6 Trucos para la Disciplina Mental

In this episode of the "Yo Pude, Tú Puedes" podcast, hosts Juan Carlos Sanchez Balza and Sophie discuss the concept of mental discipline and present six practical techniques to strengthen it. They define mental discipline as the ability to think clearly and act decisively even when the mind offers excuses or emotions push toward avoidance. The first trick is the 3‑second rule: count to three and act before the brain fabricates an excuse. The second trick is "thinking with Y" – holding two truths simultaneously to avoid black‑and‑white thinking. The third trick is identifying the personal or business bottleneck – the single factor that, if improved, would unlock progress. The fourth trick is reverse thinking: write down actions that guarantee failure and then do the opposite to reveal the right steps. The fifth trick addresses sunk‑cost bias, urging listeners to evaluate decisions as if starting from zero, discarding past investments that no longer serve them. The sixth trick is acting from an identity rather than from fleeting emotions, embodying the person who already achieves the desired outcomes. Throughout, the hosts share anecdotes from writing books, public speaking, sales, and entrepreneurship, and they prompt listeners with reflective questions to apply each trick. The episode concludes with a recap of the six rules and a motivational call to subscribe and share.
Chapters
¿Sabías que pensar de una manera extrema ha destruido más sueños que el fracaso?
Solo porque fallaste no significa que sos una persona que siempre falla.
Tomarse ese tiempo para pensar y analizar te puede ahorrar meses, años, ¿verdad? De seguir en el problema y hasta de quebrar tu negocio por no haber identificado el cuello de botella.
La gente de éxito no protege sus decisiones pasadas, protege su futuro. Y a veces la decisión más inteligente es dejar ir. Así que siempre hacete esta pregunta incómoda: Si hoy empezara desde cero, ¿volvería a elegir esto? ¿Volvería a empezar esta relación? ¿Volvería a contratar a esta persona? ¿Volvería a lanzar este producto? Deja de proteger tu ego y simplemente di: no funcionó, pero aprendí un montón.
Exacto, a veces se gana y a veces se aprende, pero nunca se pierde. La disciplina mental es la capacidad de pensar con claridad cuando la verdad lo más fácil sería rendirte. Es actuar cuando no tienes ganas, es sostener el plan cuando las cosas se ponen difíciles. Sofi y yo te vamos a compartir 6 6 trucos para la disciplina mental que realmente separan a la gente de éxito de quienes se quedan estancados.
Si aplicas aunque sea una de estas con consistencia, tu vida va a cambiar, porque el éxito no es hacer más, es pensar mejor y ejecutar con firmeza.
Bienvenidos a otro episodio de Yo Pude, Tú Puedes Podcast, el espacio donde hablamos de la mentalidad necesaria para convertirte en un crack en la vida y en los negocios. Juan Carlos Sanchez Balza. Hoy vamos a hablar de disciplina mental. Muchísima gente cree que el éxito se trata de hacer más, más información, más planificación, pero sobrepensar es postergar con estilo. ¿Han pensado eso? Es análisis disfrazado de progreso. La disciplina mental es la capacidad de pensar con claridad cuando la verdad lo más fácil sería rendirte. Es actuar cuando no tienes ganas. Es sostener el plan cuando las cosas se ponen difíciles. Es saber mandar al carajo tus emociones y mantenerte con el plan. Actuar como sabes que debes actuar a pesar de que estés triste, cansado, enojado. En fin, y hoy Sophie y yo te vamos a compartir 6 trucos para la disciplina mental que realmente separan a la gente de éxito de quienes se quedan estancados.
Así es, qué emoción estar acá de vuelta. Le voy a hablar sobre el primer truco. A este truco se le llama la regla de los 3 segundos. Muchas veces tu problema no es falta de disciplina, es que negocias demasiado con tu mente. Por eso existe esta regla que te ayuda a ganarle a tu mente o a la loca de la casa, ¿verdad? Antes de que ella te gane a vos y te dé mil excusas para no hacer algo. Esta regla significa que cuando aparezca la pereza, la duda o el famoso "ay, mañana empiezo", tenés 3 segundos para moverte antes de que tu cerebro construya una excusa lógica para no hacerlo. Por ejemplo, me sonó la alarma para hacer ejercicio, ¿verdad? Y mi mente empieza: ay, Sophie, pero dormiste poco, hacelo más tarde, no pasa nada si hoy no, lo haces mañana.
La loca esa.
Entonces la regla es dejar de debatir con tu mente y solo decís: 1, 2, 3, lo hago. Te parás, te ponés los tenis y salís. Sin darle chance a tu mente a que te pongas a excusas, porque si te quedás pensando, perdés. Y escucha esto: no necesitas sentir ganas para avanzar, necesitas una regla que te saque de ese debate mental. La gente de éxito no tiene menos pereza, claro que también les da pereza, simplemente que actúan más rápido cuando la pereza aparece, no la dejan ganar. Velo como una competencia, vos contra tu pereza.
Sí, me gusta. Contra tu mente.
Claro, acuérdense que la mente no está diseñada para hacerte crecer, está diseñada para mantenerte seguro y a salvo. Y si cada vez que tu mente te da una excusa vos la obedecés, pues no estás tomando decisiones, ¿verdad? Simplemente estás reaccionando. Y los ganadores no reaccionan, los ganadores eligen, mi gente.
