Mucho Gusto y el Paparazzi de la Felicidad

Roberto Corona, a self-styled paparazzi of happiness, has spent years photographing smiles across 48 countries. After a 2012 robbery shifted his priorities from business to time, he travels via Couchsurfing collecting portraits and stories, carrying a flag signed in ten languages and a talisman from each place.
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48
March 2012
2008
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Porque queremos recibir con mucho gusto y con un fuerte aplauso a Roberto Corona. Él es el paparazzi de la felicidad. ¿En serio? ¿Cómo le va? Qué bueno tenerte acá, porque este hombre es capturador de sonrisas. Pero. Perdón, despertaste Joaquín. OK, muy bien.
Ya está.
Este hombre captura sonrisas por todas partes.
¿Cómo nace esta afición tuya, el coleccionar sonrisas? Nace de una búsqueda personal de la felicidad que una vez que la encuentro siento que sería egoísta de mi parte solamente dejarla para mí, entonces debo compartirla. Así que descubrí que la felicidad es real cuando es compartida.
¿Y qué hiciste?
A ver. Este es un viaje que nació hace ya tres años.
Impresionante.
Y que me ha permitido. Claro que sí. Obvio. He estado en 48 países. Mírala.
Oye, qué felicidad.
Gracias.
Bueno, eso es felicidad.
Y estaba contando entonces.
Bueno, esta es una foto de una amiga en Londres que fue que el proyecto consiste en personas que me reciben en sus casas, yo estoy inmerso en el día a día y les pregunto acerca de cuál es la razón de su sonrisa, cuál es el motivo de su felicidad, por qué sonríen. Qué bueno.
¿Esta foto dónde la sacaste?
Esta fue en Semrip, en Cambodia. Mira esta.
Mira esta.
Qué linda la que está allí en Gran Gigante, en Buenos Aires, en Argentina, esa foto. Y cuando le pregunté al padre cuál era el motivo de su sonrisa, me dijo de que él por mucho tiempo sentía que no tenía nada, pero cuando llegó su hijo sintió que tenía todo.
Qué bonito. Y tú sonríes permanentemente.
Claro, tiene cara de sonrisa. Cuando uno colecciona sonrisas se contagia de esa buena energía. Es algo que tiene que ver con una conexión. Entonces no es de uno. ¿Quién es él? Este es un muñequito porque aparece en muchas fotografías que me regaló mi hermana. Me roberto, a mí me encantan tus fotos, pero nunca estás en ella, así que a partir de ahora donde vayas, por favor llévalo contigo y así voy a saber que estás bien. Y nace esta. Esta historia que dice quien toque el muñequito va a tener un buen día porque está cargado de buena energía. Ha pasado por tanto destino, tantas manos. Claro.
Esta foto parece que fuese. No sé saca como en Taiglape.
48 países.
Esta fue en Cambodia. También has expuesto. Sí, estuve la oportunidad a través del Instituto del Bienestar está en el encuentro de Felicidad, que fue en el pasado abril de este año. Y tuve la posibilidad de compartir algunas de las historias de felicidad.
¿Cómo te financiáis todo esto? Porque andar en 48 países, creo que cualquiera quiere ir por 48 países sacando.
Fotos, es un desafío. Lo que pasa es que antes de partir, yo tenía un emprendimiento en el área de fotografía y video, y por mucho tiempo sentí que había alcanzado el éxito porque tenía mucho trabajo. Pero me transformé en un esclavo de mi propia empresa. Y de alguna forma, en marzo del 2012 entraron a robar a mi empresa todo lo que había construido en ocho años. Me hizo sentir y cuestionar ¿Realmente valió la pena haber trabajado tan duro? Y recuperé mi tiempo y ahí entendí que la mayor riqueza que tenía era mi tiempo.
Le diste un sentido a esa experiencia negativa que tuviste.
Claro.
Pero preguntarte a propósito de que tú vas capturando sonrisas por el mundo, de pronto ¿Hay algún lugar que te haya conmovido? Porque cuesta sacar una sonrisa.
Sí, mira, una de las situaciones que más me llamó la tensión fue cuando llegué a Filipinas. En Filipinas me recibió esta familia. Yo tomé un viaje desde Tokio hasta Cebu, que es al sur de Filipinas, y tenía que llegar a Badian. Pasé por todos los medios de transporte conocidos y estaba cansadísimo y lo único que quería era dormir. Pero cuando llego, me estaban esperando con tanto cariño. Tenía una mesa puesta con un pescado grande en el centro, todavía tenía la cabeza, el pescado, y tenían tantas cosas ricas para comer, que de repente como que se me pasó toda esa sensación de cansanc. Y recibí, me abrí el amor y recibí esa acogida. Ellos no tenían más que una cama con patas, y esa fue la que ellos me cedieron a mí. Y todos los demás se acomodaron en hamaca, en sillones. Y viví la experiencia y les pregunté cuál era el motivo de su sonrisa. Y ellos me en vez de decirte, te vamos a llevar a esa experiencia. Y al día siguiente estaba saltando por cascadas, nadando con tiburones, ballenas. Y así es como se abren las experiencias. Casado, soltero, soltero, sin hijos.
