Actitud Mata Talento con Carlos Adyan

In this episode of the "Yo Pude, Tú Puedes" podcast, host Carlos Adyan shares his journey from a teenage immigrant from Puerto Rico to a prominent television presenter at Telemundo. He recounts moving to Orlando at 14, working early jobs in a university cafeteria and as a waiter, and his breakthrough into media as a radio intern at Caracol, where he quickly earned his own early‑morning show and was mentored by Julio Sánchez Cristo. He describes a brief but intense stint as personal assistant to Marc Anthony, learning discipline and high standards. Transitioning to television, he entered Telemundo as a traffic reporter, injecting personality into the role and leveraging social media to build a 600,000‑follower Instagram community. He discusses financial setbacks when his contract shifted from full‑time to part‑time, prompting him to launch an advertising agency and side projects to sustain Miami’s high cost of living. Personal growth practices such as therapy, journaling, and self‑reflection are highlighted as tools for resilience. He credits his mother’s sacrifice and values for his work ethic, shares his mantra “actitud mata talento,” and reflects on overcoming imposter feelings. Looking ahead, he aspires to cross over into English‑language TV, mentioning interest in the Tonight Show and the Today Show. Throughout, he offers advice on confidence, balance between work and family, and the importance of mindset for high performers.
Chapters
¿Cómo pasaste de mesero a conseguir tu propio show?
Bueno, yo entré a la radio como pasante. La primera jefa me dice: Carlos, lo único que puedo ofrecerte es a las 5 de la mañana trabajando en el show sin paga. A los 3 días empecé al aire. Actitud mata talento.
¿Cuál era tu responsabilidad con Marc Anthony?
Mi responsabilidad con Marc era todo, o sea, pero por eso no duré mucho, duré 3 meses. Pues que hago el casting y llego yo y eran 7 mujeres y yo era el único hombre. Es que te queremos dar el trabajo. Yes. Ya estoy en Telemundo, olvídate, ya de aquí nadie me saca. Momento que me cambiaron de full time a part time, ahí sentí miedo y sentí como, ah, realmente quiero seguir haciendo esto.
Bienvenidos al podcast Yo Pude, Tú Puedes, donde vamos a hablar de cómo manejar tu mente y tus emociones para lograr todo lo que quieres en la vida.
Disfruten. Hola, bienvenidos a otro episodio de Pude, Tú Puedes. Aquí estamos con Carlos Jaldian, una historia de éxito. Lo ven en Telemundo, él tiene su propio programa. Carlos empezó como mesero y hoy en día es un gran presentador en Telemundo que tiene 600.000 seguidores en Instagram. Carlos, bienvenido.
Bienvenido, Carlos. Gracias, qué alegría tenerte por acá.
No, yo muy contento. La verdad que estar aquí sentado para mí significa mucho, así que gracias por la invitación.
A ti, gracias.
Aparte que estoy cómodo.
Sí, oye, 28 añitos tienes tú.
Sí, es que yo empecé muy joven, o sea, en los medios de comunicación yo empecé A los 19 años recién cumplidos y en Telemundo empezaron 20, casi 21.
Chiquitín.
O sea, empecé súper joven. Yo no había terminado la universidad cuando empecé a trabajar en Telemundo.
Ah, wow.
O sea, eso es lo chévere de todo esto. O sea, empecé súper joven, pero siento que en parte fue bueno porque muchas de las cosas que me pasaban al principio, o sea, era como: "Ay, él no porque es muy joven, él no porque..." Yo poco a poco tenía como la gran responsabilidad de dar a entender que yo sí en efecto podía con cualquier reto que me pusieran. Entonces, otra cosa que uno empieza, pues imagínate, un niño de 19 años, uno empieza como creyendo todo lo que dicen y como que todo es bueno, que todo es bonito, y no era así. Entonces uno, como dicen en Puerto Rico, era así con cantazo. He aprendido, pero a lo bueno, o sea, me ha gustado eso.
Pero a ver, hablando de tu historia, o sea, vos vivías en Puerto Rico hasta qué edad.
Yo Me mudé de Puerto Rico cuando tenía 14 o 15 años y me mudé a Orlando. En Orlando estuve hasta mis 18 años, allá me gradué de high school, empecé de hecho mi grado asociado de la universidad y terminé acá en FIU. Así fue como me mudé.
¿Y tu primer trabajo cuál fue?
Mi primer trabajo fue en la cafetería de la universidad, ya sabes que te dan la oportunidad como de trabajar y estudiar a la vez. Entonces, literalmente cumplí 18 años y dije: "Caray, esta es la oportunidad perfecta". Cumplí 18 años el 31 de diciembre y el 2 de enero yo estaba trabajando.
Ah, 31 de diciembre.
En la cafetería de la universidad. La verdad que el trabajo en casa siempre ha sido honra. Mi mamá es comerciante, mi familia son sumamente trabajadores y me gustaba aparte de hacerme de mi dinerito, o sea, era como algo que siempre era satisfactorio para mí. Incluso me gustó tanto el trabajo que en un momento dado dudaba de si debía seguir trabajando. Porque me estaba gustando el dinero y decía, ay, pero si ya estoy haciendo dinero, no debería ir a la universidad. Entonces eso era lo que me pasaba y yo decía, mira, ya estoy aquí en la cafetería de la universidad, salgo de aquí, me voy a hacer mesero, porque también estaba haciendo mesero y tenía muy buenos tips, y más en Orlando al lado de los parques. O sea, yo era como el niño feliz, pero ya luego dije, mira, me encanta el dinero, pero pues tengo que continuar enfocándome en lo que yo verdaderamente quiero.
