Evita el drama navideño: tips para convivir en paz con la familia

In this episode of the podcast "Yo Pude, Tú Puedes", hosts Sophie and Margarita discuss how to navigate family gatherings during the holiday season without drama. They present five concrete strategies: (1) "Vive y deja vivir" – stop trying to control relatives and accept their quirks; (2) "Buscar espacios para estar solos" – carve out personal downtime during intensive family events; (3) "Amar al enfermo y a la enfermedad, poner límites" – recognize addiction as a disease, love the person but set firm boundaries, with references to Al‑Anon and the book Codependent No More; (4) "Estar de acuerdo con estar en desacuerdo" – agree to disagree on contentious topics (e.g., politics) and use respectful limits; (5) "El que reacciona pierde" – avoid impulsive emotional reactions, instead breathe, count, or write thoughts down before responding. Throughout the conversation they share personal anecdotes, practical scripts for assertive communication, and emphasize self‑care, realistic expectations, and the importance of mental‑health resources. The episode concludes with a reminder that family can trigger emotional “gatillos” but applying these tools can lead to calmer, happier holidays.
Chapters
Bienvenidos a otro episodio de Yo Pude, Tú Puedes. Esta es la segunda cápsula de Margarita y yo, donde hablamos sobre un tema que ponemos sobre la mesa.
Sí, me encanta.
Este va a ser sobre Navidad, candente. Va a ser sobre Navidad y cómo lidiar con la familia, o sobre las fiestas.
Lo que pasa es que hay personas que dicen es que sobredosis de familia, ¿verdad? Sí, o se presta para peleas cuando son muchos días, por ejemplo, metidos en una finca o en un viaje. Y de pronto ya no es solo tu familia primaria, digamos tu esposo y tus hijos, sino que ya hay hermanos, primos, papá, mamá. Y les queremos dar unos tips que les puede ayudar a disfrutar la familia sin, evitando, verdad, esas peleas y esos roces o ese agotamiento emocional que puede pasar, porque la familia es la que le toca a uno todos los botones al final, los triggers, los disparadores.
Hay unos memes que dicen: cuando pensaste que terapia ya te había sanado y llegas a Thanksgiving dinner, algo así. Pero bueno, vamos a tocar 4 puntos. 1, vive y deja vivir. 2, buscar espacios para estar solos.
Sí. 3, amar al enfermo y a la enfermedad, ponerle límites.
Ahí está, sí, ella es la experta en ese. 4, estar de acuerdo con estar en desacuerdo.
Había un quinto, habíamos dicho que eran 5.
El que reacciona pierde.
Así, el que reacciona pierde. Ok, vamos con el primero.
Vive y deja vivir, muy importante.
Dejemos de tratar de controlar a los seres queridos. Uno llega a veces, y yo lo he hecho, y aquí el que tú, me imagino que también tú también lo has hecho, que uno llega y dice: mamá, no hables tan duro, papá, no cante, verdad, que los vecinos, qué vergüenza con los vecinos, primo, usted se tiene que poner esa camisa de la Selección Colombia, es un 24 de diciembre. Entonces empezamos a tratar de controlar a las otras personas.
A mí me pasaba mucho con mi mamá, porque como ustedes saben ella sale en redes sociales, y yo: "Mamá, no pongas la cámara de ese ángulo, mamá, o sea, porque todo el mundo lo va a ver, que no sé qué." Y honestamente mi vida es mucho más tranquila desde que solo la dejé hacer lo que ella quiera.
Es que yo creo que si uno llega a una reunión familiar entendiendo que la única persona que uno puede controlar es a uno mismo, ¿verdad? Sí, porque yo he sido, yo fui muy controladora, lo he trabajado, y obviamente puedo decirlo, he bajado tal vez un 80, un 90%, a veces se me alborota. Pero por ejemplo, con mi marido era: métete la camisa, siéntate bien. Sí, ah, no, con los hijos ni se diga, ¿verdad? Y puede que con los niños chiquitos es normal que uno los esté educando, pero también estar como mamá helicóptero encima del pobre muchachito, ¿verdad? No se ría tan duro, no Entonces es también soltar y decir yo voy a ir a ver a mis padres, a mis hermanos, a mis sobrinos y lo voy a disfrutar. Y tú, en inglés hay un dicho que dice you do you, a mí me encanta, es tú sé tú y yo soy yo y ya vive y deja vivir.
Como que si está en desacuerdo, no tenés que decir que está en desacuerdo. Hay cosas que podés solo dejarlas pasar para mantener la paz.
