In this motivational monologue, Margarita Pasos explains why our mind defaults to the path of least resistance, creating endless excuses that fuel procrastination. She introduces a simple “1, 2, 3, lo hago” activation technique: count to three and act immediately, bypassing the brain’s excuse‑making circuitry. Pasos illustrates the method with everyday scenarios—calling a client, starting to write a book, going to the gym, or getting out of bed at night—showing how the first 20 % of effort (the “activation energy”) is the hardest, but once taken, the executive brain takes over and the task becomes easier. She links the phenomenon to dopamine‑driven reward loops in social media, stresses the need to become the “adult” in one’s own life, and frames consistent action as a muscle that strengthens with use, ultimately leading to success.
Chapters
Quiero llamar a un cliente y la mente empieza: "Ay, pero primero un cafecito." Después de que te tomas el cafecito, la mente empieza: "No, pero ya es hora de almuerzo, ¿cómo vas a llamar a un cliente a la hora de almuerzo?" Cuando pasa el almuerzo: "Ah no, seguro está haciendo la siesta, y cuando vas a ver, mañana lo llamo." Yo era una procrastinadora profesional y por eso también vivía en tanta escasez. 1, 2, 3, interrumpo y lo hago. Hago aquello que me va a acercar a mis metas. La mente No se nos fue dada para tener éxito. La mente se nos fue dada para protegernos. Yo era una procrastinadora profesional y por eso también vivía en tanta escasez, porque nosotros venimos con un mecanismo que se llama el camino de menor resistencia. Esto es real, ¿verdad? La mente exagera los peligros y te da un montón de excusas. Entonces tú te quieres levantar por la mañana y uno empieza Ay, 5 minutos más. Ay, la cama está— el camino de menos resistencia. La mente siempre va a buscar, y por la dopamina, verdad, el camino de menos resistencia. Entonces, Margarita, ¿cómo cambiamos? Me estás diciendo una vaina que yo sé. Quiero llamar a un cliente y la mente empieza: ay, pero primero un cafecito, ¿sí o no? Después de que te tomas el cafecito, la mente empieza: no, pero ya es hora de almuerzo, ¿cómo vas a llamar a un cliente a la hora de almuerzo, verdad? Juan Cuando pasa el almuerzo: "Ah no, seguro está haciendo la siesta y cuándo va a saber, mañana lo llamo". Sí, pero el camino de menor resistencia, ese lamentablemente ese es el modo de fábrica que traemos aquí. Entonces, ¿cómo lo cambio? ¿Cómo lo cambio? Es no darle tiempo a la mente para que me dé esas excusas. 1, 2, 3, lo hago. No sé si a ustedes les ha pasado que se levantan por la noche de pronto a ir al baño, a tomar agua, Y digamos son las 4 de la mañana y cuando ya te levantaste, ya como que se te quita el sueño y sientes: ah, puedo seguir. Porque el 80% de la energía se va en el despegue, en pararte de la cama. Una vez que ya te paraste, ya es mucho más fácil quedarte levantado. Ya estás en el baño, ya te lavaste los dientes, ¿verdad? O ya tomaste agua. 1, 2, 3, lo hago. 1, 2, 3, levanto el teléfono y llamo a ese cliente. No voy a pensar si me dice que no, nada. 1, 2, 3, lo hago. Cuando yo este último libro que escribí, no sé por qué de repente encontré que me estaba como costando arrancar y dije: no, Margarita, 1, 2, 3, lo hago, empiezo a escribir, ¿sí o no? Y me sentaba, 1, 2, 3, prendo el computador y empiezo a escribir, porque la mente empezaba: es que todavía no sé qué voy a decir. La mente empieza con las excusas: pero, ¿qué voy a escribir? Todavía no estoy completa con la información, todavía no he hecho investigación suficiente. Hasta que dije: 1, 2, 3, lo hago. Prendo el computador, el Word, y empiezo a escribir, porque es más fácil editar una página ya escrita que una página en blanco. Sí, entonces eso es lo que yo les pido, que a partir de hoy aquello que ustedes sepan que es de alto valor, que tiene consecuencias grandes para acercarte a tus metas, tu mente lo va a resistir. Que es más fácil quedarme viendo TikTok, es más fácil ver Netflix, y el Netflix además se pone el siguiente capítulo, se pone el siguiente. Porque todas estas plataformas saben que tu mente se va a ir por el camino de menor resistencia, por eso te siguen dando contenido de valor para que te quedes ahí. Y es decir, 1, 2, 3, interrumpo y lo hago. Hago aquello que me va a acercar a mis metas, ¿verdad? A lo que yo quiero lograr. Esto se llama energía de activación. Acuérdate siempre, el 80% de tu energía se va a ir en arrancar. Arranca, arranca. Móntate en el carro, me cuesta ir al gimnasio, no la pienses, duérmete. Me van a decir, ahí está Margarita tan cochina, tan chancha, no importa, pero para empezar duérmete con la ropa del gimnasio y te paras, 1, 2, 3, me fui, agarras los tenis y te fuiste, te bañas cuando vuelvas del gimnasio. Pero si la piensas, y qué me voy a poner, y qué, no le des chance a esta que te empiece a sacar excusas para no hacerlo. Listo, 1, 2, 3, lo hago. Muy importante, uno tiene que volverse su papá o su mamá. Ser el adulto, ¿verdad? Así como los papás chiquitos le decían: "No, Mito, se baña, se levanta para el colegio, uno tiene que..." No, vamos, 1, 2, 3, lo hago. Y saben qué es lo lindo, esto es como un músculo, ¿sí? Y de repente tu cerebro ejecutivo empieza a tomar control y cada vez se vuelve más fácil y cada vez se vuelve más fácil. El éxito le corresponde, ahorita estaba viendo estadísticas por ser hoy el día de la lucha contra la procrastinación, que el éxito le corresponde a las personas que toman acción. Ya no la pienso, 1, 2, 3, lo hago.