Pero te han hecho feliz.
Me imagino.
Porque una persona tiene que conocer la felicidad para reflejar con esa sonrisa. Primero por preguntar, porque si te pregunto a ti, cuándo fue la última vez que te hicieron feliz.
No te rías. No puede.
La Katy ni se acuerda.
Ya no, ya no.
Oye, cómo tienes el portón esa foto. Pero Manu, foto.
Hay que hacer una exposición fotográfica, el antes y el después. A lo mejor podemos hacer un llamado. Quiero hacer una exposición fotográfica donde podamos desnudar la felicidad. Entonces mostrar tres retratos de personas que se ven frente al espejo y no les gusta cómo se ven. Y en el cuarto retrato solamente.
A ver, espera, espera, esperA. ¿Cómo sería? Yo me miro al espejo desnudo.
No, con ropa. Con ropa ya para que sea. A lo mejor no me siento bien, quiero otra tenida y me pruebo otra y otra. Y después a la cuarta no tienes nada puesto pero llevas una sonrisa. Entonces es un tema de actitud. Claro que sí.
La cuarta es un diario que sale en las mañanas también. Oye, y nos puede sacar bien la bomba fica.
Claro, de hecho yo estuve durante la mañana haciendo este ejercici. El paparaceo de la felicidad. Claro que sí. Viendo cuáles son sus reacciones. Cuéntanos.
Mirá que te un PB Joaquín. Ay la tecito.
Yo sé que está pesando la careta.
Ahí tenía un gas viendo un OVNI. No te creo. Qué bonito. Además que saca fotos.
Voy súper buena.
Ese es el paraceo.
Y la verdad es que este se ha convertido en mi propósito de vida. Lo que partió como una galería fotográfica ahora es lo que me mueve en el día a día y siento de que puedo llegar muy lejos porque yo no tenía idea que iba a dar la vuelta al mundo.
¿Qué tenés tú? 35.
34.
34.
¿Cuál es la foto que a tú.
Al mirarla te hace feliz? Bueno, hay muchas fotos que guardo en mi mente que no tiene que ver con una cámara. Porque los momentos de genuina felicidad están presentes cuando eres capaz de tener una mirada apreciativa. Estamos tan acostumbrados a generar expectativas por todo que vivimos en un mundo de decepciones. Entonces cuando tú te abres a la oportunidad de aprender y dejar que los miedos queden atrás. Porque a veces el miedo es el origen del conflicto. Yo creo que el momento más hermoso fue cuando regresé a casa después de mucho tiempo que no veía a mis padres. Me recibían con una tremenda sonrisa. ¿Y esa es la sonrisa y lo.
Retrataste en mi corazón, lo retrataste a ti, pero cuál es tu nombre? Roberto. Tú has recorrido Roberto, has recorrido 48 países. ¿Cuál es el país que te ha dejado la sensación de ser más feliz?
Mira, me llamó mucho la atención Tailandia y Filipinas.
¿Y por qué crees tú que son más felices que nosotros?
Porque están muy abiertos a atenderte y a recibirte. Hay un concepto también de turismo que busca el poder recibir y atender a la gente como si fuese de la casa.
La K te dice que es por el turismo, pero haya estado en en Centroamérica donde la gente, los cubanos o los venezolanos, los dominicanos, a pesar de todo que tienen situaciones económicas dificilísimas y sociales, los gallos te atienden con alegría en Tailandia. Tú dices que en Filipinas son más felices todavía.
Yo creo que la felicidad es un concepto transversal. Mi experiencia personal fue así, pero yo conecté con gente que me hizo la invitación de sentir que tengo un hogar allí, entonces puedo volver.
Pero acuérdate que tienen algo en común. Si tú piensas en el Caribe, Tailandia, son países que tienen climas espectaculares, vegetaciones que son turísticos y que tienen gran parte del año. Pero también tiene que ver con las personas, porque te quería preguntar ¿Cuál es tu percepción del Chile?
Qué buena pregunta.
Yo creo que en Chile tenemos que hacer un trabajo de recuperar las confianzas porque es un desafío el tener que abrirnos a la posibilidad de que hay alguien que tiene una buena intención o que o que no esperamos algo a cambio. Porque la gente en el extranjero, yo tomaba las fotos y decía que estoy desarrollando un proyecto fotográfico y se abrían a la fotografía acá me preguntan cuánto vale, entonces yo no estoy.
Y qué te pasa acá en Chile cuando te acercas a un chileno y le pasas ese monito, venga una sonrisa. ¿Qué te ha pasado? Porque seguro ya te ha pasado.
El muñequito está tan cargado de buena energía que la gente cuando lo recibe le produce simpatía. Entonces aquí hicimos el ejercicio a cada una de las personas que estamos con nuestro público, le pasé el muñequito en sus brazos y a medida que lo iban tomando iban esbozando una sonrisa y tengo la colección de cada uno de ellos.
