GATIFICANDO UNA PARED PARA MI GATO 😻🧗♂️ Ideas para aprovechar el espacio vertical en casas pequeñas

En este video de "Mascotas y Familias Felices", los presentadores (principalmente Speaker A y José) documentan la creación e instalación de un "rocódromo gatuno" – una pared vertical equipada con postes rascadores, plataformas, una camita y escaleras – para su gato Alcachofa. Describen la selección de materiales (cilindro rascador, peldaños de madera, cama), el proceso de medición y fijación en una pared de ladrillo usando brocas y tacos de 8 mm, y los ajustes necesarios al encontrar tornillos blandos. Explican cómo adaptan la estructura al entorno (armario, repisas) y ofrecen ideas de reutilizar materiales reciclados como ramas gruesas. Se detalla la fase de entrenamiento del gato mediante imitación, guía manual, juguetes y feromonas difusoras para reducir el estrés por el ruido y polvo de la obra. A medida que Alcachofa gana confianza, se añaden nuevos elementos (rulo horizontal, escaleras) y se muestra su interacción con la pared, incluyendo saltos, uso de la camita y exploración de una repisa con vista al exterior. Los presentadores resaltan la importancia de aprovechar el espacio vertical en viviendas pequeñas, ofreciendo consejos para otros dueños de gatos y solicitando ideas de la comunidad. El video concluye con agradecimientos a seguidores, presentación de otros gatos de la comunidad y una invitación a compartir proyectos similares.
Chapters
Por fin hemos decidido gatificarle una pared al cachofo. Bueno, o instalarle un rocódromo gatuno, como se llama ahora. Es que hemos estado viendo durante todos estos meses vuestras casas gatificadas y nos ha dado muchísima envidia. Y la verdad es que esta idea la tenía José en la cabeza desde hace muchísimo tiempo, así que por fin la hemos hecho. Y aquí veis todo lo que le hemos comprado. Primero hemos elegido un cilindro rascador alto con varios peldaños. También un peldaño extra de madera. Y aparte una camita. Lo primero que empezamos a instalar fue el rodillo rascador. Lo hemos elegido alto para que precisamente Alcachofa pueda aprovechar el alto del armario. Nosotros ya habíamos subido a Alcachofa alguna vez ahí arriba y parecía que estaba bastante a gustito. Así que siempre habíamos pensado que teníamos que buscar alguna forma de que él pudiera subir y bajar de manera autónoma. Y bueno, aquí me veis midiendo. La verdad es que me ha costado un poquito ponerlo a nivel porque claro, como es una estructura bastante grande y perpendicular al suelo, tiene que quedar a la misma distancia en la parte de arriba y en la parte de abajo con respecto al armario. Para instalarla utilicé una broca de 8 milímetros y un taco también de 8 milímetros. Con eso tenemos un agarre suficiente a la pared para que, aunque el alcachofa esté subiendo y bajando todo el día, no se suelte ni un solo tornillo. Este poste traía sus propios tornillos, pero la verdad es que, bueno, cuando empecé a atornillarlos me di cuenta que eran un poquito blandos y por eso como que se deformaba la cabeza del tornillo. Por eso al final tuve que elegir otros que yo tenía por casa. En cualquier caso, necesitamos unos tornillos que sean bastante largos para que el poste quede bien sujeto a la pared. Bueno, el poste lo tuve que montar porque venía en 3 trozos y bueno, con una llave de Allen lo atornillé a los soportes. En este caso estamos atornillando en una pared que es de ladrillo macizo, así que no tenemos ningún tipo de problema de sujeción. Y como estábamos tan emocionados, pues nada más tener instalado el rascador ya le dejamos utilizarlo.
Tiene que aprender a subir. Sube a la plataforma de arriba.
Pero si quiere ir para arriba.
Pues suba, que se familiarice.
Qué bueno.