Sí, hay que escoger tus batallas.
Exacto, porque también es muy típico que vamos y cada persona que dice algo que no está de acuerdo y a querer empezar a debatir, a debatir y hacerlo, ver tu punto de vista. Pero, ¿por qué arruinar la Navidad, las fiestas, la paz de la familia solo para tener la razón?
Temas como política, por ejemplo, hay que evitarlos en esos momentos, sobre todo cuando hay alguien muy de un lado de la política y otro de otro. ¿Para qué? Punto 2: estar de acuerdo en estar en desacuerdo. Hay temas, es más lo que nos une que lo que nos divide. Supongamos que yo Que tú crees en Santa Claus y tu hermano cree, yo no sé, en whatever, en los marcianos. Bueno, hermano, en este tema estamos de acuerdo, que estamos en desacuerdo, pero hay muchas otras cosas que nos unen. Pues no tenemos que hablar y dañar la fiesta precisamente de aquello en lo que no estamos de acuerdo, que se está viendo mucho ahora con la política.
Y sabes que también creo que es un buen tip que a mí me sirve es respirar, porque a veces Aceptemos lo que a todos los humanos nos pasa, que cuando tu familia te toca ese botón y vos querés como contradecirlo y dejarles saber por qué vos tenés la razón y ellos no, sentís como algo, como una mini emocioncita, ¿sabés? Como que querés decirlo. Entonces es como reconocer que estás siendo triggered. ¿Cómo decís triggered en español? Disparado, como que, o sea, reconocer ese sentimiento.
Trigger es un gatillo, hay gatillos emocionales que te disparan.
Ajá, hay que reconocer que se te están disparando las emociones en ese momento, respirar, salirte del cuarto un rato, sabes, a donde sea que estén, anda a caminar. Solo el que reacciona pierde.
Entonces, que será el quinto punto, son un revoltijo que aquí todos se complementan. Sí, no, pero profundicemos en estar de acuerdo, en estar en desacuerdo, porque eso es bien importante. Y uno también puede poner un límite. Porque a veces uno no quiere tener una discusión con ese ser querido. Digamos, yo soy de un partido político y tú de otro, y a veces esa persona viene y te hinca, ¿verdad? No, es que, ¿por qué votaste por esta persona? ¿Verdad? Entonces, estar de acuerdo en estar en desacuerdo, decirle, mira, en este punto ya estamos de acuerdo que estamos en desacuerdo, pero no vayamos ahí. Poder también poner ese límite con amor y decir, no voy a tener esta conversación contigo, es Navidad, es Año Nuevo, es Thanksgiving, ¿verdad? Y creo que la paz de la familia es más importante. Yo creo que muchas veces es mejor tener paz que tener la razón. Hay batallas que hay gente con la que yo sé que yo puedo hablar de ciertas cosas, hay gente que yo digo ya entramos con los pies hinchados, nadie va a ceder y lo que se va a volver es una pelea. Entonces es mejor tener paz que tener la razón, ¿verdad?
Sí, también aprender a decir no, como lo que acabas de decir. Hay personas que tal vez No es que no son capaces, pero no han aprendido a decir no. Entonces cada vez que el tío o la tía o la prima le quiere jincar ese botón o traer ese tema, en vez de decir mira, a mí no me gusta hablar de ese tema, se enganchan y terminan en pleito.
No te enganches.
Uno puede decir no, no me gusta hablar de eso, no quiero.
Sí, no quiero hablar de ese tema. O te puedes parar de la mesa y decir cuando quieran hablar de otra cosa yo me acerco.
Eso también va a lo de buscar espacios para estar solos.
Sí, que era otro de los puntos que teníamos. Cuando, si tú vas, sobre todo cuando vas a lugares donde, digamos, están muy juntos, mucha gente, desde muy temprano hasta muy tarde todos los días, y no estás acostumbrado, y a ti te abruma, porque hay gente que no le abruma, hay gente que lo disfruta mucho, pero hay gente que le abruma. Entonces busca espacios, ¿verdad? Y yo me voy a ir al pueblo, o yo me voy a ir a leer un libro en la hamaca. Y está bien, ¿verdad? Está bien, se vale decir no, se vale poner límites, se vale No tengo que estar en la novena, en la guitarra todo el día, ¿verdad? Hoy me voy a ir sola a caminar, ¿verdad? No tenemos que ir en manada.
