Un Viaje de Gratitud en Búsqueda de la Felicidad

A first-person talk by Roberto Corona recounting his personal journey from timidity and entrepreneurial success to loss and rediscovery of purpose through travel, photography, and gratitude. He introduces his project "Collecting Smiles" (Robbie Smiles), explains how gratitude replaced fear and guided him to reconnect with family and the present, and invites the audience to seek purpose and happiness in everyday moments.
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Hola, ¿Cómo están? ¿Se escucha bien? Sí. Bueno, primero que nada, muy agradecido de esta tremenda oportunidad para compartir un poquito de mi historia. Estoy agradecido de las personas que están hoy presentes y me siento muy honrado y orgulloso también de hacer partícipe a esta audiencia de este viaje en búsqueda de la felicidad. Es un día muy especial porque igual hoy está presente mi mamá que viajó desde Iquique para venir hoy día. Me gustaría invitarlos a un viaje, un viaje a lo desconocido. ¿Un viaje que comienza con una pregunta y la pregunta el por qué yo hago lo que hago? ¿Cuántos de ustedes se han detenido en algún momento a pensar por qué? Llegó un momento en mi vida en el que decidí hacer una pausa y entendí que todo lo que había hecho hasta ese momento no había tenido un sentido o un propósito y por lo tanto no había encontrado el por qué yo hacía lo que hacía. Me di cuenta de que todo lo que hacía era simplemente porque quería ser feliz. Mi nombre es Roberto Corona y yo colecciono sonrisas. Este es mi proyecto, Collecting Smiles, y esa es parte de mi colección. Es un viaje que comenzó sin una ruta definida, sin una fecha de retorno, sin un destino final, pero con una convicción absoluta de que había algo en mi corazón que me llamaba a buscar aquello que nos pudiera dar un sentido y propósito a nuestra existencia. Orgulloso de ser chileno, de llevar mi bandera chilena a cada rincón del planeta. Aquí los invito a contemplar este viaje.
My things up carefree adventures Waiting I'm heading out Had not seen the rest of the world Yeah, yeah So kick it up Stir it up alive Will make you be up Rest reset with no regret Make sure to keep it real The possibilities right in front of me Oh, all the things that I could be Got me feeling free, yeah So turn it up and shout it out Cause you got someone shout them out and let the world spin around If you go on and make them round and throw your hands up and put them up high Walk in the path and go on and let the cats fly by them Take some time to ask me Why you always see me with a smile I'll tell you that life is great Life is great, Life is good, Life is beautiful You gotta give it all you got Everything you got to give Time shine time to live Life is great Life is great Life is good, Life is beautiful Now you live your dream with the hopes of hide your holy, limited sky Standing in a brand new place I feel the sunshine on my face The weather's good, the day is bright I watch your turn from dark to light And keep the music going Keep the gun times rolling And now I never let stop You'll only find me growing Come on and sing out a song And don't be shy cause you'll never know Till you give it a try Colorful lack of work Of hard to plan a day And once you go up you'll never come down Like you walked around in the air With your feet far off the ground And then take some time to ask you why I see you with a smile You tell me that life is grand Life is great Life is good Life is beautiful You gotta give it all you got Everything you got.
Este viaje comienza porque desde siempre, compartir mi visión a través de la fotografía fue mi mayor pasión. El capturar un momento, pintar con luz y traducir muchos sentimientos y situaciones de mi vida en imágenes, me permitió muchas veces decir lo que tanto costaba hablar a través de palabras. Yo siento haber crecido como un niño muy tímido, con muchos miedos. Recuerdo siendo muy niño en kínder, en mi primer partido a la pelota, me llega un pelotazo en el rostro que me da vuelta y me deja tirado en el piso. Tuve tanto miedo de volver a jugar a la pelota que lo único que hacía era contemplar como el resto de mis compañeros jugaban y se divertían mientras yo simplemente miraba. Entonces inventé un juego. Un juego que nace de la imaginación. Quise descubrir qué era los rincones secretos de mi colegio. Y entonces, en ese descubrimiento me di cuenta de que como los niños de kinder los diferenciaban en los horarios de recreo, yo iba a espiar que es lo que hacían los alumnos más grandes. Era un colegio antiguo donde las puertas tenían esos hoyitos que te permitían mirar y ver qué era lo que hacían. Y recuerdo ver a una profesora que estaba llamando la atención a dos compañeros y le tiró la oreja a uno y con una regla muy grande empezó a golpear en la mesa. Y eso me aterró. Y yo tuve miedo de que me descubriera que estaba espiando. Y salí corriendo y ojalá nunca me toque esa profesora. Y al año siguiente fue mi profesora jefe. Entonces, con esa sensación de temor, yo me convertí