¿CÓMO SER FELIZ Y VIVIR MUCHO TIEMPO? con @SoySaludable

In this Spanish‑language podcast episode of “Yo Pude, Tú Puedes,” host Margarita and her daughter Sofía interview medical doctor and longevity coach Samar Jorday, founder of the @SoySaludable community. The conversation opens with Samar recounting a terrifying panic‑attack triggered by a vitamin C supplement, illustrating how the mind can both destroy and heal. She describes the darkest period of her life (2007‑2008): severe anxiety, depression, a house fire, divorce, loss of a public‑sector job, and weight gain. In that crisis she was urged to join Twitter, created the @SoySaludable account as a positive affirmation, and began converting her medical lectures into bite‑size tweets. The platform quickly attracted patients, allowing her to open a private practice. Samar explains how panic attacks became a blessing, prompting her to seek psychiatric help, medication, and meditation. She emphasizes that thoughts shape biology: positive beliefs can switch genes “on” or “off,” a view she links to epigenetics, which she describes as a science of freedom from inherited disease. She cites Joe Dispenza’s work, sharing stories of people who recovered from ALS and Lyme disease through meditation and belief. Nutrition is presented as medicine: an ancestral, anti‑inflammatory diet rich in natural foods, low in processed sugar, supports gut health, serotonin production, and overall happiness. She recommends the “80‑90 % natural” rule, the Japanese Hara‑Hachi‑Bu (eat until 80 % full), and regular hydration and probiotics. Purpose is highlighted as a longevity factor; she outlines a simple self‑inquiry to discover what you would do for free, linking purpose to an extra seven years of life. The dialogue moves to Blue Zones, describing the five regions (Nicoya, Loma Linda, Ikaria, Sardinia, Okinawa) where people live past 100 with health and purpose. Common traits include a tranquil lifestyle, strong social circles, moderate eating, regular movement, and a “island‑time” mindset. Samar stresses the importance of making older adults feel valued and socially connected. Community support, pets, and “mascoterapia” are presented as stress‑relievers. Finally, Samar mentions her product line (collagen, multivitamins) and reiterates that the body can be a prison or a blessing, urging listeners to decide how to treat it. Overall, the episode blends personal narrative, medical insight, epigenetic theory, mental‑health practices, nutrition, purpose, and lifestyle habits into a holistic guide for happiness and longevity.
Chapters
A la cocina de mi casa me tomé una vitamina C y sentí que estaba intoxicada de la vitamina C porque apenas me la tomé sentí una reacción horrible, empecé a ahogarme, mareo, me voy a morir, salí corriendo al hospital. La mente es capaz de todo, de construir y de destruir. Y yo creo que los ataques de pánico, en mi caso, no sé en el tuyo, fueron una bendición. El cuerpo puede ser, escucha esto, tu prisión o tu mayor bendición.
Amén. Bienvenidos al podcast Yo Pude, Tú Puedes, donde vamos a hablar de cómo manejar tu mente y tus emociones para lograr todo lo que quieres en la vida.
Disfruten, amigos.
Bienvenidos a un episodio más de Yo Pude, Tú Puedes. Y por favor, tengo aquí una amiga, una mujer que admiro, una mujer en Colombia decimos berraca, verdad, echar para adelante. Ella es experta en longevidad, en epigenética y en la vida, en la universidad de la vida. Es mi amiga Samar Jorday. Bienvenida, Samar, ¿cómo estás?
Feliz, feliz de estar contigo, con tu bella hija Sofía, para hablar de la vida, esa universidad que es la mejor, la mejor universidad de todas. Aprende más en la vida que en todas las universidades que uno ha estudiado. Sí, y me encanta estar aquí, me encanta tu energía, te admiro mucho. Te admiro y quiero parecerme a ti.
Gracias, amiga, igual, igual. Bueno, para mí es un honor que nos acompañes a Sofía y a mí en este camino de enseñarle a la gente que si tú, Samar, pudiste, ellos también pueden. Tú tienes una comunidad enorme en redes, la gente cómo te quiere. Donde yo te menciono, la gente sabe quién eres inmediatamente. Pero obvio, obvio, no siempre fue así, ¿verdad? Vamos un poco a tus orígenes. ¿Cuáles fueron los desafíos más grandes que se te presentaron? Digamos, porque todavía estamos jóvenes, Samar, y yo tenemos juventud acumulada. Pero cuando estabas más joven.
Me encanta eso, jóvenes eternas. Cuando uno es joven, a la edad de Sofía, uno cree que no es que es difícil, sino que uno cree que todo puede fluir de una manera más sencilla, más fácil. Y la vida luego te va presentando pruebas que luego te das cuenta al tiempo que fueron bendiciones, porque todo lo que pasa siempre es para bien, aunque en el momento la pases de la patada. Entonces, bueno, ¿cómo llegué yo a las redes sociales? Me imagino que es exactamente la pregunta que me estás haciendo. Y parece mentira, pero yo llegué a las redes sociales en el peor momento de mi vida.
¿Qué estaba pasando?
En un momento donde yo estaba súper mal, yo estaba con ataques de pánico, yo estaba con, por supuesto, ansiedad extrema porque tenía ataques de pánico, estaba en depresión. Entonces, ansiedad, estrés, depresión, ataques de pánico, quebrada, y me tenía que reinventar porque ya no tenía trabajo en el sector público.
Y ya eras médico, ¿verdad?
