¿Cómo Cambiar Tus Finanzas?

En este monólogo motivacional, el presentador expone su propia experiencia de estrés financiero y escasez, señalando que la raíz del problema es la falta de metas claras y una mentalidad limitada respecto a la venta y la negociación. Comienza describiendo la sensación de trabajar como "mula" sin resultados y utiliza la analogía del piloto de avión con GPS para enfatizar la necesidad de fijar objetivos concretos para fin de año. Luego relata su historia personal de crecer sin dinero, la diferencia con su hermana que vendía productos y ganaba, y cómo su aversión inicial a vender se transformó al comprender que vender es ayudar a otros. Expone que la falta de habilidades de venta limita los ingresos y que aprender a vender permite generar ingresos sin depender del tiempo trabajado. Presenta ejemplos de cómo la venta y la negociación son esenciales en la vida cotidiana, desde negociaciones familiares hasta profesionales. Destaca la historia de su hija Sofía, quien renegoció su contrato de una empresa Fortune 500 para obtener una ubicación y apoyo económico, ilustrando el poder de una buena negociación. Concluye invitando a la audiencia a eliminar creencias limitantes sobre la venta, a amar el proceso de vender como forma de ayudar, y a inscribirse en un webinar gratuito que promete mejorar el estado de ánimo, salud y bienestar.
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Yo estoy estresado, no me alcanza, trabajo como mula y no veo los resultados. Hoy vamos a hablar de cómo cambiar eso. Y yo vivía pelada, decimos en Colombia, sin un peso. En la vida no obtienes lo que mereces, en la vida obtienes lo que negocias. Me imagino que la mayoría de ustedes se ha montado en un avión y probablemente nunca. Yo les puedo decir que yo 25 años de mi vida pasé viajando 48 semanas del mes. Y nunca me pasó que si yo iba para Dallas, el avión aterrizara en Nueva York. No sé si a ustedes les ha pasado, a no ser que hubiera una emergencia, obviamente. Pero el avión, tú llegas al aeropuerto, aquí dice Bogotá, y tú te montas en ese avión y sin saber, porque tú probablemente no sabes manejar un avión, ese vuelo llega mágicamente a donde, oh, a Bogotá. Sí, no llega a Lisboa, no llega a Nueva York. ¿Por qué? Porque el piloto tiene una meta. Es como un GPS, él tiene una meta para dónde voy y obviamente el avión y todos los instrumentos lo llevan para allá. ¿Cuántos de ustedes tienen clara su meta para el 31 de diciembre del 2021? Pónganme yo en los comentarios. Saludos desde Colombia, Jolie Solís de Perú, qué linda tanta gente que se va conectando. ¿Cuántos de ustedes tienen ya sus metas? A ver, si yo les pregunto cuál es tu meta, tu meta principal, tu súper meta para el 12/31 del 2021, me la deberías poder decir así: Si no, tú no tienes metas, tienes sueños. Imagínense que el piloto se suba al avión y en el aire diga: ¿Para dónde vamos? Cualquier destino te sirve. A lo mejor tú querías ir a Cancún, querías ir, qué sé yo, a Palma de Mallorca, pero tal vez terminas en un lugar que no te gusta porque no había metas. El que no tiene metas, cualquier destino le sirve, ¿sí o no? Ok, póngame ahí el que esté estresado, el que siente que trabaja mucho y no gana suficiente, o que no le alcanza para invertir y compartir. Póngame yo, yo, yo, yo. Yo estoy estresado, no me alcanza, trabajo como mula y no veo los resultados. ¿Qué importa? Sin pena, porque hoy vamos a hablar de cómo cambiar eso. Lo primero es reconocerlo. Cuando una persona va a un programa de recuperación de 12 pasos, una persona con adicciones, lo primero que le dicen es: tienes que reconocer que tienes un problema con el alcohol, con la cocaína, con lo que sea. Que si tú no lo reconoces no vas a cambiar. Lo primero es que decir: sí, Margarita, la verdad es que me estreso, tengo mucho mes al final del cheque, sí o no, no me alcanza, mucho menos