Algo que hemos aprendido nosotros en familia, porque nosotros trabajamos juntos y viajamos todas las navidades. Antes era itinerario, todos teníamos que ir a la catedral, todos teníamos que ir al restaurante, todos teníamos que ir al museo, todos teníamos que ir a la cena. ¿Qué pasaba? Nos peleábamos, nos abrumábamos. ¿Por qué? Porque no todo el mundo tiene que hacer lo que todo el mundo quiere hacer. Eso también es otra cosa. O sea, ahora nosotros obviamente hay que hacer un esfuerzo para pasar tiempo en familia y lo hacemos. Pero también hay momentos en el que mi papá está cansado y se quiere ir al hotel a leer su libro.
Y le encanta además.
Eso es lo que él quiere hacer.
Para él vacaciones es estar en el spa, es ver el río, leer un libro. Que pronto para mis hijos es irse a desconchiflar en la montaña 20 veces y entender que cada uno hace lo que le gusta y ya.
Y encontrar espacio. Sí, la vez pasada hasta mi hermano se fue solo a esquiar, ¿te acordás? Porque Yo no quería ir esa vez, entonces ahora él se va solo. Y hemos aprendido que no podemos controlar, porque una vez fui y no quería ir, y nos terminamos peleando todo el tiempo en la montaña porque yo no quería ir, estaba cansada, y él no quería ir sin mí. Pero entonces ya ahora hemos aprendido que a veces yo pude haber dicho no, ¿me entiendes? Y él debió haberlo aceptado. Y ahora ya llegamos a ese punto donde, o sea, respetamos los límites de cada quien. Y así se disfruta más.
Ahora, ojo, obviamente aquí estás en una familia donde todos hemos ido a terapia, todos no somos perfectos, no hay días que nos queremos agarrar de los pelos, eso tranquilos, que no hay familia perfecta, pero uno progreso, no perfección, uno va viendo la mejoría con los años y con el trabajo. Pero que hay familiares que tú les dices no y ellos no, pero tenés que venir, ¿cómo que no vas a ir a la lancha o a la canoa o al sancocho, verdad, o a la luna? Y si la persona se enoja, es esa persona la que tiene que trabajar en ella. No, tú le dices con toda la paz y todo el amor, incluso les voy a dar una fórmula de la comunicación asertiva: yo entiendo, sin embargo es importante que, yo entiendo que quieres que yo esté ahí para que pasemos más tiempo en familia, sin embargo es importante que respetes mis espacios porque los necesito, ¿verdad? Te paras y te vas tranquilo. ¿verdad?
Amar al enfermo y a la enfermedad, poner límites.
Ah, eso es muy importante.
Eso es muy importante.
Porque en las fiestas salen como a relucir mucho las adicciones, ¿verdad? El alcoholismo, la drogadicción y otro tipo de adicciones. Y en muchas familias, yo diría que en casi, bueno, no sé si en casi todas, pero en muchas familias hay adicciones y hay codependencia y hay disfuncionalidad. Entonces, es complicado cuando tú llegas y de pronto tienes un hermano alcohólico, un papá alcohólico, una mamá o una prima drogadicta, ¿verdad? Es complejo, pero uno tiene que aprender primero que eso es una enfermedad. Este es un vicio, eso no es un vicio, eso es una enfermedad. Y tú amas al enfermo, pero a la enfermedad le pones límites. Muy importante, ¿verdad? Porque yo, supongamos que estoy inventando, esto es totalmente inventado, tengo un primo que digamos es adicto y llega borracho y drogado, ¿verdad? Yo no tengo por qué aguantar eso. ¿verdad? Yo amo a mi primo como ser humano y si mi primo tiene una emergencia, lo llevaría al hospital, pero yo puedo decir claramente: a esta casa no se entra borracho, o si esto se pone de este tamaño, yo me voy, ¿verdad? O sea, yo no puedo— a veces es más difícil exigirle a la persona con adicción que se vaya, más fácil a veces uno levantarse e irse, ¿verdad? Pero no pasar peleando: no tome, primo, no tome, no tome, porque estás— llorarle a un adicto, rogarle a un adicto es perder el tiempo, es como que yo trate de tumbar una pared de concreto con mi cabeza, me voy a rajar yo y la pared de ahí no se mueve, porque él tiene una enfermedad y hasta que él no acepte, o ella, que tiene una enfermedad y busque ayuda, ahí no hay lágrimas ni de mamá, ni de papá, ni del tío, ni del vecino que sirvan. Entonces eso se une un poco con la primera, que es vive y deja vivir, es entender, vamos a estar donde la prima Lola, la prima Lola tiene una enfermedad que es una adicción, ¿verdad? Entonces yo puedo incluso preparar y decir, ok, yo a las 8:30 me voy porque ya yo sé cómo se pone la cosa ahí. Ay mamá, pero es Navidad muy temprano. Bueno, entonces a las 8:30 nosotros nos vamos a otro lugar porque ahí la cosa se pone pesada, ¿verdad? Ya uno se prepara en lo que uno puede controlar, pero no trates de controlar al adicto. Una persona con adicciones no la puedes controlar y eso se puede poner violento incluso, ¿verdad? Entonces uno pone límites y uno se aparta de lo que no le gusta.