Ya médico, yo me gradué, sí, de médico. Mucho tiempo antes, como en 1996, y obviamente estamos hablando del 2008. Yo me quedo sin nada, pero además de eso se incendia mi casa, mi apartamento, y yo le salvo la vida, gracias a Dios, o Dios le salva la vida a través de mí, a mi hija Susy, que estaba durmiendo en el último cuarto, y tuve que entrar en medio del incendio. Tú sabes que las mamás somos capaces de hacer todo y salvarla antes de que llegaran los bomberos. Entonces también perdí mi casa y me divorcié. Entonces yo me divorcié, perdí mi casa, quebré Tenía ansiedad, depresión, ataques de pánico. Espérate, todo esto fue en el año, entre el año 2007 y 2008, fue como el momento más oscuro de mi vida. Y de verdad que literalmente eran las 7 plagas de Egipto, siempre me estaban pasando cosas porque además estaba en un estado emocional muy mal. Y cuando tú estás en un estado emocional de miércoles, como lo llamo yo, pues empiezas a traer más de lo mismo, no. Y No me quiero justificar, pero sí me estaban pasando cosas realmente malas. Pero bueno, podía enfocarme también en cosas buenas, como que mi hija se había salvado. Pero tremendo, pero bueno, tremendo, como una manifestación al revés, ¿verdad?
Como si estás enfocada en lo negativo, entonces empiezas a manifestar cosas negativas.
Sí, empiezas a traer más de lo mismo. Y en ese momento de mayor oscuridad en mi vida, yo estaba, no era nada saludable, estaba muy mal. Y tenía que reinventarme. Y yo me digo, voy a estudiar un posgrado para poder, ¿sabes?, aprender alguna habilidad. Empecé a hacer salud pública, medicina de obesidad, porque también había aumentado 20 kilos en aquel momento, me sentía de la patada. Y en ese momento se acerca una amiga y me dice, pero, ¿sabes Twitter? ¿Tú conoces Twitter? Y yo, bueno, sí, hay una red que se llama Twitter. Todo el mundo estaba entrando y Venezuela era el tercer país de penetración en Twitter en el mundo. Entonces, mira, ¿por qué no te abres una cuenta? Empieza a compartir. Y yo, ¿qué voy a decir yo en Twitter? O sea, yo no tenía ni idea. No, ábrete, a ver, yo te voy a presentar nombres. Mi amiga tenía una agencia creativa y me presentó varios nombres. Y cuando me dijo @soysaludable, yo me conecté porque yo dije, yo no soy eso, pero yo quiero ser eso. Es una afirmación. Y quiero ser, sabes, quiero soy saludable.
Es como una afirmación.
Sí, es un decreto de positivo, de encantación.
Me encanta. Es como, ay, soy saludable.
Claro.
Yo mismo me digo, soy saludable.
Y empecé en Soy Saludable, tardé 5 minutos en escribir mi primer tweet, pero en paralelo estudiaba medicina en mis posgrados. Y lo que hice fue nerd al fin, porque soy nerd y lo reconozco. Grababa todas mis clases de mis maestros y las desgrababa y las convertía en tweets. Y esos eran mis tweets, eran las clases que me daban en la universidad mezclado con lo que aprendía de la vida. Y así empezó Soy Saludable, en el peor momento de mi vida. Así que yo bendigo esta cuenta porque esta cuenta incluso me trajo pacientes o futuros pacientes que me dijeron: pero, ¿por qué no abres una consulta? Yo venía quebrada, yo no tenía nada de dinero, y al año me empezaron a pedir consultas. Y gracias a eso yo abrí mi consultorio en Venezuela y empecé a atender pacientes, a vivir de lo que, de lo que hacía. Y me encanta esa historia.
Me acuerdo lo de los obstáculos del camino, o sea, todas estas cosas malas que te pasaron como que te llevaron a querer tener esta cuenta y ayudar a las personas.
Sí, y que Dios te pone a las personas indicadas en el momento indicado. Y alguien me dice de la manera más random, más absurda: ¿Por qué no te abres una cuenta de redes sociales? Y yo: tú estás loca, con tantos problemas que yo tengo en mi vida, tan mal que me siento, tomando antidepresivos, tomando ansiolíticos, viendo cómo salgo de mis ataques de pánico, abrirme una cuenta de Twitter era demasiado absurdo el consejo. Pero gracias a Dios hice caso.
Buenísimo. Y cuando Dios te cierra una puerta, te abre un portón enorme por otro lado.
Total, total.
Vamos al ataque de pánico, porque tú y yo hemos sufrido ataques de pánico. Tú eres médico.
Sí.
Yo no. Yo visité muchos médicos y me decían: usted no tiene nada. Uno por ahí me medio me dijo que yo lo que estaba era buscando atención y que me lo estaba inventando, que yo estaba exagerando. Cuéntame, ¿cómo fue tu primer ataque de pánico?
Horrible, horrible. A mí me daban ataques de pánico hasta durmiendo. Yo no sé si a ti te ha dado. Imagínate estar durmiendo plácidamente y que te despierte un ataque de pánico. Fue muy fuerte. Estaba en ese proceso de mala relación con mi esposo.
¿Te acuerdas exactamente dónde estabas y qué sentiste cuando te dio el primer ataque de pánico?
Estaba en la cocina de mi casa, me tomé una vitamina C y sentí que estaba intoxicada de la vitamina C porque apenas me la tomé Empecé a tener como esa sensación de un edema de glotis, se me apretó el pecho.
¿De un qué?
Edema de glotis, cuando te— edema de glotis. Es una reacción anafiláctica, una reacción alérgica. ¡Qué horror ser médico!
Porque los médicos entonces decían: claro, estoy teniendo una reacción anafiláctica.
Entonces sentí una reacción horrible, empecé a ahogarme, mareo, me voy a morir. Salí corriendo al hospital a pedirle a los médicos que me inyectaran. Empecé como tú, en la romería médica. Eso se llama técnicamente romería médica.
Ah, mira.
