De esta forma TRANSFORMÉ MIS MIEDOS EN FORTALEZAS // Margarita Pasos

Margarita Pasos describes a 2001 panic attack that triggered severe depression and fear of fear itself. She teaches how to silence the "what if" voice that catastrophizes, replace it with self-respect, and surf life's accelerating changes instead of drowning in them. Darwin was right: adaptation is survival.
Chapters
Pasé 3 meses con una depresión severa, con una tristeza profunda, y le empecé a tener miedo al miedo. Si queremos sobrevivir en estos tiempos profesionalmente, me refiero financieramente, tenemos que volvernos unas personas que cuando nos digan cambio digamos: me encanta el cambio, me encanta aprenderme, en vez de decir: no, si siempre se ha hecho de esta manera, ¿por qué vamos a cambiar? Porque esas son las personas que lamentablemente van a sufrir mucho con estos cambios. Fascinantes que se nos vienen por delante. Se te viene una ola gigante, tú puedes decir: tengo miedo, viene una ola, viene una ola, viene una ola y la ola te revolcó. O puedes decir: ¿a quién le puedo pedir que me enseñe a surfear, verdad? Y yo me monto en esa ola y esa ola me lleva más lejos. Ay, Margarita, que me da miedo la inteligencia artificial, que si será que los robots nos van a dominar, que si será que todos vamos a perder el trabajo. Y es normal sentir miedo, Lo que no está bien es quedarse como sumido en el miedo, dejar que el miedo te ahogue, ¿ok? Entonces vamos a empezar hablando de este tema del cambio. Miren, yo el cambio lo veo como las olas del mar, ¿verdad? Siempre está viniendo un cambio. Yo soy modelo 72, ¿verdad? Para que me saquen cuentas. Entonces, cuando yo estaba adolescente, los cambios venían, no sé qué cambios fuertes me tocaron a mí cuando salió el celular, Cuando salió el internet, como tú puedes ver, era cada tantos años. La televisión a color, créanlo, no, bueno, a mí me tocó la televisión en blanco y negro. Cuando salió la televisión a color, ahora los cambios fuertes vienen cada 3 meses, cada 6 meses, no cada 10 años, ¿verdad? Y si no estamos preparados para el cambio, el cambio va a venir y nos va a revolcar. O sea que ya no son olas, son tsunamis. Y aquí tú tienes dos opciones: si se te viene una ola gigante Tú puedes decir: tengo miedo, viene una ola, viene una ola, viene una ola, y la ola te revolcó. O puedes decir: ¿a quién le puedo pedir que me enseñe a surfear, verdad? Y yo me monto en esa ola y esa ola me lleva más lejos. Porque primero entiende: todo es aprendible. No le tengan miedo ni a la inteligencia artificial, ni a la tecnología, ni a las ventas, ni a cualquier cosa que tú necesites aprender, porque todo, absolutamente todo, Es aprendible, ¿ok? Charles Darwin nos dijo hace, creo que más o menos 180 años, que no era la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevivía, sino la que más rápido se adapta al cambio. Si queremos sobrevivir en estos tiempos profesionalmente, me refiero, y financieramente, tenemos que volvernos unas personas que cuando nos digan cambio digamos: me encanta el cambio, me encanta aprender, me encanta en vez de decir: "No, si siempre se ha hecho de esta manera, ¿por qué vamos a cambiar?" Porque esas son las personas que lamentablemente van a sufrir mucho con estos cambios fascinantes que se nos vienen por delante. Quiero contarte un poquito de mi historia. Mira, yo empecé en el año '98 a entrenar vendedores por todo Estados Unidos, Canadá, en Puerto Rico, en Inglaterra. Y cuando yo empecé a viajar tanto, empecé a sentir mucho estrés, sentía mareos, dolores de cabeza, sentía como ansiedad. Pero me daba miedo decirlo. Mira tú, uno cree que eso es una señal de debilidad. No, levantar la mano y pedir ayuda es señal de valiente. Yo pensaba que eso era debilidad y me lo tragaba y no se lo decía a nadie, hasta que un día me dio un ataque de pánico en un aeropuerto. El ataque de pánico me dio en el año 2001, me empezó a dar taquicardia, la piel me ardía, sentía que no podía respirar. Tenía 28 años y creía que me estaba muriendo, literalmente. Yo pensé que, dije, este es el día de mi muerte, o sea, algo me está dando y me voy a morir. Logré regresarme a mi casa y de ahí pasé 3 meses con una depresión severa, con una tristeza profunda y le empecé a tener miedo al miedo. ¿Qué quiere decir? Me daba miedo salir de mi casa porque me daba miedo que me diera un