Reportaje de Sabingo en CHV 2024

Roberto Corona, a photographer from Iquique, has spent ten years traveling to over 82 countries with his doll Robbie, collecting portraits and smiles. After a 2012 robbery changed his life, he now offers free hugs and carries a sign reading 'Sonreír es gratis' to connect with strangers in places like Myanmar, Laos, and Ecuador. He's creating a children's book series about Robbie to teach emotional education.
Questions this video answers
More than 82 countries.
Ten years.
A robbery at his photography company/studio, where he found an old forgotten camera and decided to reconnect with his passion.
Iquique, Chile.
His sister (Robbie was a gift from his sister).
Chapters
Y te quiero invitar a conocer la historia de Roberto Corora. Él es el coleccionista de sonrisas. Tuve la oportunidad de estar con él. Él es de Iquique, es fotógrafo de profesión y ha viajado a más de 82 países junto a su muñeco Robbie, precisamente retratando sonrisas y promoviendo la felicidad. Ahora va una sonrisa. Esa es la sonrisa que a él le gusta retratar. Conozcamos la historia entonces de Roberto Corón. Vamos a. Estoy acá en el centro de Santiago porque hoy me vengo a encontrar con Roy. Sí. Le hice un cartel porque él colecciona sonrisas. Es más, aquí tengo regálame una sonrisa y un abrazo. Así que a encontrarme con Roby. Vamos a verlo. Robbie.
Juan Pablo. Hola, ¿Cómo estáis? Juan Pablo, mira. Pablo, ¿Cómo estás?
Regálame una sonrisa y un abrazo. ¿Cómo está, amigo mío?
Bien.
Gusto conocerte.
Igualmente.
Oye, por favor. ¿Quién es Robbie? ¿Eres tú o él?
Bueno, ambos, supuestamente. Robbie es una representación de mi niño interior. Ya. Y lo llevo conmigo a retratar las sonrisas del mundo. Hace 10 años que emprendimos un viaje coleccionando sonrisas para representar la diversidad étnica y riqueza cultural en historias que nos inspiran a sonreír.
Oye, ¿Y tú siempre con esa sonrisa? ¿Siempre estás con esa sonrisa? Me gusta. Entonces regálame una sonrisa, un abrazo y quiero conocer más de tu historia.
Ya. Vamos.
Vamos a tu casa.
Sí, vamos acá. Les voy a mostrar ahí algunas de las fotos que tengo de mi colección.
Eso me gustó.
Vamos, Robbie, vamos.
Vamos.
Adelante, por favor. A ver. Permiso.
Aquí está tu departamento.
Sí.
Oye, pero al tiro nos encontramos con Roby. Con una sonrisa.
Claro. Estas son algunas de las sonrisas de mi colección.
¿Y esto dónde fue?
Esto fue en una aldea en la frontera de Birmania con Tailandia. Es una aldea que se llama Paduan y donde hacen como símbolo de belleza, le van colocando un anillo cada año que pasa a las mujeres.
Ah, no, pero aquí esta casa está llena de sonrisas.
¿Sí? Sí. No se acuerda.
Y ella mira, mira.
Esta es una sonrisa que retraté en Laos. Cuando las vi, me generaron una sensación de ternura. Ellas estaban tan expectantes porque yo llevaba un muñequito en mis brazos. Querían abrazarlo. También estaba la mamá allí. Y al momento del abrazo. Yo les pregunto cuál es el motivo de su sonrisa y ellas se ríen entre ellas y se apuntan una a la otra.
¿Cómo lo haces para llegar a este tipo de imágenes?
Siempre regalo historias. Entonces antes de coleccionar una sonrisa, les regalo una sonrisa de alguien más. Entonces en ese intercambio, en esa apertura, puedo conocer también nuevas historias. Y en este caso es atreverse, porque no pierdes nada con preguntar y te ¿Puedo tomar una foto? Estoy coleccionando sonrisas y automáticamente la sonrisa nace.