Yo quiero agregar una cosa ahí también, es separar al enfermo, la enfermedad, en el sentido de que si un borracho te insulta, hay personas que se lo toman súper a pecho y como de verdad le duele. Y entiendo que obviamente puede herir, pero al final del día tienes que separarlo y entender que esa persona está borracha, que tiene una enfermedad, y como no tomarse las cosas tan en serio, como aprender a diferenciar. ¿Qué pasa?
No, es que estaba pensando que mi papá muchas veces cuando tomaba decía cosas feas. Y a mí me costó mucho entender eso, diferencia, porque mi papá en sano juicio era el papá más lindo, más divertido, más te acompañaba donde fueras. Si tú estabas enfermo, mi papá estaba al lado en la cama sin dormir, te cuidaba. Pero a veces los tragos le agarraban como violentos y empezaba a decir cosas muy feas. Y a mí como niña, cuando tú estás chiquito Cuando un adulto te dice algo feo, tú no cuestionas al adulto, te cuestionas tú. Entonces yo no soy suficiente, yo no soy importante. Pero cuando yo crecí y empecé a ir a la Anón, que son grupos de familia para familiares de alcohólicos, aprendí que ese no era mi papá hablando, era su enfermedad hablando. Porque verdaderamente yo al día de hoy sé con absoluta certeza, oígame lo que le digo, con absoluta certeza que mi papá me amaba con todo su amor, y que mi papá hubiera dado la vida por mí o por cualquiera de mis hermanos, a pesar de que cuando estaba borracho podía decir cosas muy hirientes. Pero eso es difícil aprender, ¿verdad? A separar al enfermo de la enfermedad, y también ponerle límites. No porque esa es tu enfermedad voy a permitir entonces que vengas a mi casa borracho, ¿verdad? Yo no les voy a dar aquí una cátedra de cómo se convive con un familiar adicto. Para eso existen los grupos de familia, Al-Anon, Y se los recomiendo porque mucha gente se pasa la vida tratando de cambiar al enfermo adicto cuando tú también estás enfermo de codependencia por convivir con un adicto. Y a mí me fui por 14 años a la Anónima y me ayudó muchísimo y me ayudó a sanar muchas heridas con mi papá. Pero lamentablemente en estas fiestas esas cosas muchas veces se alborotan, ¿verdad? Porque hay mucho trago y muchas cosas, y entonces las enfermedades de las adicciones pues salen a relucir.
Hay un libro que vos dijiste que leíste que se llama Codependent No More.
Sí, No Más Codependencia, de Melody Betty, muy bueno. Pero a mí lo que más me ayudó fue Al-Anon, Al como de Alcohólicos Anónimos, se llaman grupos de familia Al-Anon, son gratis, los hay por todo el mundo, no es un programa religioso, es un programa espiritual y te enseña, ¿verdad? Lo que es la enfermedad del alcoholismo, qué es lo que tú puedes, y muchos de estas frases que estamos hablando hoy, vive y deja vivir, esto es una frase de Al-Anon, un lema de Al-Anon, sí, amar al enfermo y a la enfermedad, ponerle límites, verdad, porque entonces la mamá que su hijo llega borracho todos los días y le quiebra los vidrios y se pelea con los vecinos y la mamá llama al jefe cada 2 días a decirle, ay, no es que mi hijo tiene fiebre, ay, no es que mi hijo, no le haces un bien al enfermo, le estás promoviendo la enfermedad. Porque hay que dejar que el enfermo toque fondo, si no, no se van a dar cuenta que tienen un problema y no van a buscar ayuda. Pero bueno, todo eso yo les recomiendo que vayan a la non si están conviviendo con un ser querido que tiene un tipo de adicción. Y hay 120 tipos de adicciones, Sophie.
Wow.
Hay adicciones a sustancias, a comportamientos, sí, o sea, hay adicción a la comida, al sexo, a la miseria, o sea, o sea, la victimización. Entonces a todo tipo de drogas, de narcóticos.
