamos comiendo. Ya. Perdón, Roberto. Y entonces verlo emprendedor, aparte de estudiar informática, ¿Tenía ya el bichito de hacer algo?
Claro, claro. Cuando estaba estudiando informática, de hecho, por querer apoyar a mi padre con el emprendimiento del colegio, le yo me hago cargo del sitio web, yo le hago la página. Entonces le pedí que me diera las herramientas para hacerlo y me compré una cámara y empecé a sacar fotos de todas las actividades que hacían en el colegio. Pero mis fotografías siempre iban marcando un poquito la diferencia, que no era la gente mirando a la cámara, sino momentos de genuina felicidad. Quedan retratos de los niños disfrutando del día a día en el colegio, Roberto.
Lo buscabas y tú estabas ahí, mirabas y veías un poco de felicidad sin que los cabros se dieran cuenta. Y los sacabais fotos.
Claro. Y eso los apoderados me empezaban a pedir las fotos y yo decía pero es que es para el sitio web, descárguela de allí. Me no Roberto, es que yo te quiero pedir más fotos, por favor dame un precio y yo te la compro. Y yo estaba estudiando en la universidad, entonces no sentía que era algo en lo que yo tenía que hacer como patria.
Plata todavía profesional.
Claro, no, no. Y entonces al final hasta que me insistieron tanto que empecé a cobrar mil pesos por fotografía, pero no quería ser el típico fotógrafo que se ponía afuera del colegio con las fotitos pegadas. Entonces lo que hice fue hacer un librito con miniatura de las imágenes y con código y puse al final de cada secuencia de libros, si quieren encargar alguna, anotan el código y al final de la jornada no, no, lo que pasa es que como el colegio estaba ahí, la secretaria que me ayudaba, que me recibía las platas y yo dejaba las fotos antes de irme a la universidad y en la noche recogía en los pedidos cuántas fotos imprimía. Al principio eran 20, después eran 30, 40 fotos diarias. Y yo bueno, estoy haciendo plata con esto. Así que con eso me compré mi primera impresora láser a color y empecé.
A ¿Cuánto tiempo atrás estamos hablando?
Diez años atrás.
Diez años atrÁs.
Diez años atRás. Y entonces después mejoré mi equipo fotográfico y de un momento a otro ya estaba haciendo cobertura de eventos corporativos.
¿Dedicaste a ser un fotógrafo profesional?
Dicho sí y no fotógrafo simplemente porque yo lo que desarrollaba era un tema más conceptual, diseño gráfico, temas que iban más para compartir. Por ejemplo, así como las chicas anteriormente mencionaban, yo hacía algo muy similar de la vida personal, de la familia, preparaba tesis, me iba a hacer presentaciones en PowerPoint, que al final terminaba con nuevas herramientas, con animaciones flash. Y de a poco fui desarrollando herramientas que me dieron la capacidad para crear una empresa. Ya en el 2012 tenía 10 personas trabajando conmigo en proyectos de campañas publicitarias, cotota y haciendo temas importantes.
¿Y cómo sale este proyecto? ¿Cuál es el detonante? Cómo parte de un día para otro un quiebre buscando sonrisas por el mundo. Ese es tu proyecto.
Claro, lo que pasa es que tuvo que pasar algo muy potente para salir de ese ritmo acelerado de vida en el que estaba. Yo sentía en ese momento que era exitoso porque tenía mucho trabajo, muchas cosas que hacer, pero el 2012 en marzo entraron a robar a mi empresa y se llevaron absolutamente todo, ocho años de trabajo, se lo llevaron en una noche y esa sensación de angustia de qué es lo que sigue, cómo lo voy a hacer para responder por los proyectos que no puedo, no tengo las herramientas. Entonces me di cuenta que al final del estudio quedó una única cámara fotográfica y para mí eso fue la señal que me invitó a empezar de nuevo, porque dije esto es más de lo que tenía cuando recién comencé y yo amo lo que hago. Entonces con esa fuerza dije, a pesar de todo lo material que había perdido, recuperé algo mucho más importante que es mi tiempo y con eso mi libertad y lo que siempre postergué que era el tener un tiempo para mí, para mis amigos, para la familia, lo empecé a despertar a la vida, o sea ese robo me quitó muchas cosas materiales, pero me entregó de vuelta mi vida.
