FE, INJUSTICIAS Y RESILIENCIA CON MYRKA DELLANOS

In this hour‑long Spanish‑language interview, hosts Sophie and Margarita Pasos sit down with veteran journalist Mirka de Llanos to explore the many challenges she has faced and the strategies that have helped her survive and thrive. Mirka recounts a harrowing episode of physical aggression by an ex‑partner, a painful separation from a later husband, and the emotional toll of weight loss and diabetes, all of which led her to contemplate suicide. She describes how her deep Christian faith, daily prayer, and reliance on God became a lifeline during those darkest moments. The conversation then shifts to her upbringing as the child of Cuban immigrant teachers, her early mastery of Spanish, and her decision to study journalism at the University of Miami. Mirka explains how relentless persistence—calling Univisión’s Channel 23 every week, accepting entry‑level reporting jobs, and competing in the Orange Bowl beauty‑pageant‑style contest—opened doors to Primer Impacto, Telemundo’s Red Vivo, and eventually her own program La Mesa Caliente. She reflects on navigating short‑term contracts during COVID‑19, choosing to move at her own pace, and the importance of humility and respect when facing criticism on a secular platform. Throughout, Mirka offers concrete advice on recognizing red‑flag behaviors in abusive relationships, setting boundaries, seeking Christian‑aligned therapy, and coaching aspiring on‑camera talent on non‑dramatic performance. She also shares personal anecdotes about her public relationship with Luis Miguel, the impact of media scrutiny, and the value of maintaining a multifaceted identity (designer, writer, mother). The interview closes with a heartfelt message to younger women and future generations: trust God’s perfect plan, choose mentors wisely, prioritize faith, and keep moving forward with resilience.
Chapters
En este nuevo capítulo de Yo Pude, Tú Puedes hablaremos con Mirka de Llanos, quien enfrentó desafíos que habrían derrumbado a muchos.
Tuviste un tema de agresión con uno de tus ex.
Sí, perseguirme con el coche para que yo me cayera por un barranco. Si termino muerta, tienen que saber que fue culpa de esta persona.
¿Te quisiste morir, Mirka? ¿Lo pensaste?
Yo no puedo creer que yo sobreviví eso. Yo pensé que me iba a morir. De hecho, me quería morir.
Tuviste una pareja que te dijo: oye, mi amor, yo me voy el fin de semana y no regresó.
Emocionalmente me mató. Bajé 25 libras en un mes.
Luchó por su sueño de ser periodista, convirtiéndose en una figura icónica de los medios. Dijiste: no creo que arrojo vivo.
Después estoy embarazada.
Él es una amiga tuya. ¿Cuándo estuviste con Luis Miguel? Tu relación que era muy pública, o sea, era Luis Miguel. No te pierdas este nuevo episodio de Yo Pude, Tú Puedes.
Fe, injusticias y resiliencia. Mi gente, a mí me da risa. Yo tuve un programa de televisión en Nicaragua cuando la gente me dice: yo la veía a usted cuando era chiquita. Y yo digo: pero si yo me siento chiquita. Pues yo veía a esta mujer cuando tenía 20 y somos casi de la misma edad. Pero la admiro muchísimo. No solamente ha sido una mega periodista premiada, premio Emmy, la estrella del año por la revista People, es escritora, es speaker, es una mujer amante de Dios, es mamá, es una mega hija. Tenemos mucho que hablar con ella. Ustedes la conocen, Mirka de Llanos.
Bienvenida, Mirka.
Ay, Margarita, gracias, gracias por esa presentación tan bonita. Es un honor para mí estar aquí contigo.
Qué lindo, gracias, gracias. Yo estaba hablando con Sophie, contándole un poquito cómo Cuando nosotros crecimos solo existía la televisión y las mujeres que veíamos eran Mirka y María Celeste. Cuéntanos cómo llegaste ahí a Primer Impacto.
Bueno, mira, yo estudié periodismo en la Universidad de Miami. Yo crecí en Miami, nací en Pensilvania, mis padres son cubanos. Mis padres los dos profesores de español y aunque yo crecí en Estados Unidos, yo aprendí el español primero, gracias a Dios. Mi mamá también me hizo, me obligó casi a que lo estudiara en la universidad. Y yo decía, pero si yo sé español, ¿por qué lo tengo que estudiar? Y ella siempre me decía, bueno, porque es importante que conozcas la gramática, que lo puedas escribir, que puedas explicar por qué dices ciertas cosas, los acentos, bla, bla, bla, estrújulas, todas estas cosas, ¿verdad? Que ya se me olvidó, por cierto. Pero bueno, ¿y cómo iba a saber yo que honrando a mi madre realmente mi carrera iba a ser en español casi toda? Porque he hecho cosas en inglés, pero mayormente en español. Nunca me lo hubiese pensado. Cuando por un tiempo se aprendía el español primero, pero luego vas a la escuela y el inglés se convierte en el idioma que hablas con todos, ¿no?
O sea, con tus amigos hablas inglés creciendo, pero te deja el español perfecto.
Sí, bueno, gracias a Dios, que fue por mi mamá.
Importante, porque aquí en EE.UU. hay muchos latinos o hispanos segunda, tercera generación que no hablan el español.
Cierto, y yo siempre les digo, si tienes un apellido como López, Pérez, Rodríguez, Hernández, tienes que hablar el español. Y hace, o sea, hazlo porque va a ser algo positivo para tu vida, ¿no? Pero llegué a Primer Impacto porque, bueno, estudié el periodismo y entonces aquí en la ciudad de Miami, o sea, la Florida, Miami es un mercado grande en cuanto a televisión, y siempre mis counselors en la universidad me decían, bueno, tal vez te vas a tener que ir de Miami a un mercado más pequeño. Típicamente uno empieza en un mercado pequeño y vas entonces evolucionando hasta que llegas a un mercado grande como lo es Miami, Nueva York, Los Ángeles. Y yo dije, bueno, Déjame tratar, a ver. Y entonces empecé a llamar lo que era el canal local de Univisión, el canal 23, que era el canal que todos conocíamos.
¿Tú llamabas por teléfono?
Yo llamaba por teléfono. Eso es lo que quiero oírme. Yo tenía 20 años porque me gradué un año y medio antes del tiempo. Yo era una de esas muchachas, o sea, overachiever, pero también, o sea, yo salté el onceavo grado en high school para que mi mamá pudiera, pues, yo tenía una beca, pero la beca era solo por ciertos años. Y entonces, si no, se nos acababa el dinero y estaba en escuela privada. Y entonces ella, bueno, Tienes que saltarlo, tienes, tienes, tenía los créditos para hacerlo y empecé a hacer unas clases en la universidad un verano y bueno, salté el onceavo grado, entonces me gradué de 16, entonces empecé en la universidad y luego ahí yo no sé por qué yo estaba en un corre corre para terminar todo, para empezar mi vida entre comillas. Luego muchos años más tarde me pidieron que viniera a dar, o sea, el discurso para los graduados de la Universidad de Miami. Yo les dije Relájense. Donde vives hoy, donde estás hoy, en el momento que vives hoy, es el momento donde tienes que estar. Y disfrútalo a plenitud, porque yo viví mucha de mi juventud tratando de llegar a otro lugar, al siguiente paso.
Hay que disfrutar el presente.
Yo creo que es un balance los dos, porque también hay gente que se queda muy cumbayá.
Exacto, sí es un balance, pero yo tenía a mi mamá que siempre era como que, ok, vamos a hacer esto, vas a hacer lo otro. O sea, mi mamá me crió ella sola, madre soltera. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 3 años. Años. Entonces mi mamá y yo, hija única, pues era: vas a hacer esto, vas a hacer esto, vas a hacer esto. Entonces eso me ayudó a tener esa estructura en mi vida. Pero yo empecé a llamar, sí, al Canal 23.
