Your attention shapes your reality. At a wedding, some guests remember Shakira and the bride's joy while others fixate on a drunk guest vomiting and family drama. The choice is yours: point your mind's camera at your own strengths and resources, or at your neighbor's Ferrari and market fears.
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a la boda del año, está Shakira, va a cantar Luis Miguel, y todos ustedes envidiosos porque no los invitaron. Y el lunes llegamos a la oficina Jairo y yo, ustedes: Jairo, Jairo, contanos de la boda. Y Jairo saca el celular: miren a la Shakira, miren, no, Luis Miguel cantó, no, miren los novios, que viva el amor, miren la comida. Y ustedes todos: ay, qué pesar que no me invitaron. Después llego yo, limoncito. Margarita, ¿cómo estuvo la boda? Le digo: ay no, qué cosa más de mal gusto, mire, un borracho se vomitó, yo le tomé fotos, sí, se vomitó, y los papás del novio se estaban peleando ¡Yo los puse en TikTok! Vea, vea, vea. A ver, es la misma fiesta. ¿Adónde estás enfocando tu cámara? Tu vida es tu fiesta. ¿Adónde estás enfocando tu cámara? ¿En los recursos que tienes? ¿En la maravillosa ingeniería que tienes en las dos orejas? ¿Sí? O que el vecino tiene un Ferrari y tú no. Que se va a acabar el mundo, que la bolsa cayó. ¿Adónde te enfocas?