Me encanta. Yo cuando empecé a escribir el primer libro, Yo Puedo, Tú Puedes, la primera versión, la de la tapa amarilla, ¿te acuerdas? Me costaba arrancar. Es uno como todo el día, tengo que escribir, tengo que escribir, pero no arrancas. Hasta que empecé con esto y dije, no, 1, 2, 3, lo hago. Y abrí la computadora y empecé a escribir lo que se me ocurriera. Y ya una vez que uno arranca, uno sigue, es mucho más fácil quedarse. Eso se llama energía de activación.
Muchísimo más fácil. A mí me pasa mucho con contenido, pues ya no tanto, pero cuando empecé me costaba horas solo empezar a escribir el script, el guion, encender la cámara. Pero una vez que arrancaba y hacía mi primer video, yo decía, ay, ya quiero hacer 10 videos seguidos.
La mente, lo que decía, las excusas. Entonces uno empieza: me voy a tomar un café. Eso le pasa mucho a los vendedores cuando están empezando en ventas, porque en el fondo, en el fondo, le tienen un miedo al rechazo. Y como la mente te está tratando de proteger de eso a lo que le tienes miedo, empieza: voy a llamar clientes, ok, pero primero voy a revisar el script, que todo esté bien, ok. Ahorita me voy a tomar un café para ya, verdad, tener energía para la llamada, ok. No, ya está muy cerquita la hora de almuerzo, a las 11, mejor voy a esperar y los llamo después de almuerzo. Y cuando vas a ver, negociaste con la mente todo el día. En cambio, si tú dices: "Un, dos, tres, levanto el teléfono y marco", ya, si te van a tirar el teléfono, que te lo tiren. Si te van a... En la primera te cuesta, en la segunda un poquito menos, y a la quinta ya te vale.
¿Sabes algo que a mí me ha funcionado? Es acordarme de cómo me siento una vez que ya hice esa cosa que me da miedo. La semana pasada estuve en vivo en Despierta América durante todo el show, ¿verdad?
Por primera vez.
Y yo el día antes me estaba que me moría, o sea, no me podía ir a dormir, literal, si me acuerdo. O sea, pero, ¿verdad? Entonces, voy el primer día, un día y uno está súper nervioso, pero una vez que termina el día te das cuenta que no te moriste y más bien te sentiste orgullosa de haberlo hecho. Igual me pasó la primera vez que hablé en público en uno de nuestros eventos, igual una vez que publicas tu primer video, igual una vez que ya te obligaste a ir al gimnasio. Una vez que ya lo haces es como te sentís con, como que alegre que ya lo hiciste. Claro, orgulloso que ya lo hiciste, o te das cuenta que digamos que te rechazaron, te tiraron el teléfono, no te moriste.
No te pasó nada.
No te pasó nada. Entonces, acordate de eso la próxima vez que tu mente te mande esas excusas.
Sí, a mí me encanta la gente que dice: "El no significa nueva oportunidad". Pero mira, los cohetes, incluso el Falcon y los más modernos, ¿verdad? Se llevan una cantidad desproporcional de combustible en el despegue, ¿ok? Y eso es lo mismo que nos pasa a los humanos. Tú tienes que entender que tu lucha es de 3 segundos. Si yo logro encender la computadora y empezar a... A escribir, si yo logro subirme al escenario, decir la primera frase, ¿verdad? Si yo logro postear el 1, 2, 3, lo posteo.
1, 2, 3, lo posteo.
Porque lo perfecto es enemigo de lo bueno también.
Sí, acuérdense que es mejor hecho que perfecto. Digamos que lo haces y no te sale bien, pero al menos lo hiciste.
Y aprendiste.
Ajá, o sea, tómalo como un win, como que igual ganaste ese día porque lo hiciste. Hiciste más que la mayoría de las personas. Y además, para llegar a ser bueno en algo, tenés que primero ser malo, al menos mediocre, pues.
Pues claro, para llegar a tu— yo empecé, tuve un programa de televisión, lo empecé en el 2001, tú tendrías 4 años. Y hoy yo veo esos videos y digo, oh my God, o sea, qué valor, ¿verdad? Pero si yo no hubiera hecho el primer programa, el segundo, el quinto, el número 100, el número 500, no tendría la habilidad de comunicación que tengo hoy.
Uy, ahora que lo pienso, lo mismo con mi contenido. A veces yo veo videos que subí hace un año, ni siquiera hace tanto, y digo, oh my God, yo nunca subiría ese video hoy, ¿sabes? Y hay gente que me dice, Sofi, ¿cómo haces para subir videos tan buenos todos los días? Panita, porque subí videos malos todos los días como por 2 años, y probablemente en 2 años voy a ver los de hoy y voy a decir como que, oh my God, o sea, ¿sabes? Uno va mejorando, pero tiene que empezar siendo malo para llegar a ser bueno.
Así que una frase de Brian Tracy para terminar este truco, y es: todo lo que vale la pena hacer bien vale la pena hacerlo mal al principio.
De acuerdísimo.
Sí, entonces, 1, 2, 3, lo hago.
