En esta charla motivacional, la ponente (Margarita Pasos) explora la idea de que para construir un "imperio" personal es esencial gobernarse a uno mismo. Utiliza la metáfora del "cerebro ejecutivo" frente al "cerebro emocional" para explicar cómo, en momentos de crisis o reacción impulsiva, podemos cambiar nuestra percepción de los hechos en cuestión de minutos al activar la parte racional del cerebro. Introduce el concepto psicológico de locus de control, diferenciando entre un control externo (ser una "marioneta" de las circunstancias) y un control interno (ser el capitán del propio barco). A través de expresiones coloquiales colombianas, anécdotas y referencias culturales – como la frase de Ciro, el dicho de "cuatro dedos de frente" y el poema "Invictus" de Nelson Mandela – ilustra cómo adoptar una mentalidad de autogobierno permite manejar el estrés, la ira y la ansiedad, especialmente en una era de constante cambio. Concluye invitando a los oyentes a reconocer su poder interno y a actuar con intención para construir su propio imperio personal.
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Esta frase de Ciro a mí me encanta: "Si quieres un imperio, gobiérnate a ti mismo". ¿Cuántos de ustedes, déjenme bajarme que lo siento muy lejos, cuántos de ustedes alguna vez se han emberracado, como decimos acá, y han dicho hasta de que se va a morir a una persona y a la media hora dicen: "Juepucha, se me fue la mano, a ver, para no sentirme tan sola". Sí o sí. O uno vuelve a leer ese correo o ese mensaje de texto y uno dice: "¿Por qué nadie me paró?". Y yo me pregunto esto: si eres la misma persona que mandó el correo hace 30 minutos, ¿por qué lo ves tan distinto? Tú no has cambiado en 30 minutos, ¿verdad? Porque ahora estás usando el cerebro ejecutivo. Miren, la emoción entra por donde yo le llamo la loca de la casa. Se te prende una chispita y uno dice: "¡Vea usted, desgraciado!" O a un colaborador o a un cliente a veces, sí o sí. Luego esa emoción viaja a tu cerebro ejecutivo Y ahora tú ves las cosas, ¿verdad? Con un cerebro evolucionado dices: "No era para tanto, no era necesario, exageré". Y el pánico lo único que hace es convertir algo malo en algo muy malo. Sí o sí. Entonces vamos a hablar de gobernarnos a nosotros mismos. Cuando se nos presenta un desafío es cuando más necesitamos usar el cerebro ejecutivo. ¿Quién de Uds. ha oído el dicho: "Es que ese man tiene 4 dedos de frente"? Eso es muy colombiano, ¿sí o no? Hay quien es medio lentoski y uno dice: se mantiene 4 dedos de frente. De ahí viene el dicho. Pónganse la mano acá, porque acá está el cerebro ejecutivo. No tiene nada que ver con el tamaño, así que no se preocupen. Pero vamos a hablar de gobernarnos a nosotros mismos. Entonces, en psicología se habla del locus de control, es el lugar de control de tus emociones. ¿Lo tienes afuera o lo tienes adentro? Cuando tú tienes el mando afuera, eres una marioneta. Salió algo en las noticias que no te gustaba, entraste en pánico. Un vecino te insultó, se te salió la piedra, sí o no, y te dañó el día. Un cliente canceló un contrato, entras en pánico, te da colitis, gastritis, todas las itis. Entonces tú eres un— Ah no, su pareja se levantó de malas pulgas y ya usted que nadie le hable en la oficina, sí o sí, que no se metan con usted, que es que a usted su marido le dijo no sé qué en la mañana. Entonces uno se vuelve una marioneta emocional. De las cosas externas. Y vivir así es muy difícil, más en la era del cambio, ok. Cuando el noticiero dice una cosa, el vecino dice otro. Entonces lo que vamos a apuntar hoy es a tener mando interno. No importa lo que pase afuera, yo estoy en control de mis emociones. Listo, yo soy el capitán de este barco. ¿Cuántos de ustedes vieron la película Invictus? Se la recomiendo, muy buena. Cuando Nelson Mandela estuvo en la cárcel, se repetía un poema que se llama Invictus. Y decía: yo soy el capitán de mi alma. Y yo creo que de tanto repetirse eso pudo salir. Si yo me hubiera caído, hubiéramos tenido el mejor TikTok del año. ¿Sí o qué? Okay.