Y bueno, sí, se subió a lo alto del armario y ahí estuvo un buen rato. Esto ya fue una primera toma de contacto. Igual que nosotros hemos identificado la parte de arriba de un armario que al cachofo le gustaba para poner en marcha todo esto, bueno, pues tú en tu casa puedes buscar o identificar aquellas partes que te puedan servir, como por ejemplo una estantería que ya tengas, una balda, una repisa, habitaciones donde tu gato suele pasar bastante tiempo, esos son los sitios ideales para montar el rocódromo gatuno. Evidentemente también se pueden utilizar materiales reciclados. En este caso te podría valer una rama o un tronco de algún árbol, pero es cierto que si pones una rama necesitas que sea lo suficientemente resistente, gordita, para que el gato pueda treparlo, y además también que tenga paradas intermedias, esos pequeños escalones, para que nuestro gato pueda subir con menor dificultad. Lo puedes adaptar de un millón de formas y sobre todo si eres un poquito manitas y te gusta el bricolaje. Lo siguiente que seguimos montando fue la plataforma. En este caso fue bastante más sencillo que montar todo el tronco rascador. Simplemente había que ponerla un poquito a nivel, no hace falta estar midiendo arriba y abajo, y elegimos una altura suficiente para que Alcachofa llegase sin problemas desde el último escalón. Y este era el paso intermedio para lo siguiente, que era, bueno, otro de los highlights de esta gratificación, que era la camilla. La camita la pusimos a una distancia de la plataforma para que el cachofo tuviese que estirarse un poquito para llegar, simplemente para darle nuevas experiencias y algunas formas nuevas de ejercitarse. Y así, como ves, quedó la pared para el cachofo. Para indicarle cómo la tenía que utilizar, pues utilicé la técnica de la imitación. Es decir, bueno, rasqué yo con mis uñas un poquito y así el cachofo se daba cuenta que esa estructura era para que él marcase con las suyas. Además, indicándole un poquito con mi mano, también le fui guiando para que fuese probando todas las plataformas. Pero como todo esto era muy nuevo, Alcachofa todavía no estaba muy seguro de sus capacidades. Y es verdad que del tronco a la plataforma no tenía ningún tipo de problema para pasar, pero sin embargo vimos que a la camita como que le daba un poco de miedo, como que no quería estirarse tanto porque todavía no se sentía suficientemente cómodo.
Me da miedo, me da miedo.
Mira, ven, que sí puedes, que sí puedes.
Mira, le hago un escondite entremedia.
Sí llega, mira, que sí llega.
Mira, está muy lejos eso para él.
Unos momentos después.
Muy bien, como este gatito tan ágil. Ahora aquí, tú como los leones del circo. Muy bien. Y aquí, muy bien.
Qué bien esa camita, ¿no?
Ahora aquí nos hace falta unos peldañitos.
Pero ya tú también te podrías llegar aquí, Lo que pasa que tengo miedo que te pegue un guarrazo. Y además, ya con todo puesto, nos dimos cuenta que había otro espacio que podríamos aprovechar para el cachozo, pero que estaba ya bastante lejos de la cama. Ahí seguro, seguro que no se iba a atrever nunca a saltar, que es una pequeña repisa que está como en el cabecero de la cama. Entonces, como vimos que la pared se quedaba un poquito coja, decidimos que faltaban un par de cositas para tener esa pared completamente gatificada. Esa misma tarde Alcachofa pasó, yo creo que casi casi toda la tarde durmiendo en su camita. Es verdad que estaba quizás un