Sí, que era la televisión, la televisión. Y cómo descubriste que eso es lo que de verdad era tu vida.
Mira, desde chiquito te tengo que decir que siempre veía la tele con mi abuela, mi abuelita paterna. Era algo como que nos acostábamos viendo, me acuerdo, Al Rojo Vivo, Primer Impacto. Era como para nosotros así como en Puerto Rico pasaban Primer Impacto a las 11 de la noche. Sí, entonces para nosotros era como, ah, caray. Y yo veía a la María Celeste, veía a Bárbara Bermudo, o sea, eran como personas que siempre I look forward to, o sea, como que I look up to. Entonces era como ese sueño y hoy por hoy como poder trabajar con ellos es como lindo, sabes. Tú dices como wow, todo valió la pena. Entonces, para responder a tu pregunta, siempre fui muy enfocado en lo que quería de la televisión. Por un momento dudé porque de hecho mi parte de mi grado de la universidad es de ciencias políticas porque me encanta la política también, pero sabía que me fascinaba comunicar. Entonces, a pesar de que me gustaba la política, siento que me llevó Dios por el camino que me tenía que llevar, que pues para mí fue la comunicación. Pero sí me encanta la política.
Wow, yo ahí no me metería ni loca. Porque son las pasiones, ¿verdad?
Sabes que me gusta la política, pero suena curioso, pero la de mi país, la de Puerto Rico. Llego acá y me gusta la política, me gusta estudiarla y todo el rollo, pero no me veo en un cargo político aquí en Estados Unidos.
OK, perfecto. Bien, smart. Oye, ¿cómo conociste a Marc Anthony?
Bueno, Marc, wow, esto fue en todo mi proceso de pues millennial, por decirlo así, o sea que somos desesperados. Yo estaba ya trabajando en la radio, tenía mi trabajo muy bueno, mi show de radio aquí en Miami, en Caracol Radio, en Caracol, de mi país.
Entonces, ¿cómo pasaste de mesero a conseguir tu propio show? Bueno, yo entré a la radio como pasante.
Entré a la radio como pasante y a los 3 meses me dieron mi show. A las 9 de la noche y empecé a trabajar con Julio Sánchez Cristo. Y Julio, olvídate que ese fue mi gran maestro.
Te iba a decir, tú tienes una voz de locutor.
Sí, es que yo empecé en la radio.
Es que tienes una voz tremenda.
Y me encanta la radio, te lo juro que a veces yo digo en la televisión, ay, me encanta la televisión, pero en la radio uno puede hablar más, es como tipo podcast.
La radio es como podcast, deliciosa.
Y yo tenía la oportunidad de improvisar mucho, imagínate un show de una hora que al final el contenido viene siendo 45 minutos, pero era yo solo. Sí, a las 9 de la noche no me escuchaba nadie, pero era divertidísimo.
Mamá, seguro no.
Y pude crecer y me dio herramientas de improvisación. Entonces bueno, cuando empiezo de pasante me va súper bien, gracias a Dios. De hecho empiezo en la W Radio Colombia, ahí fui a cubrir los Olímpicos, o sea, me mandaban a todo. Pasó lo de la masacre en Orlando Pulse, te tocó eso, me tocó eso, el club.
Fueron dos cosas seguidas muy graves en Orlando, hay una masacre El Alligator, que se llama en un club, y después no, una niña cantante que la matan. Creo que fue el mismo fin de semana.
Y después ahí nomás a un niño se lo comió un alligator. Un alligator, un cocodrilo.
Fueron 3 cosas el mismo fin de semana y me acuerdo claramente.
Horribles.
Fue un fin de semana trágico en Orlando. Me tocó, me mandaron allá a cubrir eso, los Olímpicos de Río de Janeiro. Entonces ya me estaban dando como alas dentro de la radio, pero Millennial al fin, a pesar de que ya yo estaba haciendo mis cositas con CNN en Español, O sea, ya tenía, iba forjando mi carrera. Pero miren, al fin me enteré el desespero y digo, sabes qué, siento que no estoy creciendo en la radio, dije yo, ya me siento como estancado.
¿Y qué edad tenías?
¿Cuánto llevabas?
6 meses, llevaba 2 años, un año y pico.
¿Y qué edad tenías?
Yo tenía ahí 19 años, chiquitito, ya tenía bastante éxito.
Yo tengo que parar aquí un momentico, algo tienes tú Porque no, tú estás claro que no es normal subir a esa velocidad, que se puede, se puede todo el mundo, pero era tu disciplina. Obviamente tienes una voz que es un talento grande que te dio Dios, verdad. Es como hay gente que canta y abre la boca y uno dice wow, tienes. Pero, ¿qué crees tú hoy que ya estás más maduro? Tienes 28 años, estás chiquito todavía, pero miras para atrás. ¿Qué crees que vieron en ti que te ayudó a subir tan rápido?
Yo soy partidario de que Actitud mata talento. Entonces, sí, Dios me dio un talento grandísimo que gracias a Dios lo he sabido aprovechar de la mejor manera, pero siempre he tenido disposición para disfrutar cada etapa en la que estoy. Por ejemplo, cuando yo llego a Caracol Radio, mi jefa, mi primera jefa, que hoy por hoy es mi mejor amiga, Sachari, me dice: Carlos, lo único que puedo ofrecerte es a las 5 de la mañana trabajando en el show, en la emisora local, sin paga. O sea, va a ser un pasante, 5 de la mañana llega y eres productor.