Cuándo en la calle.
Claro, en la calle lo que me pasa es de que yo estoy haciendo corriendo con un cartelito que dice coleccionando sonrisas y entonces la gente se detiene y se abre a la posibilidad también. Como esto nació en Nueva York, yo empecé con Collecting Smiles, y es así como se llama el proyecto. Y nació en un momento en el que yo me sentía invisible, como que si fuese un puente en el universo que estaba a punto de desaparecer. Pero hubo una persona que se acerca y me ¿De dónde vienes? Yo le de Chile.
Oh, de Chile. Qué increíble.
Y yo ¿Por qué está tan entusiasmado de que yo sea chileno? Pero me cambió la actitud, me puse orgulloso en mi pecho. Y lo primero que me pregunta ¿Y tienes una moneda? Y como que me decepcioné un poco porque pensé que me estaba pidiendo dinero, porque me es que yo colecciono monedas. Chile es una de las monedas que me falta en mi colección. Y ahí nació la idea.
Yo quiero empezar. Él ha dicho una cosa que me llama mucho la atención, qué buena mirada sociológica tiene del tema de la felicidad, que no es lo mismo en Tailandia que en Chile y que en Chile. Tienes toda la razón. Hemos perdido la confianza. Y es una cuestión que duele muy. Porque es una cuestión que se manifiesta en cualquier cosa. Yo creo que los chilenos hoy día tenemos un tema con eso.
A todo nivel. Sabes que de repente cuesta nosotros verlo porque estamos en el día a día. Pero ponte tú la Angélica, que ya lleva tiempo viviendo afuera. Ella me decía A mí me llama la atención ver, por ejemplo, la falta de felicidad a través. Cómo se demuestra las redes sociales. Las redes sociales, la forma más fácil de demostrar mala onda o envidia. Si eres feliz, uno debería estar feliz con la felicidad del otro. ¿Y tú lo ves acá en Chile? Sí, claro. Yo siento que en general somos muy agresivos en las redes, porque hay alguien que está con algo maravilloso y siempre va a haber una crítica negativa en el. Pero yo creo que también se concentra mucho en Santiago. Santiago, por ejemplo, nos ponemos muy grises en el medio ambiente, por ejemplo. Porque en provincia la cosa es bastante distinta. Tengo la sensación.
Yo soy del norte, yo soy de Iquique, Entonces en Iquique yo respiro aire familiar, donde siento un cariño por mi familia, por los amigos, por el sentirme cerca de la gente con la que quiero estar.
Roberto, por ejemplo, acá.
Sí, claro que sí. Yo paso por todas las emociones. ¿La gente me pregunta y cuándo eres triste? Yo también vivo esa sensación de tristeza de repente de sentirme solo, pero después entiendo de que son emociones que tienen que pasar por nosotros y tenemos que también dejarlas ir. Hay una sensación de desapego que te sirve cuando tú viajas, porque tienes que renunciar a mucho, dejar mucho atrás e ir con una maleta muy liviana para poder llegar más lejos.
Yo te preguntaba por la energía que hay acá, porque mucho gusto, si algo tiene es la buena onda. Es verdad que la gente que a lo mejor no me de afuera la puede percibir y nosotros también. ¿Cómo percibiste la onda acá?
No, muy buena energía. Noté que había una buena relación en el equipo, se reían ahí detrás de cámaras. Habían cosas que me llamaron mucha, mucha la atención.
Así que como diría Carol Lucero, bueno, eso es mentira.
Esta es la bandera que he llevado en mi viaje y que está autografiada y está escrita en más de diez idiomas.
¿Quién usted la firma? La gente en la calle, personas que.
Me han recibido en su casa, porque este proyecto en realidad, como me preguntaba al principio cómo lo financio, partió como un destino a la vez y empecé a abrir oportunidades, abrir puertas y la gente me invitaba para vivir esta experiencia, ser parte de la ¿Pero cómo te.
Contactas tú con la gente?
Hay una comunidad que se llama Couchsurfing, que es una comunidad donde tú abres las puertas de tu hogar para recibir a viajeros en tu casa.
Qué bueno.
Yo Desde el año 2008 empecé a recibir amigos en mi casa en Iquique y alcancé a recibir a más de 200 amigos y me convertí en embajador de la comunidad. Y entonces cuando empecé a viajar puse mi itinerario de viaje y toda la gente me invitaba a sus casas para poder vivir esta experiencia de compartir una cultura distinta, aprender un idioma diferente, pero a la vez también de poder generar un vínculo de amistad que aún queda. Y entonces siento que tengo un hogar en cada rincón del mundo.
¿Y eso lo podría hacer cualquier persona que hoy te está viendo, que se entusiasma, podría ser embajadora en tu tiempo? Claro, por ejemplo.
Es maravilloso porque desde Sudáfrica hasta hoy.