Que vas de médico en médico buscando una causa orgánica a esos mareos, esa sensación de desesperación.
Y yo decía, me van a dejar morir porque no me encuentran qué es, pero yo tengo algo.
Me pasaba igual. Y yo te voy a decir algo. Hasta que alguien me dijo una vez, pero ¿por qué no visitas a un psiquiatra? Yo me sentí ofendida. Yo loca, ¿verdad?
Hay mucha gente, siento que también la gente le daba más pena como que era terapeuta, psiquiatra. Ahora mi generación todo el mundo tiene.
Ahora es cool tener terapeuta.
A mí daba vergüenza porque yo la mujer maravilla, la que podía con todo, la imparable, la médico. ¿Cómo yo voy a ir a un psiquiatra? Yo no me estoy volviendo loca. De verdad que me costó mucho aceptar ir a un psiquiatra. Y no sabes la rabia de ir a un psiquiatra y la frustración de sentarme, bajar la cabeza. Mi ego estaba así como, yo no, bajar la cabeza.
Sí, la gente débil, eso no es para mí, claro.
Y todo es un tema mental, orgánicamente no tenía nada, y por eso los médicos nos ven en la emergencia como, ¿qué te pasa? No tienes nada.
El otro día leí que un porcentaje altísimo de personas que llegan a la sala de emergencia pensando que tienen un infarto o un accidente cerebrovascular son ataques de pánico. Porque uno siente, bueno, yo ya lo he descrito, quiero oír tu descripción porque hay gente que nos está oyendo que dice: a lo mejor lo que yo tengo es un ataque de pánico. Y tú que eres la médica aquí, si quieres diles cuáles pueden ser los síntomas de un ataque de pánico.
Los síntomas varían mucho, puede haber mareo, fatiga, ganas de vomitar, dolor de cabeza, sensación de que te vas a desmayar, opresión en el pecho, es bastante frecuente, taquicardia, sudoración profusa, y una desesperación, literalmente casi que empiezas a caminar por las paredes y quieres buscar ayuda.
O sea, no te entra el aire, ¿verdad?
No te entra el aire, asfixia. Entonces realmente es una sensación muy, muy fea. Y luego te das cuenta con el tiempo que, wow, que la mente es capaz de todo, de construir y de destruir. Y yo creo que los ataques de pánico, en mi caso, no sé en el tuyo, fueron una bendición porque me hicieron valorar la importancia de la salud mental y trabajar mi crecimiento personal y espiritual.
Igualito fue gracias a los ataques de pánico que tuve que empezar a buscar, entender que la persona con la que más hablaba era yo, a manejar mis pensamientos, a no consumir noticias y chatarra mental.
Yo soy quien soy gracias a los ataques de pánico, porque busqué la espiritualidad, busqué llenarme de algo, empecé a leer libros de autoayuda, empecé a trabajar mi mente. Y sabes cuál fue la consecuencia, ser más feliz.
Sí, y sabes qué me parece interesante, que dijiste que cuando fuiste al psiquiatra pensabas que eso era para los débiles, ¿verdad? Pero lo bueno de que ahora, hoy en día, pues la gente que está en esta industria del desarrollo personal saben que el ver, o sea, el que es fuerte es el que busca ayuda. O sea, buscar ayuda te hace fuerte, no débil.
Bravo, bravo, me encanta esa manera de verlo. Bravo, a mucha honra se dice, sabes, a mucha honra, porque eres capaz de reconocer ¿Dónde están tus debilidades? O ¿qué tienes que trabajar y buscar ayuda? Y aceptarte.
Perfecto. Aceptar de que hay cosas que puedes mejorar, etcétera.
Bravo, bravo. Esa generación me encanta. Yo soy una generación X atrapada casi.
Yo soy X. Yo soy modelo 72.
Tú 70.
Sí, somos los viejitos. En mi casa, el qué dirán. Mi Dios, se lo podía decir. Mi papá tiene alcoholismo.
No, por favor.
Hubo una pelea en mi casa, mucho menos yo voy a ir a ver un psiquiatra, o mi papá ve, o mi hermano ve un psiquiatra, ¿verdad? Eso era, Sophie, impensado.
Y yo me acuerdo, no sé si a ti te pasó, la psiquiatra fue muy paciente conmigo y la primera, yo me negaba a tomar el tratamiento. Es que los médicos son los peores pacientes. Pero ya va, yo dejé de tomar pastillas y suplementos porque yo asocié que, mi mente asoció que tomarme una pastilla me daba un ataque de pánico. Fue duro.
Es que le agarramos miedo al miedo, miedo a las pastillas, miedo a todo, pero Estás dando un mensaje poderosísimo, porque cuando creemos, no, yo puedo sola, cuando hay una crisis hay que dejarse guiar por el médico.
Total, y hay que medicarse. Total, y no sentirte mal. ¿Sabes por qué? Porque yo no tomo ansiolíticos desde el 2007.
O sea, yo soy control.
Exacto. Y yo no tomo antidepresivos desde 2007 porque he trabajado bastante mi mente, mi felicidad, y busco disparar mi serotonina que es el neurotransmisor de la felicidad, mi dopamina, mi oxitocina, mis endorfinas de manera natural, porque la felicidad se crea. No es que hay gente que nace feliz, tú trabajas, es química cerebral, tú tienes que trabajar para crear. ¿Cómo creas tu felicidad? Cumplir tu propósito, encontrarlo si no lo tienes, porque no solo tener un propósito añade 7 años a tu vida.
¿Ah sí?
Sí, alarga tu vida 7 años, sino que además te hace feliz.
¿Cómo encontrás tu propósito? ¿Cómo?