para invertir y compartir. Y eso no es vida, chicos, eso no es vida. Por eso se puede cambiar. Es que yo vivía así tanto tiempo. Mi hermana mayor Marcela era vendedora, ella hacía mantequilla de maní, ella vendía pijamas, ella cuando estábamos en la universidad Y yo vivía pelada, decimos en Colombia, sin un peso. Y mi hermana siempre tenía plata, siempre tenía ropa bonita, siempre tenía zapatos nuevos, se los compraba a ella. Y yo decía: yo vender, ni muerta, ni muerta. Yo decía: qué vergüenza vender, yo no sería capaz. Sí, primer error grave que me mantuvo en escasez varios años de mi vida. Y déjeme decirle algo, la primera razón ¿A cuántos de aquí no les gusta vender? Pongan ahí. O les gusta vender, pero no tienen resultados. La primera razón por la que alguien no sabe, no vende, es porque no lo sabe hacer. Porque el que sabe vender ayuda a gente y gana un montón de dinero. ¿Cómo no le va a gustar? Se vuelven hasta como adictos a las ventas, porque vender es ayudar. Vender es ayudar. Cuando yo aprendí eso, mi percepción de las ventas cambió. ¿Saben yo qué creía? Que vender era mentir, estafar, tumbar a la gente, perseguir gente, ni quiera Dios, y que me tiraran la puerta en la cara. Yo decía: no, no, no, no, no, yo no tengo tiempo para eso. Cuando yo aprendí que vender era ayudar, hacer amigos, y que en el camino me ayudaba a mí, yo me enamoré de las ventas y empecé a aprender todo lo que podía de ventas, y mi vida cambió. Cambió financieramente. El que sabe vender nunca se muere de hambre. Yo te digo honestamente, y se lo digo con humildad, chicos, porque todo es aprendible. No es porque hay Margarita es un genio, no. Margarita decidió aprender. A mí me tiran hoy en China, que no hablo mandarín, sí o no, no conozco, y yo no me muero de hambre porque yo sé vender. Me sueltas en Francia, donde sea, que yo no conozca ni el idioma, y yo no me muero de hambre. Porque yo sé vender. Sí, vender es una maravilla. Cuando tú no vendes, le pones un tope a tus ingresos. Que si tú cambias tu tiempo por dinero, digamos, yo trabajo 8 horas y me pagan 100, tú solamente tienes tantas horas al día. Pero cuando tú vendes, el cielo es el límite, la gente que puedes ayudar. Entonces yo espero que estos 6 meses ustedes se determinen a quitarse las creencias limitantes de que yo odio vender, qué miedo vender, yo no sirvo para vender. A ver, si yo voy a patinar contigo, tú me invitas, Margarita, vamos a patinar a la playa, y Y yo voy y me destortillo en la primera salida, me quiebro un diente, se me daña la rodilla. Un mes después digo: no, yo no me rindo, vuelvo. Y en ese segundo mes me vuelvo a caer, se me disloca un hombro, me rajo aquí en la ceja y me tiene que ver un cirujano plástico. A la tercera vez me doy contra un poste. ¿Tú crees que yo voy a volver a patinar? Generalmente cuando a la gente no le gusta algo es porque no lo sabe hacer, pero cuando alguien te da la receta Y tú empiezas a ver la cantidad de gente que ayudas y la cantidad de dinero que recibes. Yo te aseguro que te vas a enamorar de las ventas. Ayudas personas y en el camino generas dinero. ¡Qué belleza! Por eso para mí tan lindo es la venta y enseñar ventas, porque uno no da el pescado, no enseña a pescar. Y yo sé que con el trabajo que hacemos en Pasos al Éxito hemos salvado vidas, familias, matrimonios, educación de niños, enseñándole a la gente a vender. Claro, tú eres médico, tienes que venderte. Miren esto: probablemente tú eres un excelente médico y sabes de médicos que no son tan buenos como tú y venden más, porque lamentablemente en la vida no tiene éxito el mejor, sino el que vende mejor. Hay hamburguesas mejores que las de McDonald's, sí o sí, pero ¿cuál es la hamburguesa más vendida? Sí, no necesariamente la mejor, ok. Entonces es bien importante entender y quitarnos en estos 6 meses, en esta segunda parte del partido que vamos a entrar, vamos