Entonces aquí estamos hablando del alcohol, pero, pero bueno, porque el alcohol es lo que más probable se ve en la vida. Sí, entonces bueno, para resumir el capítulo, estos son los 5 puntos para que pasen una mejor Navidad.
Sí, es que al final uno solo, mi felicidad depende de mí. Nada que pase afuera me puede robar la paz si yo no la entrego. Si mi primo se exhibió y le gritó al vecino, yo no tengo por qué sentir vergüenza. Ese es mi primo, la pena ajena no existe. Pobrecito mi primo, qué mal que está. Pero pues si mañana cuando va al vecino, quiero decir, no, qué pena lo que le dijo mi primo, pues ya usted sabe si o no.
Sí, obvio.
Pero yo, yo soy responsable por mis actos, sí, verdad, y por mi felicidad y por mi salud mental, y puedo poner límites, verdad, y vivo y dejo vivir.
Ok, entonces esos son los 5: vivo y dejo vivir, busco espacios para estar solo, amo al enfermo y a la enfermedad le pongo límites. Estoy de acuerdo con estar en desacuerdo, y el que reacciona pierde.
El que reacciona pierde es— a ti te ha pasado que pronto le dices a alguien hasta de que se va a morir, o le mandas un texto, y después, como media hora después, uno dice: se me fue la mano, o sea, no era para tanto, ¿verdad? ¿Te ha pasado? A todos nos ha pasado. Entonces ahí lo que pasa es que cuando uno reacciona, lo estás haciendo con una parte primitiva del cerebro, de la mente, que es el sistema límbico. Luego esa emoción, vamos a decir, viaja a tu cerebro ejecutivo, verdad, que es la corteza prefrontal. Y ahí es cuando tú ya estás usando como un cerebro evolucionado y miras el teléfono y dices: se me fue la mano, verdad. O: ay, cómo grité en la fiesta y cómo me enojé con mi primo. Al otro día digo: no era para tanto, qué escándalo el que hice, verdad. Entonces cuando quieras reaccionar, que no digo: lo voy a ahorcar, como le dijo Sofía ahorita: respira. Sal, a veces salir, contar. Por eso los psicólogos le dicen a uno cuente hasta 100. Lo que te están diciendo es dale tiempo al cerebro ejecutivo a que tome control de tus emociones, no reacciones bajo el mando de la loca de la casa, verdad, que es un cerebro primitivo. Entonces, cuando quieras reaccionar, si estás de pronto en familia, primero respira o escríbelo sin mandárselo a nadie y di ok, ahí dejé el texto que lo va a mandar a mi tía Maruja, verdad.
Sí.
Pero si en media hora o en una hora todavía pienso que se lo merece, se lo mando. Y muchas veces en media hora lo ves y dices: "Ay, siquiera no lo mandé". Así.
¿Le puedes dar un tip? Yo lo que hago es que lo escribo en Notes. ¿Cómo se dice eso? Notas.
Notas del teléfono.
Ajá, no lo escribas en WhatsApp ni nada donde se pueda mandar sin querer o tener ganas de solo apretarlo, no. O sea, en Notas o a mano, lo que sea, un lugar donde nadie lo vea. Y ajá, y literalmente 100% de las veces no lo termino mandando.
Y a veces solo el acto de escribirlo ya te desahoga también.
Sí, ya te desahogaste.
Y te da perspectiva. Bueno, y ahí tienen los 5 puntos que Sophie y yo les trajimos. No con esto estamos demonizando a la familia, al contrario. A nosotros nos encanta disfrutar de la familia, pero entendemos que también la familia, como la gente que uno ama, es muchas veces la gente que más te dispara tus gatillos emocionales. Y que si uno llega a verles lo bueno y no a tratar de controlar. Y mi tía no debería hablar tan duro, mi tío no se debería vestir así, mi papá no debería saludar al vecino, sino verles lo bueno y enfocarme en cuidarme yo y en lo que puedo cambiar o mejorar yo. Creo que todos podemos tener unas mejores fiestas, unas mejores navidades y ser más felices al final, que es lo que queremos. Así que esperamos que les haya gustado.
Gracias, feliz Navidad. Bye bye.
More from Juan

🇻🇪 Venezuela, Chino y Nacho nos cuentan sobre sus orígenes y el orgullo de representar a su país.

¿Por qué se separaron Chino y Nacho? Esto y mucho mas aprendizajes de vida en #YoPudeTuPuedes 🎙️








