In this Spanish‑language self‑help video, Margarita Pasos explains why people often shout and then regret it, and offers a clear framework for gaining control over strong emotions such as anger, anxiety, and fear. She begins by illustrating how an impulsive reaction is triggered by a negative internal dialogue that fuels the limbic (primitive) brain. She then describes the brain’s two‑system model: the limbic system generates the raw emotional spark, while the prefrontal cortex (the executive brain) can later re‑evaluate the reaction. The key to avoiding regrettable outbursts is to give the prefrontal cortex time to take over. Pasos shares concrete, step‑by‑step tactics – deep belly breathing, visual distraction (counting birds or clouds), physically stepping away, walking, showering, and writing thoughts down – that create a pause and let the emotion travel from the limbic to the prefrontal area. She links this practice to neuroplasticity, explaining that repeated use gradually builds a “highway” of five lanes instead of a bumpy road, making self‑regulation easier over time. Pasos also advises viewers to communicate their need for space to family members and to set clear boundaries during heated moments. The video ends with a promotional invitation to a free webinar titled “3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar,” with a link in the description for viewers to register.
Chapters
¿Te ha pasado que gritas y te arrepientes media hora después? Exacto. Entonces, ¿qué es lo que pasa, chicos? Les quiero decir algo y empiezo: "Ah, no, a mí no me va a hablar así". Ahora: "Brrr". Y cuando viste, ya gritaste. El que reacciona pierde siempre. Caminito destapado con huecos, ¿verdad? Ahora ya viene por una autopista de 5 carriles. Y ahora cosas que antes te sacaban de quicio ya te resbalan. Tienes que cuidar mucho la manera como te hablas, ¿ok? Porque todo empieza en el diálogo interno: la rabia, la ansiedad, el miedo. Te doy un ejemplo, no digo que esta seas tú, pero mira un ejemplo. Una mujer que es celosa, por ejemplo, ¿verdad? El marido no ha llegado, tiene que llegar a las 6 del trabajo y empieza la loca de la casa. Claro, quién sabe este desgraciado dónde se quedó, seguro con la rubia esa de la oficina, la que se pone minifalda, y este cree que yo soy boba, cree que yo me chupo el dedo, ¿verdad? Y el pobre hombre está metido en el expressway, que hay un accidente. Cuando llega a la casa La mujer le empieza a hacer caras, empieza, ¿por qué? Porque la loca de la casa te calienta la cabeza. Sí, cuando tú vas a gritar, ¿qué pasa? La emoción es como una chispita, quiero gritar o me puse ansioso, y el diálogo interno es un balde que tú le echas agua o gasolina a ese balde. Entonces, si a mí le quiero decir algo y empiezo, ah no, a mí no me va a hablar así, ahora, y cuando viste ya gritaste, el que reacciona pierde siempre. Tú empiezas a respirar inflando el estómago y te empiezas a hablar, ok, Johanna, respira. Si abres la boca ahorita te vas a arrepentir porque el que reacciona pierde. A veces yo, cuando yo fui muy brava también, no soy santa, repito, pero pues uno ve el progreso. Pero entonces yo empecé a enfocarme en otra cosa, a ver cuántos pajaritos, cuántas nubes voy a encontrar, porque tú tienes que distraer la mente. Tú esperas un rato. ¿Te ha pasado que gritas y te arrepientes media hora después? Exacto. Entonces, ¿qué es lo que pasa, chicos? Esto está muy bien explicado en el libro. Cuando tú reaccionas, tú estás usando el sistema límbico, que es una parte primitiva de tu mente, ok. Entonces tú, ah, te detesto, te odio, moriste, ¿sí o no? Luego esa emoción va viajando del sistema límbico aquí a la corteza prefrontal, que es el cerebro ejecutivo. Aquí, mira, la frente. Entonces, cuando tú, la corteza prefrontal, tu cerebro ejecutivo, toma control de esa emoción, tú dices: ¿Qué hice? ¡Qué feo cómo le grité! ¡Qué mal que me porté! Pero uno dice: A ver, un momentito, tú eres la misma persona que hace media hora te parecía súper normal estar gritando, ¿por qué ahora dices que qué feo? ¿Por qué lo ves tan distinto? Porque estás usando dos partes diferentes de tu mente: una primitiva versus una evolucionada. Entonces, ¿cuál es la solución? Es darle tiempo al cerebro evolucionado a tomar control de esa emoción. Cuando tú tienes rabia, tú has oído que los psicólogos dicen cuente hasta 100, respire. Lo que te están diciendo es dele tiempo a que la emoción viaje aquí, porque si usted actúa bajo el mando de la loca de la casa, que es el cerebro primitivo, usted se va a arrepentir. Entonces, al principio, cuando yo estaba aprendiendo esto, yo tenía que retirarme. En una discusión de familia. Mamá, pero es que vos siempre te vas. Prefiero irme porque si abro la boca me voy a arrepentir. Y salí a caminar, respirar. Poco a poco se va formando una autopista y eso se vuelve más fácil porque la mente tiene algo que se llama neuroplasticidad. Entonces, si antes venía por un caminito destapado con huecos, verdad, ahora ya te viene por una autopista de 5 carriles. Y ahora cosas que antes te sacaban de quicio ya te resbalan. Entonces, lo que te estoy diciendo con esto, Joa, es cuando sientas que vas a explotar, no hagas nada, apártate, toma una ducha y explícale esto a tu familia. Dile: voy a empezar este proceso, quiero que si ven que yo me aparto me dejen tranquilita un ratico, verdad. Escríbelo, dile, miéntale la madre al papel y después lo rompes, sí. Y luego empieza a hablarte: a ver, Joana, cálmate. A ver, Joana, respira. A ver, en media hora lo vas a ver distinto, te me vas calmando, como uno le habla a alguien cuando está fuera de control. Listo. Y cada vez se va a volver más fácil, eso es lo increíble, cada vez se va a volver más fácil. Porque si tú no empiezas a tomar esas acciones— Hola, hola, si te gustó este video te invito a inscribirte en mi webinar gratuito 3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar, que te van a ayudar a tener dominio total de tus emociones y te va a ayudar a ser feliz y a sentirte imparable. Abajo en la descripción vas a encontrar un link, haz click ahí para reservar tu cupo gratis. Te espero.