
En este breve monólogo, el ponente sostiene que la peor estrategia empresarial es intentar ser el proveedor más barato del mercado. Argumenta que competir en precio desmotiva y desvía a los clientes hacia la competencia, citando casos reales como la quiebra de Spirit Airlines y los colapsos de Forever 21 y Sears como evidencia de que la estrategia de bajo costo puede ser fatal. Utiliza la famosa foto de Michael Phelps, donde el campeón mira la meta mientras el segundo lugar mira al campeón, para ilustrar que los ganadores se enfocan en sus propios objetivos y no en la competencia. Concluye que el objetivo debe ser dominar su propio segmento, atender a un tipo de cliente distinto y no intentar competir directamente en precio, pues los “buenos clientes” valoran la calidad y la propuesta de valor superior.