¿Quién te contesta?
Tú llamas, el monstruo. Bueno, es que era el canal local y había una señora que contestaba. Esto lo hablo en mi libro, pero ella contestaba el teléfono, decía: mi hijita, ya, o sea, nos has llamado todas las semanas, no te preocupes. Que te llamamos a ti. O sea, don't call us, we will call you. No nos llames, no nos llames más, por favor. Exacto. Y mi mamá decía: sigue llamando, sigue llamando todas las semanas.
¿Y qué les decías cuando nos llamabas?
Le decía: mira, te envié mi resumen. Ya lo tenemos, mijita, ya lo tenemos. O sea, literal así. Pero lo que pasó fue que después de 10 meses yo estaba trabajando en la radio para CBS News. Un radio solo de noticias AM que era para CBS. Yo escribía para los anchors y también pues editaba, pero no me gustaba ese trabajo. Era de 4 de la mañana a 12 del día, no tenía carro, te pagaban minimum wage, te pagan muy poquito. Mi mamá se tenía que levantar a las 2 de la mañana, llevarme al trabajo y luego salir en su hora de almuerzo.
No había Uber, señores.
No había Uber. Salía a las 12 del día a recogerme en su hora de almuerzo, me dejaba en la casa para que yo durmiera y ella regresaba a su otro trabajo. Entonces yo vi ese tipo de sacrificio. Y luego nada, entonces yo la llamaba después de 10 meses. Lo que yo pienso es que yo estaba en la mente de ellos porque yo los molestaba toda la semana.
Persistencia, claro.
Persistencia, le llaman. Entonces me llamaron y tenía yo en esa maquinita que ya no se usa, pero la maquinita de los mensajes. De los mensajes.
Llega y dice— Un mensaje y uno le daba play.
Estamos llamando de Univisión, del Canal 23, para decirte que hay 2 posiciones. Hay una de productora y hay una de reportera. Y yo le digo a mi mamá, yo quiero la de reportera. Y ella, coge cualquiera de las dos, la que te dé, entra, entra, porque ahí ya entras.
Entonces, y eso es una lección importante, mira, que hay gente que quiere entrar de CEO, pues tiene un puesto, ah no, eso no me sirve. No, uno empieza en lo que le toque y uno va escalando.
Como me decía en Amazon, pagar el derecho de piso.
Exacto.
Sí, porque yo empecé abajo en las bodegas trabajando en la noche, fines de semana, y mi mamá me decía, tranquila, estás pagando el derecho de piso.
Exactamente. Y la cosa es que También tú puedes tener esa meta, pero muchas veces trazarte la meta donde tú quieres llegar. Yo dije, si yo entro, por lo menos empiezo a conocer las personas, luego les demuestro que yo traduzco muy bien. Entonces, ¿qué pasa? Que en ese entonces ellos tenían, llegaban todas las noticias en inglés de diferentes partes del mundo, como la Associated Press, la prensa asociada, etcétera. No había todas estas prensas en español. Entonces, cuando llegaba la noticia, tú tenías que traducirla al español, y ellos querían una persona que pudiera hacer eso. Porque yo había estudiado español, yo podía traducir muy muy bien. O sea, ese era mi fuerte.
Y hablabas inglés perfecto porque era tu primer idioma. Exactamente.
Exacto. Lo que no tenía, lo que me faltaba en ese momento, que mi mamá siempre me lo dijo, era un extenso vocabulario en español. Pero eso también se adquiere con el tiempo y con la práctica. Entonces, cuando fui, hice todo lo que tenía que ver con, o sea, me hicieron como unas pruebas extensas. Entonces me hicieron pruebas de escritura, o sea, que me daban las cosas en inglés y a ver cuánto tiempo me tomaba para yo entonces darle un libreto en español. Y luego entonces me lanzaron a la calle con un camarógrafo que todavía lo conozco hasta el día de hoy, y me dijeron: "Ve y haz una historia sobre esto, ve y cúbrela". Entonces lo hice lo mejor que yo pudiera, o sea, con mi nivel de universidad, ¿no? Y llegué, y entonces cuando me llamaron me dijeron: "Tienes la posición de reportera". Y dije: "Oh my God".
Sí. OK, entonces te dieron Tienes el trabajo de reportera, ¿y qué pasó de ahí en adelante?
Bueno, pues me fui a trabajar al Canal 23. Yo decía, wow, o sea, ahora sí. Pero mi mamá todavía me tenía que llevar porque no tenía auto. Entonces, en los próximos meses yo entré como un tipo certamen entre comillas, porque era no solo certamen de belleza, sino que tenías que hacer entrevistas con muchos empresarios de la ciudad de Miami, que era para el Orange Bowl Queen. El Orange Bowl es el tazón, los tazones que se hacen en la universidad, ¿verdad? Entonces tienen diferentes tazones alrededor de la nación y el de la ciudad de Miami era el Orange Bowl. Y el ser la reina del Orange Bowl te daba dinero, $2,500, y además te daban mucha ropa, etcétera. Y bueno, yo había ido 3 años y me habían eliminado. Pues yo fui una vez más y este año como que todo, pues Dios ahí lo tenía planificado. Y ese año yo gané. Entonces gané como la reina del Orange Bowl y estaba trabajando también. Entonces tuve que tomar el tiempo libre porque me tuve que ir con ellos a Nueva York, a NBC, hacer un montón de cosas allá. Increíble que ahora trabajo para NBC, ¿no? O sea, todos estos años más tarde. Pero fui con ellos, además me dan mi premio que es $2,500, y con eso pude comprar mi primer carro.
Me encanta lo que estás contando porque Y Sophie estará de acuerdo conmigo, la gente ve una celebridad y dice: "Ay, esta tuvo suerte, de la noche a la mañana apareció en la pantalla", ¿verdad? Y no ven las llamadas a Univisión. Don Francisco nos contó una vez que él hacía lo mismo en una radio, iba, iba, iba todos los días.
Bueno, y vos también, mamá, porque a mí a veces me preguntan: "¿Cómo se siente haber crecido con una mamá tan famosa?" Y obviamente estoy súper orgullosa hoy en día, pero yo también la vi pasar por un montón de cosas. Exactamente. Y no hace mucho, en el 2018, que nos venimos de Nicaragua. Así que la gente no se imagina a veces.
Sí, por supuesto que sí. Yo creo que las personas ven el producto final, pero por eso es interesante escuchar. Cada persona tiene un testimonio, cada persona tiene una historia, y yo creo que Dios nos regala estas historias porque otra persona siempre va a ser edificada cuando escucha algo. O sea, yo todavía escucho historias, digo, ay, sí, qué bueno, puedo seguir adelante.
Exactamente. Mira, pero yo quiero saber, ¿cómo de tan pequeña sabías que vos querías ser la reportera, la que estaba en cámara?
No lo sabía desde tan pequeña. Mira, siempre me gustó escribir porque fui una niña un poco solitaria porque hija única, ¿verdad? Entonces cuando yo tenía que— mi mamá siempre me traía mis amiguitas, pero luego se iban, ¿verdad? Entonces una de las cosas que me encantaba hacer era leer. Yo me perdía en la lectura, o sea, yo leía pues todo tipo cosas de fantasía, de cosas lindas, de las princesas. Bueno, eso es lo que me gustaba. Y entonces Pues yo sabía que quería escribir y siempre en el high school, pues en la secundaria, yo me destacaba por la forma en que escribía. O sea, si me decían, bueno, puedes hacer, o sea, lo que es el ensayo en sí, los essays, típicamente en los exámenes los niños no les iba muy bien en la parte de los ensayos. Esa es la parte mejor para mí.