¿Hace cuánto tiempo que te dedicas a esto?
Diez años.
¿Y partiste siempre coleccionando sonrisas o trabajabas en otra cosa?
Antes era fotógrafo de bodas, entonces por muchos años me dediqué a hacer fotografías de la celebración del amor. Y entendí que me me dedicaba a eso porque quería estar más cerca de ese sentimiento. Fueron alrededor de ocho años que me dediqué completamente a la producción audiovisual. Y en 2012 hubo algo que cambió el rumbo de las cosas. Entraron a robar a mi empresa y vi al final de mi estudio fotográfico una última cámara olvidada. Y esa fue la invitación a reconectar con mi pasión, a volver atrás, al origen. ¿Y qué pasa si empiezo un viaje de descubrimiento personal retratando el amor en el mundo? Y partí la aventura y nace la oportunidad de comenzar este viaje con un primer matrimonio en Nueva York, que es una pareja de una chica de Rusia con un norteamericano que vieron mis fotos, les encantó el concepto del proyecto, dijeron que debemos ser parte de Love Without Bandwidth, amor sin fronteras. Y después, cuando ya era el tiempo de hacer las fotos, no me contestaban los mensajes, no me contestaban los llamados y decía ¿Qué pasó? Hasta que recibí un mensaje de ella. Me dice que había suspendido la boda, que ella se dio cuenta que la estaba engañando. Y esa sensación de frustración, de angustia, me llevó a sentirme perdido. Estaba caminando en Time Square y en un mar de gente parecía invisible. ¿Hasta que hubo una persona que se acerca a mí y me pregunta de dónde vengo? Y dije de Chile, chileno. Viene, me abraza. Yo no tenía idea por qué estaba tan emocionado, por qué estaba tan contento. Pero lo primero que me pregunta ¿Tienes una moneda? Y yo un poco extrañado, como confundido, me reviso los bolsillos. Lo siento, no ando con dinero. Y el se ríe y me no necesito dinero, lo que pasa es que yo colecciono monedas y Chile es una de las monedas que me falta en mi colección. Y ahí parte esta. ¿Y qué pasa si yo comienzo mi propia colección, pero en vez de coleccionar monedas, colecciono sonrisas?
Quiero invitarte a que salgamos a la calle, que nos imaginemos que estás ahí en los Estados Unidos, pero estamos acá en Chile, y retratar esas sonrisas que yo creo que son tan importantes hoy día para el ser humano.
Vamos a coleccionar sonrisas.
Vamos a coleccionar sonrisas hoy día, pero acá en Santiago de Chile.
Sí, Por supuesto. Vamos.
¿Cómo llega Robbie a tu vida?
Bueno, Robbie fue un regalo de mi hermana antes de partir mi viaje. Ella me roberto, me encantan tus fotos, pero nunca estás en ellas. ¿Así que a partir de ahora, dónde vas? Y la gente con la que conectas, a las personas que conoces, tómale una foto, así yo sé que tú estás bien y puedes compartir esas imágenes con la familia, con los amigos.
¿Cuál es la dinámica que haces tú a la hora de estar en otro país o incluso acá en Chile, y para pedirle una sonrisa a la gente?
Bueno, hay distintas formas en las que me acerco a la gente. Una de esas es con un cartelito que diga Sonreír es gratis. Me regalas tu sonrisa, también regalo abrazo. Entonces llevo el cartelito de abrazos gratis.
Acá este abrazo gratis.
Así la gente se acerca y en ese abrazo tú generas el primer vínculo y Después le preguntas ¿Te puedo tomar una foto, saludar y vamos a abrir los brazos? ¿Como? Recibiendo. Tú puedes hacer el abrazo gratis. Yo este.
Perfecto.
Vamos a ver que nos recibe.
Ya. Si, nos va a ir bien. Un abrazo. Igualmente.
