El Secreto para Vender Todo lo que Quieres / Margarita Pasos

In this motivational sales training video, Margarita Pasos shares her personal journey from fearing sales to becoming a seasoned sales trainer with over 20 years of experience across the United States, Canada, and Latin America. She dismantles common myths that sales is about manipulation, aggression, or innate talent, emphasizing instead that selling is fundamentally about helping people solve problems and achieve goals. Pasos stresses that everyone is constantly selling—whether a product, a service, or oneself in job interviews and negotiations. She introduces a core mindset shift: speaking is not selling; asking thoughtful, well‑structured questions and truly listening are the true sales actions. She provides concrete prospecting advice, illustrating how to uncover a prospect’s needs before offering a solution, and warns against mismatched pitches (e.g., selling a shampoo for dry hair to someone with oily hair). Pasos also highlights the financial upside of professional sales, noting that top sellers can earn more than surgeons or CEOs, and underscores the importance of continuous learning—spending 1‑3 hours daily on books, courses, or audiobooks—to stay elite. Throughout, she uses vivid anecdotes, humor, and analogies (e.g., comparing a salesperson to a lawyer preparing questions for a trial) to reinforce her points. The video concludes with an invitation to a free webinar titled “Tres Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar,” encouraging viewers to register via a link in the description.
Chapters
Todos vendemos. Si tú no estás vendiendo un producto o un servicio, te estás vendiendo a ti mismo. Vas a una empresa, tienes que venderle a esa persona que tú eres la mejor opción para el puesto, ¿sí o no? Porque yo tenía una imagen que vender era andar persiguiendo gente, que la gente te estuviera humillando, que la gente te tirara el teléfono, la verdad. Y además yo no me creía capaz. Es una profesión súper rentable. Sin embargo, todo el mundo cree que puede vender y cree que puede vender sin estudiar. Es como que yo pretenda hacer una cirugía sin haber estudiado medicina. Pero quiero empezar contándoles un poco de mi historia, porque claro, yo tengo 20 y pico de años de estar entrenando equipos de ventas aquí en Estados Unidos, en Canadá, en Latinoamérica, y la gente pensaría que pronto desde chiquita yo era buena vendedora, me encantaba vender. Para nada, le tenía terror, detestaba vender. A mí alguien me decía: hay que vender, y yo decía: no, ni muerta, ni muerta voy a vender. Claro, porque yo tenía una imagen que vender era andar persiguiendo gente, que la gente te estuviera humillando, que la gente te tirara el teléfono, que la gente, qué sé yo, te tirara la puerta, ¿verdad? Y además yo no me creía capaz. En el fondo, fondo de mi mente, yo no me veía ya en el éxito. Yo todo lo que era éxito económico, yo lo veía como allá, como que eso le pasaba a otra gente, ¿verdad? Pero poco a poco y afortunadamente me empecé a educar. Como dice Jim Rohn, para uno tener más tiene que convertirse en una persona capaz de producir más. Y yo he invertido muchísimo, igual que mi esposo, toda mi vida en aprender, aprender y aprender de los mejores, ¿verdad? Lo primero que aprendí es que vender no es manipular. La venta profesional no es manipulación. Nosotros vendemos, vendemos muy bien, y no perseguimos gente, no le rogamos a nadie. Simplemente le ayudamos a la gente a lograr sus metas, a cubrir sus necesidades o a solucionar problemas. Y eso es lo que es vender. Vender es ayudarle a la gente con un producto o servicio muy bueno que tú tienes y que sabes que les suple una necesidad. Si yo tengo camisas térmicas para el frío, yo puedo ir donde todos mis vecinos y preguntarles: ¿Quién de ustedes se está muriendo del frío cuando va al trabajo? Y el que me diga yo, le digo: Mira, tengo esta camisa, ¿verdad? Pero ahorita vamos a hablar un poquito de eso. El error es que mucha gente trata de vender, tratan de hablarle, en estos días hablaba con alguien, tratan de venderle un champú para pelo seco a alguien que tiene el pelo grasoso, ¿verdad? Y eso nunca va a funcionar, ¿ok? Entonces es muy importante entender que estamos aquí