ataque de pánico. Fueron momentos muy duros en mi vida, pero hoy, tantos años después, los agradezco porque lo que no te mata te hace más fuerte, sí o sí. Y finalmente me dediqué a estudiar tanto la mente y aprendí, por ejemplo, lo primero que aprendí fue con un libro que mi esposo me empezó a leer cuando estaba muy deprimida Y me pregunta, me dice: Margarita, aquí en el libro dice que quién es la persona con la que tú más hablas. Y yo digo: Pues contigo, porque pues eres mi esposo y eres mi socio. Y me dice: No, Margarita, la persona con la que tú más hablas es contigo misma. Y yo me quedo como que: Plop, what. Claro, hace todo el sentido, porque nadie le enseña a uno esta vaina cuando está chiquito. Y en ese momento yo me di cuenta que yo sintonizaba radio, mis series de las 6 de la mañana, Desde que abría los ojos: ¿Y si me muero? ¿Y si me enfermo? Y además que era hipocondriaca, entonces si sentía un calambre, ¿será una trombosis? Si sentía mareos, ¿será que tengo un tumor? Afortunadamente no había Google, o si lo había no lo usábamos, yo creo que no había, porque yo no tenía, no iba al internet a buscar como va uno hoy en día, ¿verdad? Entonces, eso yo creo que fue una bendición, porque no hay nada peor que una persona con hipocondria. Las personas con hipocondria son personas que piensan todo el tiempo que tienen una enfermedad grave. Una persona con hipocondría con Google, eso debe ser la combinación desastrosa, ¿verdad? Pero yo me imaginaba, sin Google ni nada, yo me imaginaba: ¿será que tengo esto? ¿Será que tengo aquello? Bueno, en fin, el caso es que cuando aprendí que yo tengo que ser mi mejor amiga, que la persona con la que yo más voy a hablar en toda mi vida voy a ser yo, que donde tú vayas ahí estás tú, la única persona que te acompaña el 100% del tiempo eres tú mismo, y que yo me debía hablar bonito, yo me hablaba muy feo, me decía cosas feas. No solamente de que me veía en el espejo y decía: cómo estoy de gorda, cómo estoy de fea, tengo unos bichos, soy muy cachetona. En vez de decirme: ¿qué hubo, campeona? ¿Cómo estás? Eres hábil, completa, capaz, vamos, que se puede. No, yo solo me decía groserías, no solo en el espejo, todo el día. Y me imaginaba qué cosas terribles iban a pasar. Ahora yo hago todo lo contrario, ¿verdad? Porque mi esposo me hizo esta pregunta, y yo hoy te la hago a ti: si tú le hablaras, si tu mejor amigo o amiga te hablara a ti, como tú te hablas a ti mismo, ¿todavía serían amigos? Y probablemente la respuesta que me estás dando es no. La mayoría de ustedes van a pensar: mm, mm, yo no le hablaría a una persona que me dijera las groserías que yo me digo. Entonces, a partir de hoy, el primer paso para vencer los miedos es empezar a estar conscientes de los pensamientos. Yo les llamo el terrorista "y si". Pues pensando en el grupo terrorista del Medio Oriente ISIS, yo le puse el terrorista "y si", que se nos mete en la cabeza y empieza: ¿y si me muero? ¿y si estoy enferma? ¿y si pierdo el trabajo? ¿Y si me quiebro? ¿Y si mi hijo se accidenta? ¿Y si? ¿Y si? ¿Y si? Y el 95% de las cosas negativas que uno se imagina nunca suceden. Entonces estamos pagando una factura que no debemos, estamos sufriendo de gratis. Por eso es que hay que parar a la loca de la casa, que es esa vocecita negativa, y decirle: hey, hey, hey, nada de eso ha pasado, vamos a enfocarnos en el día de hoy, solo por hoy todo está bien, solo por hoy nada me falta. Y hablarle de regreso como se le habla a un niño malcriado. Porque la vocecita nunca se va a callar, porque ella cree que te está protegiendo. Entonces te hace: "¡Ah!" Y si te botan del trabajo, entonces tú le hablas de regreso y le dices: "¿Por qué me van a botar si yo hago perfectamente bien mi trabajo y yo soy hábil, completo y capaz? Y si eso algún día pasa, yo siempre me estoy preparando y soy muy inteligente y saldré adelante." Se le habla de regreso, sí señor, como se le habla, como te dije, a un niño malcriado. Soy hábil, completo y capaz. Soy saludable, Soy abundante, soy imparable. Cambiemos las preguntas y la vida cambia. La calidad de tu vida depende de la calidad de tus preguntas. ¡Gracias!
More from Juan

🇻🇪 Venezuela, Chino y Nacho nos cuentan sobre sus orígenes y el orgullo de representar a su país.

¿Por qué se separaron Chino y Nacho? Esto y mucho mas aprendizajes de vida en #YoPudeTuPuedes 🎙️