¡Qué buena pregunta! Encontrar tu propósito es, primero tienes que mirar tu vida, mirarte, analizarte. Vivimos siempre en piloto automático respondiendo al mundo y nunca nos paramos a ver, ¿será que lo que estoy haciendo me gusta, me llena?
¿Es lo que yo quiero?
¿Es lo que yo quiero hacer? ¿Lo haría si nadie me pagara por eso? Es una pregunta muy poderosa.
Esa está muy buena.
Si Margarita no vendiera nada, nada, nada, nada, ni un curso.
Ahí está, mira, aquí lo hice cuando no me pagaban, lo hice.
Ayudar a las personas a creer en ellos. Entonces, tu propósito es algo que tú harías for free, sí, o gratis, sin nadie te pagara por eso. Es algo que tiene tu alma y que sabes que nunca lo ves como trabajo, Sophie, y que se pasan las horas y no te das cuenta porque te emociona. Ese es tu propósito de vida. Y no importa la edad que tengas, puedes encontrarlo a los 26 como Sophie, o puedes encontrarlo a los 60 o a los 70, no importa, pero hay que buscarlo. Porque hacer lo que amas alarga tu vida, te hace más feliz. Entonces es súper importante amar lo que haces, es súper importante hacer ejercicio, comer saludable, dormir bien. Ya estamos hablando de acciones para manejar el estrés. Rodearte de gente vitamina, eso es importante. Sacar a la gente tóxica de tu vida, así sea tu mamá.
Yo le digo dieta mental, me encanta. Personas vitamina.
Yo sé que vos decís que vos hablás de la dosis hace el veneno. Entonces, hablando de las medicinas que tomaste cuando tenías ansiedad, obviamente ya dejaste de tomar estos antidepresivos, pero entonces te metiste en aprender cómo la comida y cosas naturales te pueden ayudar a sentirte bien también mentalmente, ¿verdad?
100%, 100%. Cuando comes azúcar, ultraprocesados, comida chatarra todo el tiempo, te sientes mal. Porque viene en una adicción todo lo que viene en un paquete. Y también eres esclava de las adicciones, de cualquier adicción te roba la felicidad.
Cuando vives en el estrés, el azúcar es súper adictivo. La gente piensa en adicciones y piensa en marihuana, cocaína.
No, el azúcar es súper adictivo y no sabes lo que envejece.
Yo he tenido mis luchas con el azúcar.
Yo también, tremendo. Yo también, yo prefiero no probarlo porque cuando lo pruebo, ay, me da muchas ganas de consumir más.
Como al alcohólico le dicen ni un solo trago, porque el que es, para gente que nos está oyendo y se siente adicta al azúcar, es cortante, es azúcar procesada. Pero esto es importante, escucha bien, esto es importante.
Es importante. Si tú a mí me brindas, Sofía, una copa de vino, yo me tomaré mi copa de vino feliz, o media copa de vino, me lo disfruto, me lo gozo, la suelto, al otro día ni me acuerdo del vino, ¿sí? Porque yo no soy alcohólica, no soy adicta al alcohol. Pero si me das azúcar y yo me como un brownie en tu casa, es muy probable que a las 2 horas quiera más brownie. Entonces, reconocer a que eres adicto es importante, ¿sí?
Buenísimo.
Porque hay personas que sí van al restaurante piden un postre con 6 cucharitas y cogen la cucharita del postre y ya están relajados.
Ya, y no lo vuelven a pensar.
Pero yo no puedo coger la cucharita del postre. Entonces tienes que reconocer si eres adicto o no eres adicto.
Tamar, vos decís que el alimento es la medicina, entonces, ¿qué tips le darías a la gente que no sabe qué comer para sentirse bien, así fáciles que puedan seguir en su día a día?
Me encanta esa pregunta, ¿qué comer para sentirte bien? Comida natural, ancestral, antiinflamatoria. A ver, imagina que vives en una isla tropical donde no haya industria, no entró ninguna fábrica a la isla, estás, no sé, en Bora Bora antes que entrara la industria.
No hay nada.
¿Qué encontrarías ahí? Eso es todo. Tú agarras el alimento, lo miras, esto lo encuentro en mi isla tropical o no lo encuentro. Solo hay dos respuestas, sí o no. Si ves el pan, no está porque no hay una fábrica. Podrías encontrar trigo, pero no hay pan, ¿entiendes? Entonces tratar de comer el 80-90% del tiempo natural, ancestral, antiinflamatoria. Alimentatorio balanceado, proteínas, grasas saludables, carbohidratos de la tierra como la batata, el okumo, la calabaza, la fruta, el plátano verde, por ejemplo, frutas.
Tienes un libro que se llama Me divierto en la cocina.
Sí, y para mí es, me siento muy feliz porque, wow, enseñarle a los niños que son esponjas cómo comer me parece demasiado poderoso porque A ver, los niños tienen que aprender a comer no para verse delgados o para ser bonitos, tienen que aprender a comer para tener un sistema de defensa fuerte que los defienda del ataque de bacterias, virus, hongos, parásitos o del cáncer. Entonces el libro habla de eso, de enseñar recetas naturales, esas de que con alimentos que encontrarías en la isla tropical de la que te menciono, y cómo comer rico y disfrutarlo.
Me encanta ese ejemplo, verdad, la isla tropical.
Nunca se te va a olvidar.
Es que es fácil.
Nunca se te va a olvidar el aguacate.
Entonces es el 80 a 90% lo que comes diario debería de ser encontrado en la isla tropical.
Esta alimentación te da felicidad porque el intestino y el cuerpo entienden. Ahora te voy a explicar por qué. En el intestino se produce la serotonina, gran parte de la serotonina, que es el neurotransmisor de la felicidad y el bienestar. Entonces, la base para ser feliz es tener un intestino sano.