Yo lo predico y hay pocos ejemplos que a veces la gente cree que es como una charla de un vendedor de pomada, que es de los grandes problemas, grandes oportunidades. Mira, tu historia es súper potente, Roberto, escucharla porque se te sale por las venas, se nota que no es un eslogan que estás vendiendo esta pomada Y esto ¿Cuánto tiempo atrás fue el robo?
Fue el 2012 y empecé nuevamente.
¿Te liberaste de toda esa pega?
Parto de nuevo fue un tema igual con una montaña rusa de emociones. Fue un periodo muy difícil donde pasaron distintas situaciones que me entregaban a lo mejor la fortaleza para poder levantarme y tener una convicción absoluta de que tenía un propósito en la vida y que no era ese. Ya había estado perdiendo mi tiempo, entonces a pesar de estar sin mucho dinero pude sanear un poco las deudas que quedaron después de lo que perdí.
Y perdón, en ese momento, 2012, ¿Eres casado, hijos, tienes compromiso?
Soltero, sin hijos.
Ya es importante eso para también pegar un quiebre en la vida que a.
Uno nos cuesta tanto, que fue una de las cosas.
Yo he pensado mucho hacer tu quiebre, liberarme de todo, pero los siete cabros no puedo ya, porque a mi mujer yo la tengo media convencida de irnos al campo, pero los siete cabros es muy difícil. ¿Y te lanzaste?
Encontré unos pasajes a mitad de precio en el Cyber Monday, di una oportunidad y me fui a Nueva York a.
Vivir por tres meses así en pelota. Pero espérate Roberto, con alguien solo. Mucha gente dice esto, pero uno no sabe. Te tomáis el pasaje y cuando llegáis buscáis una hospedería donde alojar.
Lo que pasa que desde el 2008 que soy parte de un proyecto que se llama Couchsurfing Project, que es una comunidad de intercambio cultural donde tú abres las puertas de tu casa a viajeros que pasan por tu ciudad. Entonces yo recibí muchos amigos que al principio era con la intención de aprender y mejorar el nivel de inglés que manejaba en ese tiempo. Good.
Of course you can check my English now because I practice, because I have a lot of interviews in English right now, because a lot of people from USA coming for my show. Will Kane, Wilcom. Oye, Will, come, Will come. Perdón, intentadme. Entonces te fuiste para allá y teníais donde llegar.
Claro, porque desde el 2008 a la fecha ya alcancé a recibir a más de 200 amigos de distintas partes y con ellos era un poco.
Alojando gringo.
Acá lo que pasa es que me convertí en embajador de la comunidad acá en Chile.
¿Te alojaban todo en tu estudio, en tu casa o tú lo has hecho falla en otras casas?
No, no, no.
Una vez son porque se llevaron las cámaras. Eso, se chorearon las cagadas. No, pues da lo mismo.
No, no, bueno, los acomodamos en el estudio fotográfico a veces.
Qué buena exactitud. Ladrones, vengan a mí. Roba. Soy Francisco de Asís. Roba lo que quieras. Ya, perdón, te interrumpí. Roberto, mi especialidad. ¿Y te vas a Nueva York?
Me fui a Nueva York y empecé a conectar con distintos amigos que me recibieron en su casa y cada día me hacían sentir muy bienvenido. Entonces realmente fue despertada la vida, sentía que volvía a ser un niño, como que todo me sorprendía. Es recuperar la capacidad de asombro y ver por primera vez la nieve y correr y mirar al cielo. Era esa sensación qué rico lo que estoy viviendo. Y un poco dejar atrás como esa mochila pesada de un montón de temas pendientes y de preocupaciones que había dejado esa situación que pasó con mi empresa. Entonces un poco aprendí a vivir en el ahora, en el presente, porque normalmente estamos como suspendidos en el tiempo, estamos como angustiados por lo que viene y como un montón de situaciones que escucha, no alcancé. Tengo un montón de cosas pendientes y ahora era mi momento. Yo estaba pleno, estaba feliz y estaba conectando con un montón de personas que vibraban en la misma sintonía. Y fue increíble como cuando uno empieza a sentirse en una vibración positiva, empiezas a atraer cosas buenas a ti. Y durante esos tres meses en todas partes me decían Bienvenido Roberto. Ya llevaba dos meses en Nueva York y me seguían invitando y me seguían regalando todo a manos llenas. Era realmente una experiencia súper potente.
