In this motivational talk, Margarita Pasos shares a story about Walter Isaacson’s experience writing the biography of Steve Jobs to illustrate the “law of expectation”: when a leader believes in and challenges a person, that person rises to meet the higher expectation. She argues that true leadership is built on this confidence‑boosting dynamic. Pasos then shifts to the importance of setting ambitious, “scary” goals—goals that have roughly a 50 % chance of being achieved within a set timeframe. She uses the example of national football aspirations (Colombia’s goal to qualify for the World Cup versus Argentina’s and Brazil’s goal to win it) to highlight how cultural mindsets shape ambition. The core message is that after achieving any goal, one must immediately set a new, higher one to avoid slipping into complacency, because a mind without a target becomes stagnant or self‑destructive. She emphasizes that continual goal renewal not only drives personal growth but also lifts the people around you, turning success into a collective journey.
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Hace 5 años estaba yo en el Aspen Institute escuchando hablar a Walter Isaacson, que fue el que escribió el libro Jobs, sí, que es más o menos como el tamaño de la Biblia, un poquito más grueso. Y él estaba contando que para escribir la biografía de Steve Jobs él pasó 2 años con él. Y cuando Steve Jobs tenía fama de ser muy exigente, verdad, o sea, las personas que piensan en grande, sí, no se conforman con lo que parece posible. Entonces dice que que él iba caminando con Steve Jobs, ¿verdad? Y de pronto le decía a un ingeniero: "Voy a inventar esta parte porque yo no soy ingeniera ni..." "¿A qué velocidad prende esa computadora? Vamos a inventar." "A 10." Entonces Steve Jobs le decía: "No, yo necesito que prenda a 20." "Ah no, Mr. Jobs, eso es imposible. Aquí estamos los mejores ingenieros del mundo y esa computadora ya prende a los..." Entonces dice Walter Isaacson, vean ese video que está en YouTube, que los tomaba de aquí en los brazos y los miraba a los ojos y les decía: "No tengas miedo". Le decía: "Tú, tú como eres inteligente, tú puedes hacerlo". Y dice que una semana después él iba pasando con Steve Jobs y le decían: "Mr. Jobs, Mr. Jobs, lo hicimos. Ahora aprende a 21". Entonces dice que la primera vez, esto lo dice Walter Isaacson, él se quedó como: "Mmm, chiripa, pues". ¿Sí o no? Pero después vio que él aplicaba igualita siempre: "No tengas miedo, tú". Tú como eres inteligente, tú puedes hacerlo. Y lo hacían, decía Walter Isaacson. Esa es la ley de la expectativa. Esa es la ley de la expectativa. Cuando alguien cree más en ti, ¿verdad? Te presta su confianza en ti mientras tú creces, ¿verdad? Por dentro. Muy importante para ustedes como líderes. Ok, entonces ahora vamos a pensar en la meta, porque estamos hablando de pensar en grande, ¿sí o sí? Pero si la meta no te asusta, estás pensando en chiquito. Yo siempre escribo metas y muchas veces veo metas que escribo y digo: "¡Qué vergüenza donde alguien vea lo que escribiste!" Y después digo: "No, no, no, yo puedo, ¿verdad?" La meta debe tener un 50% de probabilidad de cumplirse en el tiempo que le diste, ¿ok? Entonces, ¿cuántos somos colombianos acá? ¡Piensen esto! Uds. no me van a dejar decir mentiras. Cuando viene el mundial y se va acercando, ¿cuál es la meta de los colombianos? Clasificar al mundial, sí o sí, esa es la meta. Hasta ahí llegamos. ¿Alguien de Argentina aquí? ¿Cuál es tu nombre? Aldana. ¿Cuál es la meta en Argentina cuando viene el mundial? Ganar el mundial. Ven la diferencia. Hay gente que llega a un nivel y ya la meta era clasificar. Entonces, mucho cuidado. Siempre que uno logra una meta se debe trazar otra inmediatamente. Porque si no, entras en una zona cómoda. Esto es ciencia, yo no me lo estoy inventando. El ser humano que no tiene metas se deprime, se autodestruye, se estanca o se muere. Porque la mente es un mecanismo teledirigido y si no tiene una imagen a qué pegarle, se deprime, se estanca, se autodestruye. Miren que el esfuerzo que hacemos para llegar al mundial y eso a la segunda o tercera ronda nos sacan. Yo amo mi selección. O sea, no estoy hablando— A los costarricenses, ¿sí o no? ¿También les pasa? Lo mismo. Pero usted va a Brasil, va a España, hable con un argentino, esos son creencias limitantes de país. Usted cuando oye un colombiano, es raro, los debe haber, pero: "¡Uy, vamos a ganar el mundial este año!" No. Nuestra meta es clasificar, la del argentino es ganar, la del brasilero es ganar. Cuando tú clasificas, la meta inmediata debe ser ganar. Y cuando tú ganas, la meta inmediata es: ¿qué sigue? ¿Qué sigue? No, porque cuando tú ves la gente mega exitosa, ¿verdad? Mucha gente dice: "Pero no se conforman, ya tienen suficiente". Es que ya no se trata de dinero, se trata de la persona que te conviertes en el camino pensando más grande. ¿Sí? Exacto. ¿Qué sigue? ¿Qué sigue? Esa debe ser: ¿Qué más podré lograr? Y ¿a cuánta gente podré elevar conmigo en el camino?