Te gustó.
Esa era mi fuerte. Entonces, al principio yo quería ser arquitecto. Pensé que quería hacer eso porque me gustaba dibujar y me gustaba el diseño. Eso es otra cosa que a mí me encanta, el diseño. Entonces pensé en eso por bastante tiempo. Pensé también en maestra porque mis padres los dos fueron profesores a nivel universitario. Y luego fue ya como en décimo grado o algo así donde yo empecé a pensar, quiero escribir, entonces, ¿qué carrera se puede alinear con la escritura? Pues pensé en el periodismo y fue por eso. Pero también estudié música. De hecho, a mí me dieron una beca para estudiar música. Música en la Universidad de Miami, que es una escuela muy prestigiosa, la Universidad de Miami para música. Hice todo lo que, o sea, me dieron, o sea, una beca completa para estudiar música. Y justo antes de comenzar ese primer año cambié mi especialidad, mi major lo cambié a journalism en vez de música. Y entonces hice un minor en música y un minor en español. Entonces yo la verdad que estuve expuesta a muchas cosas. Yo también, o sea, estudiaba ballet y estuve, o sea, en una compañía de ballet de la Universidad de Miami, también estuve ahí, también estudié flamenco, también tocaba la flauta en la iglesia y también la tocaba en la banda escolar. Entonces, o sea, yo hacía de todo. Yo creo, eso veo, mi mamá me metió en todo, pero también yo creo que pues no tenía tiempo para hacer nada más, nada más lo podía hacer yo. Una mente ocupada, no tiene tiempo para nada más.
Aquí tengo una pregunta interesante, hay gente ahorita que quiere entrar en las redes sociales, hacer videos. Tú fuiste a participar en la Reina del Orange Bowl, a ser periodista en cámara, y mucha gente le da miedo eso porque dicen me van a juzgar, qué van a decir de mí, o se van a burlar. Yo he tenido alumnas que nos han dicho hice un video de YouTube y mis amigos se burlaron.
Exacto.
Yo le digo, un YouTuber famoso nunca se va a burlar de tu primer video. Pero, ¿qué le dirías tú a esa gente que quiere estar en cámara, ser como una influencia, una voz, y la gente se está burlando de ella.
Mira, yo estoy haciendo, yo le hago coaching a la gente que quiere estar frente a una cámara. ¿Por qué? Porque creo que es más de, o sea, que tú quieras contar tu historia, hay algo que tienes que aprender. Por ejemplo, yo estudié a nivel universitario lo que es el non-dramatic performance, que es el poder, o sea, hacer las cosas de una forma que no es dramática, ¿no? No eres actriz, yo no soy actriz, pero Lleva cierto tipo de actuación cuando estás frente a una cámara, ¿verdad? Hay veces donde uno no está feliz y tienes que actuar feliz. Entonces, ese tipo de cosas, yo ayudo a las personas a que hagan eso. Y yo diría que lo que es importante es, definitivamente no te puede importar. Ahora, como ser humano, sí te importa que tus amigos te digan algo. Yo diría, busca a esas personas que siempre están ahí para aplaudirte, pero que te dan, o sea, una crítica constructiva. No, no, o sea, escuchar lo que te dicen las redes sociales, porque tristemente en las redes sociales hay personas que tienen una vida tal vez muy solitaria, una vida muy negativa, y que la única forma que ellos sacan todo lo que es su rencor de la vida es escribiéndote algo negativo.
Así es, el herido es el que hiere.
Exacto. Entonces realmente yo ni leo, yo he aprendido a ni leer las cosas que dicen, porque ¿qué pasa? A mí me interesa lo que me dice la gente que a mí me quiere y te lo dice con buena intención, y a la cual yo respeto, que es una persona que yo sé que me puede ayudar en eso. O sea, mi mamá, yo siempre voy a ella, oye mami, ¿qué te pareció esto? ¿Qué te pareció esta entrevista? Ella es la que me escribe, oye, que si estabas pasadita de peso, que si esto, que si lo otro, que me encantó el vestido, este otro vestido no creo que te hace bien, todo eso. Pero mi mamá siempre me lo va a decir con el mayor cariño del mundo. Entonces también tienes que saber a qué voz tú escuchas.
Pero hay una frase famosa, ya te escucho, que dice: no acepto críticas constructivas de gente que no ha construido nada.
Exactamente, exactamente.
Lo que yo quería saber, si alguna vez sí te afectó, porque ahora ya lo sabes manejar, pero al principio hubo un momento en el que te afectó.
Yo soy muy sensible, no soy una persona que exterioriza todo eso porque soy una persona que tiene mucho temple, lo que le dicen en inglés el self-control, el control propio. No soy una persona que grita que me voy a enojar contigo, en público, yo voy a escuchar lo que tú tienes que decir y luego yo tengo como esa reacción que se demora mucho. Al día. Por ejemplo, tú me insultas.
Al día siguiente lo pienso.
Tú me insultas y yo no voy a decir nada, pero voy a ir a mi casa, voy a empezar, pero ¿por qué no dije esto? ¿Y por qué no dije lo otro? Entonces no soy una persona reactiva y eso me ha ayudado en muchas cosas porque tengo el tiempo para pensarlo, pero sí me ha afectado, me he sentido, porque la gente te escribe cosas muy feas. Y yo creo que todo el mundo sabe que eso, eso sucede, y te quieren, es como un afán de destruir. Y he llegado al punto donde tengo compasión para las personas que hacen eso.
Así hay que verlas, con misericordia.
Sabes qué, o sea, qué tipo de vida está viviendo, o qué ojo tiene, porque yo no tengo tiempo para pasar por tus redes y decir, ay, pero, y mira el pelo de Margarita, etcétera, etcétera. Yo lo que voy a ver, uy, ese fue mensaje, estuvo buenísimo. Oye, Sí. Aplausos, corazones.
Y si no te gustó, solo le das swipe, seguís con tu vida.
Exactamente. Entonces, también sí hubo momentos donde me afectaba porque, por ejemplo, hubo un tiempo donde yo estaba un poquito pasada de peso, me habían diagnosticado con diabetes e incluso fui a un programa en Univisión, fui al Gordo y la Flaca. Y cuando llegué, te voy a decir, esto a mí me dolió porque yo me sentía que estaba un poquito pasada de peso y ya yo estaba trabajando en eso, ¿verdad? Y de repente Raúl me dice, oh, wow, no estás tan fea y gorda como yo. Pensaba, como la gente dice, Raúl, no estás tan fea, tan gorda como la gente decía. Entonces él lo dijo de broma, pero a mí me tocó en el alma. Y eso fue en el aire cuando te dijo eso, cuando entré al estudio, no en el aire. Pero antes de entrar, antes de entrar al cámara, ¿qué tú haces en ese momento? ¿Te puedes derrumbar?
Sí.
¿O tienes que seguir adelante? Yo soy el tipo de persona que pongo todo en cajitas, compartimentos.
A ver, explícanos eso, me interesa. Explícanos las cajitas.
Sí, yo puedo lidiar con situaciones emociones y con mucho estrés, porque yo hago, yo hago un compartimento.
Danos un ejemplo, eso me encanta.