Interesante.
¿Y cómo sana tu intestino? Volviendo a la natural, a lo natural, hidratándote bien, consumiendo probióticos. Que son también microorganismos o bacterias vivas que alimentan a las bacterias de tu intestino. Y si tu intestino está íntegro, está sano, no tiene disbiosis, no tienes un intestino permeable, no hay ninguna enfermedad inflamatoria intestinal, tú vas a producir más serotonina y tu sistema de defensas va a trabajar súper bien. Entonces ni te vas a enfermar, no te vas a inflamar y vas a ser más feliz. Entonces imagínate, nadie se imaginaba esto, esto es muy nuevo. La conexión intestino-cerebro es algo que se ha estudiado de muy poco tiempo para acá.
O sea que tu intestino te da felicidad. Pues sí, si tú estás saludable.
Total, ahora sí, empieza a comer chatarra, azúcar, ultraprocesados, donas, churros, todo eso.
Tequeños, ¿no?
Tequeños, que tanto los venezolanos comemos tequeños. Todo el tiempo, porque Sophie dijo algo muy poderoso, que la dosis hace el veneno, y es verdad, es la dosis hace el veneno. A ver, tú estás en una fiesta, Margarita, y no sé, estás comiendo proteínas y de repente te pasa una— ¿Quién le dice que no a un tequeño? O sea, yo imposible, de suerte. O sea, venezolano que se respete le gustan los tequeños, pero una cosa es de repente comerte un tequeño en un evento fortuito en cualquier lugar, y otra cosa es que cuando yo entre a tu casa y abra el congelador estén las bandejas de tequeños congelados y tú todos los días sales tequeño. Sí, acuerdo, totalmente diferente. Sí, yo no satanizo tampoco. Ah, no, no, la dosis hace el veneno. Tu cuerpo puede manejar cierto tipo de venenos, pero no todo el tiempo ni en grandes cantidades. Sí, es el secreto.
Vamos a adelantar en tu historia. Saliste de Venezuela, estás en Estados Unidos con un, o sea, con un éxito arrollador. Tienes toda una línea de productos, verdad, de colágeno, que yo los consumo y son buenísimos. Tienes libros, la gente te quiere, te sigue. Eres una autoridad hoy.
Gracias.
Háblanos de, hay un término que tú sabes cómo los términos se ponen de moda, ¿qué es epigenética? ¿Qué vaina es eso? ¿Con qué se come?
Me encanta, me encanta, porque la epigenética es sinónimo de libertad. La epigenética es sinónimo de que no estás condenada por las enfermedades de tus padres y abuelos.
Porque a veces su mamá tuvo cáncer, su papá tuvo cáncer.
Te ven con lástima. Si tu mamá tuvo cáncer, te ven con lástima, como que pobrecita, va para eso. Entonces, antes se creía que obligatoriamente tendríamos que cargar genéticamente con las enfermedades de nuestros padres y abuelos, y de hace un tiempo para acá, gracias a la epigenética, se descubrió que no es así, que sí vas a heredar genes. Mi papá tuvo cáncer, falleció hace unos meses, y fue diabético. Es muy poco, es muy probable que yo tenga genes para cáncer y para diabetes, pero no significa que yo vaya a desarrollar la enfermedad, porque la epigenética es esa ciencia que demuestra que los genes tú los puedes tener, pero algo los tiene que encender. Son como lucecitas de Navidad dormidos, sí, como un perro bravo dormido en su casa que no sale de su casa, está tranquilo. Entonces son como lucecitas de Navidad. A mí me gusta verlo como un interruptor de luz, que tú prendes la luz, apagas la luz. Entonces tú puedes mantener genes de enfermedades heredados porque es la causante del 30% de las enfermedades, la herencia, el 20-30%. O sea, la genética, la genética, sí, la genética. Puedes tener esos genes, pero si tú tienes pensamientos positivos y optimistas, esos pensamientos positivos y optimistas generan emociones positivas. Si tú piensas que todo te va a salir bien, no te vas a deprimir. Todo parte de una creencia. La creencia te genera un pensamiento. Ese pensamiento puede ser para bien o para mal, y ese pensamiento genera una emoción, y esa emoción genera una decisión. ¿Me explico? Sí. Si yo siento que la vida no vale la pena, si yo siento que todo es una miércoles, si yo siento que para qué me tengo cuidar y no, o bien es el piloto automático, sin mirar lo que está pasando en tu cuerpo, sino respondiendo a un mundo amenazante que cada vez es más amenazante, más extremo, más aceleramiento, más demanda, y no te cuidas, no te miras, terminas tomando una decisión equivocada. No tengo tiempo para hacer ejercicio, me voy a comer, me hago adicta al azúcar. Es una decisión porque tienes que, sabes que eres adicto y no haces nada, entonces es una decisión. No hacer algo es una decisión. Entonces empieza, o te caes en el alcohol, o empiezas a fumar, y no duermes porque estás estresado, y eso te lleva directo vía satélite a encender un gen que estaba dormido. Entonces tú mismo eres responsable de esa enfermedad en un 80%, y esto te da mucho poder. Por eso es una buena noticia, porque así como puedes encender el gen, puedes mantenerlo apagado. Sí, despiertas antes de tiempo. Sí, pues puedes despertar de dos maneras: o despiertas con la enfermedad, o despiertas antes de la enfermedad. Pero, ¿qué sentido tiene esperar el infarto para salir a caminar? Esperar el cáncer para comer vegetales, esperar la diabetes para dejar el azúcar, o esperar la enfermedad autoinmune para empezar a comer antiinflamatorio. La mayoría de la gente lo tiene que hacer cuando viene la enfermedad, pero ¿no sería mejor antes de la enfermedad, por supuesto, tomar la decisión.