Y tú dijiste, vamos, esa es la oportunidad que quiero, la estaba esperando.
A los 3 días empecé al aire. Ahí entró alguien y fui al aire.
Otra persona hubiera dicho, uy, no, qué horrible, no, no, tienes que pagar.
Y es la mala perspectiva que tiene la gente con los trabajos en los medios de comunicación, que primero que nada es un campo muy competitivo. Y te pueden preguntar, ¿cuál es la receta del éxito? ¿Cómo llegaste a eso? No hay receta, o sea, no hay camino exacto, porque primero el reloj de Cada cual es distinto y el auto de cada cual es distinto también. La ruta que toma en la vida es diferente. Entonces es buscar tu camino.
O sea, pero lo que estás diciendo es grande, es la actitud, la actitud, porque uno tiene que pagar algo que se llama el derecho.
A los 19 años, claro, decir sí, quiero madrugar a las 5 de la mañana todos los días. Otro peladito dice no, tenía los ahorritos que tenía por el trabajo de mesero de Orlando, pero pues ahí va.
Entonces, tu mata talento, me quedo con esa frase tuya, me enamoró esa frase.
Eso.
Bueno, y volviendo un poco al tema de Marc Anthony, que si se chime no se nos va.
El salseo, como dicen en España.
Pues yo venía ahí, pues yo, ay no, ya estoy cansado, aquí no me dan oportunidad de crecimiento, ¿cómo es posible? Llevo un año y medio y estoy estancado. Y entonces, cuando me fui a cubrir los Olímpicos de Río de Janeiro, me tocó trabajar Catalina Maya.
Sí, Cata, claro.
Cata Maya, que es la esposa de Felipe, quien es uno de los del equipo de manejo de Marc Anthony. Entonces bueno, me dice ella: oye, que yo soy pareja de Felipe Pimentel, el manager de Marc Anthony, y está buscando un asistente personal. Y yo: qué chévere, pero ese trabajo no es para mí. Le dije en agosto que estábamos en los Olímpicos.
¿Por qué ella pensaría que vos serías un asistente personal?
No entendí nunca.
Algo vio en su actitud.
Pero es lo que yo digo, no entendí nunca.
La gente con experiencia sabe identificar la actitud. Claro. Esta persona lo que hace, lo hace bien. Entonces yo dije: bueno, está bien, pero ese trabajo no es para mí.
Vuelven a insistirme en diciembre.
Ve vos, oye, hello.
Y yo dije, espérate, ya pasaron 6 meses, 5 meses, ajá, de la nada. Wow, me dice, al gobierno, al gobierno, y yo dije, bueno, dale, vamos a ir a la entrevista de trabajo, que no pierdo nada, ya estoy cansado de estar en Caracol Radio, vamos a ver qué nos ofrece Marc Anthony. Y fui a la entrevista de trabajo, magnífica la entrevista, fue con él, fue con él. 5 minutos y me dijeron: tienes el trabajo.
A ver, cuenta, cuenta. Y es buena gente.
No, no, cuéntanos más. ¿Qué es eso?
Fui a un estudio de grabación con Marc Anthony.
Marc Anthony, contá más. ¿Y la JLo era su pareja en ese entonces?
No, estaba en pleno divorcio con Shannon de Lima.
¿Con cuál?
Con Shannon de Lima.
Ah, ok, ok.
Entonces, básicamente fue así, o sea, llegué al estudio de grabación de una entrevista que yo había dicho: ay, caray, ¿Voy o no voy? Bueno, fui y a los 3 minutos, literal, me dijo, me acuerdo que me dijo: ¿Eres periodista? Y yo: sí. Ay, eso no los queremos, pero me lo dijo en tono de broma. Y entonces yo vine y dije: sí, soy periodista, bla, bla, bla. Hablamos, te lo juro, fue una conversación de 3 minutos y me dijeron: este es, este entra.
Estás contratado.
¿Y qué edad tenías?
Ahí tenía 21.
¿Y cuál era tu responsabilidad con Marc Anthony?
Mi responsabilidad con Marc era todo, o sea, Era su mano derecha, izquierda. Sí, pero por eso no duré mucho, duré 3 meses.
Sí, es que te digo, yo pensaba que me ibas a decir que duraste años.
No, duré 3 meses nada más.
Pero, pero, ¿qué aprendiste?
Aprendí a ser disciplinado y organizar mi vida, porque al final es un tipo que el éxito lo tiene por como es, o sea, es súper rígido con sus cosas. Esto es así, esto es así, esto si yo lo moví aquí, esto va aquí. O sea, ese tipo de perfección es lo que caracteriza el éxito de Marc Anthony. Entonces, ¿qué yo aprendí? Me quedé con lo magnífico que fue eso justamente, o sea, poder organizar la vida de alguien más antes de organizar la tuya. Entonces ahora yo organizo la mía y así manejo, o sea, la organizo como mismo organizaba su vida. Entonces eso es lo chévere y con eso lógicamente me quedo porque fue una experiencia increíble. Grandísima. No, nos seguimos llevando súper bien, pero porque yo fui sincero, yo le dije: "Este trabajo no es para mí". O sea, gracias por la oportunidad de 3 meses, pero no.