Por ejemplo, sé que tengo un viaje, luego mi jefe me llama y tal vez me dice: no vas a poder hacer el viaje, tienes que cubrir esta noticia. De repente yo digo: entonces voy a quedar mal con mi amiga con la que voy al viaje, voy a perder el dinero. Esto es lo que va en la mente: voy a perder el dinero de eso, eso me va a causar otro problema porque voy a quedar mal con esta gente. Y de repente mi mamá me llama y me dice: tengo taquicardia, tengo que ir para el hospital, me siento mal, y mi hija me llama, yo no estoy en la casa porque yo incluso me iba de viaje, y ahora qué está pasando con mi abuela. Y yo en ese momento, tú quieres, vas a estallar, ¿verdad? Y yo digo, ¿qué? ¿Cuál es lo primero que tengo que hacer ahora? Lo primero en eso sería, yo pongo todo esto en las cajitas del lado, mi mamá, la salud de mi mamá, llamo al 911, mami, ¿está todo bien? Llamamos al 911, voy para allá. Una vez que yo me siento con ella, que entonces ya está estable, llamo a mi hija, oye, ¿tú por fin te vas de viaje o no te vas? Bueno, sí, ok. Entonces yo me voy a quedar aquí. Luego digo, tengo que llamar a mi amiga, por lo tanto yo no puedo ir a este viaje el cual tenía planificado porque tengo la situación con mi madre y también sé que tengo la situación con mi jefe. Luego llamo al jefe, le digo, mira, yo quisiera este viaje, esto me va a causar esto y esto, y esto, ¿estás dispuesto a pagarme este dinero porque tengo que cubrir esta noticia, etcétera, etcétera? Cuando él me dice sí o no, yo sé que yo tengo, estoy bajo el mando de lo que es un jefe en mi trabajo y me interesa quedar bien ahí también, ¿verdad? Entonces típicamente ese viaje que es o sea, de vacaciones, etcétera, estaría en el último lugar. Al yo tener ya mis prioridades en orden, es lo que yo siempre le digo a las personas: ¿cómo tú puedes lidiar con todo? Porque te preguntan: ¿cómo puedes ser mamá y cómo puedes ser profesional y cómo puedes ser speaker y cómo puedes hacer un montón de otras cosas? Y tu relación con Dios. Bueno, yo sé que mi relación con Dios va primero, luego es mi posición al no estar casada, con mi madre y con mi hija, mi familia, y luego viene mi carrera. Entonces, si algo empieza a estar en crisis, yo sé lo que va primero, priorizas por consecuencia, exacto. Y lo que pase abajo pasa porque fue así, sí, porque es como tenía que ser, y cae donde caiga. Si luego mi jefe me dice, bueno, por tú no hacer esto o por tú irte hoy con tu mamá, etcétera, etcétera, yo te voy a dejar fuera del trabajo, entonces yo sé que yo tomé esa decisión con conciencia y que así va a ser, y punto.
Primero, qué poderoso eso que dijiste, lo que dijo Sophie, priorizas por consecuencia. Consecuencia.
Y lo meto en cajitas visuales en mi mente.
Wow, todo súper visualizado. Napoleón decía: viste, me despacio que voy deprisa.
Mi mamá siempre me ha dicho eso.
Pero me pareció interesante que dijiste que Dios va de primero, porque yo estaba viendo la entrevista tuya a donde contaste que dijiste no, creo que a rojo vivo, porque se lo habían puesto a una amiga tuya, y que vos dijiste que ni la pensaste dos veces porque vos sabías que no iba con tu moral.
Eso nos pareció hermoso, y sobre todo que necesitabas el trabajo, necesitaba el trabajo bajo, estábamos en medio de COVID, había sido una bendición. Pero Dios trabaja de una forma, o sea, yo hablo siempre de esto porque incluso las personas que no tienen fe tal vez esto le puede alimentar su fe de cierta forma, y las personas que sí la tienen solo refuerza ya su creencia. Yo siempre he sido una persona de fe, o sea, fue inculcado en mí desde pequeñita, o sea, y eso viene ya del legado de mi madre. Yo fui a escuela cristiana, yo me crié en la iglesia, etcétera, el grupo de jóvenes, etcétera. Entonces Pero llega un momento en tu vida donde se convierte en tu fe propia. Hay veces que es la fe de tus padres, la fe de un amigo, la fe que tú crees, la tradición. Exacto. Pero esto ya se convirtió en algo en mí que es nato, y mi primera línea de defensa es Dios, que tú crees. Dios, ayúdame. O sea, pasa algo, cuando mi mamá se cayó y veo que su cabeza está ensangrentada, lo primero que yo digo es que en el nombre de Jesús tú vas a estar sana. Luego llamo al 911. Eso es para mí. Mi prioridad. Y ya eso yo lo sé, yo lo sé. Pero yo te diría que—
pero cuéntanos cómo fue eso de que te ofrecieron el trabajo.
Bueno, lo que me ofrecieron el trabajo en ese momento fue, yo estaba todo el 2020 trabajando mes por mes, yo estaba dando muchas charlas en conferencias a través de diferentes países. De repente pues sucede COVID, febrero, marzo empiezan a cerrar las cosas, se cierra todo eso. Entonces uno dice, ¿y ahora qué?
Como le pasó a mucha gente.
Igual a vos, porque eras conferencista.
Nosotros también nos reinventamos en el 2020.
Ahora, ¿qué? OK, me llaman de repente de Telemundo, me dicen: ¿Puedes venir a suplir a alguien en hoy día porque tiene COVID? Dije: OK, una semana. Perfecto, por lo menos gano algo. Luego me dijeron: ¿Puedes quedarte otra semana? Sí, perfecto. Creo que era Adamari que estaba afuera, estaba enfermita. Bueno, luego me dicen: Mira, te pudieras pasar al rojo vivo porque María Celeste está en su casa, tiene asma y ella quiere estar, se puede exponer. Exacto. Entonces me dijeron, queremos a alguien en el estudio. Yo pues sí, yo sí, sí, sí, fui para allá. Y entonces eso se convirtió, desde marzo se convirtió mes por mes por mes, me iban extendiendo. Yo decía, gracias, Dios mío, gracias, Dios mío, ¿verdad? Y mientras tanto planificando ya todo lo otro que yo iba a hacer. Pero tú, esa gran bendición, luego tú dices, ya, wow, Dios ha hecho algo maravilloso, y de repente viene este balde agua fría, donde un jueves me hacen un ofrecimiento de un contrato, ¿verdad? Esto venía siendo contratos de mes por mes. Llega un contrato de decir, ok, bueno, mira, te puedes quedar con nosotros 2 años. Yo con ese contrato, antes, sin saber, fui a mi casa, hablé con mi mamá y me dice, en ese contrato lo tienes que firmar antes del martes. Yo digo, yo nunca he firmado un contrato tan rápido, y pensé ¿Por qué me están apurando? Exacto. Pensé, sabes qué, me voy a tomar el tiempo. Prefiero hacerlo mes por mes. No me gustan los apuros. He aprendido que todo en la vida—
De las carreras solo queda el cansancio.
Entonces, mi mamá siempre, todo lo que comienza rápido termina rápido. O sea, toma tu tiempo en todo. Entonces dije, no, prefiero quedarme así. Luego llega ese martes y me llama ella, María Celeste. Nosotros íbamos haciendo el programa todos los días, yo desde el estudio, ella desde casa. Y como habíamos trabajado juntas tantos años antes, Todo fluía súper bien, ella me llamaba por teléfono, "Oye, mira esto, lo otro, vamos a hacer esto". Aunque ella estuviera, o sea, en su casa, pues hacíamos cosas juntas, incluso mi cumpleaños, todo. Y me dice: "No, me han dejado fuera". Yo: "Yeah, right". Yo: "Ja, ja, ja, sí, seguro". O sea, después de 18 años, o sea, ese es su programa.
Ella lo montó, ¿verdad? Ella creó al Rojo Vivo.
Ella fue la que comenzó y era el Rojo Vivo con María Celeste.
¿Qué?
