Reportaje Super Chilenos - Roberto Corona recorre el mundo con su proyecto Collecting Smiles

Roberto Corona, a Chilean from Iquique, turned his life around after a 2012 robbery to travel the world collecting photographs of smiles across 54 countries. He founded the NGO Collecting Smiles and works with hospitals, schools, and vulnerable groups to promote wellbeing, presenting his work at Harvard in 2015.
Chapters
Ha recorrido más de 50 países promoviendo el bienestar y la felicidad de la gente. Lo han invitado a hablar de este tema en Harvard y ha visitado hospitales en los Emiratos Árabes para entregar su mensaje.
Estamos hablando de un joven iquiqueño que durante cinco años se ha dedicado a coleccionar sonrisas por el mundo en un proyecto que es sorprendente. Esta es la historia de Roberto Corona, un súper chileno que realizamos en el reportaje de Carolina Vera.
Encontré que lo único que quería era ser feliz, y para ser feliz quizás tenía que simplificar un poco mi forma de percibir la vida.
Por años tuvo una ajetreada vida laboral, con horarios extensos y exceso de trabajo que lo llevaron a tener una buena situación económica. Eso hasta que un día, un hecho puntual lo hizo dar un vuelco en su vida.
Entran a robar a mi empresa y en una noche perdí prácticamente lo que me demoré en construir, más de ocho años de trabajo. A pesar de todo lo material que había perdido, recuperé algo mucho más importante, recuperé mi libertad y con eso la posibilidad de hacer algo que tuviese más sentido para mí.
Esta es la historia de un súper chileno que de ingeniero en informática pasó a convertirse en un embajador de la felicidad. Hoy regala su tiempo y se dedica a entregar alegría y coleccionar sonrisas por el mundo.
¿Cuántas fotografías tiene acá en tu casa?
Aquí en mi casa tengo más de 70 imágenes que usamos recientemente en la Inauguración del Museo Interactivo de la Felicidad. Y la idea es que se transforme en un museo itinerante que pueda abrir espacios para compartir esta colección y que más gente pueda ver las historias detrás.
De cada sonrisa, cada retrato. Una historia inigualable por descubrir. Hasta ahora son miles de las que atesora Roberto Corona, este joven profesional de Iquique que 2012 lo perdió todo. El robo lo hizo replantear su vida. Un día notó que una cámara fotográfica había quedado olvidada por los ladrones y fue ahí cuando decidió dar forma y fondo a una idea que hoy ya ha recorrido 54 países.
Esta sonrisa es de Cambodia y estas son unas hermanas que conocí en el viaje que hice como voluntario a un orfanato. Esto es de Ubud, en Indonesia. Cuando empecé a coleccionar sonrisas las cosas cambiaron, porque me empecé a enfocar en lo positivo, en lo que podía inspirar a otros, en lo que podía inspirarme a mí.
Y así comenzaron a abrirse puertas. Por años, Roberto albergó en su casa viajeros del mundo a través de la comunidad de intercambio cultural Couchsurfing, que funciona a través de Internet. Cuando decidió comenzar este viaje, muchos de esos aventureros le devolvieron la mano. Partió con un viaje a Nueva York comprado a crédito. Luego hubo otros destinos, muchas veces sin saber dónde iba a dormir. Hoy, con esfuerzo, lleva adelante la ONG Collecting Smiles, Coleccionando sonrisas y es Embajador de la Felicidad del Instituto del Bienestar, entre otras iniciativas.
Ahora hemos formalizado la Fundación ROVI, que promueve el respeto, el optimismo, el bienestar, inspirando al mundo a creer en la belleza de sus sueños. Entonces, nuestras líneas de acción tienen que ver con intervenir en colegios, organizaciones y visitarlos con un mensaje de esperanza de una fotografía.
Un proyecto alucinante. ¿Y quién es Robbie? Se trata de Robbie Smiles, un muñeco de trapo que le regaló su hermana. Él es el otro protagonista de una iniciativa que ya lleva casi seis años. Juntos han recorrido los cinco continentes coleccionando sonrisas. Hoy será el turno de este colegio, la comuna de Pedro Aguirre Cerda.
Bienvenido Dios, Roberto, a nuestro colegio Marqués de Mando. Ah, y a su mascota Ismael.