Sí, óyeme, y eso es una cosa de los grandes artistas, que mucha gente sale, ay, qué pesado. No estoy hablando de Marc Anthony, sino de los artistas que este, que yo no sé, algunos probablemente sí son pesados, pero son gente exigente, o sea, esperan excelencia en todo lo que hacen. Entonces siempre están diciendo que es que la barra son gente con otros estándares.
Por eso son ellos.
Exacto. La gente exitosa tiene estándares altos y me imagino que lo viste en Marc Anthony.
Y eso es lo chévere de todo eso, o sea, como te digo, Ahora, obviamente, trabajando del otro lado, siendo periodista, siendo presentador, puedo entender mucho lo que viven los artistas. O sea, eso también me ha dado a mí como un me puse en sus zapatos" y sí pude entender muchas cosas. Pero, a la vez, siento que una de las cosas que él valoró mucho de mí fue la sinceridad, de que el trabajo no era para mí y que yo no me sentía cómodo. Y al final yo fui tras mi sueño, que era presentar televisión.
Muy importante también saber cuál es tu norte. Claro, porque el que no sabe qué quiere, cualquier camino le sirve.
Y no era ni por él ni por las circunstancias, era porque no era para mí, y yo lo reconocí. Sí, tú sabes, ahí es cuando nosotros nos sentimos, es como cuando estás con una pareja y tú sientes que no es la persona, no es con esta persona, claro.
Y entonces, después, ¿cómo llegaste a Telemundo?
Pues ahí pasé 2 meses buscando trabajo. Volví a CNN, me recibieron con las puertas abiertas.
En CNN.
Como freelancer.
Nice.
Entonces ahí estuve en CNN y una amiga mía hacía el tráfico en Telemundo, Giselle López. Ella hacía el reporte del tráfico en el canal local y me dice: Carlos, yo sé que no tienes trabajo, yo voy a renunciar al trabajo de reportera de tráfico por si te interesa. Pues que me dicen: no, es que ese trabajo, cuando voy a preguntar, es que ese trabajo es para chicas. O sea, estamos buscando la chica del tráfico, como la del weather también. Sí, claro, eso era lo que quería. Entonces yo vengo y digo: ay, ¿qué hago? Necesito entrar de alguna manera a Telemundo. Pues fui a donde mi primera jefa, la que me dio la oportunidad de la pasantía, la de Caracol, y le digo: Sachiari, está pasando esto. ¿Tienen esa plaza abierta? ¿Conoces a alguien de Telemundo 51? Claro que sí, a Helga Silva. Y Helga Silva era la directora, es la directora de noticias en el canal local. Y le manda un email. Y en el email ella le dice, oye, tengo a este chico que es mi alumno. Le puso, comenzó conmigo aquí en Caracol, ya ha trabajado con Julio Sánchez Cristo, ya ha hecho esto y lo otro, por favor. Sé que estás buscando para mujeres, pero dale la oportunidad de hacer el casting. Pues que hago el casting y llego yo y eran 7 mujeres y yo era el único hombre. Y yo llego ahí y yo digo, ay, caray, aquí la tengo complicada. Pero bueno, yo fui seguro porque de hecho en la radio una de mis funciones era hacer el tráfico. Así que yo tenía dominio perfecto de lo que hacía. Obviamente me faltaba lo visual, claro. Pero yo dije, no, soy yo, me preparo, o sea, con eso no hay problema. Bueno, que voy al casting y me llaman a las 3 horas. Estaba en casa de Maripili, me acuerdo. Yo súper emocionado, recibo la llamada y me dicen: Hola, Carlos, mira, es que te queremos dar el trabajo, esto es lo que te vamos a ofrecer, bla, bla, bla. Y yo: Yes, ya estoy en Telemundo, olvídate, ya de aquí nadie me saca. Esto es lo que es. Entonces ahí fui. Fue complicado Telemundo al principio y te voy a decir por qué. Porque usualmente el reportero del tráfico hacía nada más tráfico. O sea, era como que, ok, tú eres tráfico, persona seria de las noticias, ya, esta es tu función. Yo fui haciendo el trabajo tan divertido. Yo me, por ejemplo, llegaba la Navidad y me ponía yo corbatas que sí de Santa Claus. Los televidentes me enviaban corbatas. Trataba de buscar como la manera jovial considerando que tenía 21 años. O sea, estaba súper chavito.
Y volvemos a la actitud, mira, claro, es dar la milla extra.
Lo vi así. Otra cosa que pasaba, que yo aprovechaba cañón las redes sociales. O sea, yo hoy por hoy tengo mi comunidad porque Desde siempre para mí las redes sociales fueron importantísimas.
Siempre veía oportunidades. Claro, entonces todo le veía una oportunidad y le documentaba mi día.
Así voy, me levantaba a las 3 de la mañana en ese trabajo. O sea, ese era el trabajo.
Claro, porque el tráfico es por la mañana, pero vos feliz, vos feliz.
Otra persona hubiera dicho uy, no, qué horrible, pero vos lo veías como algo más.
Estoy en el tráfico, pero yo quiero estar en al rojo vivo.
Y eso era, y eso era muy importante.
Tú hacías bien lo que te daban.