Bueno, y como autorreflexión, quiero que ustedes se pregunten ahorita en qué área de su vida están negociando demasiado con su mente y cuál es esa excusa que seguís repitiéndote constantemente, que ya la podrías reconocer como un patrón.
Me encanta. Y también, ¿qué pasaría si aplicara la regla de los 3 segundos hoy? Ni siquiera esta semana, hoy. Sí. ¿Verdad? ¿Qué es eso que he estado postergando que hoy voy a decir 1, 2, 3, lo hago? OK, ahora yo les voy a hablar del segundo truco, que es aprender a pensar con I, la Y. ¿Sabías que pensar de una manera extrema ha destruido más sueños que el fracaso? Pensar con I significa que puedes sostener dos verdades al mismo tiempo sin que una cancele a la otra. Significa que una emoción no define tu identidad, que un error no define tu capacidad, que una dificultad no define tu futuro. La mayoría de las personas piensan en extremos. Si algo no sale perfecto dicen: "Ah, es que yo no soy bueno para eso". Si sienten miedo dicen: "Ah no, es que yo, sabe qué Sophie, yo no estoy listo para empezar". Si fallan o se equivocan dicen: "No, esto no es para mí". Pero la disciplina mental implica madurez. No es blanco o negro, es blanco y negro. Es acertar y equivocarse. Es tener miedo y tomar acción. Es cometer errores y aprender, es crecimiento y proceso. Por ejemplo, yo puedo estar nerviosa antes de subir a un escenario y ser una excelente conferencista, ¿o no? Claro. Yo puedo decir he logrado cosas grandes en mi vida y todavía estoy aprendiendo, y sí que todavía estoy aprendiendo, sobre todo ahora con la IA y todos los cambios que están sucediendo. O decir, no actué con paciencia con mis hijos hoy y soy un buen papá, o y soy una buena mamá. Verdad. Si permites que cada emoción que sientes se convierta en una conclusión definitiva de que no vales o no puedes, vas a abandonar tus metas demasiado rápido, vas a tirar la toalla. Y la toalla, mi gente, ¿dónde se tira?
Solo se tira en la playa, solo se tira en la playa.
Pero si aprendes a pensar con I, vas a poder avanzar aunque todavía estés creciendo o aprendiendo. La disciplina mental no es eliminar contradicciones, es sostenerlas sin rendirte. Y ojo, eso también aplica a las personas, porque a veces somos muy duros en juzgar a otros y pensamos también en términos de blanco o negro. Yo puedo decir: "Mi hermana es intensa con el trabajo y es una excelente tía y amiga". "Mi esposo olvidó ciertas fechas importantes y siempre que necesito ayuda me apoya". Tonos grises, no extremos. Primero conmigo, obviamente, ¿verdad?
Claro.
Y también con los demás.
Sí, esto me parece súper interesante porque antes yo tenía esta creencia de que cuando me iba mal en un examen, me acuerdo que digamos que era un semestre nuevo en la universidad y me iba mal en el primer examen, y yo decía: me fue mal en el examen y soy bruta.
O me acuerdo que me decían: mamá, yo no sirvo para cálculo. ¿Te acuerdas?
Como que uno a veces piensa que un resultado—
Eso era usar la "y" pero en la manera equivocada. Sí, en la manera equivocada.
O sea, uno tiene que darse cuenta que un resultado no significa de que eso sos y punto.
Es como El Hombre y la Mujer de la Mancha, que yo digo, tienes una hoja blanca y hay un punto negro, no puede dar que ese punto negro manche toda la hoja. Claro, cierto. Si esto no está bien y tengo un puntito negro y tengo el 98% de la hoja en blanco, yo también puedo decir como me confundí o digamos tiré la toalla, me enojé y aún así estoy mejorando. Progreso, no perfección.
Progreso, no perfección.
Me encanta. Entonces, estas son las reflexiones que quiero que hagan con este truco. ¿En qué estás pensando? Piensa una. ¿En qué área estás pensando en blanco o negro? ¿Qué emoción estás confundiendo con tu identidad? O sea, porque uno se sienta con miedo no quiere decir que yo soy miedosa. Tengo miedo y eso me hace valiente. Ser valiente es hacer las cosas a pesar del miedo. Y cómo cambiaría tu vida si empezaras a pensar con "y".
Yo quiero agregar algo porque hace poco puse una caja en mis historias.
¿Una qué?
Una cajita de preguntas en mis historias. Y era una foto mía haciendo ejercicio en pijama porque me desperté tarde ese día y dije: "Bueno, mejor hacer ejercicio en pijama que no hacer ejercicio, ¿verdad? Mejor hecho que perfecto". Y alguien me contestó diciendo como que: "Ay, Sophie, cada vez que yo hago ejercicio en pijama o hago muy poco tiempo me doy palo porque eso significa que no soy una persona disciplinada". Entonces ahí es cuando uno tiene que pensar, ¿cómo así? O sea, uno puede fallar un día de entrenamiento y todavía ser una persona disciplinada. Como que no sean tan extremistas con cómo ustedes se ponen esos, ¿cómo se dice? Labels.
Etiquetas.