a decir yo amo las ventas, vender es ayudar. A ver, si tú tienes estas gafas, digamos, y tú sabes que con esto otras personas pueden ver mejor, ¿cómo tú no vas a salir a contarle a la gente que no puede ver? Si tú tienes una medicina para la artritis, ¿cómo tú no vas a salir a contarle a la gente que está sufriendo de dolor? Eso sí, Tienes que vender algo que te apasiona, algo en lo que tú crees. Yo sería incapaz en mi vida de vender algo en lo que no creo. Eso es una estafa, eso sí es una estafa, ¿sí o no? Porque yo vendo mis cursos porque yo sé la calidad que hay en mis cursos. Yo sé el tiempo, la energía, el dinero, la investigación que hemos puesto en ellos, y yo sé, metiendo la mano en el fuego, que eso te cambia la vida. Cobrar me estresa, eso se aprende. Crean esto, chicos: alguien te está vendiendo todos los días, te están vendiendo agua, zapatos, ropa, comida, sí o sí. Este es un planeta económico. Si tú comes, si tú te vistes, si tú necesitas carro, necesitas gasolina, tú necesitas dinero. Y para tener dinero necesitas vender para tener suficiente, ok. Y todos los días estás negociando. Uno entra a un restaurante y negocia para que le den una buena mesa. Uno negocia con los hijos para que obedezcan, para que saquen buenas notas, con el marido, sí o no. Uno negocia todo el tiempo. Hay una frase que me encanta que es de Chester Carrasque dice: en la vida, apunten esta frase, en la vida no obtienes lo que mereces, en la vida obtienes lo que negocias. Y les voy a contar una historia de mi hija. Algunos ya conocen esta historia. Mi hija Sofía estudió en Purdue, en Indiana, y como un año antes de graduarse, esta niña ya tenía un contrato con una empresa Fortune 500, una de las 5 empresas más grandes del mundo. ¿Ustedes se imaginan la felicidad? Una niña sin experiencia laboral y tener ya un contrato, ¿verdad? Ella feliz. Cuando se va a graduar, que fue en mayo del 2019, me dice: mamá, yo, ¿para qué firmé ese contrato? Yo no me quiero quedar en Indiana, que hace mucho frío, a mí no me gusta, aquí no hay latinos, es un mundo muy gringo. Entonces yo voy a escribir a Recursos Humanos que si me mandan a Miami. ¿Cuántos de ustedes creen que esa negociación le iba a funcionar a mi hija? Es que, oiga, señor de Recursos Humanos, y usted tiene otros 500.000 empleados, pero hágame el favor y mándeme para Miami, que es que a mí no me gusta el frío. No, no, no, mijita, usted tiene un contrato, ¿de qué está hablando? Sí o no. Pero entonces ella vino donde mí, y sabes que mi trabajo es enseñarle a la gente a negociar. Le enseñé cómo entrar en esa negociación, y ¿qué creen? ¿Qué creen? Le dieron el trabajo en Miami y le dieron $5,000 para que se mudara, que aclaro, ella no los había pedido. Ese es el poder de hacer una buena negociación. Y ese es el poder de ir donde alguien que lo sabe hacer y que te ahorra el camino. Yo he contado la historia de este americano e inglés que trataron de subir un volcán en Nicaragua y se murieron por no pagarle al guía. Se fueron por un despeñadero de 400 metros, los pobres muchachos, por ahorrarse $3 que valía el guía. El guía, que ha subido 50.322 veces el volcán, te sube en 4 horas a la cima, seguro y feliz. Sí, entonces bien importante saber negociar y saber vender. Y bueno, preguntar y aprender. Entonces, la primera creencia limitante que te tienes que quitar de la mente es: yo no sé vender o no me gustan las ventas. De ahora en adelante quiero a todos aquí: yo amo las ventas. Hola, hola, si te gustó este video, te invito a inscribirte en mi webinar gratuito: 3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar, que te van a ayudar a tener dominio total de tus emociones y te va a ayudar a ser feliz y a sentirte imparable. Abajo en la descripción vas a encontrar un link, haz clic ahí para reservar tu cupo gratis. Te espero.
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