Entonces yo decía, ok, perfecto, estoy en el tráfico, pero yo le decía a Helga, oye Helga, yo estoy en el tráfico pero yo quiero hacer reportajes de entretenimiento, ve, y me dejaba hacer dentro de mi noticiero. Ya cuando iban viendo los de Acceso Total que yo estaba ya haciendo cosas de entretenimiento, se molestaban conmigo. Y este, ¿por qué está haciendo eso de entretenimiento? Y yo, tranquilito, en mi noticiero de 5 a 7, bla, bla, bla, ahí lo hacía. Luego de eso, a los 3 años, Surge un casting para Suelta la Sopa, y en el casting de Suelta la Sopa éramos 7 de nuevo.
Ahí estaba Juan más, ¿cierto? Juan Manuel.
Pues yo iba a entrar por el reemplazo de Juan Manuel y por el reemplazo de Lucho. Cuando faltara alguno de ellos, yo entraba por ellos. Pues que hago el casting y ahí sí que no me llamaron hasta un mes y medio. Y yo, ay, ya hice el casting, ya lo perdí, pues. Y yo veía como que no me llamaban nada. Al mes y medio, oye, Carlos, finalmente va a faltar Juan Juan Carlos Sanchez Balza creo que fue el que faltó.
Tal vez cuando le dio el caso. Pidió vacaciones.
No, no, no, fue después de eso. Va a faltar Juan Carlos Sanchez Balza, unas vacaciones larguísimas. A lo mejor también todo eso también tenía que ver. Bueno, que empiezo yo y ahí me quedo en Suelta la Sopa y ya después fue saliendo en Casa con Telemundo, fueron saliendo diferentes cosas y hasta El Sol de Hoy en Telemundo.
Excelente. ¿Cuál es tu próxima meta? O sea, tienes 28 años, debes tener muchas.
Muchas. Mira, yo no me cierro a nada. Siento que ahora estoy en un momento muy bonito, el cual estoy disfrutando, por el que trabajé mucho tiempo. Y aunque siempre estoy planificando mi próximo movimiento, estoy disfrutando mucho la etapa en la que estoy. O sea, a nivel personal, a nivel familiar, a nivel espiritual y a nivel profesional.
O sea, sos una persona balanceada.
Muy balanceado. O sea, y me he dado cuenta, aparte ahora que me casé y todo el rollo, o sea, ahora sí veo la vida de otra manera. O sea, como que primero mi familia y después el trabajo. Antes yo era al revés. Yo antes era trabajo, trabajo, trabajo y ya mi vida se resolverá en algún momento. Ahora no. Ahora lo veo todo diferente y Pues, Dios no lo quiera, mañana no estoy en algún canal o en algún trabajo, pues nada, no lo veo como el fin del mundo, ¿sabes? O sea, veo como que la vida te presenta diferentes oportunidades y uno tiene que simplemente preocuparse por lo que realmente importa. Entonces, así veo mi vida hoy por hoy y todo este cambio de mi vida es como de un año y medio para acá. O sea, no creas que yo llevo años cambiando esto, no, es algo que lo veo así ahora. Porque le encontré significado a la vida.
Qué bonito. A través del amor, a través del amor y a través.
Pero primero que nada, a través del amor propio.
Sí, eso está, eso es un golden nugget, como se dice. Eso es oro lo que estás diciendo.
Amor propio. Porque mira, antes de yo empezar con Carlos, esta es la segunda oportunidad que yo me daba con Carlos. La primera vez yo no estaba, o sea, no había sanado muchas cosas que tenía en mí y la relación no iba a funcionar. Yo le escribí a él de nuevo el año siguiente y le dije: oye, ¿crees la segunda oportunidad? Ahora sí estoy listo. Entonces también es como, o sea, la primera vez no funcionó, pero fue por muchas razones. O sea, no estábamos listos para una relación.
Pero, ¿qué sanó en ti?
Muchas cosas. Mira, sanaron, yo me creía siempre como el más fuerte, como el a mí nada me afecta, a mí nada me afecta, el Superman.
Pero no era cierto.
Así nos criaron.
O sí era cierto.
Así nos criaron. No, no era cierto. O sea, tenía mucha— me creía el fuerte porque te creías el fuerte, pero claro, ya mi familia me veía trabajando en la tele y ya mi familia me veía realizado, pero dentro de mí tenía mi inseguridad y tenía mis cosas.
O sea, esas cosas externas como que te hacían sentir como Superman, pero en verdad no era Superman.
En verdad no era Superman. Entonces ese tipo de cosas las fui sanando y sí, eso me ayudó mucho.
¿Cómo la sanaste?
Aquí, aquí, Dios te va a zafar.
Tú sabes, no, ¿cómo la sané? Una buena pregunta, pero creo que fue como un trabajo de uno mismo, o sea, más allá de ir a un psicólogo. Yo sí voy a psicólogo y todo el rollo, pero aquí siento que fue más de mi parte, como de abrirme más, de yo escribo mucho, o sea, de las cosas que me pasan a diario, como una libreta y reflexión, mi diario de reflexión. Para mí es, es, no lo he dejado de hacer, llevo ya como 3, 4 meses que no lo hago, pero fue una gran herramienta para sanar y soltar muchas cosas que tenía.
Sí, eso lo recomiendan full los terapeutas.
Sí, es que a mí me encanta escribir.
Yo lo hago también, es catarsis, sacas.
Catarsis, sacar, eso mismo.
Y te ayuda a entenderte a vos mismo.