en el alumno más aplicado del curso. Era el primero en formarse, el que hacía las tareas, el que tenía una respuesta para todo. Pero era una motivación que nacía de levitar el sufrimiento del querer arrancar, de esa sensación de de riesgo que significaría el recibir a lo mejor un castigo por no cumplir con lo que ella pedía. Recuerdo un día que ella nos pidió una tarea, nos pidió dibujar algo con la letra M. Y la mayoría de mis compañeros dibujó cosas simples como mariposas, manzanas, dibujaban a la mamá. Yo recuerdo haber dibujado un queso. ¿Entonces la profesora no entendía el por qué, por qué yo dibujé un queso? Y cuando estaba revisando la tarea me pero Roberto, ¿Qué es esto? Y yo ya tenía miedo de que me fuese a hacer algo. Y le traté de explicar, le es que está partido por la mitad, así con miedo. Y ella en un arranque de ternura viene y me abraza. Y de repente ese temor se transformó en respeto. Y ese respeto con el tiempo se transformó en amor. Y descubrí que muchas veces lo que hacemos por amor es mucho más fuerte que lo que podemos hacer por miedo. Mi pasión siempre fue lo que más me motivó. Y cuando estaba en el primer año de universidad, nació esta idea de empezar a generar un emprendimiento y empecé con esta empresa que de un momento a otro se transformó en mi vida. Estaba completamente dedicado a ella, día tras día. Recuerdo que estaba con una motivación tan grande que ya no existían los horarios, llegaban las tres, cuatro de la mañana, yo seguía trabajando, me despertaba muy temprano y no era capaz de quizás ordenar mis prioridades, porque simplemente sentía que esto era lo mío. Y trabajé tan duro que después de un par de años mi empresa se convirtió en una productora audiovisual, donde había alrededor de 10 personas que trabajaban conmigo y me sentía que era exitoso. Pero hubo una situación que generó un antes y un después, que hizo un cambio. Después de que lo perdí todo, encontré que a pesar de todo lo material que había perdido, recuperé algo mucho más importante, mi tiempo. Y con eso tuve la oportunidad de reconectar con mi familia. Yo no me había dado cuenta cómo perdía el control de mi vida, cómo de un momento a otro lo que a mí me movía, lo que me apasionaba tanto, me llevó a renunciar a aquello que quizás no le di importancia. Pero recuerdo aquellas fechas importantes de celebraciones familiares que. Que yo no podía asistir porque estaba muy ocupado. El cumpleaños de mi papá, o de repente una Navidad o un año nuevo que estaba exhausto y me dormía en el sillón porque no tenía fuerzas para más. Pero decí esto es el éxito realmente. Y este quiebre, este robo, produjo esa sensación de que a pesar de todo lo material que había perdido, siempre quedó algo que me motivó a empezar de nuevo. Al final de mi estudio fotográfico quedó una única cámara. Y para mí esa fue la señal que me invitó a esto es más de lo que tenía cuando recién comencé. Y puedo empezar de nuevo porque yo amo lo que hago. Entonces, en ese arranque de coraje, de levantarse y ver que que hay nuevas oportunidades, descubrí un apoyo importante en mi familia. Me di cuenta de que la vida también es tan frágil y muchas veces no somos capaces de valorarla porque la damos por sentada. Es como que si todo estuviese garantizado, pero no es así. Y necesitaba sanar, necesitaba sanar el alma, necesitaba hacer un espacio en mi vida. Y entonces ahí fue que decidí comenzar un viaje. Quise partir a un rumbo desconocido, a un lugar donde todo fuese nuevo, donde pudiese salir de mi zona de confort y darme esa oportunidad de creer por primera vez que cuando uno quiere, puede. Entonces me fui a Nueva York, a la ciudad de las oportunidades. En realidad yo nunca pensé que podría llegar allí, pero fue un tema simplemente de que encontré un pasaje que estaba a mitad de precio. Y después de que yo había quedado en una situación económica muy difícil con el quiebre de la empresa, sentía que cuando tenía el dinero para viajar por el mundo, no tenía el tiempo para hacerlo. Pero ahora que ya perdí el dinero, había recuperado mi tiempo. Y mi tiempo era un valor mayor que el dinero. Porque el dinero puede esperar, pero mi vida no. Mi vida es ahora. Y sin más que una convicción absoluta que todo iba a resultar, comencé esta aventura. Pero antes recibí un obsequio muy especial. Me gustaría que hiciéramos un pequeño ejercicio. Me gustaría que pensaran en un regalo, en un obsequio que a lo mejor puede costar mucho dinero, mucho tiempo, mucho trabajo, esfuerzo. Mentalícenlo, piénsenlo, tráiganlo a su mente, tráiganlo a su corazón y piensen en aquel regalo que llega de una persona que quizás ustedes no conocen o puede ser también alguien que quiere mucho y toma, aquí está esto que tanto anhelabas. Aquí está este regalo especial que buscabas. La emoción que ustedes tienen en este momento es la gratitud. Y la gratitud es la expresión de la felicidad. Yo no necesitaba haber viajado por el mundo para descubrir que la felicidad no estaba en un destino. Siempre estuvo aquí, en mi corazón. ¿Pero ¿Cómo iba a saberlo si en ese