para cambiar vidas. Cuando tú estás en ventas, tú eres un asesor, eres un consultor, eres un amigo, eres una persona que le ayuda a la gente a mejorar. Su vida o a lograr sus metas. Aprender a vender me ha permitido viajar por el mundo, me ha permitido darles educación de primer nivel a mis hijos, me ha permitido hacer todo y tener todo lo que he querido tener, ¿verdad? Gracias a esta maravillosa, hermosa y noble profesión que es la venta. Así que bienvenidos a este mundo fascinante. Me imagino que muchos de ustedes ya son vendedores Pero otros estarán empezando, incursionando. Ojo con esto, todos vendemos, todos. Si tú no estás vendiendo un producto o un servicio, te estás vendiendo a ti mismo. Vas a una empresa y tienes que venderle a esa persona que tú eres la mejor opción para el puesto, ¿sí o no? Cuando tú estás negociando, estás vendiendo tus ideas también. Todo el tiempo estamos vendiendo. Y ojo, quiero empezar, por favor tomen lápiz y papel, les voy a dar 30 segundos para que tomen lápiz y papel porque lo que les voy a enseñar les va a cambiar la vida. Lápiz y papel todo el mundo para tomar nota. Listo, ok. Lo primero es entender que hablar no es vender. Ustedes han visto que hay gente, a mí me da pesar porque miren, vender es una de las profesiones más rentables del mundo. Hay vendedores que ganan más que neurocirujanos, que CEOs de empresas muy grandes, verdad, es una Es una profesión súper rentable. Sin embargo, todo el mundo cree que puede vender y cree que puede vender sin estudiar. Es como que yo pretenda hacer una cirugía sin haber estudiado medicina, sin ser un médico cirujano, ¿verdad? Entonces, hablar no es vender. Mucha gente dice: "Ay, es que yo soy bueno vendiendo". Y yo les pregunto: "¿Sí? ¿Por qué?". "Ah, porque yo soy buenísimo hablando, yo le echo el cuento a cualquiera". No, no, no, no, no, eso no es vender. Mucha gente tiene el mal de la verborrea y vomitan y vomitan palabras No sé si les ha pasado que llega un vendedor y se les instala y les saca el catálogo 2020 y uno empieza: ¿A qué hora recibí a este señor? ¿A qué hora se va este señor? ¿Será que se apague la luz? ¿Verdad? Uno ya ni le está oyendo. Imagínense que tú, por ejemplo, tienes migraña, qué sé yo, y le pides una cita a un médico. El médico obviamente te da la cita y cuando tú llegas, supongamos que soy yo, llego donde el doctor, le digo: Hola, doctor, ¿cómo está? Me dice: Ah, pase, Margarita, ¿cómo está? Mire, ¿Cómo le parece que nos acaba de llegar el catálogo 2020 de medicamentos? Tenemos antihistamínicos, antipiréticos, antibióticos, antivirales, ¿verdad? Todos nuestros medicamentos vienen en jarabe, grajeas, y vienen en pastillas dispersables. Tenemos planes de pagos a 30, 60 y 90 días. Vienen en color rosado, verde y amarillo. ¿Qué pastillas quiere y cuántas quiere? Tú dirías: este man, ¿qué se fumó? Como digo yo, ¿verdad? ¿Sí o no? Un médico no va a hacer eso. ¿Cuánta gente llega donde un cliente a hablar, hablar y a vomitar información? Uno diría: este médico lo único que le interesa es vender. Yo no le importo porque ni siquiera me preguntó qué me duele o a qué vine, ¿sí o no? Entonces, entender que hablar no es vender, preguntar es vender. Los mejores vendedores hacen las mejores preguntas. Hay gente que me dice: Margarita, yo quisiera leer la mente del cliente. Pues la mente del cliente se lee, ¿sabes cómo? Haciendo muy buenas preguntas y escuchando. Ustedes saben que tenemos dos oídos y una sola boca, ¿no? ¿No será que Dios nos dio un mensajito ahí? Hablemos menos y escuchemos más, ¿verdad? Entonces, cuando tú vas a prospectar Que uno de los problemas más comunes por los que me buscan vendedores es: no sé prospectar, la gente me tira el teléfono, o trato de hacerlo por Facebook o por LinkedIn o hacer social selling y no lo puedo hacer. Tú tienes que saber qué es lo primero que va a salir de tu boca, y lo primero que tiene que salir de tu boca es una pregunta, y una pregunta muy bien estructurada que muestra que tú estás interesado en los problemas, las necesidades o las metas del cliente para poderle ayudar, ya sea lograr esas metas o a solucionar esos problemas. Pero si tú desde que llamas: Hola señora, le estoy llamando de la empresa ABC, ¿cómo le parece que nos acaba de llegar el