Y ahí se te ocurrió esto de.
Fotografiar Dos semanas antes de regresar a Chile ya como que entro en conciencia de que tengo que volver a la realidad. ¿Y ahora qué voy a hacer? ¿Cómo tengo que hacer para ponerme al día con las deudas? ¿Pendiente? ¿Voy a tener que estar detrás de un escritorio trabajando? Y no sé, sentía esa angustia de ¿Qué sigue? Y eso me hizo detenerme por un segundo y sentarme en Nueva York. Y ahí me di cuenta cómo toda la gente que pasaba frente a mis ojos avanzaba a un ritmo tan acelerado de vida que me hacían sentir invisible, como que yo era un punto en el universo que podría haber desaparecido en cualquier momento y nadie lo hubiese notado. Yo creo que todas a lo mejor hemos pasado por esa sensación de no valer nada. Y con esa angustia, con la garganta cerrada. Hubo una persona que me probó lo contrario, que yo sí importaba y que no era invisible. Me pregunta de dónde vengo. Notó que no era de. Pero yo le de Chile. ¿De Chile? ¿Y tiene una moneda? Lo primero que me preguntó. Yo No entendía nada. ¿Está pidiendo dinero ganando con plata? No, lo siento, no tengo dinero. No, yo colecciono monedas y Chile es una de las monedas que me falta en mi colección. Y qué buena idea de pensé y empecé a darme cuenta de la cantidad de personas que venían de todas partes del mundo y que Nueva York era una de las ciudades más cosmopolitas del planeta. El lugar ideal para comenzar cualquier tipo de colección qué podría coleccionar. Y ahí vino esa sensación.
La pillé.
Claro, voy a coleccionar sonrisas y voy a tener el tiempo con un disparo. Y escribí en un cartelito Collecting Smiles. Era como que si todo estuviese dado, como que los planetas se hubiesen alineado porque a dos metros míos había como una tapita de cartón blanca y en la esquina había un grafitero. Le pedí el plumón y escribí Collecting Smile y empecé a mostrar este cartelito a la gente que iba pasando. Fue increíble como todo el mundo te sonreía. Empezó a darse ese efecto de que ya no era invisible. Y empecé a llenarme de toda esta buena energía y las personas se reían entre ellos, miraban, pero al final igual sacaba una sonrisa y. Y recuerdo que personas me agradecían y me abrazaban.
Pero le empezaste a sacar fotos al tiro.
Empecé a sacar fotos y andaba así con mi cámara colgando con Collecting Smile.
Ahí estábais.
La foto. Claro. Y entonces todas estas primeras imágenes me dieron el paso para darme cuenta de que al final de la jornada tenía un montón de retratos que representaban la diversidad étnica y la riqueza cultural de los cinco continentes. Lo compartí en Couchsurfing, en esta comunidad de intercambio cultural, y semanalmente ellos lanzan un newsletter como los tópicos más comentados. Me di cuenta que mi colección ya no era solo mía, era del mundo. Porque muchas personas me decí Oh, yo soy de Estonia, estoy ahora en Nueva York, ¿Cómo puedo ser para ser parte de tu colección? ¿Tienes una de Guatemala cuando vienes por Tokio? Y empezaban a enviarme mensajes. Entonces estaba tan comentado que salió casi en la portada del newsletter semanal, donde llega a más de 9 millones de usuarios. Y después mi cuenta estaba llena de mensajes. ¿Y entre uno de esos, un mensaje de una chica de Ucrania que estaba trabajando como voluntaria en Naciones Unidas en Nueva York y me Roberto, qué te parece completar tu colección de sonrisas con mis amigos de la ONU? Wow. Pero en esta oportunidad. Claro que sí. Y se fueron dando las cosas.