momento estaba tan perdido? Es por eso que este viaje de descubrimiento personal me abrió los ojos a un mundo de oportunidades, a un viaje que me permitió conectar con lo más valioso, con el mayor regalo de todos, con el regalo de la vida. Pude recuperar. Fue entonces que descubrí que la vida es ahora y el momento presente es el mayor regalo. Pude volver a ser un niño, conectar con ese niño interno que todos tenemos dentro, pero que a veces está dormido. Pude maravillarme de cosas cotidianas y cosas simples que me abrieron mis sentidos a ser agradecido. Y desde que llene mi corazón de gratitud, perdí el miedo. Porque son dos sentimientos que no pueden coexistir en un mismo espacio. Cuando tú eres agradecido de la vida, ya no tienes miedo. Y cuando no hay miedos, no hay conflictos. Si no hay conflictos, se desaparecen los prejuicios y las inseguridades. Y te atreves a probar cosas nuevas. Te atreves a correr riesgos. Todas las conductas y las acciones que hacemos en el día a día normalmente están vinculadas a evitar el sufrimiento. Todas las decisiones que tomamos buscan evitar el sufrimiento. Pero para mí, fue ese despertar que me permitió He estado viviendo suspendido en el tiempo, con una carga de situaciones pendientes que no he podido resolver por tanto tiempo y cosas que me angustian del futuro que no sé qué es lo que va a pasar entonces, ¿En qué momento estoy ahora? Y ahí fue que recuperé esa capacidad de asombro. Recibí este obsequio que ustedes ven aquí de mi hermana, mi hermana Suyin, que se ve en esta foto. Bueno, esa es una foto más chiquitita, pero este objeto que ven aquí, este obsequio, es Robbie Smiles. Y mi hermana me roberto, me encantan tus fotografías, pero nunca apareces en ella. Así que donde vayas, tómale una foto a Robbie. Y así voy a saber que tú estás bien. Y de alguna forma este pequeño muñequito se ha transformado en el símbolo del amor, de la esperanza, de la felicidad, porque se ha llenado de buena energía y se ha creado una leyenda urbana que todo aquel que se fotografíe y toca a Robin va a tener un buen día. Así fue como comenzó mi colección de sonrisas. La verdad que hay tantas experiencias y tantas cosas lindas que me gustaría compartir, pero es un espacio para invitarlos a conocer y abrirse también a esa experiencia del descubrir en lo cotidiano una razón para sonreír. La colección de sonrisas, más allá que un proyecto fotográfico en este momento es mi propósito de vida, porque me ha permitido realmente darle una inyección de energía diaria. Me alimento de la felicidad que la gente comparte conmigo. He podido descubrir a través de estos retratos de la gente que conocí en mi camino, historias conmovedoras que me han enseñado tanto donde he crecido, donde he aprendido a volver a soñar. Y se han dado tantas oportunidades que abrieron caminos que en este momento, después de miles de kilómetros, cientos de destinos y han sido 48 los países que he tenido la oportunidad de visitar e incontables sonrisas, he encontrado que la gratitud es la clave de la felicidad. Y cada vez que nosotros somos capaces de valorar lo que tenemos y no realmente pensar en lo que nos falta, vamos a encontrar siempre una forma de estar plenos en el corazón y eso nos va a traer felicidad. Todas estas imágenes, todas estas personas que ven aquí tienen una historia. Todas estas historias son parte de mi historia y cada una de estas experiencias me ha llenado de un mundo de felicidad. Así que los invito a que se sumen a este viaje y descubran el por qué ustedes hacen lo que hacen. Todos buscamos ser felices.
I'm packing up my things I'm going out now to explore Cause there's simply too much beauty in the world I can't ignore I want to go and see great things I've seen a little but want to see a little more So I'll take the things I have been hit the road I'll find adventurating in stories I'm told Finding freedom every step Love knowing joy and happiness I hear to stay I'm feeling good today I'm feeling good today I hear the sound of laughter and of music on the air And watch the leaves Blow on the trees The slowest way without a care Life is beautiful to me So much to see So much to love So much to share You see happiness is not found in the number of my things But the time I spend With friends on measure joy It always brings like a bird With each new day a brand new song It always sings its cares away I'll sing my cares away So I'll take the things I have been hit The road I'll find infatuating in stories I'm told finding free kingdom Every step along the way Knowing joy and happiness I hear today I'm feeling good today And I'm full of hope for chasing dreams The kind that comes The kind that seems To lift you up And give you wings to fly With each morning as the sun does rise I hit the air It fills the skies It flashs a game Then I've won a prize Oh, on and on and on I'm going good Is great Went over, flowing moving on now only going one way Yeah if you meet me This is what I'll say I'm feeling good today I'm feeling good today Yeah, I'm feeling good today.