Yo soy Roberto, mucho gusto.
Sonrisas ¿Qué le pasa a usted cuando ve este cartel y que dice Abrazo gratis? Bastante, por tema de que algo tan significativo tiene un abrazo. Desde el nacimiento o el abrazo de la madre de Cabrochivo, hermanos, todo prácticamente. Hay que disfrutar eso, hay que disfrutar el abrazo. Él es un coleccionista de sonrisas y él con su fotografía y además con Robin, él anda recorriendo el mundo coleccionando sonrisas.
Me encantaría retratar su sonrisa. Es posible. Colocas a Robbie cerca de tu corazón y va a conectar con todo el amor y la buena energía de miles de personas que lo han abrazado en este viaje alrededor del mundo. Cuando lo dejas ahí. Eso, ahí, eso. Siente algo. Excelente.
¿A ver cómo quedó la foto?
Wow, qué linda. Tengo una colección de sonrisas y le quería regalar una historia.
¿Cuánto vale esa historia?
Es gratis. Las sonrisas son gratis. Entonces quiero que elija una cualquiera. Sabiduría. Le tocó esa fotografía la tomé en Ecuador, en Quito y Rep. Presenta esa mirada sabia.
Lo único que tiene gratis uno es contar en la sonrisa.
Qué linda. A ver.
Wow, qué foto más hermosa. Si, nos resulta acá. Hola, ¿Cómo está ahí? ¿Cuál es tu nombre? Emilia. ¿Emilia, cuando ves esto? Abrazo gratis. ¿Qué te pasa?
No sé, me da curiosidad.
¿Te da curiosidad? Y mira, te quiero presentar. Él es Roberto, Él es un coleccionista de sonrisa.
¿Cómo estás? Abrazas a Robbie. Robbie representa la móvil, la felicidad, y tiene una que está acumulada de miles de personas que lo han abrazado. Entonces cuando tú lo pones cerca de tu corazón, vas a conectar con todo el amor y la felicidad de esas miles de personas. Así que ponlo cerca.
¿Qué sientes al sonreír? Y Mauro, estando con Robin, que te retraten para coleccionar una sonrisa.
Y me gustaría saber cuál es el motivo de tu sonrisa. ¿Qué es lo que te da felicidad a ti? No sé, esto era como lo que.
Necesitaba del día, como algo que me levantara el anillo porque andaba media triste. ¿Por qué?
Porque no sé, como el día a día, esto era lo que me hacía falta.
Mira lo que entregamos. Roberto, qué cosa más linda. Qué rico conocerte. Que te vayas con toda la energía del mundo y con una sonrisa, aunque cueste a veces, pero pucha, que importante. Eso cambia la vida. Un gusto.
Chau.
Cuídate mucho. Chau, gracias. Es interesante porque sucedieron dos cosas súper relevantes en lo que acabamos de hacer en este experimento. Uno, la señora ¿Cuánto vale esto? Automáticamente piensan que aquí hay una cosa económica. Y segundo, ella estaba pasando por una situación compleja y hoy día, a través de este abrazo y de esta fotografía, su día cambió completamente. ¿Cómo lo ves tú?
Eso que es tan necesario que a veces no nos damos cuenta, el poder de una sonrisa, ¿Cómo puede transformar el día a día de la gente? Como abrirnos a conversar con un extraño nos puede vincular emocionalmente, incluso en un minuto en el que nos detenemos a regalar esa sonrisa y abrirnos a escuchar.
Roberto, yo sé que también hay otras maneras que tú tienes para darle esa energía a la gente y esa sonrisa a la gente que tanto necesita, ¿O no?
Sí, a veces. Como invitarlos a salir de su zona de confort, invitarlos a bailar.
¿En serio?
Hacer una locura.
¿Y lo hacen?
Sí, sí, Sí.
¿Pero dónde? ¿En transporte público, en la calle?
Podemos intentarlo. Si, podemos subir una micro, invitar a la gente a bailar con nosotros.