Y me empieza a contar, y yo no, no puede ser. Entonces, ¿qué pasa? Que estuve yo ahí unos varios días supliendo, yo me sentía muy incómoda, y entonces yo le dije, mira, yo solo me, entonces me quiero quedar hasta este viernes, me voy a ir. Entonces me ofrece, no sé, a quedarme y hacer el programa, y yo dije, yo no puedo hacer eso, no puedo.
¿Y la pensaste?
No, ni lo pensé, pero dije: Dios mío, ¿por qué me pones en esta situación? O sea, pero en la vida yo creo que muchas veces Dios nos permite las pruebas, y es una prueba de carácter y de integridad también. Entonces yo voy a hacer lo correcto y Dios ya me honrará. Pero no significa que la honra llegó inmediatamente, pasaron mucho tiempo, pasó un año y medio. Pero el productor que había trabajado conmigo, que ahora estaba al frente de otras cosas, me llamó 6, 7 meses más tarde para decirme que él estaba creando un nuevo programa. Me explicó el concepto, que es La Mesa Caliente, y me dijo, y me preguntó, ¿qué es lo que estás dispuesta a estar en el programa? Me encantaría, me encantó trabajar contigo. Entonces también de la forma que yo desempeñé mi trabajo fue lo que me ayudó luego a tener otro trabajo. Y por eso también es importante no despreciar muchas veces que uno dice, bueno, Yo no era la titular del programa, era María Celeste. Nosotras trabajamos juntas siempre de par en par, pero aquí era ella la titular y no yo. Y muchas veces uno dice, yo no me voy a meter en ese tipo de humillación. Pero sabes que mi mamá me ha dicho que todo trabajo es digno. Sí, entonces yo necesitaba el trabajo, además me gusta hacerlo, yo di lo mejor de mí y punto. Y ahí uno no sabe qué es lo que va a pasar, y para mí no hay deshonra. En el trabajo. Entonces, muy buen mensaje.
Si tú cuidas bien el hoy, el mañana se cuida solo. Tú donde salgas, sales con la cabeza en alto habiendo hecho un buen trabajo.
Exactamente. Y eso funcionó.
Vamos a hacer un giro 180 grados, vamos a hablar de relaciones de pareja. Tú tuviste una pareja que te dijo: oye, mi amor, yo me voy el fin de semana, y no regresó. Cuéntanos esa historia horrible. Horrible. Pero te voy a decir por qué te la pregunto, porque mucha gente Como dicen, la tusa, con el corazón partido. Y tú tuviste que superar eso, y me gustaría oír cómo pasó y cómo lo superaste.
Bueno, lo que sucedió era eso, nos habíamos casado 11 años, 11 años, 11 meses antes. Yo pensé, wow, o sea, mi niña chiquita tenía 4 añitos, ella, o sea, lo amaba a él, todo parecía estar muy bien. Él se había mudado de Nueva York para vivir en Miami, etcétera. Nos casamos, todo parecía estar perfecto, y de repente sí se va a un viaje a ver a su familia. Y entonces, a Nueva York, sí, a Nueva York. Y era alrededor del tiempo de Acción de Gracias, de Thanksgiving, en noviembre. Y me dice: no voy a poder llegar a la cena. Era nuestro primer Thanksgiving juntos. Yo estaba pues comprando, me encanta cocinar, comprando todas las cosas, invitando a la familia.
No sospechaban nada.
Nada, o sea, no se estaban peleando ni nada.
No, no, no. Y entonces él me dice: no voy a poder llegar. Yo, pero yo pensé que era broma. ¿Cómo no vas a poder? Bueno, tienes que llegar. Llega un poquito más tarde ese día, él se suponía que llegara el día anterior, él se había ido de negocios, etcétera. Y yo le dije: bueno, bueno, llega ese día cuando me empieza a decir: no, es que no voy a regresar porque estoy como atravesando una crisis. Yo: pero, ¿crisis de qué? Explícame, explícame, yo quería saber detalles. Obvio no me daba detalles y ahí me puse como histérica. Tiene que regresar, ¿qué está pasando? El corazón, pienso no poder respirar. O sea, recuerdo ese día como si fuese ahora y honestamente no me gusta ni pensar en ello porque fue tan traumático. Yo no puedo creer que yo sobreviví eso porque pensé que me iba a morir. De hecho, me quería morir. Porque yo, Dios mío, yo no puedo. Primero, a la vergüenza. Yo había hecho una boda pública, y luego mi hija que le decía que ella lo amaba a él y jugaba con él y todo. Luego mi familia, la gente llega, iba a llegar Thanksgiving. Bueno, yo tuve que decir ese Thanksgiving a mi mamá. Sí, siempre se lo dije, pero no le diga, no diga nada a nadie. Porque no era por la vergüenza de no contarlo, sino era porque primero lo quería proteger a él, de que yo pensaba, él va a regresar, lo voy a proteger porque si no queda mal. Y luego yo no quería hablar del tema porque si no entonces Todo ese día estás hablando de esa tragedia, de que, ¿por qué? ¿Qué le pasó? ¿A dónde fue? Y ¿por qué no regresa? Yo dije, él está de viaje y tiene que quedarse de viaje. Y mis tías y eso, pues nada. Pero yo estaba, pero, pero, pero, pero no es para adentro.
¿Y a cuánto tiempo te explicó? ¿Nunca te explicó?
Sabes que nunca me explicó.
Si fue por un correo que se divorciaron, algo así, no, nunca me explicó.
Estuvo fuera unos 10 meses. Todo ese tiempo yo le pedía que por favor regresara. Y eso a mí, o sea, emocionalmente me mató. Yo bajé 25 libras en un mes. Recuerdo que yo estaba en Primer Impacto y entonces la gente decía: ¿qué le pasa? ¿Tiene una enfermedad? Sabe que la gente, pero qué cosa, si está rellenito, que porque está rellenito. Siempre es así, siempre es así. Y que, ¿qué le pasa? Que tiene la cabeza tan grande y el cuerpo tan chiquito. ¿Sabes cuando bajas de peso así como que luces que estás en un palito? O sea, yo y mi mamá también me dijo: estoy preocupada, el papá de mi hija, mi primer esposo, venía y le decía a mi mamá: estoy preocupado por ella ya en este momento.
Y te quisiste morir, Mirka, ¿lo pensaste?
Yo no pensé en hacer nada, jamás atentaría contra mi vida, pero le decía a Dios: yo no quiero atravesar este dolor, por lo tanto me puedes llevar ya, llévame, llévame, no me quiero despertar. Porque el despertar era despertarte a ese tipo de pesadilla, exacto. El dormir era el oasis, lo mejor, verdad. Yo nunca he tomado pastillas ni nada, yo nada más que decía: Dios mío, ayúdame a poder conciliar el sueño, poder dormir. Y además estaba, gracias a Dios, que estaba trabajando, gracias a Dios. Pero nunca tuve lo que es ese cierre, ese famoso closure con él. Él nunca me dijo qué le había pasado, me dijo que era crisis emocional. Y él regresó por un tiempo, 11 meses después regresó, estuvo conmigo las próximas navidades pero algo no estaba bien. Se fue de vacaciones a ver a sus padres un 1 de enero, y yo me acuerdo el día que él se fue con su coche, y yo dije: más nunca lo voy a ver. Y así ha sido, más nunca lo vi. Me lo hizo otra vez, te lo hizo de vuelta.
¿Y cómo empezaste a sanarlo o a superarlo?