Y la ONU te conoce, tu proyecto.
Claro, o sea la parte de los voluntarios. No oficialmente, pero sí. Allí fue donde se hizo un cambio también en lo que yo quería hacer. Ya no eran solamente retratos, eran historias de felicidad, porque cada una de las personas que estaba de la ONU tenía una historia muy inspiradora de cómo ellos habían dejado todo lo que estaban haciendo para unirse a una organización que está generando un impacto positivo como está.
¿Y cuánto tiempo que partiste con esto?
Ya dos años.
Dos años.
2013.
¿Y vives dentro? ¿Cuál es tu ingreso? La gente te graba video y te sacas fotos, tienes dos productos, No estás lineal.
Es que no es un producto, no percibe fines de lucro. Yo lo hago porque estoy en una.
Etapa por qué pagamos los viajes y las cuentas y veo que hay dado la vuelta al mundo, es que he.
Conseguido una forma de viajar. Yo lo llamo un viaje de gratitud, porque empecé a visitar a todos aquellos amigos que alguna vez yo hospedé en mi casa, entonces nunca pagué alojamiento, en todas partes me tenían y me invitaban, me llevaban. Me uní a una comunidad que se llama Blablacar, donde tú compartes un vehículo, o sea, si tú estás viajando por ejemplo desde París a Ámsterdam y en vez de irte solo vas con alguien para hacer más ameno el camino, conversando y pagáis costos de bencina, entonces normalmente a mí me decían no, Roberto, cómo se te ocurre, no, tú estás haciendo algo tan bonito. Y mucha gente me quería entregar cosas.
Me pagaban gratis, no te cobran.
Y entonces para mí eso al principio yo me sentía como un poco cómo lo voy a. No, no, gracias. Después me di cuenta, claro, yo necesito también recibir ese cariño porque de alguna forma ellos sienten que están aportando a este proyecto. Qué buena.
Estamos tan lineales. Me quedan dos minutos, Roberto. No sé a quién tenemos que invitar, pero espérate en el maletín. Andáis con tu maletín para todos lados.
Ese es lo que pasa de que.
Creían que iba a tocar música.
No, él es Roy Smiles. Ya, él es mi compañero de viaje, que es un regalo de mi hermana.
No me digáis que así perchiluquía.
No, no, no. Y entonces lo que hacían que era.
Yeta, pero no.
Lo que pasa que mi hermana me vio en las fotos y me decía están súper lindas las fotos, pero no aparecen en ninguna. Claro, yo las tomo y de ahora en adelante vas a aparecer en las fotos y este supuestamente soy yo, así que. Y lo más bonito fue que fue un regalo que me lo hicieron en familia, porque originalmente este muñequito era de mi sobrina, mi hermana lo adaptó, le puso el pelo, mi mamá viendo cuál era la sonrisa que más se parecía.
A la mía y mi papá la bimba risa Roberto. Ya. Oye, ¿Y querís que te regale yo mi sonrisa? ¿Me va a sacar una foto con la sonrisa o califico? ¿Querís que me saque con Roberto? Ahí estamos. Para este proyecto mundial de la ONU. Esa sonrisa Tenís miedo que así me río yo. ¿A ver cómo te reís tú, no? Oye, qué bueno. Oye, la gente que quiera saber más de ti, te tengo que pedir, Roberto, que lo Sepa. ¿Dónde? En CollectingSmile CL Coleccionando Sonrisas CL Coleccion CL Y en Facebook o CollectinSmile.
Org Y ahí están todas las redes sociales.
Oye, extraordinario.
Voy a sacar un libro, No, ya saqué un primer libro, Ahora estoy con el libro Sonrisa Génica en mi nueva ruta de viaje empieza por Oceanía, Asia y África.
¿Y a dónde te vas ahora para allá?
Empiezo en Sao Paulo, conecto en Estados Unidos, Islandia, Grecia.
Esa es la vía. Ahí tenemos proyectos ingeniosos, interesantes y distintos aquí en Nicolate.