poco nervioso porque había habido bastantes cambios y claro, todo el tema del taladro, el ruido, el polvo y demás, también eso a los gatos les suele desestabilizar un poco. Nosotros nos dimos cuenta porque cuando se bajó de estar durmiendo en su camita directamente se escondió, se fue a un rinconcito de la habitación debajo de la cama donde suele encontrar él su rincón seguro. Así que para evitar que todo esto fuese un cambio demasiado grande para el pobre alcachofín, pues pusimos las feromonas faciales sintéticas felinas en el difusor en la pared. Pero bueno, alcachofo ya después se relajó, salió, ya estuvo por casa normal esa misma noche y nosotros empezamos a interactuar con él. Y de hecho, los siguientes días seguimos mostrándole cómo se utilizaba la pared gatificada. Alcachofa, la verdad es que prácticamente desde el primer día la ha utilizado bastante bien. Es cierto que ha tenido que ir ganando un poquito de confianza y, por ejemplo, al principio al rulo rascador se subía desde la cama, pero ya después salta directamente desde el suelo y trepa, vamos, como si fuera un gato salvaje en libertad. Y claro, cuando Alcachofa fue ganando confianza, nos dimos cuenta que quizás nos habíamos precipitado un poco pidiendo, bueno, pues esa solución intermedia entre la plataforma y la cama. Pero bueno, ya habíamos hecho el pedido, así que ya está. Y ya llegó el siguiente pedido, y mira lo que habíamos comprado. Para empezar, un rulo que en este caso, en lugar de ir vertical, va horizontal en la pared. Y mira qué escaleritas tan monas, por favor, por favor. Y antes de nada te tengo que decir que el rulo era muchísimo más grande de lo que esperábamos. Nosotros simplemente queríamos poner ahí un pequeño escaloncito, una plataforma intermedia para que pasase hacia la camita pues más seguro. Bueno, el rulo es bastante grande, pero decidimos quedárnoslo porque es una estructura nueva con una superficie distinta, en este caso curva, que también le añade algo nuevo a esa pared. Y por supuesto, las escaleras eran perfectas para que Alcachofa pudiese bajar desde su camita hacia esa repisa que antes no podía utilizar. Así que sí, me tocó volver a medir, a sacar el taladro y a hacer agujeros, porque las obras son como una pesadilla que no terminan nunca. Pero bueno, todo sea por contentar al rey de la casa, Alcachofito. Antes de instalar todo, había que montarlo porque venía todo pues por piezas en lata. Las cajas. Entonces bueno, simplemente con un destornillador y una llave pusimos los peldaños de las escaleras y también monté el rulo. Y lo que más me costó de la instalación de estos dos nuevos elementos pues fue básicamente atornillar la escalera a la pared, porque los peldaños estorban un poco. Yo tampoco tengo todas las herramientas del mundo mundial, tengo herramientas muy básicas, entonces me costaba un poquillo meter ahí la mano para dejar las escaleras fijas. Pero bueno, al final, poniéndole un poquito de empeño, todo se consigue. Y este fue el resultado. Y después, ¿qué nos tocó? Bueno, pues nuevamente tuvimos que pasar haciendo un recorrido para que fuese acostumbrándose a eso nuevo que habíamos puesto, sobre todo al tema de los peldaños y de la escalera, porque en ese caso Bueno, pues era una zona que él todavía no tenía explorada y tenía que aprender a bajar por esa escalerita.
Hay una escalerita para ti, mira. Pero no te duermas.
Mucho, mucho más tarde.
Mira, mira.
