In this Spanish‑language self‑help video, Juan Carlos Sanchez Balza addresses a listener (Claudia) about how to manage anger. He begins by challenging the excuse “I can’t control myself,” comparing it to how adults behave with bosses, and stresses that the goal is not merely control but genuine calm. He explains a simplified brain model: a “wise owl” (the evolved prefrontal cortex) versus a “crazy monkey” (the primitive limbic system/amygdala). Emotions originate in the limbic system; when they surge, they can cause an “amygdala hijack” that leads to explosive reactions. He describes the transition of an emotion from the limbic system to the prefrontal cortex as the moment when one can reflect and avoid regrettable statements. To give the limbic response time to travel, he recommends classic techniques—counting to 100, deep diaphragmatic breathing, and taking a timeout. He explains that breathing into the stomach activates the parasympathetic nervous system (the “brakes”). He also suggests stepping away from the conversation, requesting a pause, or using a cold shower to reset the nervous system. Throughout, he emphasizes neuroplasticity: repeated practice reshapes neural pathways, turning a “holey” old road into a five‑lane highway, making calm responses faster and more automatic. He shares personal anecdotes (e.g., using a cold shower when extremely angry) to illustrate the strategies. Finally, he frames progress over perfection, noting that frequency of outbursts can be reduced with practice, and invites viewers to a free webinar titled “3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar,” providing a link in the description.
Chapters
Nunca digas yo no puedo controlarme, tú sí puedes, ¿verdad? Muchos padres me dicen es que yo no puedo controlarme con mis hijos, y yo les digo, ¿a su jefe le grita así? No. ¿Por qué? Porque me bota, claro, porque hay una consecuencia. Donde podemos, lo hacemos, ¿verdad? Y luego nos sentamos en la excusa de que no me puedo controlar. Ahora, la idea no es controlarse, la idea es de verdad sentirse tranquilo, pero al principio hay que controlarse porque es que a veces las palabras hieren mucho y después poder echar eso para atrás es Difícil. Entonces mira, hay que entender esto, Clau: tus emociones entran por acá, por la loca de la casa, ¿sí o no? Vamos a imaginarnos que tenemos dos cerebros, uno evolucionado que es un búho muy sabio, ¿sí o no? Y uno que es como un monito que es loco, ¿sí? Entonces la mente evolucionada y la mente primitiva. Tus emociones, la primitiva, la que yo le digo la loca de la casa, entran por ahí. Esto es de verdad, o sea, las emociones entran por el sistema límbico. Por eso muchas veces uno explota, le dice a una persona hasta que se va a morir, y media hora después uno dice: "Se me fue la mano". ¿Te ha pasado? Sí, claro, ayer precisamente. Exactamente, cuando tú dices "se me fue la mano" es cuando ya esa emoción viajó de tu sistema límbico a tu corteza prefrontal, a tu cerebro evolucionado. ¿Me explico? Y por eso en este momento tú miras la situación y la ves con otros ojos, porque ahora ya tú estás pensando con tu mente superior. Entonces, por eso es que a uno los psicólogos le dicen cuente hasta 100, respire, ¿sí o no? Lo que te están diciendo es: hey, dele tiempo a que la emoción viaje hasta su corteza prefrontal y usted pueda, si no se va a arrepentir, porque el que reacciona pierde. El que reacciona pierde porque lo hace con su cerebro emocional. Ahora, a medida que uno practica esto El cerebro tiene, la mente tiene algo maravilloso que se llama la neuroplasticidad. ¿Qué quiere decir? Yo digo que es como plastilina, tú lo puedes volver a armar y hacer un cerebro nuevo. A medida que tú practicas a calmarte, a no reaccionar, él va creando ese caminito que era como un caminito viejo con huecos, se va volviendo una autopista de 5 carriles. Y ahí cada vez cuando pase algo, cada vez vas a tener menos ganas de explotar porque ahora se viene más rápido a a tu corteza prefrontal, a tu cerebro evolucionado. Entonces, ¿qué vas a hacer? Vas a respirar inflando el estómago. Cuando tú inflas el estómago activas el sistema nervioso parasimpático, que son los frenos, ¿ok? Los frenos. Respira profundo. Incluso tú te puedes retirar y decirle a la persona: ahorita no quiero hablar, porque si hablo me voy a arrepentir, entonces me voy a retirar. Sí, por favor, dame un espacio y hablamos en 20 minutos. Sí, reconocerlo ya es de ganador. Es decir, yo me conozco y yo sé que en este momento tengo un secuestro de la amígdala, o sea, en mi cerebro emocional, y en este momento lo que diga me voy a arrepentir, sí o no. Buscas tu espacio. Yo tuve una vez, tenía tanta rabia que me tuve que meter a la ducha, de verdad, me puse el chorro de agua fría y me calmé. Porque yo sabía que si en ese momento yo hablaba me iba a arrepentir. Ahora, no estoy diciendo que yo soy santa, Clau, yo también, a todos nos ha pasado, para que Claudia no se sienta tan sola, póngale ahí yo, que hemos dicho algo y una hora después uno dice: "Jue madre, se me fue la mano, ¿cómo pude haber dicho o cómo escribí eso?" ¿Sí o no? Eso es de humanos, no importa, pero la idea es progreso, no perfección. Que si, como digo yo, si uno botaba la gorra 15 veces al día, ahora la bote una vez cada 15 días. Hola, hola, si te gustó este video te invito a inscribirte en mi webinar gratuito 3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar, que te van a ayudar a tener dominio total de tus emociones y te va a ayudar a ser feliz y a sentirte imparable. Abajo en la descripción vas a encontrar un link, haz clic ahí para reservar tu cupo gratis. Te espero. ¡Hola!