¿CANSADO DE PERSEGUIR CLIENTES? APRENDE A VENDER CON MARGARITA PASOS 💬💸

En este monólogo motivacional, Margarita Pasos explica por qué a la gente le gusta comprar pero detesta ser vendida, y propone una nueva forma de vender basada en servir al cliente. Usa anécdotas personales (su familia, el negocio de lavado de carros) y metáforas (aprender a montar bicicleta) para ilustrar que la venta es una habilidad aprendible. Destaca que el vendedor debe cambiar su chip: dejar de hablar y vender, y pasar a preguntar, diagnosticar y ofrecer soluciones que respondan a los dolores, sueños y necesidades del cliente. Recalca que el dinero es una herramienta que brinda opciones y que una mentalidad de abundancia y servicio permite incrementar ingresos y salir de la “carrera de la rata”. Concluye con un llamado a la acción, invitando a los oyentes a adoptar la metodología, buscar mentores y practicar, asegurando que una vez dominada la técnica, las ventas y los ingresos se dispararán.
Chapters
A la gente no le gusta que le vendan, pero a casi todos nos fascina comprar. Si usted ve un vendedor que se le deja venir como tiburón, ¿verdad? Ofrecerle, qué sé yo, un perfume o cualquier cosa, uno está como que, ay no, me voy a hacer la que no lo vi, me voy a hacer el loco, ¿ok? Nadie dice, ay, me fascina que venga un vendedor a mi casa y que me llame por teléfono. No, a la gente no le gusta que le vendan, pero a la gente le gusta comprar. Hola, hola. Vamos a hablar de cómo vender sin parecer vendedor, porque seamos sinceros, ¿a quién le agrada un vendedor o alguien que lo esté persiguiendo? Sí o sí, lo menos que queremos parecer es ese tipo de persona insistente, necia, cansona, decimos en Colombia, que no nos deja ni hablar, ¿verdad? Y nos quiere meter por la garganta un producto o servicio. Y a veces pues todos queremos más ingresos Y nos desesperamos, y al no educarnos empezamos a meter las patas y a quemar cartuchos, como digo yo. OK, miren, nosotros vivimos en un mundo comercial, sí. Entonces, el que diga que no le gustan las ventas, estamos en un mundo de ventas. A ti hoy te vendieron, como digo yo, ropa, zapatos, gasolina, internet, telefonía celular. Mi hermana vendía desde el colegio, hacía mantequilla de maní, hacía vestidos de baño. Dónde una señora ahí en Envigado que se los confeccionaba y los vendía. Y mi hermana siempre tenía mejor ropa, mejor. Dígame yo, los que tenían un hermano, un primo que salía a vender y usted no, y siempre tenía zapatos más bacanos que uno, la mejor ropa. A ver, dígame yo para no sentirme tan sola. Pero como yo no sabía vender, no me había educado, me daba pavor. Y el par de veces que probé, a lo mejor vendía algo, pero cuando alguien me decía no, medio me miraba feo, yo me sentía fatal, me sentía mal y echaba para atrás, ¿verdad? Pero es que pónganse a pensar, si usted se monta en una bicicleta y cada que se monta en la vaina se quiebra un diente, se esguinza, se tuerce el tobillo, se hace un chichote en la cabeza, se hace una cortada, pues yo no creo que uno va a ser fan de la bicicleta, ¿sí? Sí o sí, pues uno no es fan de algo que uno no disfruta. Pero si una vez que lo aprendes a hacer, probablemente lo vas a hacer rico, entusiasmado, como en bajaditas. Ya saben lo que dicen de la bicicleta, que una vez que lo aprendes nunca se te olvida. Lo mismo pasa con las ventas, es cuestión de aprender. No digas no me gusta vender, di no he aprendido a vender. Porque si a ti te gusta servir y si a ti te gusta el dinero o los ingresos, pero el dinero es una herramienta importantísima que te da opciones. Lo que pasa es que a muchos de nosotros nos dijeron que el dinero nos iba a tirar para el infierno, que el dinero nos hacía malos, pero cuando uno entiende que el dinero es una herramienta y que el bueno o malo es la persona, no el dinero, ¿verdad? Entendemos que el dinero es importante porque el dinero te da opciones. El que tiene más dinero tiene más opciones de vivienda, de salud, de alimentación, de ayudar, etcétera, etcétera. Entonces, lo mismo es con las ventas, lo mismo es la bicicleta, es cuestión de aprender. Ok, entonces, ¿qué es lo que yo te quiero decir hoy? Aprende a vender y va a ser tan fácil como montar en bicicleta, porque ya una vez que tú te montas en la metodología, la practicas, tienes un mentor, Tus ventas se disparan, tus ingresos cambian. Miren, mi esposo y yo vivíamos muy apretados cuando estábamos más jóvenes y mi hija estaba chiquita. Yo les mentiría decir que alguna vez fui pobre, no lo fui, pero vivíamos apagando, o sea, como uno dice, tapando un hueco con el otro. Como teníamos un lavadero de carros, si llovía 3 días seguidos no entraba plata, entonces las tarjetas hasta aquí, ¿verdad? Esa angustia, vivir en ese modo de angustia es horrible. Tú ahora en adelante te vas a dormir determinado. Determinada. Va a funcionar porque yo voy a hacer que funcione. Y si alguien más lo ha hecho, yo también lo puedo aprender. Todo es aprendible, chicos. Nunca vean a alguien y digan: pero esa