Me recuerda a que hay una estadística que leí de que como niños adoptados que nunca se dan cuenta de la genética que tienen, como que sus papás biológicos salían menos con cáncer que los que sí sabían de que sus papás biológicos.
Entonces todo el sentido, la creencia, todo el sentido, 100%. Si tú te sientes condenada, ya estás generando un pensamiento malo. Y ese pensamiento genera una emoción negativa y esa emoción genera decisiones.
Y hablando de Joe Dispenza, que en verdad con las creencias vos te podés curar, o sea, que vos te podés enfermar literalmente por tus creencias.
Pero mira, Joe Dispenza es mi mentor y he estado muchísimas veces con él asistiendo a sus eventos y hemos visto en presencia, o sea, hemos visto personas con, no sé, esclerosis lateral amiotrófica que es una enfermedad recontra discapacitante, y levantarse de la silla de ruedas y caminar. O yo vi una chica con enfermedad de Lyme, que es la enfermedad de la garrapata, que no podía caminar, y de repente después de una meditación se levantó y caminó. Entonces empiezas a entender el poder de la mente, el poder de la meditación para sanar. Y a mí me encanta Joe, porque yo no sé si ustedes saben la historia de Dr. Joe.
Yo sé que él quedó con la espalda desbaratada en un accidente.
Sí, a él lo atropellaron una camioneta lo atropelló una bicicleta y él quedó, su espalda quedó fracturada y él necesitaba una cirugía con clavos para volver a caminar. Él no podía caminar, él estaba en silla de ruedas y la única manera de caminar era que le hicieran esa cirugía. Y él dijo: si hubiese sido otra persona, yo le hubiese dicho que se opere. Pero era yo, yo venía de meditar, yo venía de trabajar estas creencias. Y él dijo: sabes qué, yo me salgo del hospital, a mí nadie me opera. Y él en 4 meses, creo que fue en 4 meses o en 2 meses, reconstruyó su columna mentalmente. Wow. Soldó la columna y se levantó. Y él se juró a sí mismo, se prometió, y por eso es parte de su propósito, que él iba a enseñar el resto de su vida la metodología para sanar a través de la meditación. Y tiene mucho que ver con adquirir una nueva creencia, sentir más que pensar, sentir. Que todo está bien, sentir que eres saludable, sentir que eres abundante, sentir que el universo te trae cosas, sentir el amor en su máxima expresión. Y cuando empiezas a sentir, y él te enseña a entrar como en ese campo cuántico o de infinitas posibilidades. Esto es muy profundo, esto necesitamos un podcast solo para hablar de esto.
8 horas.
A ver, lo que quiero es que tengas esperanza, que si realmente hay personas que han sanado de cáncer, que han logrado vencer una enfermedad o que vienen de la pobreza y han creado abundancia, significa que hay posibilidades para todos por igual.
Hay una parte de la Biblia muy linda, yo soy muy creyente, yo creo mucho en Dios, y dice: como un hombre piensa, así será. Wow, eso está en la Biblia. Y otra cosa, para resumir lo que yo pienso de Joe Dispenza, es casi todo el mundo acepta y entiende que los pensamientos te pueden enfermar. Estás muy estresado, te vas a enfermar. Son muy negativos, Pero una cosa que sé yo, dispensa, y que sé que tú, bueno, la decimos todas las que estamos aquí, es si los pensamientos pueden enfermarte, ¿no será que pueden sanarte?
También, ¿verdad? 100% te pueden sanar. El tema es que si fuera tan fácil, todo el mundo lo haría. Entonces te toca entrenar la mente, así como entrenar el músculo para ventaja, entrenar la mente para el amor, para la felicidad, porque Nuestro cerebro siempre nos está cuidando de amenazas, o sea, naturalmente vemos el punto negro en la pared porque el cerebro está preparado para ver dónde hay una amenaza. Por eso las noticias amarillistas son las que más vuelan, por eso siempre estamos pendientes de lo negativo pensando que nos va a pasar a nosotros.
Por instinto de supervivencia.
Claro, bravo, Sophie, instinto de supervivencia. Es que el ser humano tiene que sobrevivir, o sea, el cerebro se hizo para ayudarte a sobrevivir, además de otras cosas. Entonces entrenar tu mente para empezar a ver que la pared es blanca a pesar del punto negro, y que tú mereces ser feliz y mereces el amor y mereces la salud, y tratar de vivir en un estado de conciencia de vibrar alto, de vibrar en esa energía de amor y de abundancia a pesar de que la vecina grita, te tira un zapato, sabes, o sea, nos van a pasar cosas negativas, pero cuánto tiempo estamos vibrando alto y cuánto tiempo estamos esclavos de lo que el mundo quiere que hagamos. Entonces Joe dice: si tú elevas tu vibración y tienes claridad absoluta de lo que tú quieres en la vida, y meditas todos los días vibrando alto y sintiendo que ya tienes eso que quieres, que puede ser dinero, amor, salud, lo que necesites, eso se va a manifestar, pero mucho antes de lo que imaginas, porque en el campo cuántico no hay tiempo ni espacio. Las cosas pueden suceder así. Tú puedes tener un, lo que llama biological upgrade, ¿cómo se dice en español? Y hacerte como una actualización biológica, una actualización biológica, y tienes enfermedad y al minuto no tienes enfermedad.
Entonces hay tanto que aprender de la mente, ¿verdad?