Vamos a ver cómo nos va. Ya, mira, llegó una micro. Entonces vamos a ver si podemos pasar. Ahí no abrió. ¿Cómo estamos? ¿Podemos pasar? Permiso. Mucho gusto.
Hola a todos. ¿Cómo están?
Hola. Hola, ¿Cómo están? Hola.
Hoy día queremos levantar un poco la energía y vamos a invitarlos a que movamos un poco el cuerpo, a que nos sumemos una canción. ¿Les parece? Como ustedes quieran sumarse. Vamos a contagiarnos de buena energía.
A ver, póngale, ponga, póngale, ponga.
Eso.
La energía del día. Hace frío, pero no importa. ¿Sí o no? La felicidad está ahí arriba. Claro que sí. A ver, permiso.
¿Eso cómo le hace?
Roberto es un coleccionista de sonrisas que ha viajado por el mundo justamente fotografiando personas con sonrisas. Y hoy día está aquí con nosotros y además nos da la importancia de lo que significa sonreír, que es tan importante cómo uno con algo tan sencillo uno cura el alma.
Pues el doctor me dijo hoy que me voy a morir y yo estoy sonriendo.
¿Eso le dijo el doctor?
¿Por qué?
¿Qué tiene usted?
Tengo un dominio, pero eso no me va a hacer dejar de sonreír. Los felicito por hacer reír a la gente. La vida es un regalo tan precioso que cuando somos capaces de abrazar ese regalo, podemos vivir en gratitud. Nadie tiene la vida garantizada. No sabemos cuándo va a llegar nuestro día, pero cuando vivimos el día a día, siendo agradecidos por el momento presente, es que podemos sonreír como tú lo estás haciendo.
Te entregamos amor y cariño. Y un abrazo. Estos momentos son tan importantes.
De Nicaragua, Roberto.
Son increíble la cantidad de sonrisas que uno se puede encontrar y de historias que se puede encontrar cuando uno se sube al transporte público. Lo notamos ahora.
Increíble, increíble. Y me siento súper agradecido. La experiencia ha sido súper linda y poder conectar con la gente y que estén tan dispuestos a compartir su historia.
Oye, y yo quiero una foto también con Roi.
Vamos a agregar tu sonrisa a la colección.
A ver, Dale, agreguémosla, agreguémosla y ponlo.
Cerca de tu corazón para que puedas conectar con el amor. Palpita, palpita.
Efectivamente. A ver. Están buenísimas las fotos. Tan buenísima. Oye, Roberto, ¿Cuáles son tus sueños? ¿Qué lugares te faltan, por ejemplo, por descubrir y por buscar sonrisas?
Estoy recién a mitad del camino y siento que esta colección de sonrisas quizás nunca va a estar completa porque cada persona es un universo y todos tenemos cientos de historias para compartir y para inspirar a otros. Mi sueño es poder seguir transformando vidas a través de historias, a través de las historias de la gente que nos inspiran a transformar cada desafío en una oportunidad para crecer. Estoy a punto de lanzar una colección de cuentos infantiles de las aventuras de Robbie alrededor del mundo que nos enseña a través de educación emocional.
Roberto, te quiero agradecer esta historia, la posibilidad de haberte conocido y como tú, a través de tu fotografía logras esa sonrisa, porque una sonrisa solidaria puede cambiar el mundo. Pepso en integral 18 así que muchas gracias, amigo mío.
Gracias por la invitación.
Y nosotros desde aquí nos despedimos con una gran sonrisa. Ahí estaba la historia de Roberto que ha recorrido más de 82 países retratando sonrisas, entregando felicidad y puro cariño. Le enviamos un cariñoso saludo, ¿No es cierto? A nuestro querido Roberto y también a su muñeco Robbie. Sí, por supuesto. Todo el mundo tiene ahí la fotito con el muñeco Robbie.