Bueno, eso le costó un poquito, pero le fui guiando con la cuerda, que a él le encanta cazarla y perseguirla, y así lo conseguimos. Y de paso desbloqueó una nueva zona, que era esa repisa que antes no podía utilizar. Además, con esa repisa tiene acceso a otra cosa que al cachofo le encanta, que es una puerta para asomarse. Desde ella puede mirar para afuera, que es lo que estamos haciendo, y últimamente la verdad es que lo hace mucho. En el caso de que tu gato no lo utilice, puedes utilizar también premios. La típica gincana, le vas poniendo premios cada poco espacio, que los vaya viendo, Y así, simplemente el hecho de que él se los quiera comer le va a llevar a explorar todos los elementos. Pero en nuestro caso, simplemente con el juego y también que estuviésemos con él, dándole también un poco de confianza, fue suficiente para que aprendiese que todo eso lo podía utilizar. Hemos descubierto que le encanta dormir en la camita. Se pasa ahí las horas de siesta que antes echaba en cualquier silla o en el sofá. Ahora mismo es su zona predilecta para dormir. Y ahora mismo solamente puedo pensar en una cosa: ojalá lo hubiéramos hecho antes. En este caso, la inspiración ha venido desde nuestros seguidores, que es que hacéis cosas chulísimas, y la verdad es que ha merecido la pena. Por cierto, si no sabes a lo que me estoy refiriendo, te dejo en la cajita de descripción una serie de vídeos donde nuestros seguidores nos muestran las ideas tan buenas que han tenido para gratificar sus casas. Y como estas cosas son prácticamente un vicio, nos hemos puesto a gatificar y ahora queríamos seguir por todas las paredes de la habitación. Lo que pasa es que los tabiques son, bueno, ya tienen algunos años, un poquito finos, y no confiamos en que sean muy, muy estables y que puedan aguantar el peso de Alcachofa. Estamos viendo opciones y bueno, si a ti se te ocurre alguna, me puedes dejar en los comentarios para que podamos seguir haciendo un palacio para Alcachofa de esa habitación. Nosotros lo que pasa es que vivimos en una casa pequeña y bueno, aunque hemos empleado un poco todo lo que teníamos a nuestro alcance, como un árbol rascador para que se pudiera subir a lo alto de algún armario y demás, Bueno, también nos habíamos dado cuenta que podíamos sacarle un pequeño plus más. Y esto es algo que tenemos que pensar toda la gente que vivimos con gatos, que nuestros gatos no solamente aprovechan el espacio horizontal de la casa, sino que también tenemos que pensar en vertical. En las paredes nuestros gatos pueden pasárselo muy bien. Hay un montón de alternativas para darles nuevos espacios, zonas para que puedan explorar, zonas divertidas para que además también se ejerciten. Y que, bueno, le den también un poquito de vidilla a esos músculos. Esto es especialmente interesante también en casas donde vive más de un gato, porque esos espacios en altura se protegen muy bien, o sea, los gatos los defienden muy bien. Entonces, cuando por lo que sea, bueno, pues un gato está un poquillo más harto del otro, que eso también puede pasar en cualquier convivencia, pues esos espacios en altura nos dan pues precisamente esos remansos de paz que nuestros gatos necesitan de vez en cuando. Y espero que te haya gustado la gatificación que hemos hecho, el nuevo rocódromo de alcachofa. Y queríamos compartirlo simplemente con vosotros para que os inspirase la idea. Si tú también has hecho algo así en tu casa, déjame un comentario y me cuentas un poco lo que has hecho, que así podemos enriquecer un poquito más la comunidad. Antes de irnos, vamos a conocer a esta preciosidad que se llama Kimi. En el momento en el que nos mandaron la foto tenía meses y nos cuenta su compañera humana Chus que le encanta beber del bebedero mojándose sus patitas. Nos saludan las dos desde Madrid. Y por aquí nos saluda Ramón Eduardo con su compañera felina Pelusa, que nos cuentan que ya salió en uno de nuestros vídeos. Lo que pasa es que ahora nos quieren presentar al resto de la familia. Él se llama Chester, el negrito, y Cheto, el amarillo. Y por aquí nos saluda una familia numerosa felina: Nilsen, Lilith, Dina, Cooper y Tiza. Madre mía, cuánta alegría en una casa. Nos saludan con su compañera humana Marisa. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo. No quiere este gordito subir.
Mira, mira, ahí, aquí, mira, muy bien. Mira bien, mira bien, que se come la caña, que se come la caña. Mira, también te la recuerda. Eso sí, claro, pero tú aquí ayer te subiste, tú aquí ayer te subiste.
Muy bien, este gatito, este gatito bonito.
Ven, Chof, por aquí, Chof. Chof, chof, chof. No, no por ahí. No, aquí, aquí, gatito. Ay, ay, ay, ay.
Primero aquí, primero aquí. Eso es. Y ahora ya aquí, y ahora ya aquí tú. Sube, ¿no quiere? Mira, mira, Chofi, Chofi, aquí no. Aquí, aquí, sube para ahí, venga, de aquí, claro.
No lo ve, ¿verdad? Por lo que sea, no lo ve.
Qué almendruquillo eres.
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