This is a Spanish-language interview with Chilean photographer Roberto Corona describing how he became consumed by a successful business, lost control of his life, and experienced a life-changing robbery in the first week of March 2012. The robbery prompted a re-evaluation of priorities: he recovered time, freedom to choose, and family relationships, and found hope to restart through his passion for photography after discovering a remaining camera in his studio.
Questions this video answers
In the first week of March 2012.
A single camera found at the back of the photographic studio.
Chapters
Yo creo que hubo un tiempo en el que No sonreía tanto.
¿Qué pasaba? ¿Qué hacías?
Me transformé en un empresario. Estaba con este emprendimiento, con esta idea de negocios que empezó a ser exitosa. Empecé a creer que eso era lo que tenía que hacer en mi vida. Y ya cuando llegué a un punto en el que esto es, tenía grandes proyectos, un montón de trabajo, pero no me di cuenta en qué momento perdí el control de mi propia vida. Me transformé en un esclavo de mi emprendimiento. Y en la primera semana de marzo del año 2012, las cosas cambiaron porque entraron a robar a mi empresa.
Ese fue el famoso robo que cambió tu vida.
Claro, generó un antes y un después. No necesariamente por la pérdida material, sino que por el abrir los ojos a apreciar lo que había quedado. Porque a veces en momentos de crisis, lo único que queda de pie es lo que realmente importa.
¿Por qué no? ¿Por qué no'? A ver, ¿Por qué no nos das un poco de self talk? ¿Qué te hablaste a ti mismo después del robo crisis que podía haber terminado con toda tu carrera, pero algo pasó que desvió esta tragedia en algo muy interesante? ¿Qué te hablaste a ti mismo, Roberto?
Entendí de que a pesar de todo lo que había perdido, recuperé algo mucho más importante. Recuperé mi tiempo, recuperé la libertad de poder elegir qué hacer ahora. Recuperé a mi familia, que los había postergado por mucho tiempo porque estaba tan ocupado que simplemente las cosas que realmente quería hacer pensaba que podían esperar. Y estaba en esta carrera contra mí mismo como suspendido en el tiempo, cargando tantas situaciones pendientes por resolver y proyectos en desarrollo y una angustia tremenda por lo que seguía. Si iba a alcanzar a cubrir a lo mejor los sueldos del mes y tenía a lo mejor suficiente recurso para crear esta nueva línea de emprendimiento. Y estaba con la mente en todas partes, pero muy pocas veces en el momento aquí presente.
Pero por ejemplo, hay robos y robos. A mí me pueden robar el celular en el centro y puedo quedar achacado. Pero tú tenéis todo un cuento armado. Era tu vida, te robaron todo ocho años. Y entiendo que te dejaron solamente una cámara.
Al final del estudio fotográfico encontré esta última cámara. Y cuando la veo, bueno, esto es una señal. Esta cámara es más de lo que tenía cuando recién comencé. Y yo amo lo que hago. Puedo empezar de nuevo.
Eso es lo que sentí eso, te hablaste, puedo empezar de nuevo, puedo empezar.
De nuevo, porque entendí que no se habían llevado lo más importante, que era ese sueño, esa motivación por querer compartir mi visión del mundo a través de la fotografía.