Ajá, que uno se autoetiqueta a uno mismo de una manera muy extrema a veces. Solo porque fallaste no significa que eres una persona que siempre falla. Solo porque te enojaste y trataste mal a tu esposo, digamos, significa que eres una mala esposa. O sea, obvio hay que autorreflexionar y mejorar.
No, y es que nunca vamos a ser perfectos. Eso es muy importante. Progreso, no perfección. Si uno espera perfección de uno, va a vivir deprimido y dándose palo. Y si uno espera que los otros seres humanos sean perfectos para que sean parte de tu vida, mano, te vas a quedar solo.
Y sabes qué es lo malo de ser extremista también, que a veces vos decís como: "Ah, bueno, entonces como no puedo ser perfecto, entonces te vas al otro extremo". Entonces, como no pudiste hacer ejercicio todos los días, entonces ya no haces ejercicio ningún día. Es como que no, ¿verdad? O sea, con tal de que la mayoría de los días pongas de tu parte, o al menos hiciste 15 minutos los días que no te dio tiempo, ya es un avance, mejor hecho que perfecto. Así que creo que esto va de la mano con el primer punto.
Sí, sí, pero con el 1, 2, 3 lo hago.
Bueno, todo esto es disciplina mental en realidad. Sí, bueno, el tercer truco para la disciplina mental es identificar tu cuello de botella. Tu problema no es que estás haciendo poco, es que está haciendo demasiado de lo que no importa. El cuello de botella es la única cosa que está frenando todo tu progreso. La mayoría de las personas intentan mejorar todo al mismo tiempo, ¿verdad? Quieren mejorar su marketing, quieren mejorar su cuerpo, su rutina, su organización, sus relaciones, todo, ¿verdad? Pero no mejoran la cosa que realmente está bloqueando, bloqueando, pero no mejoran la cosa que realmente está bloqueando su crecimiento. En un negocio, por ejemplo, muchas veces la persona puede creer que el problema es el producto, digamos.
Sí.
Pero en realidad el problema es que no saben vender. En salud podemos creer que el problema es cuánto estás haciendo en el gimnasio, pero en realidad el problema es de que comes helado todas las noches, ¿verdad? Mientras no identifiques el verdadero cuello de botella, vas a seguir ocupado, pero no va a ser efectivo. A veces no necesitas más esfuerzo, sino que necesitas más claridad y mejorar en ese punto que es tu cuello de botella. Casi siempre lo que realmente mueve la aguja es algo incómodo que estás evitando, y ese es el cuello de botella. Así que quiero que ustedes se pregunten cuál es la única cosa que si la mejoran desbloquearía todo lo demás. Yo les quiero decir algo que yo sé que es la mía: despertarme temprano y hacer ejercicio. Sí, los días que yo me despierto temprano y hago ejercicio, soy sin molestar, un 20x más productiva. Sí, en todo sentido. Me siento más creativa, más claridad mental, estoy de mejor humor, el día me rinde, ¿sabes? Y los días que no, como a las 2 de la tarde voy tratando de arrancar.
Mal del puerco.
Sí, literal.
Entonces los mexicanos me entienden ese dicho, el mal del puerco. Sí, cuando comes mucho y después, después de almuerzo, que le da uno el mal del puerco.
Pues yo ando con mal de puerco todo el día. Cuando no hago ejercicio en la mañana, como que me cuesta arrancar, ¿verdad? El día y no siento que me rinden las horas. Entonces, a veces uno empieza a darse palo y dice: "Ay, es que yo necesito organizar mi calendario así, ay, es que yo necesito vestirme de esta manera para sentirme con más confianza, bla, bla, bla". Cuando en realidad yo estoy clarísima de que lo que necesito hacer, que desbloquearía todo el resto, es despertarme temprano y hacer ejercicio.
Así es.
¿Cuál sería el tuyo?
Es que eso de encontrar el cuello de botella, mira, la actividad mejor pagada del mundo es cuál.
Pensar.
Pensar. Entonces, a veces estamos, necesito subir las ventas, hay que mejorar las campañas, hay que hacer nuevos creativos, hay que sacar nuevos scripts. Para, siéntate a pensar, mira todo el proceso y mira exactamente cuál es el que está fallando. Porque nosotros tuvimos un cliente que invierte mucho dinero en marketing y en anuncios, pero no estaba convirtiendo de la manera que debía. Entonces, él le daba y le daba vuelta a sus anuncios, cambiaba los creativos, segmentaba, ¿verdad? Volvía a probar otros hooks, que eso está bien. Lo que pasa es que en el caso de las campañas y sus datos, sus KPIs estaban bien, el problema era que sus vendedores no sabían vender. Entonces, les llegaban los prospectos y los quemaban con vendedores malos. Entonces, esto es como que pongas una escalera en un edificio de 105 pisos y subes, subes, subes, subes, subes, y como a 100 grados centígrados ya sudando, y llegas arriba sin aire y te das cuenta que habías puesto la escalera en el edificio equivocado.
Claro.
Entonces, tú puedes estar trabajando, trabajando, pero si no estás trabajando en el cuello de botella, vas a perder mucho tiempo. Brian Tracy dice: "El 80% del problema es definir claramente dónde está el problema y trabajar ahí". ¿Verdad?
Sí, hablando de marketing, hay personas que tienen las campañas súper bien, pero las landing pages fatales.