nuevo robot número...? O sea, ¿cuánta gente está haciendo eso? Y lo que están es perdiendo el tiempo, ¿verdad? Tú no buscas a la gente para venderle, tú buscas a la gente para entender sus necesidades, sus problemas y sus metas, y ver si alguno de esos problemas, necesidades o metas tú se los puedes resolver. ¿Sí? ¿Qué hacemos los vendedores? Mejoramos la vida de las personas. OK, nosotros hemos formado un grupo privado de Facebook que es solo de ventas, y ahí, por ejemplo, le enseñamos a la gente pruebas y preguntas a prueba de fracaso para poder prospectar. Es muy importante sentarte y trabajar en tus preguntas. Tus preguntas deben ser muy bien pensadas. Yo siempre digo, es como si Si a uno lo acusaron de asesinato y uno es inocente y uno contrata un abogado carísimo y el abogado llega el día del juicio y empieza: "Ay, ¿qué le pregunto a este testigo? A ver qué me invento." Yo me muero. Uno espera que ese abogado haya pasado una semana pensando súper bien las preguntas. Pues eso es lo que hace un vendedor profesional, ¿verdad? Acuérdense, los vendedores profesionales— yo he entrenado empresas donde en los buenos meses los mejores vendedores han llegado a ganar más que el gerente general de la empresa. OK, y esa es la belleza de las ventas también. Yo decido mi salario, yo me subo el salario cada que quiera, ¿sí o no? Entonces es muy importante entender que las primeras palabras que deben salir de tu boca son preguntas. Hablar no es vender. Si aquí viniera Bill Gates, digamos, a mi empresa a darnos una charla, yo no me la voy a pasar hablándole, porque el experto es quién, pues él. Yo haría preguntas y escucharía y tomaría nota. El experto en su vida es el cliente. El cliente es experto en sus necesidades, en sus problemas, en lo que quiere, en lo que no quiere. Yo le puedo estar vendiendo un seguro de vida a un señor todo el día hablándole del futuro de sus hijos y de su esposa. A lo mejor al señor le importa un pepino su esposa, sí o no, y estará diciendo: "Ah, esa vieja que se friegue si yo me muero". Yo no sé, pero la gente compra por las razones de ellos, no por las mías. Y cuando un vendedor no es experto, trata de vender por sus razones. ¿Y qué va a hacer? Se va a frustrar, se va a quemar, se va a cansar y finalmente va a fracasar. Porque no estudian también, muchachos, ¿verdad? Estudiar, estudiar. Yo leo mínimo una hora diaria, mi esposo lee más todavía, ¿sí o no? Aquí en Estados Unidos hicieron un estudio y el americano, de la gente, el top 10 de los que más ganan en cada industria de Estados Unidos, Sin importar la economía, estas personas suben sus ingresos entre un 10% y un 20% todos los años, sin importar lo que esté pasando en la economía. Y lo que encontraron en común entre todas estas personas es que invierten entre 1 y 3 horas diarias estudiando, ya sea cursos online, ya sea videos, ya sea libros, ya sea audiolibros, porque cada uno tiene maneras diferentes de aprender. Pero todo esto que yo les estoy enseñando me ha tomado 2 décadas y decenas de miles de dólares en cursos aprenderlo, pero ¿qué creen? Se ha pagado solo, el retorno de inversión ha sido enorme. Yo no miro las cosas por lo que cuestan, sino por lo que valen, lo que me dan de regreso. Les voy a contar algo que les va a dar risa. Un día oí a un sacerdote decir: "¡Qué grande que es un billete de $20 en la iglesia, pero qué chiquito que es en el mall!" Y me dio risa porque es verdad, a veces la gente va a comprar un libro Y les parece que $20 por un libro es carísimo, pero en el mall $20 no es nada. Debería ser al revés, ese libro es invaluable. Un buen libro no vale $20, un buen libro es invaluable porque tú puedes aprender en una semana lo que al autor de ese libro le pudo haber tomado 40 años y millones de dólares. Te acorta el tiempo, te acelera el camino al éxito, ¿verdad? Entonces, bien importante. Hola, hola, si te gustó este video te invito a inscribirte en mi webinar gratuito Tres Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar, que te van a ayudar a tener dominio total de tus emociones y te va a ayudar a ser feliz y a sentirte imparable. Abajo en la descripción vas a encontrar un link, haz clic ahí para reservar tu cupo gratis. Te espero.
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