Empecé a sanar porque fui a un psicoterapeuta cristiano que me dio terapia, porque no toda la terapia es buena. Y eso quiero decirle a la gente, no toda la terapia cuando vas de matrimonio, eso es positiva y buena. Y no todo terapista te aconseja correctamente. Recuerdo que habíamos ido a un terapista él y yo por un tiempito cuando él estuvo de regreso en casa, que le dijo a él que él tenía que ir con sus propios sentimientos, que si él quería irse que se fuera. Y yo le dije, pero eso está mal. Pero entonces, ¿qué pasa? Que no era bíblicamente correcto. Entonces yo, al ser una mujer cristiana, tenía que ir a alguien cuyos consejos fuesen basados en eso. Entonces este hombre al que yo fui, que mi amiga me recomendó, me salvó la vida literal, porque él me dijo eso que él hizo no es amor, por lo tanto nunca fue amor. Entonces eso me empezó a sanar porque decía, entonces lo que yo creía era una falacia, lo que yo creía era una mentira. Esta persona de la cual yo pensaba que estaba enamorada no es real, no era, no era realmente él. Y eso me ayudó a decir, ok, yo puedo seguir adelante, yo me merezco algo mejor. Pero fue un proceso, fue un proceso. Entonces, pero, pero sí sané. Pero lo interesante del caso es que uno dice, uno siempre quiere ese cierre y que te expliquen, y él nunca me lo explicó.
Sí, porque te preguntas qué hice yo, qué pasó.
Todavía quisiera saber, pero se lo dejo en manos de Dios. Hay un momento en la vida donde tú tienes que decir yo suelto esto.
You let go.
Yo creo que es lo mínimo que le debes a una persona que se comprometió a compartir la vida contigo. Pero bueno, hay gente que nos está viendo y tiene el corazón roto, ¿verdad?
Y se supera. No te vas a morir por este corazón quebrantado. No puedes dejarte llevar por los sentimientos. Todos los sentimientos no son reales tampoco. Cuando tú piensas, jamás en mi vida voy a encontrar a alguien así, no es cierto. Yo creo que eso en este momento está sanando a alguna persona que está diciendo 'Yo jamás voy a amar así.' Mentira, sí lo vas a hacer, y lo vas a hacer aún mejor, y te van a amar a ti de forma recíproca, que es lo que tú te mereces, lo que Dios quiere para tu vida. Y eso te va sanando y te da una esperanza para un futuro mejor. Y yo creo que con esa esperanza es la que vivimos, y es muy importante que no la pierdas jamás.
Qué bonito. Hay un dicho nicaragüense, mi esposo y mis hijos son nicaragüenses, dices que es el que se quema con leche hasta el queso sopla. Entonces no, porque no, porque te fue mal en una relación, no podemos decir todos los hombres, todas las mujeres, todas las relaciones, verdad. Qué lindo mensaje.
Y yo todavía creo en el amor y no me ha funcionado, pero sabes que estoy en un momento en mi vida donde digo, si llega, llega, y si no, yo estoy feliz de todas formas. Y le he pedido a Dios, mira, Señor, yo quisiera esto y esto y esto, pero Con Lisa. Exacto. Si va a ser para sufrir, mejor no. Sí, sí, no quiero sufrir.
Un amor saludable.
Exacto.
Iba a decir algo de que eso, ¿cómo es ese dicho que dijiste, Nica? Eso no me lo sabía.
Que el que se quema con leche hasta el queso sopla. Ya dicen la cuajada, pero es para que entiendan.
Ah, OK.
No, sí, porque si vos en tu mente decís yo nunca voy a volver a amar, pues no vas a, no vas a ver más oportunidades.
Exacto. No, yo no soy así. La gente me dice dice: ay, pero, ¿cómo que tú sigues creyendo en el amor? Sí, pero, ¿sabes por qué? Porque yo sé la razón por la cual Dios lo creó, y veo a parejas que están juntas toda una vida. Y bueno, no me funcionó a mí, no me ha sucedido, tal vez yo no pueda ya llegar a tener ese aniversario de 50 años, pero puedo tener otra cosa. Y entonces los sueños se van reestructurando en la vida, y yo voy diciendo, no es que yo diga: bueno, ya esto lo quería, pues esto no lo puedo hacer. Pero tú reestructuras de la forma que ha pasado tu vida. Además, yo he vivido muchas otras cosas que le puedo ser agradecida. El vivir en agradecimiento también sana muchísimo porque empiezo a contar mis bendiciones en vez de a contar de lo que no tengo.
Me encanta eso que decís de cambiar el sueño, o sea, como que uno puede seguir soñando aunque el sueño original no se cumpla.
Exactamente. O sea, si yo quería, si yo hubiese querido ser gimnasta en este momento de mi vida, no lo puedo hacer, ¿verdad? Pero puedo hacer otra cosa, puedo ser juez, puedo ser coach, puedo ser otra cosa. Entonces yo creo que Dios nos va a llevar que van por este caminito de la vida, que si tú estás abierto y lo haces con mucho amor a ti mismo, amor y confianza en Dios y esperanza, vas a poder llegar a otras cosas que tal vez jamás pensaste que ibas a hacer. O sea, yo he hecho muchas cosas en mi vida que yo no pensé que iba a poder hacer. O sea, tuve una línea de joyas, a mí me encanta el diseño. Entonces, una de las cosas que yo también siempre le digo a las mujeres, a los hombres, es que somos multifacéticos. O sea, no solo Margarita Pasos hace esto, Margarita Paz hace un montón de otras cosas que la gente tal vez no conoce. Te han llegado a conocer por esto y este parece es el rumbo de ahora, pero uno nunca sabe. A mí me encanta el diseño, o sea, he hecho un montón de otras cosas que me encantan. Yo dibujaba la ropa cuando yo estaba embarazada, yo dibujo ropa para que me la puedan hacer. Entonces son cosas que la gente no sabe. Por supuesto, toda esa parte de la música también, y escribo mucho, y esa parte también me gusta, así que Yo creo que todo el mundo debe de abrir la mente y decir, ok, Dios, ¿a dónde quieres que yo vaya ahora? Porque lo que yo sí sé es que Dios siempre tiene un plan que es gigante para tu vida, y muchas veces nosotros somos los que nos limitamos.
Sí, de acuerdo.
Qué bonita esa fe. Y nunca te ha afectado la fe. Tú eres de las pocas personas que yo veo en televisión secular, digamos, que habla tan abiertamente que yo soy cristiana, Dios es el centro de mi corazón. ¿Alguna vez te han criticado? ¿Te han querido decir: "Oye, eso no lo puedes decir"?
Me han dicho muchísimas cosas. Yo creo que mucho más ahora en este programa en el que estoy, en La Mesa Caliente, porque como es un programa de opinión, entonces la gente se siente con la libertad de decir: "No, eso no tiene sentido. Eres una religiosa o eres un juda". Fanáticas. Exacto, exacto. Y lo cual yo, está bien, no importa. O sea, yo—
Tú tienes piel gruesa ya. Trajes poca, Mirka.
Ahora, yo llego a mi casa y no significa que yo no pueda llorar ante Dios y decir, wow, eso me dolió, que tal y tal que yo pensaba que era una persona que yo tenía similitudes, wow, hoy la verdad que fue contra mí de una forma bien dura. Pero me ha ayudado porque yo creo que el ser auténtico también, o sea, te pone en un lugar donde la gente dice. Y además yo lo que digo siempre es, tú puedes, tienes la libertad de tener tu opinión, pero también yo siempre respeto a todo el mundo y espero que me respeten a mí. No todo el mundo lo hace, pero yo tengo que hacer mi parte por respetar Y tenemos que aprender a estar de acuerdo en estar en desacuerdo. Eso lo dije ayer mismo en el programa, le dije esa frase de decir agree to disagree es sumamente importante, especialmente porque estábamos hablando de la política. Entonces creo que ese respeto ajeno es muy importante, o sea, no fomentar el odio, no querer matar a alguien porque piensa, o sea, la gente me pone idiota, eres idiota, pensé que eres inteligente, etcétera. El pobre, o sea, la persona, como mi mamá dice, el sabio es el que sabe que no lo sabe todo. Sí, sí, el que se cree que lo sabe todo, por ende, entonces, ¿qué es? Pues no es tan sabio. Sabes que yo sé que yo no lo sé todo, yo tengo mis convicciones bien fuertes, y convicciones no significa que yo no pueda cambiar de opinión. Por eso siempre hablo de que uno puede cambiar de opinión y es válido decir, uy, yo antes pensaba esto, pero mira, tiene sentido.