Hay mucho que aprender de la mente. Y yo que soy médico, respeto a los médicos, y el que esté haciéndose un tratamiento médico de cualquier índole, síguelo haciendo. No estamos diciendo que abandones ningún tratamiento, pero sí te estamos diciendo que en paralelo a lo que estés pasando ahorita, trabaja tu mente, tus creencias, empieza a meditar y empieza a entrenarte en esto, y es muy probable que aceleres la curación o que te cures milagrosamente, porque si hay una persona en el mundo que lo ha logrado, significa que es posible para ti.
Zonas azules. ¿Tú sabes qué es una zona azul?
No.
Cuéntanos qué es una zona azul.
Mi hija me acompaña, mi hija de 25 años. Usted ha ido conmigo a las zonas azules y me encanta porque a esa edad es muy poderoso aprender estos secretos que nosotros no sabíamos.
¿Qué es una zona azul?
Una zona azul es una zona de longevidad. Hay zonas en el mundo geográficas donde la mayoría de las personas viven más de 100 años, pero, pero lúcidos, activos, independientes, felices, sin echar pendientes, sin dolores, sin enfermedades.
Me encanta.
Haciendo lo que les dé la real gana. Imagínate el poder de que la misma Sophie esté a los 104 años, 106 años, no sé, con su mamá. Bueno, tú tendrías 130. Bueno, y quizá ya tú no estés en Palestina, pero que ella esté haciendo lo que le dé la gana.
¿Dónde quedan esas zonas azules?
Hay 5 hasta ahora reconocidas por National Geographic. Tengo el placer de ser amiga de Dan Buettner, el periodista que descubrió las zonas azules, y es una inspiración para mí. Él descubrió la de Costa Rica, pura vida, que es la que ya deberías venir con nosotros. Deberían venir con nosotros.
Vamos, pura vida, a la isla de Nicoya. Me queda cerca.
Costa Rica hay una, en la península de Nicoya. Hay otra en Loma Linda, California, aquí en Estados Unidos, una comunidad muy linda que es una zona de longevidad dentro de Estados Unidos. Hay Icaria, la isla de Icaria en Grecia. Cerdeña en Italia es la zona de longevidad más grande del mundo. Y Okinawa, Japón. Esas son las 5. Ayudó a mental. No, voy a ir ahora a Grecia, Icaria, y voy a ir a Cerdeña. He estado 2 veces en Costa Rica entrevistando centenarios.
Yo te he visto con ellos y te quieren.
Y no son bellos.
Ahora, estas son las azules. Me imagino que ya han encontrado qué tienen en común las personas de Cerdeña con las de la península de Nicoya. Y qué es lo primero, el propósito. No sé.
A ver, Sophie.
Los alimentos, los amigos, el sol.
Que tienen una vida tranquila.
Ah, mira, pura vida tranquila.
Una vida tranquila. Ellos viven en el presente, no están rumiando con el pasado, no están ansiosos por el futuro, viven tranquilos, en pausa, no andan corriendo acelerados como si un león africano los estuviera persiguiendo.
Están almorzando, disfrutan el sabor de la comida.
Todas somos en playa de casualidad.
¿Todas son en playa?
Porque hay una cosa que se llama island time, que la gente que vive por la playa—
Todas tienen, sí, no había pensado en eso. Eres muy observadora.
Sí, hay que ir a la playa.
En el mar la vida es más sabrosa.
La gente vive una vida tranquila, vive una vida tranquila. También tiene un círculo social muy poderoso, los amigos son súper importantes y se apoyan. ¿Sabes? Están esos muay. En Japón los muay son grupos de apoyo. Es decir, Margarita tiene sus talentos, yo tengo mis talentos, tú tienes tus talentos, y de repente, y 10 personas más hacemos un grupo y nos apoyamos entre nosotras. El latino no es muy así, ¿sabes? Ayer estaba escuchando a Jorge Serrata en una conferencia, y de verdad que los latinos, él decía eso, y me pareció me movió porque dice que otras culturas asiáticas, las en China también, la gente se apoya. Y a veces pareciera que las culturas latinas hay mucha competencia.
Y Jorge vive lo que predica, él dice uno más uno es tres.
Si yo me junto con ti, no somos dos, somos tres.
Y él siempre te ayuda que tú le pides una mano.
Eso es muy cierto. Cuando nosotros fuimos a México a ver a Jorge, hace rato fue él que nos dio la idea de hacer el podcast.
Y de pura casualidad estaba pasando por Miami a mí.
Y hoy, que es la primera vez que estamos grabando el podcast juntas, lo vimos en la mañana.
No hay casualidad, yo le dije también así, mandado por Dios. Entonces, rodearte de la gente correcta es súper importante, y hay algo poderosísimo en ellos. Tú sabes que mucha gente mayor se siente como un traste viejo, como un mueble. Ay, no se sienten útiles, no sienten que tienen propósito, y los hijos hasta se los reparten. Te toca una semana a ti, una semana al otro. Y muchos terminan en un asilo, porque eso realmente es muy triste para ellos. Realmente eso abre la puerta de la enfermedad, porque ya no sienten que tienen que estar en la tierra. En cambio, en las zonas azules, los centenarios son tesoros vivientes, son los sabios. Claro que el pueblo los honra, la televisión los va a entrevistar, y entonces obviamente ellos se sienten útiles, importantes, poderosos, no sienten que pasaron de moda. Sienten que son como esas reliquias en un museo que todo el mundo quiere ver, y eso también los ayuda mucho.
Yo lo vi en mi papá, Samar. Cuando mi papá tuvo que dejar de trabajar porque empezó a tener un poco de problemas de memoria y ya no podía trabajar, lo tuvieron que, digamos, separar de su cargo. Mi papá echó para atrás a pasos de gigante. Yo le decía, papito, pinta, papito. No, eso en cuestión de años mi papá se fue.