Exacto.
Entonces, de nada te sirve. Y se enojan con los de los anuncios y dicen: "Pero es que los anuncios no están convirtiendo". A ver, corte, los anuncios pueden estar divinos, pero si tu landing page está mal, otra cosa, tal vez es el producto.
Sí.
Tal vez el producto no lo quiere nadie. O sea, en realidad son eso de pensar, me acabas de hacer pensar mucho con eso que dijiste.
No, esto del cuello de botella es súper poderoso, porque es verdad, es no asumir, es sentarte a pensar con las preguntas correctas. Y la data no miente, las personas exageramos, asumimos, algunas mienten, pero la data no. Mira tus indicadores, ¿cierto? Si uno dice, okay, si este vendedor está haciendo 1000 llamadas a la semana y no está vendiendo nada, obviamente hay una de dos: o los leads no son calificados o el vendedor no está entrenado, ¿verdad? Entonces empiezas a ver los vídeos y te empiezas a dar cuenta, hacer control de calidad. No, la verdad es que los leads son buenos, esta persona sí está poniendo el tiempo pero no está bien entrenada, o la verdad es que él es un buenísimo vendedor pero Las campañas nos están trayendo unos leads que nada que ver. Entonces, tomarse ese tiempo para pensar y analizar te puede ahorrar meses, años, ¿verdad? De seguir en el problema y hasta de quebrar tu negocio por no haber identificado el cuello de botella.
Algo que dijiste que me pareció interesante, lo cual es muy cierto, muchas veces el cuello de botella es algo que uno siente resistencia porque es lo que menos te gusta. Entonces, es como darse cuenta de que eso que estás evitando por miedo o pereza o lo que sea, la excusa que le estás poniendo, en realidad es lo que está atrasando todo, Porque a veces hay personas que son muy buenas en marketing, pero son pésimas en venta y no les gusta.
No quieren mirar ahí.
No quieren mirar. Usted es como que si no veo, como decís vos, el avestruz.
Sí.
Si no veo.
La cabeza en la tierra. Muy bien.
Entonces, ¿qué pasaría si solo trabajaras en esa cosa durante los próximos 30 días y pensás si es algo que estás evitando porque sentís esa resistencia? Tal vez algo que no te gusta ver, algo que sentís que es difícil para vos. Whatever, ponete a pensar qué es esa cosa y trabaja en mejorarla en los próximos 30 días.
Me encanta. Hay una frase célebre que dice: la magia está en ese trabajo que estás evitando. Entonces, sentarse a pensar, y eso aplica para las relaciones también. A veces uno dice: es que estoy mal con mi pareja o con mi hermana. Pero, ¿qué es lo que está fracturando esa relación? ¿Cuál es el cuello de botella? Tal vez yo soy muy tosco para decir las cosas y mi hermana ya me ha dicho que le ponga quitará el café, ¿verdad? Entonces, encontrar, porque no es todo, muchas veces es una cosita que yo puedo cambiar, que ya la otra persona me ha comentado que le molesta, que le incomoda, que le duele, ¿verdad? Entonces, siempre, en toda situación, hay que buscar qué es eso que si lo cambio casi todo se va a arreglar.
Y me acabas de hacer pensar en lo de pensar con "y", que es lo que hablaste en el segundo punto, porque ahí puedes ir: estoy chocando con mi hermano, Y también hay momentos en los que no la llevamos súper bien, ¿verdad? Entonces, como que no todo es blanco o negro, sino que—
Blanco y negro, gris.
Ajá, gris.
Blanco y negro, así, gris. Muy bien. El cuarto truco para la disciplina mental es pensar al revés. Deja de preguntarte cómo ganar y empieza a preguntarte cómo podrías fracasar. Y espérame, no te me asustes. Muchas veces usamos preguntas que son buenas, como qué puedo hacer para tener éxito, cómo hago para que mi negocio crezca muy rápido, y esas son excelentes preguntas. Pero hay una forma más avanzada de hacerlo de la que muy pocos hablan, y es preguntarte: ¿Qué tengo que hacer para garantizar el fracaso? Así como lo oyen. Escribe todo lo que tienes que hacer para garantizar que tu negocio, tu relación, tu salud fracase. Vamos a ver un ejemplo. Tu relación de pareja va mal y te preguntas: ¿Qué tengo que hacer para garantizar que esta vaina termine en divorcio? Entonces dices: OK, hablar solo de trabajo, no escuchar a mi pareja, Dejar los platos tirados porque a tu pareja, digamos, que le molesta mucho que tú no ayudes en la casa. Entonces, dejar los platos tirados y no colaborar en la casa. Subir el tono de voz. Olvidar fechas especiales. Tú estás escribiendo todo esto, ¿verdad? Insistir en que siempre tengo la razón. Quedarme en el sofá viendo deportes todo el fin de semana. Bingo. Ya sabes lo que tienes que hacer para salvar tu relación. ¿Qué es? Es hacer exactamente lo opuesto a todo lo que acabas de escribir. Hablar de temas personales y escuchar, no solo de trabajo. Ayudar con las tareas del hogar y lavar los platos que uso, por ejemplo. Poner una alarma en mi celular para recordar y celebrar las fechas especiales. No pelear tanto por tener la razón, sino por tener paz. Es mejor tener paz que tener la razón muchas veces. Y todos los fines de semana hacer una actividad que pueda disfrutar con mi pareja. Entonces, sea personal, laboral, de negocios, ¿verdad? Hazte siempre esta pregunta: ¿Qué tendría que hacer para garantizar el fracaso? Porque la mente hace mucho más por evitar un dolor que por ganar un placer. Y este ejercicio da una claridad impresionante, o sea, de verdad, te da— Estábamos hablando del cuello de botella. Si tú quieres encontrar el cuello de botella, también puedes usar esta técnica, porque te da una claridad absoluta de lo que necesitas hacer, al entender exactamente lo que no debes hacer. A ver, un ejemplo de negocio, ¿qué tendrías que hacer para garantizar que tu negocio se quiebre? Contratar y mantener personal no calificado o que no tiene los estándares, no aprender a vender ni darle prioridad a las ventas, no ver los números todos los días, no tener redes sociales y ser invisible para mis clientes. OK, esa es una lista poderosa, ¿verdad? Entonces, si quiero que mi negocio prospere, voy a hacer lo contrario. El éxito no es magia. Es consistencia en evitar los errores obvios. La mayoría de la gente intenta ser brillante, pero las personas exitosas evitan sabotearse. Haz la lista de lo que no tienes que hacer y haz exactamente lo contrario.