Me encanta eso porque hay tantas personas que les da miedo aceptar que cambiaron de opinión, y no tiene nada de malo. No tiene nada de malo.
Así que yo me gusta fomentar eso, y de cierta forma La Mesa Caliente ya lleva más de 2 años, y creo que hemos encontrado un lugar donde, aunque yo soy realmente la única que es conservadora de todas, de todas, políticamente y también socialmente, creo que algunas sí son socialmente tal vez un poco conservadoras, porque como hispanos yo creo que todos somos conservadores en cierta parte, no, pero políticamente y socialmente no todo el mundo lo es. Y si tú piensas distinto, oye, deja Déjame escucharte, déjame ver qué tú tienes que decir y qué puedo aprender de ti, de esa opinión que es encontrada a la mía. Pero no te tengo que odiar, o sea, tú me puedes enseñar muchas cosas.
Es que inteligencia emocional es poder hablar con el que piensa distinto. Es muy fácil hablar con el que tiene el mismo partido político, mismo equipo de fútbol. Solo el que tiene inteligencia emocional puede hablar y tener una conversación civilizada y de mente abierta con una persona que no lo sabe.
Yo creo que esa es la gran diferencia, y me gusta tratar de fomentar eso, especialmente en los programas. Y yo siempre digo, Dios me tiene ahí con un propósito hasta el día que él quiera.
Sí, mira, yo tengo una pregunta.
Dime, dime, dime.
Estás cambiando de tema un poquito, pero por pura curiosidad mía, es de farándula.
OK, OK.
Cuando estuviste con Luis Miguel, yo sabía, ella sabe, obviamente tu relación era muy pública, o sea, era Luis Miguel, como que pública pero privada.
Bueno, sí, pero más había muchos comentarios del público, quiero decir, como que entonces, gracias a Dios que no había las redes sociales como ahora. Imagínense, wow, la gente entraba en los chats y comentaba, pero estábamos libres, libres de no tener que escuchar la opinión de la gente todos los días.
Un poco sobre esto, sobre la relación y todo.
La relación fue algo muy bonito, o sea, realmente fueron 2 años y medio de mi vida donde yo me sentí respetada, donde todo estuvo muy lindo, fue una relación linda, una relación saludable, pero Pero yo creo que simple y sencillamente terminó porque íbamos para diferentes lugares en la vida. Las metas no eran las mismas y punto y aparte. Pero no fue nada traumático durante ese tiempo. Creo que—
¿Y no te sale alguna loca fanática celosa? Ay, no, Virka, tú debes tener tus cuentos.
Los paparazzi. Sí, paparazzi había en todos los lugares. De hecho, incluso en lugares donde yo pensaba, en Europa, no, no va a haber paparazzi. Pues sí lo había. Y de repente salen fotos, o sea, uno en el momento que uno menos se lo piensa, no. Pero realmente tengo, tengo, o sea, memorias muy lindas de ese momento. Y realmente nosotros continuamos con una amistad, y ya sabes que la novia del actual es mi amiga. Entonces, en serio, entonces pues todo muy bien, todo tranquilo. Y yo le deseo lo mejor, no solo a él, sino a ella y estoy segura que igual me lo desean a mí. O sea, es todo muy saludable. Cuando tú estás saludable, yo creo que todo a tu alrededor se compone de una forma saludable.
Sí, muy importante lo que dije ahorita, que estábamos hablando del amor. Uno tiene que amarse primero a uno mismo para poder llegar a una relación.
Seguro, por supuesto.
Tú tuviste también un tema de como de agresión con uno de tus ex. Hay muchas mujeres que nos están viendo Y dicen: yo, ¿por qué estoy aquí? Esto le pasa a presidentas de la república. Esto no tiene género, porque también a los hombres les pasa. Esto no tiene estrato social. Esto es que yo no soy inteligente. ¿Cómo me ayudo? Cuéntanos un poquito tú, ¿cuando te enamoró esta persona ya era agresiva?
Yo creo que sí, porque luego me enteré a través de una ex de él que—
pero contigo me refiero.
No, conmigo no.
Exacto.
No, no, yo no me casé así. O sea, la persona siempre esconde de lo que es, porque trata de atrapar a la persona. Y yo creo que muchas veces lo que hay que darnos cuenta son las banderillas rojas. Yo lo he hablado incluso en el programa. Si una persona te trata de aislar de tus seres queridos, de tus amistades, eso es una banderilla roja.
Si no hablas con tu mamá, no hablas con tus amigas.
O te empiezan a decir como que, ay, esta persona yo veo que realmente no te quiere, esta persona está contigo por interés, y ha sido una amistad que tienes hace 20 años, de repente tú decir, tú eres la persona nueva en mi vida, sí, te hace dudar de la gente. Exacto, entonces tienes que tener esa resiliencia de decir, y también amarte a ti más, de decir, esta persona, tal vez yo creo que amo a esta persona, pero no vale la pena de que me quite todas esas cosas que ya yo he establecido en mi vida. Eso no es normal. Y qué otras banderas rojas puede identificar una persona, una persona que se enoja por cualquier tontería. Y también una persona que inmediatamente, la primera cosa te puedo decir que él me dijo a mí un día, o sea, por una tontería, es: eres una idiota. Hoy en día, lo siento, pero me dices eso, jamás te hablo, no me vuelves a ver. Sí, a una mujer se lo perdono porque somos amigas, pero a un hombre no, lo siento. O sea, ya yo soy súper curada de espanto, no, no, pero ese es el tema.
Mira, muchas mujeres están viendo una situación Hombres también, pero yo siento que por la fuerza, tanto para el hombre, la mujer se puede sentir más intimidada. Esa persona le dice: tú no te puedes vestir así, tú no puedes tener esta amiga, tú eres tonta, tú eres, y todo es culpa tuya.
Son controladores, es un red flag.
Extremadamente.
La manipulación, manipulación emocional. Sí, pues hay mujeres que nos están viendo y dicen: pero es que fue culpa mía.
O sea, empieza a pensar que es culpa. Él me decía: tú, tía, te has divorciado antes, yo voy a quedar perfectamente bien. También yo era mayor que él. Me dice: tú eres la vieja que nadie va a querer.
Es la manipulación.
Y yo empecé a pensar, o sea, tengo 40 años, yo estoy bonita, yo tengo mi carrera, tengo todas estas cosas. Y por mi fe en Dios es que todas las cosas se compusieron. Pero realmente llegó un momento, Dios decía, sí, sí, o sea, si termino muerta, a las amistades le decía, tienen que saber que fue culpa de esta persona.
Pero era agresivo físicamente.
Sí. Sí, y además siempre decir voy a hacer esto, va a suceder esta situación, o sea, las amenazas constantes.
Si te hago esto, si dices esto.
Exacto, o perseguirme en la ciudad, tratar de perseguirme con el coche para que yo me cayera por un barranco, cosas así, lo cual me hizo que yo fuera a un policía, fui a un departamento de policía, recuerdo una vez con mi hija en el carro, etcétera. Son tantas cosas que son feas, que yo sé que la gente lo vive. Y te digo que no sé si estoy curada al 100%, en el sentido de que a mí una persona cuando grita o levanta la voz, yo no puedo. Ya no es algo, no es algo sano para mí. Las personas que hacen este tipo de amenazas, aunque sea una broma, el otro día tuvimos a alguien en el programa que habló de un hombre que la estaba amenazando. Y cuando yo terminé el programa, yo estaba súper triste. Y ella me dijo, yo le hablé ahí, yo le dije que yo viví algo similar y me doy cuenta que me afecta mucho.