Me ayudó a entenderme, me ayudó a crecer, y creo que gracias a ese entendimiento que tuve de mí mismo he prosperado mucho a nivel profesional. Entonces, respondiendo a tu pregunta de qué es lo próximo, te diría que me encantaría en algún momento poder hacer algo en inglés. O sea, yo me gradué acá de la universidad, un crossover. No me gustaría descuidar el mercado hispano porque Me fascinan los chimes en español. Me fascinan muchas cosas, pero sí, pues en un futuro sí me gustaría de pronto colaborar con alguna, algún show en inglés. Para mí sería una gran experiencia.
Qué bonito.
Sí, ¿tenés alguno tipo en la mira?
El Today Show me encantaría. Aparte que está la cadena de NBC, o sea, de invitado ahí un viernes, hacer mi reportaje.
¿Quién presenta? Ese es ¿Quién presenta el Today Show?
El de Jhovra.
Okay.
¿No sabes quién es?
No, estaba pensando en The Tonight Show, en Jimmy Fallon.
No, era el Tonight Show.
Sí, Tonight, Today. Okay, ya, ya, ya.
El Tonight Show.
Excelente.
El Tonight Show de Jimmy Fallon.
Háblame de tu mamá.
Ay, mi madre es lo máximo, la amo muchísimo. La verdad que mami fue la responsable de que nos mudáramos a Estados Unidos. Ella había atravesado por una ruptura con el papá de mi hermano y teníamos todo en Puerto Rico. No te digo todo esto, o sea, éramos muy consentidos y nos vinimos acá sin tener nada. O sea, dejamos todo y ella le dejó todo al— ella siendo la que hizo todo el dinero y toda la cosa, se lo dejó. Dijo: sabes que en este momento no necesito dinero, necesito paz y mis hijos, ¿verdad? Y dejó todo y nos fuimos a Orlando.
Me encanta, paz over money.
Sí, la verdad que sí. Entonces esos factores y las acciones que ella tomó, pues la verdad me hicieron muy compatible con ella y me hicieron quien soy hoy día. Mami y yo tenemos una relación magnífica, pero mi mamá y yo chocamos mucho porque somos idénticos. Y me pasa incluso con mi esposo, con Carlos también me pasa igual. O sea, Carlos y yo somos personalidades distintas pero caracteres idénticos. O sea, somos idénticos.
¿Pero ustedes son tocayos?
Sí, claro. Carlos y Carlos.
Sí, los Carlos.
Los Carlos, me encanta.
Entonces sí, o sea, con mami sí, pero no podía trabajar. No, gracias mami, pero no. Gracias por la chamba.
Bueno, yo acabo de empezar a trabajar con mi mamá. Sí, ¿qué tal te parece? ¿Cómo nos ves?
Tú muy bien.
¿Nos ves?
¿Cómo que tú y yo?
No, tú muy bien. La mancuerna muy buena porque te está cantando.
Tenemos buen flow.
Sí, me he divertido mucho.
Me alegra, Carlos. Ok, ahora la gente ve tu historia y dice: oh, qué bonito, a él todo se le dio en bajadita. No es cierto, estás viendo los highlights. ¿Cuál fue tu desafío más grande y cómo lo superaste?
Bueno, el desafío más grande, ahora sí, en ese transcurso del canal local al canal nacional, sí es complicado porque estás saliendo de un nicho de noticias y no vas a noticias. O sea, mi meta era entretenimiento. Entonces estuve 3 años y medio, donde madrugaba a las 5 de la mañana. Hubo un momento que me cambiaron de full time a part time, porque después del primer año te bajan. O sea, me ganaba la mitad, me ganaba mi salario. Pasó un año, me ganaba la mitad de mi salario, me ganaba nuevamente la mitad de mi salario, que era nada. O sea, entonces ahí fue que yo abrí mi agencia de publicidad, hice varios sidekicks por el lado, porque si no, no iba a vivir en la ciudad de Miami, que es carísima. O sea, sí, era un salario Aparte que estaba ya acostumbrado a un salario y de la noche a la mañana me bajan otro salario. Ahí sentí miedo y sentí como, ¿realmente quiero seguir haciendo esto? Porque monetariamente no me llenaba. Entonces, o sea, me llenaba a nivel emocional, pero no a nivel monetario, que también es un factor sumamente importante. Entonces, bueno, para mí ese fue el momento más complicado porque dudé de lo que yo podía lograr.
Estuviste a punto de tirar la toalla, a punto de tirar la toalla.
Entonces eso sí fue porque yo decía que aquí yo no voy a crecer más, y me decían, pero espera, espera, sé paciente. Sí, pero sé paciente, ¿quién paga los bills? O sea, ¿quién paga el agua?
La paciencia no paga el carro ni la casa.
Sí, exactamente. Entonces ahí fue como cuando me vi a punto de tirar la toalla, pero Dios me protegió y me dijo, no la tires, lo tuyo viene.
Y a nivel personal, esto es profesional, en tu vida personal ¿Cuál tú crees que ha sido el desafío más grande que has tenido?
Bueno, el desafío más grande para mí fue independizarme. O sea, aunque siempre hacía cosas por mí mismo, para mí el salir de casa a tan temprana edad, porque ya saben que los padres latinos, si es por ellos, se quedan toda la vida con sus hijos. En mi caso fue a los 18, ya me fui de mi casa y no volví.
Igual, o sea, no ha vuelto, no ha vuelto.
Está bien, es que eso es lindo, o sea, es satisfactorio. O sea, y para mí fue un desafío en el momento momento, porque yo decía: no quiero llamar a mi mamá para pedirle $10, jamás, antes me muero antes de pedirle $10 a mi mamá. Y pues sí es duro porque está acostumbrado a que tu mamá te paga el carro, tu casa, tu casa, un cajero.