Me encanta. O sea, pensar: si quisiera fracasar en mi meta actual, ¿qué haría? A ver, pensemos. Yo, por ejemplo, acabo de identificar que he estado evitando ver la báscula. Ajá. A mí no me gusta pesarme, no me gusta pesarme, pero es como que si no veo, si no veo, por alguna razón—
Si no veo, no sucede. Ojos que no ven, corazón que no siente.
Sí, pero en realidad sí está frenando mi progreso. Y como ahorita me voy a casar en diciembre, estoy súper seria con cómo estoy comiendo, con ir al gym, pero en realidad he estado evitando ver la báscula.
Entonces, a ver, ¿qué 3 cosas tendrías que hacer para garantizar que fracases en esa meta de bajar, no sé cuál es tu meta, de bajar X peso?
20 libras.
Eso, bien exagerada. Bueno, ¿qué tienes que hacer para garantizar que fracasas en esa meta?
Mentira, mentira, no son 20, son 10. Uber Eats, pedir Uber Eats todos los días. Voy a agregar eso de no pesarme una vez a la semana porque sí creo de que te da claridad.
Evitar la báscula, pedir Uber Eats todos los días. Estamos hablando de lo que sí tienes que hacer para fracasar. Claro, pedir Uber Eats todos los días, evitar la báscula.
Y seguir tomando Coca-Cola Zero.
Sí, seguir tomando gaseosa porque te inflama.
Ajá.
Sí.
Porque según yo, si no hay calorías no cuenta, pero todos sabemos de que igual.
Ah, no, eso te hace retener líquido, te inflama. Sí, muy bien. Ahí está. Entonces, a veces uno está pensando, pero ¿por qué? ¿Por qué? ¿Por qué no me funcionan las ventas? O ¿por qué no me funciona mi relación de pareja? O ¿por qué no puedo comunicarme con mi socio? Piensa, ¿qué tengo que hacer para asegurarme que me voy a matar con mi socio y vamos a terminar en una corte? ¿verdad? Y empiezas a escribir y ya sabes que es hacer exactamente lo contrario. Entonces, ¿qué cambio simple podrías hacer hoy para evitar sabotearte? Bueno, yo diría el primero es escribir exactamente lo que tienes que hacer para fracasar.
Love it. Bueno, el quinto truco es entender el sunk cost, o sea, el costo hundido. Solo porque ya invertiste mucho tiempo en algo no significa que tienes que seguir perdiendo tu tiempo ahí. El costo hundido es cuando seguís en algo solo porque ya invertiste tiempo, dinero o energía, aunque ya no tenga sentido, mi gente. Un proyecto que ya no funciona, pero decís: "Ay, es que ya le invertí demasiado tiempo y dinero". Entonces ahí seguís haciendo que este proyecto funcione cuando ya sabes que no va a funcionar. Una relación que ya no te suma, pero decís: "Ay, es que ya llevamos muchos años". El costo hundido es el precio de aprender. No es una razón para seguir atrapado. La gente de éxito no protege sus decisiones pasadas, protege su futuro. Y a veces la decisión más inteligente es dejar ir, velo como aprendizaje, no como pérdida. Así que siempre hacerte esta pregunta incómoda: si hoy empezara desde cero, ¿volvería a elegir esto? ¿Volvería a empezar esta relación? ¿Volvería a contratar a esta persona? ¿Volvería a lanzar este producto? Si la respuesta es no, pues ya sabes qué tienes que hacer, dejar ir, dejar de perder tu tiempo y empezar a pensar en tu futuro.
Y hay algo importante, Sophie, en el pasado cuando uno tomó esa decisión, uno no sabía lo que sabe hoy.
Claro.
