In this Spanish monologue, personal‑development coach Margarita Pasos explains that true happiness comes from stopping the futile attempt to control other people. She illustrates the point with everyday scenarios—family dynamics, a spouse’s eating habits, a neighbor’s dirty car—and stresses that while we cannot change others, we can set clear personal boundaries and communicate our needs respectfully. Pasos introduces the Serenity Prayer as a practical framework: ask for serenity to accept what cannot be changed, courage to act on what can, and wisdom to discern the difference. She differentiates “problems” (changeable) from “facts” (unchangeable) and encourages listeners to focus energy on the former, improve themselves, and appreciate the positive qualities in others. The talk blends humor, anecdotes, and a compassionate tone, urging listeners to adopt acceptance, set limits, and use the prayer’s guidance to achieve greater happiness.
Chapters
La clave para ser feliz y es no tratar de controlar lo que no podemos. Ayer en Zoom, una amiga mía nos preguntaba que cómo podía cambiar a su hermana. Gente que me dice: Margarita, hablé con mi marido, venga, tal vez usted me lo puede cambiar, tal vez usted me lo cuadra ahí para que se porte bien. Sí o no, ustedes se imaginan que yo tuviera ese poder, tendría más plata que Bill Gates, muchachos. Sí o no, tráiganme a todo el mundo que yo ya se los cambio. No tenemos el poder de cambiar a las personas. Vive y deja vivir. Que tu nuera no le enseña a sus hijos a decir por favor, ella la mamá, problema de ella. Cuando estén en tu casa tú les dices, mi amor, cuando estés con la abuelita, di por favor, déjala. Que tu marido se comió dos tortas de chocolate y es prediabético, ¿no es un adulto o es un bebé? Es un adulto. Tú le puedes decir, si yo fuera tú no me comería esa torta. Tú sabes las consecuencias, él las sabe. Sí, dejemos que el vecino no lava el carro y se ve muy feo el barrio, déjelo, es el carro de él, no tenga pena ajena, que le dé pena a él si el carro está muy sucio. Ahora, con esto no estamos diciendo que no vamos a proteger, digamos, un niño que está siendo maltratado, o pedir nuestros derechos ya si el vecino está invadiendo nuestra propiedad o haciendo algo que va contra la norma del condominio. ¿verdad? Pero dejemos de tratar de controlar a las personas. Vas a ser más feliz, créeme. Vive y deja vivir. Él es así, ella es así. Eso sí, tú pones tus límites, lo que hablamos ayer. A mí no me grites, cuando tú me gritas yo me siento incómoda, por favor háblame en un tono más agradable. Sí o sí, no lo podemos cambiar. Tratar de cambiar a otro ser humano es como tratar de tumbar una pared de concreto con tu frente, te vas a rajar. Y no vas a lograr nada. La pared de ahí no se mueve. La gente cambia cuando quiere cambiar. Puede uno dar un consejo, sí. Una cosa es un consejo, otra cosa es tratar de controlar. Fíjate, si tú estás tratando de dar— miren, yo era súper controladora y mi pobre marido era hablando por teléfono y yo opinando: pero decirle que tal cosa, pero decirle que tal— qué horror, ¿verdad? Es que si ustedes me hubieran conocido hace 20 años, yo creo que hubieran salido corriendo. Corran por sus vidas, hubieran dicho. Controlaba, era nerviosa, era ansiosa. Déjelo que hable como quiera, deje que su hijo hable, ¿verdad? Sí o sí. Entonces no tratemos de controlar. ¿Quién aquí conoce la oración de la serenidad? Es hermosa. Yo se la digo a Dios, que es mi poder superior, pero tú se la puedes decir a tu poder superior, ok. Y dice: Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar Y yo le sumo a los demás valor para cambiar las que puedo, a mí, y sabiduría para reconocer la diferencia. No podemos cambiar ni controlar a las personas, sí, porque uno se casa con una pareja que uno adora y después se pasa la vida queriéndola cambiar. Pues te hubieras casado con otra persona. De repente, cuando eran novios, ay, tan lindo como ronca, ay, tan lindo como se ríe. Pronto ya casado, y usted sí ronca maluca, y usted cómo se ríe feo, ríase bien, no. Hay un chiste que dice: si quieres saber tus cualidades, muérete, y si quieres saber tus defectos, cásate. No, mentira, es chiste, es chiste. Vamos a hacerlo al revés, ¿verdad? Vamos siempre a ver las cosas bonitas en los demás y tratar de mejorar lo que nosotros podemos mejorar. La oración de la serenidad se llama, me la están preguntando, la oración de la serenidad. Googleenla y le sale serenity prayer, o la oración de la serenidad. Segunda cosa que no podemos controlar. Buenos días desde Pensilvania. Sí, le repito la oración con mucho gusto. Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo, y sabiduría para reconocer la diferencia. Esa es la parte fuerte, reconocer la diferencia. Tú tienes, mira, Tú tienes un problema, sí, o lo que tienes es un hecho estable. Por ejemplo, cuando alguien me dice tengo un problema, me botaron del trabajo, yo le digo eso no es un problema, eso es un hecho, eso usted no lo puede cambiar. Su problema ahorita, su desafío es necesito encontrar trabajo. Eso sí lo puedes cambiar, mejora tu currículum, empieza a llamar amigos, entonces enfócate en lo que puedes cambiar.