En este video de auto‑ayuda, el presentador explica que un ataque de pánico es una sobreactivación del sistema nervioso simpático y propone una serie de técnicas prácticas para calmarlo. Primero describe un método fisiológico: aplicar hielo o agua helada en la cara mientras se retiene la respiración durante un minuto, lo que induce al cerebro a activar el sistema parasimpático y reduce la frecuencia cardíaca y la hiperventilación. Luego detalla ejercicios de respiración diafragmática (inflar el abdomen, mantener 3 s y exhalar por la boca) y la práctica de calentar las manos, recomendando una rutina de 2 minutos en la mañana, tarde y noche. Advierte contra el consumo de estimulantes como cafeína o bebidas energéticas y sugiere remedios calmantes como té de manzanilla, té de lavanda y aceites esenciales de lavanda. En el plano cognitivo, insta a escribir y cuestionar los pensamientos automáticos negativos, usar afirmaciones como “paz interior” y la frase “suelo no pasas” para reducir el miedo, y visualizar la calma. Comparte su experiencia personal de 20 años de práctica, afirmando que ya no ha vuelto a sufrir ataques de pánico y que la constancia crea nuevos caminos neuronales, comparando el cuidado mental con el cepillado de dientes diario. Finalmente invita a los espectadores a inscribirse en un webinar gratuito titulado “3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar”.
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Cuando tú tienes un ataque de pánico, lo que tienes es una sobreactivación de tu sistema nervioso simpático, que yo le digo el antipático, ¿verdad? Porque simpático no tiene nada. Entonces hay un reflejo que tenemos los mamíferos, que si tú te pones hielo o agua helada en la cara y sostienes la respiración por un minuto, lo que aguantes, en ese momento tu mente piensa que tú estás sumergida debajo del agua y te va a bajar, te va a calmar el sistema sistema parasimpático, porque el ataque de pánico se te dilatan las pupilas, el corazón se acelera, verdad, el oxígeno, empiezas a respirar corto, entonces te empiezas a marear porque te falta oxígeno en el cerebro. Entonces cuando tú haces eso, todo se regula, el corazón empieza a bajar de velocidad, verdad, te ayuda a oxigenar mejor y te calma. La respiración diafragmática, que siempre respirar inflando el estómago, calentar las manos, calentar las manos calma el sistema nervioso simpático. La gente que está con ansiedad no debe tomar nada que sea estimulante, ni cafeína, ni Red Bull, nada que sea estimulante. Eso te va a dar más ansiedad, ok. Todo lo contrario, tómate tu tecito de manzanilla, tu tecito de lavanda, oler aceites esenciales de lavanda calma el sistema nervioso simpático. Y sobre todo, matar esos pensamientos negativos automáticos. Escríbelos y cuestiónalos, y empiezas a hacer tus afirmaciones. Cuando yo respiraba decía mucho paz interior, entonces empezaba paz interior, y cuando suelto, suelto toda la tensión, suelto. Ahora, yo te recomiendo hacer esto por lo menos 2 minutos en la mañana, 2 minutos en la tarde y 2 minutos por la noche. Respiras inflando el estómago por la nariz, mantienes 3 segundos y luego botas por la boca, y cuando botas siente cómo se va Todo el estrés sale, dices suelto, suelto y dejas ir, ¿verdad? Te voy a decir algo que a mí me ayudó mucho cuando tenía pánico. Una psicóloga me decía: Margarita, del suelo no pasas. A veces pensar qué es lo peor que te puede pasar y darte cuenta que no es tan horrible te quita el miedo. Porque yo pensaba que era un infarto, que me iba a dar un derrame y no, me decía: es un ataque de pánico, no te va a pasar nada. Lo peor que te puede pasar es que te tiras al suelo a llorar, pero de ahí no pasas, ni te vas a morir, ni te va a dar un infarto. Entonces yo empezaba a respirar y yo decía: estoy bien, tranquila, ya va a pasar, ¿verdad? Es increíble el poder que tiene la mente, entonces la vamos calmando. La vamos entrenando. Y a medida que tú vas haciendo esto, acuérdate, vas formando nuevos caminitos y cada vez es más fácil. Hoy, yo que ya tengo 20 años de estar practicando esto, yo no recuerdo haber tenido nunca más un ataque de pánico. Pero fue un proceso, ¿verdad? Fue un proceso que primero de pronto me empezó a dar menos, y de pronto un día se me quitó. Y asumo que ya mi mente se conectó bien. Dedícale tiempo, así como dedicamos tiempo todos los días a lavarnos los dientes o a peinarnos, hay que dedicarle tiempo a nuestro centro de mando, que es la mente. A respirar, afirmar, a visualizarnos en paz, a estar tranquilo. Hola, hola, si te gustó este video te invito a inscribirte en mi webinar gratuito 3 Pasos Contundentes para Elevar Tu Estado de Ánimo, Salud y Bienestar, que te van a ayudar a tener dominio total de tus emociones y te va a ayudar a ser feliz y a sentirte imparable. Abajo en la descripción vas a encontrar un link, haz clic ahí para reservar tu cupo gratis. Te espero.