persona, ¿qué tiene? ¿Tiene más suerte que yo? No, solamente sabe algo que tú no sabes. Eso es todo. Todo es aprendible. Están en el lugar correcto. A partir de hoy no vamos a decir estoy angustiado, tengo incertidumbre. A partir de hoy vas a decir estoy determinado. Aprendí que las ventas eran importantes, que vivíamos en un mundo comercial y que vender es servir. Vender no es manipular ni estafar. Esa gente son estafadores, no son vendedores. Nos sacaron de la carrera de la rata, esa incertidumbre, y poder tener estabilidad financiera, poder decir yo puedo generar ingresos, yo puedo incrementar mis ingresos porque yo sé vender. Todo lo primero es: a la gente no le gusta que le vendan. Pero a casi todos nos fascina comprar. Exacto, nos encanta comprar, pero cuando viene, si usted ve un vendedor que se le deja venir como tiburón, verdad, ofrecerle, qué sé yo, un perfume o cualquier cosa, uno está como que, ay no, me voy a hacer la que no lo vi, me voy a hacer el loco, ok. Nadie dice, ay, me fascina que venga un vendedor a mi casa y que me llame por teléfono. No. A la gente no le gusta que le vendan, pero a la gente le gusta comprar. Entonces es muy importante entender que la mayoría de la gente que está tratando de vender algo lo está haciendo con el enfoque equivocado. Está tratando de vender, estoy pensando en mí, el yo-yo. Yo siempre he dicho que la manera más certera de irse a la quiebra, a la pobreza, de tener redes sociales que no funcionan, de no tener comunidad, es el yo-yo. Es que yo quiero ser influencer. Yo digo, esa es la manera que nunca vas a ser influencer. Porque para uno influenciar a otro le debe agregar valor. No se trata de mí. Yo quiero vender porque yo quiero plata. Ahí vas mal. No se trata de ti. Yo quiero ayudar, yo quiero servir. Y cuando tú cambias ese chip, wepuchica, es que empiezas a ver la abundancia y cómo lo disfrutas ayudando a otras personas. Usted sabe cómo yo identifico a un vendedor a 100 metros, pero un vendedor de los que no están entrenados. No para de hablar. ¿A cuántos de ustedes se les ha instalado por el teléfono o en la sala o en un centro comercial? Acá hay un centro comercial en Miami que te salen los vendedores casi que te agarran del brazo, pues, ¿verdad? Y uno dice: ay, no, qué horror, porque hablan mucho. Cuando una persona habla y habla y habla, está contigo. Yo estoy contigo en tu sala de tu casa, tú me invitas muy amablemente, yo llego y yo hablo y hablo y hablo y hablo. ¿Te estoy dando importancia? ¿Te estoy demostrando que tú me importas? Obvio no, porque cuando yo hablo y hablo y hablo, solo estoy pensando en mí. La importante soy yo, yo soy el centro de atracción, yo no suelto la guitarra. No, un verdadero vendedor se preocupa por ayudar a su cliente. Entonces, ¿qué es lo que hace, verdad? ¿Qué es lo que hace? ¿Hablar? No. ¿Cómo puedo yo saber cuáles son tus dolores en los que yo te puedo ayudar? O ¿cuáles son tus sueños, tus metas que yo te puedo ayudar a lograr con mi producto o servicio? O ¿cuáles son tus necesidades? ¿Cómo puedo yo leer la mente de una persona? A ver, ¿quién me pone cómo puedo yo leer la mente de una persona? Preguntando, ¿verdad? Entonces yo me siento Suponte que yo vendo unas pastillas para perder peso y yo me siento todo el día en tu casa, y tú dices: yo no quiero perder peso y esta vieja me está diciendo gorda encima. ¿Sí o no? No, yo te vengo a preguntar cómo te sientes de salud, cómo te sientes de energía, si hay algo que te gustaría mejorar en tu salud. Y entonces, dependiendo de tus respuestas, yo te digo: este es el suplemento que— ah, no, es que yo no quiero bajar de peso, yo estoy bien de salud, pero me siento un poco fatigada. Tal vez yo tengo un producto, un suplemento que le va a ayudar a elevar la energía. Sí, pero entonces es como el médico, es una examinación. Tú vas a examinar a la persona. Apunten esto: hablar no es vender, preguntar es vender. Y cuando ustedes empiecen un proceso de venta, siempre pregúntense: ¿quién está hablando más, él o yo? Y si la respuesta es yo, ya vas mal. Cuando tú vas la primera vez a un médico, ¿quién habla más, tú o el médico? Tú, porque el médico dice: cuénteme qué le duele. Y uno empieza: doctor, para papá, para papá, me duele aquí, me duele allá, taratata. Ok, ¿hace cuánto le duele? Me duele desde el día... Y el médico está oyendo y tomando nota, oyendo y tomando nota, ¿verdad? Está examinando, porque una vez que él diga: ok, este es su problema, digamos que dice: lo que usted tiene es una gastritis ulcerativa, después de escuchar y examinarte, y te da el tratamiento exacto para el dolor que tú tienes. ¿Cuáles son los chances de que te compres el tratamiento? Pues todos, porque ese es tu dolor. Okay, los quiero, los amo. Vayan y abracen a su familia y disfrútenla. Un besote para todos.
More from Juan

🇻🇪 Venezuela, Chino y Nacho nos cuentan sobre sus orígenes y el orgullo de representar a su país.

¿Por qué se separaron Chino y Nacho? Esto y mucho mas aprendizajes de vida en #YoPudeTuPuedes 🎙️