Entonces, la pregunta del pensamiento basado en cero es: ¿sabiendo lo que sé hoy volvería a contratar a esta persona? ¿Sabiendo lo que sé hoy volvería a invertir en este lugar, o en esta sociedad, o en este producto, o en esta línea, ¿verdad? Whatever. Claro. Y es bien fácil, la respuesta va a ser clara. Digamos que tú tienes un colaborador que, ay, ya lo he entrenado, lo he mandado, le he puesto mentores, le he puesto coaches, pero todavía no funciona. OK, piensa esto: sabiendo lo que sabes hoy, si esta persona llegara a tocarte la puerta a pedirte trabajo, ¿se lo darías? Y todo el mundo en tu equipo debe ser un hell yeah, por supuesto que sí. Si alguien no es por supuesto y absolutamente sí, piensa si debería estar en tu negocio sabiendo lo que sabes hoy.
Algo que me parece interesante de esto es que es sobre el ego muchas veces. Muchas veces uno por ego no quiere admitir que esa relación, por ejemplo, no te funcionó. No quiere admitir que el proyecto fracasó, pero lo que tienes que hacer es darte cuenta que no fue un fracaso, fue un aprendizaje.
Sí, el fracaso no existe.
Exacto. Mi papá, algo que siempre he aprendido de él, bueno, de ambos, de mi papá y mi mamá, pero como mi papá es el CEO, muchas veces que algo no funciona, algún proyecto o una inversión que hicimos no funciona, toda la vida que yo le he dicho: "Papá, no puedo creer que perdimos todo este tiempo con esta persona o con este proyecto", mi papá siempre me dice: "No, no, no, no, no, no perdimos nada, agarramos momentum y aprendimos". Aprendimos qué no hay que hacer, por qué camino no ir, etcétera, etcétera, ¿verdad? Entonces, deja de proteger tu ego y simplemente di: "Sí, no funcionó, pero aprendí un montón".
Exacto, a veces se gana y a veces se aprende, pero nunca se pierde. El fracaso no existe, lo que existe son resultados. "OK, ese no era el resultado que quería, pero aprendí, adquirí experiencia, aprendí por dónde no era". A Edison le preguntaron que qué había sentido al haber fracasado más de 1000 veces inventando, tratando de inventar la filigrana de la bujía eléctrica, él dijo: "No, yo no fracasé más de 1000 veces, yo aprendí más de 1000 maneras de no hacer la bujía eléctrica". Claro, sí.
Entonces, si vos ves eso con todas tus relaciones, con tus proyectos, o sea, yo siendo hija de dos emprendedores te puedo decir de que la empresa que tiene mi papá hoy en día llegó hasta acá porque fracasaron varias veces.
Sí, fail forward.
Claro, pero—
Vas creciendo fracasando hacia adelante. Claro, o sea, yo me acuerdo Nicaragua, después aquí en Miami.
O sea, hubo varios proyectos que no se dieron, pero miren dónde están hoy, y están acá porque mi papá y mi mamá siempre tuvieron esa mentalidad de, ok, esto no funcionó, entonces ahora sabemos que no era por ahí, en vez de decir, ay, ¿saben qué? Voy a buscar un trabajo y ya. O sea, ustedes han emprendido cuántas veces, ¿has contado cuántos emprendimientos han tenido?
No, y los que quebramos además.
Es que, pero, pero aprendiste muchísimo.
Pero eso es lo que nos ha permitido estar donde estamos. Claro, claro. A veces se gana y a veces se aprende, pero nunca se pierde.
Sí, entonces acá la autorreflexión es que quiero que ustedes se pregunten: ¿qué estás sosteniendo solo porque invertiste demasiado? Sea una relación, un producto, un negocio, etcétera, etcétera.
Y si sabiendo lo que saben hoy lo volverían a hacer, ¿verdad?
Claro.
Muy bien, el sexto truco para la disciplina mental es actuar desde la identidad, no desde la emoción. No estás intentando lograr metas, ojo, estás construyendo la persona que las logra. La mayoría de las personas actúan según cómo se siente. "Ay, Sofía, hoy no tengo ganas de ir", "hoy no estoy motivado", pero la gente de éxito no actúa desde la emoción. Como les dije yo, al carajo con las emociones, ¿verdad? Hay que actuar desde la identidad. Entonces, no es "quiero ser disciplinada", es "yo soy una persona disciplinada", "yo soy el campeón". Me acuerdo una vez en Nicaragua, entrevisté, Sofía, a un campeón mundial de boxeo.
El Chocolito.
Chocolate.
Chocolate.
Chocolaté González.
Sí, estaba chiquito.