Eso es algo muy bueno a tener en cuenta. Entonces, a la gente de la tercera edad hay que tratar de ayudarles a encontrar todavía algo.
Hay que hacerlos sentir valiosos.
Preguntarles: abuelita, cuéntame, abuelita, ayúdame, abuelita, guíame.
Se sientan importantes.
Es que quiero que se lleve la gente en este podcast hoy es que a los abuelitos, a los padres, háganlos sentir— ay, no puedo hablar de eso, se me ponen los ojos aguados— háganlos sentir importantes y valiosos. Porque cuando ellos dejan de sentir que son necesarios, ellos se van. Ellos se van a llorar. Ellos se van a abrir la puerta. No, que me acordé de mi papá.
Papá que acaba de morir.
Sí, se fue hace unos 6 meses. Sí, y es duro porque uno ama mucho a sus padres, pero uno quiere que siempre van a estar, y a veces no están. Entonces, cada vez que tengas a tu papá, tu mamá, un abuelo, diles lo que los amas y lo importante que son para ti, porque eso los ayuda de alguna manera a estar en la tierra.
Te amo, mamita.
Gracias, mi amor. A ver, otro secreto, otro secreto. Comen natural, se mueven ¿Qué más? Comen natural, se mueven. Ay, ellos se toman su copa de vino de vez en cuando.
Sí, muy bien.
Es que nada en exceso, ¿verdad? Nada en exceso. Ay, comen muy poquito. Ellos practican una regla que se llama el Hara Hachi Bu, que es llenar tu estómago 80%, nunca 100%. Es decir, todavía te cabe una manzana, pero tú decides parar de comer.
Hara Hachi Bu.
Me gusta.
Hara Hachi Bu.
Vamos a hacer bueno. Son gente activa y gente feliz, y obviamente por eso viven más, pero ellos no son conscientes de eso. O sea, ellos lo hacen a propósito.
Y sí, resulta que está ahora la cultura y se empezó a descubrir. Este periodista empezó a descubrir un momentico, hay algo, están haciendo, están viviendo más y con salud y felicidad. Ahora nos pudiéramos quedar todo el día hablando con Samar, pero síganla en @soysaludable, está en todas las redes. Va a empezar un podcast, no sé si todavía es sorpresa el nombre o ya lo podemos decir, pero estén pendientes, no estén pendientes. Pero quiero terminar con algo súper importante. Pascual.
Tienen que ir a Pascual.
Ustedes cuando sigan a Samar van a ver a Pascual. Y yo le dije: por favor, tráeme a Pascual, yo soy fan de Pascual. Miren a Pascual aquí. Yo lo sé.
Sí, la hija está en la cabeza de Margarita.
¿Cómo es que tú estás haciendo un post en Instagram y de repente Pascual se te para?
Yeah. Ay, yo no quiero, no vayas a hacer caos. Me lo pones a mí aquí. En la cabeza.
Entonces sigan a Sabrina Pato, por favor.
Tú eres fan de las mascotas.
Yo le digo mascoterapia porque te relaja, baja el cortisol, el estrés.
Llegas de tu trabajo tan agobiante, tú que vas llegando de viajar y te encanta tu trabajo, pero cansa. Y de repente te encuentras a un ser que te ama incondicionalmente y que no te juzga ni te critica y no te pide nada más que amor. Y de verdad que la mejor terapia son las mascotas. Así es, yo amo a Pascual, yo amo a mi perro, y nos borra cualquier momento de infelicidad o de angustia.
Sí, entonces bueno, yo vivo en el presente. Las mascotas, tú te fuiste un mes y llegas, y o sea, o te fuiste 5 minutos y llegas y él también me emociona.
Sí, él es un saboteador. En mis videos se me quiere meter, cuando estoy dando una clase empieza a gritar porque como que quiere hablar más duro que yo.
Pero bueno, en todo caso, sigan Samara, ella en sus redes sale con Pascual constantemente. Ya está hablando y llega Pascual y se mete en el video como quien dice, mami, yo quiero salir en Instagram también. Samara, muchas gracias, sigue siendo luz.
Gracias a ustedes.
Es mi primera entrevista en el podcast, nunca me vas a olvidar, solo nunca te voy a olvidar.
Y lo hiciste muy bien, bravo.
Gracias.
Y los productos de Samara son espectaculares, ¿verdad? A mí me encanta, enjoy, como disfruta en inglés.
Disfruta cada etapa de tu vida con algo.
El colágeno me ayudó a mí muchísimo cuando me explanté, ¿verdad?
Porque es cicatrizante. Claro, y regenerador. Sí, también tenemos multivitamínicos, todo para la energía. Y por lo menos lo que tú haces, ¿quién eres tú sin tu mente?
No, nada.
¿Quién eres tú sin energía?
La salud es la clave número uno del éxito.
Total.
Tú te puedes saber el manual del marketing digital, de lanzamientos, de lo que quieras, pero si tú estás en una cama postrado porque no puedes caminar, porque no puedes hablar, Hasta ahí llegas. Por eso digo, tenemos cuerpazo que camina porque se sana, pero hay que cuidarlo. El cuerpo es el socio total.
El cuerpo puede ser, escucha esto, tu prisión o tu mayor bendición.
Amén.
Tú decides.
Amén. Con eso terminemos. Tu cuerpo es tu prisión o tu mayor bendición. La pregunta es: ¿qué vas a hacer hoy con él? ¿Cómo vas a ayudar a tu cuerpo para que sea tu socio y sea tu mayor bendición?
Samar, gracias.
Gracias. Soy hábil, completo y capaz. Soy saludable, soy abundante, soy imparable. Cambiemos las preguntas y la vida cambia. La calidad de tu vida depende de la calidad de tus preguntas.
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