
0:28
En este breve monólogo, el hablante reflexiona sobre la necesidad de dejar de intentar controlar a los seres queridos. Confiesa haber sido una persona muy controladora con su marido y reconoce que, aunque cierta supervisión es normal con niños pequeños, el "parenting" helicóptero resulta perjudicial. Propone soltar esa necesidad de control, disfrutar de las visitas familiares y adoptar la actitud de "you do you" ("tú sé tú y yo soy yo"). El mensaje central es vivir la propia vida y permitir que los demás vivan la suya, bajo el lema "Vive y deja vivir".