Sí, él— Me acuerdo que yo lo seguimos con las cámaras, como era un día de entrenamiento, era pesado, empezaba como desde las 4 de la mañana, mejor dicho, la gente se estaba levantando y este hombre ya había hecho gimnasio, corrido por toda la Suburbana, que es una pista muy grande en Managua. Entonces, yo vi todo ese entrenamiento y la verdad que yo me cansé solo viéndolo y le digo: "¿Y no te da pereza a veces hacer eso?" Y me dijo: Claro que me da pereza, pero yo soy el campeón. Eso es una identidad. Yo soy el campeón. Lo que él me está diciendo es: los campeones no se dejan dominar por la pereza. Entonces tú puedes decir: soy disciplinada, entonces actúo. Tu comportamiento no debería depender de tu estado de ánimo, sino de quién decidiste ser. Un atleta no negocia el entrenamiento. Cristiano Ronaldo no negocia el entrenamiento. Como él dice: yo te puedo— hay una entrevista de él que está o por todo internet que dice: "Yo te puedo dar la fórmula exacta de cómo ser Cristiano Ronaldo", pero la gente no lo hace, ¿verdad? Pero si tú dices: "Yo soy el campeón y así es como actúo", entonces una empresaria no negocia su palabra. Tu éxito no depende de cuánto sabes, depende de quién decides ser consistentemente. Y cuando tu identidad cambia, tu estándar cambia. Y cuando tu estándar cambia, tu vida cambia. Entonces, yo diría, te voy a dar 3 acciones que debes tomar como para explicar esto. Primero, piensa en tu meta a largo plazo. Entonces, vamos aquí a inventar una meta. Digamos que alguno de Uds. está diciendo, OK, yo, las metas se dicen en presente, digamos que no lo eres, pero para el 2030 soy una inversionista de bienes inmuebles multifamilia con 300 puertas. OK, entonces la pregunta que sigue es, ¿cómo actúa una persona que es inversionista con 300 puertas? ¿Verdad? ¿Cómo piensa? ¿Le da pereza levantarse? ¿No se educa? ¿No usa inteligencia artificial? ¿Sale a un almuerzo y se queda hasta las 4 de la tarde? ¿O empieza a tomar licor? ¿Verdad? Sí. Entonces dice: "No, yo ya tengo que convertirme, pensar, actuar, hablar como si ya soy esa persona".
El otro día leí este ejemplo que me encantó, que decía: digamos que yo estoy en el rol de CEO, o sea, de gerente general de una empresa. ¿Cuándo empezarías vos a actuar como ese CEO? El día que te dan el rol, ¿verdad? Ya empezás a mandar correos como que sos el CEO, te empezás a vestir como que sos el CEO, empezás a hablar como que sos el CEO. El rol cambia primero, ¿verdad? Entonces vos tenés que darte ese rol para—
La identidad.
Exacto, ese rol para que vos empecés a actuar de esa manera. Pero la gente espera tener resultados primero para después tener la identidad, y eso nunca va a pasar.
Es al revés, es yo tengo que empezar a actuar como una persona que tiene un negocio internacional o que es un, o sea, haz como si ya eres el escritor, ya eres la conferencista, ya eres, qué sé yo, el podcaster, ¿verdad? Actúa como la persona que ya lo es, piensa y empiezas, ¿verdad? Tu identidad empieza a cambiar y entonces empiezas a generar esos resultados.
Y también es neurociencia porque tu cerebro siempre está poniendo atención a todo lo que haces. No solo esas afirmaciones que vos te decís a vos misma, porque yo me puedo decir a mí misma: yo soy responsable, yo soy responsable, yo soy responsable, y después no hago nada en todo el día. Mi mente está tomando nota de cómo yo actúo. Entonces vos tenés que actuar de la manera en la que vos querés manifestar. ¿Sí me entienden?
Sí, claro, claro. Entonces aquí la pregunta es para todos: ¿en quién necesitas convertirte para lograr tu meta más grande? O sea, ¿Cómo actúa esa persona que ya tiene esa meta? Alguien me dice: "Yo quiero tener mi propio avión y quiero tener una empresa que factura 9 cifras". 9 cifras son 100 millones de dólares o más. Perfecto, ¿cómo actúan las personas que ya tienen eso? ¿Se levantan temprano? ¿Son disciplinadas? ¿Cumplen la palabra? Porque cumplimos con otros pero no con nosotros. Si yo digo que voy a hacer tal cosa, lo estoy haciendo, ¿verdad? Entonces, ¿qué decisión tomaría esa versión tuya hoy? Y empieza a actuar desde la identidad y no desde la emoción.
Me encanta. Y bueno, para cerrar, les quiero dejar el resumen de las 6 reglas de la disciplina mental. Primero, usa la regla de los 3 segundos y no le des chance a tu mente de poner excusas. Segundo, no penses de los extremos, dejá el blanco y el negro, usá la "y" para ver los tonos grises. Tercero, identifica el cuello de botella ¿Qué es lo que si lo solucionás arreglaría todo lo demás? 4. Pensá al revés. Escribí todo lo que tendrías que hacer para fracasar y después hacé lo contrario. 5. El costo hundido. No porque has invertido tiempo o dinero en algo significa que es una buena idea y que tenés que seguirlo haciendo. Y 6. Es la identidad primero. Actúa como la persona que debes ser para lograr tu meta más grande. Si aplicas aunque sea una de estas con consistencia, tu vida va a cambiar, porque el éxito no es hacer más, es pensar mejor y ejecutar con firmeza.
Exacto. Bueno, y muchísimas gracias por escucharnos una vez más. Y si este contenido te aporta, te reta o te hace pensar distinto, asegúrate de suscribirte, seguir el podcast y compartir este episodio con alguien que esté listo para subir de nivel. Y recuerda, Siempre. Si yo, que fui nerviosa, claustrofóbica, que tuve ataques de pánico, bueno, yo era la niña póster de una oficina psiquiátrica.
Si yo pude, tú puedes.
Nos vemos pronto.
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