Porque tú puedes entender el miedo que siente una mujer cuando le dicen, mira, y además como ese atrapón, como te van aislando, te sientes atrapada. Exacto.
Y la persona te dice: yo no me voy a ir, tú de aquí no me sacas.
Tú de mí no te libras, además.
Exactamente. Y si te libras, pues eres muerta.
Por eso se habla de esta señal, ¿verdad?
Exacto, esta señal que hay ahora, que la gente puede poner. Por ejemplo, a los niños también se les enseña ahora la señal de que si están en algún lugar y alguien se los ha llevado, pues los niños ya pueden hacer así en la espalda, y otra persona se puede dar cuenta que esa persona es una persona que está atrapada. Así, así lo haces en tu espalda, lo haces aquí, lo haces de una ventana de un coche, para que las personas sepan. Hay muchos recursos ahora, gracias a Dios. Pero creo que lo que sucede, yo recientemente estuve con una amiga que estuvo en una situación así y la ayudamos, y ella tenía mucha vergüenza. Entonces tú tienes vergüenza, ¿por qué? Porque tú piensas, si esto me está sucediendo a mí, de cierta forma es mi culpa, pero no lo es, es culpa de esa otra persona. Cuéntalo, díselo a alguien, y díselo a la mayor cantidad de personas que tú puedas decírselo, porque esa persona no va a cambiar y te tienes que alejar de ella inmediatamente.
Y que no es fácil salir del ciclo de la violencia si es ya una persona excesivamente agresiva, empezar a poner dinero aparte, empezar a advertirle a los vecinos, exactamente, tratar de salir, no advertirle al abusador que te vas a ir, no, definitivamente, todo el que esté dormidito, ¿verdad? Agarras tu hijo y te vas calladita, que un vecino sepa, porque en eso momentos es que pasan las cosas.
Y es una cosa muy traumática. Lo que yo quisiera es que las mujeres se dieran cuenta cuando empiezan a salir con alguien, empieza esa etapa del enamoramiento, que se den cuenta de que una persona que, por ejemplo, te dice qué color te debes de teñir el cabello. Eso le sucedió a una amiga. No, no me gusta que te tiñas de este color. Sí, pero ¿qué es eso?
O sea, tú no eres mi dueño.
Un hombre típicamente dice: oh, qué bien, me encanta lo que hiciste. O: ay, no, me gustaba mejor antes. Algo normal, pero yo soy tal y tal en tu vida, no puedes hacer esto. O quiere exponer tu privacidad para humillarte a otra persona, uf, retrocede.
¿Cómo así exponer tu privacidad?
Por ejemplo, hay personas que dicen, si tú hiciste algo equivocado, ah no, porque le voy a decir a tus amigas que tú saliste el jueves pasado con tus amigas y te fuiste de copas y me estás faltando el respeto, etcétera. Cosas así que hace un hombre que lo que quiere es exponer tal vez algo que él siente que tú hiciste incorrectamente. Me entiendes, manipulación, más manipulación. Y uno cuando lo ve hacia afuera, ahora podemos libremente decir, ay, qué tontería, qué locura. Pero cuando te lo hacen a ti y esa persona te ha dado mucho cariño, mucho amor, y tú de repente te sientes, wow, yo creo que me voy a casar con esta persona, ¿qué pasa? Que en ese momento tú no quieres perder todos esos sueños, porque son muy, muy confusos. Entonces te están dando lo que es el llamado love bombing, que te están dando todo lo que tú deseas. Seas, pero entonces de repente te mete en lo otro. Entonces, cuchillo, el cuchillo. Y esa persona muchas veces, yo tengo compasión con esas personas también, no saben 100% que lo están haciendo y tienen un trauma en su vida. Pero tú no tienes que vivir y estar expuesta al trauma de esta persona mientras esa persona aprende cómo ser mejor persona. Nadie debe estar—
ojo, que eso puede terminar en femicidio.
Termina muchísimo así, que te matan. Entonces no, no, salte de la relación ya inmediatamente. Sí, no le des otra oportunidad. Exacto, siempre contarle a alguien aunque te dé vergüenza. Tómate fotos.
Mira, Casio, y si tu hija tuviera una niña, no sé si mañana tuvieras una nieta, una, y tú, nosotros pues ya eventualmente tenemos que dar paso y nos iremos con papá Dios. Si le pudieras decir algo a una mujer de la nueva generación o a una niña toda la cancha, la resiliencia, el amor a Dios. Tú has estado con presidentes y con gente, migrantes que no tienen nada. ¿Qué le dirías? ¿Cuál es como de pronto ese consejo de oro que pudieras dar?
Mira, yo te digo que muchas veces parece una cosa muy simple en la vida, pero todo, yo creo que de esas cosas, de esos consejos que uno puede hablar aquí 1, 2, 3 horas para si quieres agarrar esa partecita, entonces lo primero que yo le puedo decir a una persona es realmente confía en que Dios tiene un plan perfecto para tu vida. Si no sabes eso, ¿qué sucede? Tú quieres hacerlo tú sola y vas mirando a tu alrededor y tomas consejos muchas veces de las personas equivocadas, de las personas que también han sido heridas. Y todo el mundo es ser humano. Escucha bien a quién tú escuchas, date cuenta de quién es la persona que realmente declara palabras y futuro sobre tu vida. Tienes que tener mucho cuidado con eso. ¿Quién habla a tu vida? ¿A quién le pides consejos? Y lo primordial es decir: Dios mío, yo no sé por qué pasó esto. Y entregarle el control de tu vida. ¿Sabes por qué? Porque el querer tener control es una falacia, es mentira. Realmente yo no puedo controlar si mañana a mí me viene un diagnóstico de una cosa terminal. Yo no puedo controlar el día ni de mi llegada ni el día de mi muerte. Yo lo único que puedo hacer es que el que realmente sabe el futuro está en control de mi vida. Entonces Dios no me empuja y no me obliga a que yo le entregue mi vida. Él es caballero. Entonces yo le digo: Dios mío, yo quiero que tú intervengas en mi vida, yo quiero que tú seas parte de mi vida. Y así es como yo puedo vivir relajada, porque si algo sucede o no sucede, yo puedo decir: ah, ok, entonces quiere decir que tienes algo mejor. Si me pasó como yo quería, ay, qué bueno, aquí lo podemos celebrar juntos. Pero si realmente hay un momento donde hay una decepción, será que tú tienes algo mejor. Es la única forma de vivir para mí. Y honestamente no sé cómo la gente vive sin tener fe en Dios. Así que si puedo regalar algo, sería darle una oportunidad a Dios y abre tu corazón a decir, ok, Dios mío, yo no te conozco, pero yo quiero en Dios que puedas ser. No te conozco, pero quisiera probar pruebas. Yo siempre le digo a la gente que no cree: dile, Dios mío, yo no te— yo creo que tú no estás, pero si estás, dame una prueba, muéstrame. Y él, o sea, él lo hace siempre. O sea, bonito.
Mira, muchas gracias. No, yo también, papá Dios es centro en mi vida. Y cuando Dios te cierra una puerta es porque te va a abrir un portón, algo mucho mejor viene por ahí.
Solo espéralo y ten fe y sigue esperando.
Amén.
Gracias.
Muchísimas gracias.
Igual, qué bueno estar con ustedes. Gracias.
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