Sí, es pedir, uno va a poner el PIN y el papá y la mamá le dan.
Yo pude ahorrar porque yo vivía en casa de mi mamá, no tenía que pagar hipoteca.
Y está lindo porque uno, pienso yo que la mayoría de los padres criamos a nuestros hijos para que vuelen.
Esa es la meta, es la meta de cualquier padre. Y por eso, y eso sí lo sufrió mucho mi mamá, porque los 3 en teoría nos fuimos al mismo tiempo y ella le dio el síndrome del nido vacío y se creía que podía gobernar en mi vida, en la vida de mi hermano y la de mi otro hermano. Entonces eso sí fue un proceso complicadito, pero pues lo superamos.
Y aquí entro yo, la vieja genial, porque ellos 2 son millennials, la vieja genial. Sí, y para las mamás Papás, muy importante no olvidarse de uno, porque los hijos vuelan, los hijos se casan, los hijos hacen su vida. ¿Qué pasó con tus sueños? ¿Qué pasó con tu hobby? ¿Qué pasó con tu meta? ¿Verdad? Y no importa la edad.
Eso fue lo que hizo ella. Abrió sus tiendas, se fue a Puerto Rico. Qué bien. Abrió su boutique, abrió su salón de belleza, ahora tiene un café, tiene Airbnb.
¿De dónde saliste vos?
Oye, pero es que tu mamá es tremenda.
Y todo esto en cuestión de 2 años.
Tenemos que traer a tu mamá aquí al podcast.
No, mi mamá es un personaje, es un personaje.
Entrepreneur.
Pero ella consiguió, y eso que dijiste es súper clave, o sea, ella consiguió un nuevo propósito en la vida. Ya no éramos nosotros, que me parece bien, aunque suene egoísta, pero bien, no somos nosotros ya tu propósito de vida, mamá.
Entonces ella lo sabe, claro. Pero sí, yo creo que hay un dicho, dice: el verdadero líder es el que se hace dispensable. O sea, yo cuando veo que mis hijos pueden volar sin mí, quiere decir eso.
Y lo logré.
Claro, está bonito, me gustó.
Sí, sí, sí. Viven y dependen de ti, entonces no, no fui, no ha sido un buen líder. Totalmente. No quieres crear dependencia porque además, obviamente, por lógica, no necesariamente, pero por lógica, moriremos primero los padres. Y uno quiere dejar hijos, verdad, independientes, que creer en ellos. Hablando de creer en ellos, me gusta. Hablemos del síndrome del impostor. Las mujeres lo sufren más, pero los hombres también. Tú hablaste que en un momento tú decías, pero yo, ¿será verdad? O sea, alguna vez cuando estás, la gente te ve, wow, tiene 28 años ya. Presenta en Telemundo, verdad. ¿Alguna vez tú piensas, será que yo sí soy tan bueno, será que se van a dar cuenta y me van a sacar de aquí, o nunca te ha dado ese síndrome del impostor?
Gracias a Dios y a mi mamá fuimos criados con mucha seguridad, eso sí tengo que decirlo, y nunca he dudado de las capacidades que tengo. Sí, es que nunca he dudado de las capacidades que tengo, más bien me preocupo, en vez de por si soy capaz, de capacitarme. O sea, yo me preocupé por ir a la universidad, me preocupé hasta hace un año de ir con mi profesora de dicción Laura Moro. O sea, más allá de la preocupación de que si soy capaz o no, me preocupaba por trabajar todos los días para hacerme capaz de lo que podía lograr. Entonces, gracias a Dios no me ha dado eso. Digo, siempre está como el, el miedito, el frío olímpico, como decimos en Puerto Rico. Pero, y más allá de no hacerle caso, lo trabajo. Como por ejemplo, cada vez que yo presento un Miss Universo, a mí me entran los nervios.
Nicaragua ganó ahorita. Yo soy de Nicaragua, de verdad.
Sí, yo soy colombiana, mi esposo es nica y mis hijos son nicas.
O sea, yo crecí en Nicaragua, de verdad. ¿No me escuchas el acento diferente al de ella?
Sí.
Oye, cómo gritamos cuando ganó la Xeni. Yo creo que casi lloramos.
Una niña lindísima. O sea, y ahí sí que tuve nervios. Sí, esas son las cosas que más nervios me dan.
Claro, estás en vivo y te están viendo millones y millones y millones de personas.
Vos, cuando presentaste, vos anunciaste la ganadora.
No, yo estaba en el otro, habían dos posiciones, la posición de Jackie y Danilo, y yo estaba con Andrea Mesa y yo.
Ah, ok, ok, ok. Sí, sí, sí, sí.
Pero para nosotros fue wow, o sea, no nos las creíamos, gritamos como locos, ¿verdad?
Eso mueve, para nosotros las reinas de belleza mueven la fibra todavía.
Pero es que además para Nicaragua, o sea, para Nicaragua eso no era algo que la gente veía posible. O sea, Colombia, Venezuela, ellas siempre llegan al Sí, para Nicaragua eso era un sueño lejano, pero lo lograron. Y lo logramos.
Y qué lindo como cuando ves a todo un país celebrar, ¿verdad? La, si gana la de Puerto Rico, en Puerto Rico celebran.