También.
Aquí es recibido como un artista, su honor. Hay bailes típicos de los distintos cursos y además se montó una exposición en el colegio con sus fotografías. Hasta ahora, Roberto lleva adelante su proyecto recaudando fondos, invirtiendo sus recursos y gracias al apoyo de terceros, su trabajo es admirado.
Una de las primeras fue justamente esa que está ahí colgada, que representa un poco el atreverse, el decir ¿Que importa? Estaba con un letrerito que decía Coleccionando sonrisas y yo no tenía idea si la gente se iba a detener a regalarme una sonrisa. Pero estas chicas de Corea del Sur fueron las primeras en sonreírme. ¿Y lo hicieron con un gesto así como tan espontáneo, tan lindo, que dije se puede? Entendí que no tenía que llegar al.
Final del mundo para encontrar la felicidad, porque la felicidad está aquí, es ahora y está en el corazón y se hace real cuando lo compartimos con alguien especial.
Es muy bonito y muy interesante lo que él hace al coleccionar la sonrisa.
Trata de ser feliz a los demás sin saber qué hacen quiénes son.
Me parece muy divertido y también muy creativo. Le alegra el día y me gusta sonreír.
Así es la reacción que desata no solo entre los niños. Esta es una intervención en el metro de Santiago. Nadie quedó indiferente. Las experiencias se multiplican a lo largo del mundo. Roberto ha recibido un sinnúmero de invitaciones para compartir su testimonio. Ya no se trata solo de fotografías, sino de promover el bienestar y la felicidad. En 2015 fue recibido en la Escuela de Negocios de Harvard para realizar un vídeo en torno a la alegría. Acá lo vemos junto un grupo de refugiados en Nueva Zelanda y en estas imágenes junto a un grupo de niños con cáncer en los Emiratos Árabes.
Hoy día nos encontramos en el Centro de Cuidado Oncológico Troy y vengo a traer un mensaje de esperanza, a regalar abrazos, coleccionar sonrisas y escuchar las historias de los niños.
El Centro Troy, emplazado en el Hospital Luis Calvo Maquera, es uno de los más modernos de Latinoamérica. Los niños además de una atención médica de alto nivel, reciben también terapias lúdicas, recreativas, educacionales y complementarias. Aquí Roberto pidió venir para ayudar en esa línea. Ya lo había hecho en otros hospitales del mundo con muy buenos resultados y este no fue la excepción.
Esta sonrisa es para ti, la sonrisa de la amistad y la forma como ellos hacen sonreír a los demás. Siendo cariñosos, entregando amor. ¿Y ahora me quieren regalar una sonrisa?
Los niños ahora quedan con la misión de hacer sonreír a otros. Puede ser incluso a sus padres quienes los acompañan día y noche en este lugar. Algunas familias son de Santiago, otros tantos de Regiones bonita porque a ellos les.
Da más fuerza para seguir batallando con esta enfermedad.
La verdad contribuye totalmente con lo que hacemos. Nosotros somos una fundación por la felicidad de los niños con cáncer, donde acá en el Troy también hacemos terapias complementarias como la risoterapia.
La intervención de Roberto con regalos y abrazos les llega profundamente.
Me emocionó, yo soy súper llorona y por la situación que estoy pasando igual es que te traiga una sonrisa. El monito es súper bonito, el sonido que tiene es perazador y mira justo me salió una foto con un niñito con síndrome de Down y yo tengo un hijo con síndrome de Down también.
¿Qué te pasa a ti con este tipo de actividades porque hubo mamás que están súper emocionadas?
Sí, para mí es muy fuerte. De verdad que el compartir un mensaje que les pueda dar esperanza significa mucho. Siento que son espacios para la reflexión, para entender el valor de la vida.
Una historia de esfuerzo y entrega en un proyecto que está lejos de terminar. Las sonrisas no se acaban y sus ganas menos. En proceso está la creación de un libro que conecte todas estas historias, porque más allá de los viajes, está esta alegría imposible de olvidar. Por eso espera seguir recibiendo apoyo y crecer con lo que dice. Es un movimiento que no parará de luchar por la felicidad, así que muchas, muchas gracias.