Si gana la de— Quiero que ganen, ellos son como súper apasionados. Para mí eso es como— Sí, bueno, Carlos, me acuerdo que lo llevé al primer, al primer Miss Universo fue el pasado, y él decía que esto es otro mundo. O sea, esto para, para mucha gente es como raro el hecho de que esté rooting por una reina de belleza. Pero sí, o sea, son nuestras olimpiadas, es nuestro mundial. Puerto Rico no puede ir al mundial, pero tenemos reina de belleza, tenemos 5 Miss Universo.
Wow, 5.
Puerto Rico tiene bastante, muchas.
Sí, sí, sí, el tercer país con más reinas.
Así, ¿cuál es el primero? ¿Venezuela?
Estados Unidos y Venezuela.
Ah, mira, Estados Unidos, no, nunca me lo hubiera imaginado.
Yo tampoco, ni siquiera.
Porque por eso ha de ser latina, ¿verdad?
Que el Miss Universo comenzó en Estados Unidos.
Sí, sí, sí, no sabía que no, porque creo que este, este me gusta mucho este episodio porque creo que nos estás dando muchas lecciones a las mamás y a los papás, ya me entiendes. Cuando uno ve un chico como tú y te oigo hablar de tu mamá y todas las lecciones que ella te dio, si tú pudieras decir la lección más grande que me dio mi mamá, porque me ha dicho yo estoy donde estoy por mami, verdad, ella me crió para creer en mí, para volar. O tal vez alguien que va a ser mamá ahorita, o papá, y te dice: Carlos, ¿cuál sería como ese golden nugget que me darías que te enseñó tu mamá?
Bueno, y me corregirás tú siendo madre, pero siento que el instinto maternal no falla y que no hay un manual para ser la mejor madre. O sea, tú vas creándote en una madre conforme pasa el tiempo. Pero yo digo que la confianza, o sea, la confianza es clave. En lugar de juzgar, ponerte en los zapatos de tu hijo, siento que es clave también para entender porque a lo mejor a tu mamá la criaron de una manera, o sea, a la madre la criaron de una manera, pero el hijo está creciendo en una generación completamente distinta, en un entorno completamente diferente. Entonces es clave como ponerte en los zapatos y creo que ahí es donde se desarrolla la confianza. O sea, también entender que hay una línea muy delgada entre madre y amiga. Sí, pero pues es cuando llega al balance perfecto de ser madre y amiga. Yo creo que eso no tiene comparación.
O sea, y eso es lo bonito. Yo, ¿cómo se llama tu mamá?
Naida. Naida es mi nombre al revés.
Ah, wow.
Naida es Adián.
Wow, al revés, es cierto. Naida Adián.
¿Eso fue a propósito?
Sí, estoy bautizado así, es mi nombre.
Me encanta. Yo pensaba que era tu apellido.
Carlos es el nombre de mi abuelo.
Yo pensaba que Aidan era tu apellido también.
Todo el mundo piensa eso.
Ya, ya, ya. Ok, ok.
Oye, Naida, te quiero, te felicito, te quiero ver aquí en este podcast.
Este episodio es dedicado a Naida.
Naida, y a mi mamá. Mi mamá es divina también, y tu mamá es la más espectacular.
Sin igual, sin igual.
Sí, qué bonito, Carlos. Muchas gracias, de verdad, es un honor tenerte aquí. Yo nunca, yo nunca me he sentido discriminada, gracias a Dios, pero me llamó la atención cuando dijiste era muy joven, porque a uno lo pueden discriminar por joven, por mujer, por su nacionalidad, pero la gente que es de alto desempeño como tú, eso le resbala, ¿verdad? Hay gente que se queda en el papel de víctima.
Me disculpa. No, no, no, para eso no hay tiempo. Ay no, para eso no hay tiempo, para victimizarnos. Y tú hay tiempo para trabajar, porque imagínate, si te quedas quejándote toda la vida, no vas a crecer.
Radio miseria.
Radio miseria, exactamente.
¿Cómo es el que no agradece nunca tendrá suficiente?
Exacto.
No, y eso está bonito también, o sea, es bonito decir esa frase porque, porque sí, no podemos quedarnos en ese papel, más bien es trabajar y demostrar de que eres capaz.
Sí, me encanta.
Y ya hoy yo no tengo que darle explicaciones a nadie porque ya demostré de que soy capaz y de que era capaz a los 19 años, yo ya los 28.
Sí, me encanta. Carlos, muchísimas gracias por estar aquí. Qué placer. Y ya saben, miren, No es la edad, no es la nacionalidad, no es el género. Es aquí, miren, es en la torre de control. Cuando yo entrevisto gente de alto desempeño como tú y Sofito, estarás de acuerdo conmigo, es la mentalidad. Es yo puedo, yo pago el precio, yo me levanto a las 5 de la mañana, si me caigo me vuelvo a levantar, ¿verdad?
Sí se puede.
Imparable, siempre imparable.
Una cosa más, enseñen los calcetines.
Ay, tan sucios.
Mire, ya pronto vamos a hacer unos que van a decir, come, Sofi, yo pude.
Tú puedes.
Apenas me los manden, te mando tu par. Listo. Ahí está. Gracias, Carlos. Qué honor tenerte aquí. Nos vemos en otro episodio pronto de Yo Pude, Tú Puedes. Chao. Soy abundante, soy imparable. Cambiemos las preguntas y la vida cambia. La calidad de tu vida depende de la calidad de tus preguntas. ¡Gracias!
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