3 Termómetros para Tomar Decisiones

Mari Carmen Obregón describes three internal signals to guide decisions: peace, which means a choice feels right; healthy excitement, the nervous energy that comes before something rewarding; and anxious dread, which signals to avoid. She turned down running Mexico's pavilion at Shanghai's World Expo after realizing it produced anguish, not peace or good nerves.
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Hola, soy Mari Carmen Obregón y este es el contenido semanal para guauizarte y llenarte de inspiración. ¿Te ha pasado que hay decisiones que tienes que tomar? ¿Que te encantaría que algo bajara a decirte qué hacer o que alguien te dijera cuál es el rumbo perfecto o la decisión ideal? Ya sé, todos quisiéramos que sucediera así, pero te tengo una buena noticia. Tú tienes dentro de ti una forma de saber cuáles son las mejores decisiones y tienes una habilidad innata para poder hacer uso de este talento. Y esto es algo a lo que yo llamo los tres termómetros para tomar decisiones. Te voy a contar cómo me di cuenta de ellos. Pues resulta que hace muchísimos años estábamos en un grupo de amigos y una de ellas contó que su gran sueño era ir ir a las Olimpiadas de Beijing a ser parte del comité organizador. Entonces cada uno fue contando sus sueños más locos, más grandes y ese en particular se me quedó mucho en la mente porque se me hacía súper atrevido, se me hacía admirable. Entonces ella hizo todo lo posible para irse a cumplir ese sueño, pero por alguna razón no fluyó. Entonces al año siguiente me invitan a mí a ser parte del pabellón mexicano dentro de la Expo Universal. Este es un evento súper importante que se hace alrededor del mundo cada cuatro años y los países montan un pabellón para mostrar su tecnología, sus avances en sustentabilidad, la gastronomía, cultura y muchas cosas más. Ahí es donde se inauguró, por ejemplo, la Torre Eiffel, donde Disney inauguró su mundo pequeño y su mundo del futuro que después se llevó a sus parques. Entonces es un evento de verdad con mucho peso. Y cuando me invitan a mí a irme, el evento, la Expo Universal, se iba a llevar a cabo en Shanghái. Entonces para esto yo tenía que irme dos años a vivir a China para poder operar este proyecto. Cuando llega una oportunidad hacia tu vida, dices bueno, no hay más que una sola respuesta posible, ¿No? Sí. Entonces eso fue lo que hice. Sí, pero desde que acepté, algo no fluía dentro de mí, algo no se sentía bien y yo soy muy aventada, muy exploradora. Por alguna razón sentía que este proyecto no era lo que me tocaba vivir, como que no era algo que anhelara o que me emocionara. Me acuerdo de estar pensando muchas cosas. Híjole, me imagino llegando al súper sin entender absolutamente nada de lo que voy a comer, cómo le voy a hacer para escoger mis platillos, cosas así muy sencillas que nunca se me han atorado en ningún lugar del mundo que he ido ha sido un problema, pero acá me preocupaba. Entonces llega a México en ese momento un ensayo pequeño de la pandemia. Si te acordarás en el 2009 hubo algo que fue un episodio pequeño de la influenza que igual nos mandaron a nuestras casas, nada más que ahora sí fue muy poquito tiempo, pero suficiente como para que se frenaran algunos proyectos como este. En esa pequeña pausa yo recapacité y me di cuenta ya muy honestamente que no era un proyecto que yo quería hacer. Entonces le hablé a los que me invitaron, les recomendé a mi amiga la que ya se quería ir a China a hacer un magno proyecto internacional y bueno, después de cientos de entrevistas adicionales le dieron el puesto y ese episodio cambió el rumbo de nuestras vidas, porque yo no sé qué estaría haciendo yo si me hubiera ido algo seguramente divertido, pero algo diferente a lo que hago hoy y ella también. Entonces lo que rescatamos, y esta historia te la cuento completo en mi libro de pausa, pero lo que ella y yo hemos platicado después de haber vivido todo esto es que esa oportunidad llegó a mí o llegó a través de mí, pero no era para mí, gracias a que las dos teníamos en mente lo que queríamos y lo que no queríamos y fuimos vocales con ello. Es decir, ella fue muy vocal con su sueño, hablaba de que se quería ir a China y yo fui muy vocal con no quiero este proyecto. Cuando viví este episodio me di cuenta que hay tres termómetros que te ayudan a tomar decisiones y que todos están adentro de ti. El primero es la paz, cuando decides algo que te vuelve el alma al cuerpo, respiras más profundo, a lo mejor no estás brincando de emoción, pero sí sientes que te quitaste un peso de encima, a lo mejor dijiste que sí, a lo mejor dijiste que no, pero esa respuesta lo que te trajo es una sensación de que hiciste lo correcto, de que hiciste algo que te da paz. El segundo termómetro es la adrenalina de la emoción, que ese ya te saca de tu zona de confort, ya se siente un poco incómodo porque te está llevando a hacer algo que normalmente no harías y eso provoca toda una serie de sensaciones, desde nervios, manos sudadas, mariposas, amarillas en el estómago hay muchas cosas más, pero siempre esa emoción anticipada, aunque esté llena de nervios alrededor, se transforma en algo positivo. Ya que sucede, ya que lo vives, dices bueno, lo mejor que me pudo haber pasado, aunque una noche antes o una semana antes digas ¿En qué me metí? Pero ya que pasó, Wow. Una súper decisión. Pero acuérdate, es adrenalina acompañada de emoción. Si, hay nervios, pero también hay mucha emoción anticipada, hay expectativa, porque el tercer termómetro que tienes para tomar decisiones es muy parecido y es la adrenalina de la angustia. Se siente parecido, se siente en el estómago esta sensación que se llama gut feeling en inglés la la emoción del intestino, que en español no se oye nada sexy, pero significa que en esa parte del cuerpo tenemos más terminales nerviosas incluso que en el cerebro. Y es súper inteligente, o sea, no hay falla. Cuando tu estómago te está tratando de decir algo, tu intestino entonces cuando sientes ahí que algo no está bien, cuando sientes esa misma especie de nervios, pero aquí no hay emoción, hay angustia, entonces no es un proyecto que tengas que tomar, por ahí no va, de repente nos confundimos porque se parece a la adrenalina de la emoción, pero ésta nunca se transforma en algo positivo, siempre se queda con esa sensación, no me late, no me gusta, algo no se siente bien. Y si continúas ahí, algo, algo te va a recordar después que tú sentiste anticipadamente que por ahí no era. Entonces, volviendo a la historia de China, en ese momento crucial donde yo tenía que tomar una decisión, justo analicé esto. ¿Cuál de las dos decisiones, ¿Irme o quedarme? ¿Me daría más paz esta decisión de tomar este proyecto? ¿Me da emoción o me da angustia? Porque se parecen, pero no son lo mismo. Y me di cuenta que era angustia, algo no se sentía bien para mí no era, por ahí no era mi proyecto. Y gracias a que lo pude reconocer fue que se lo pude sugerir a mi amiga. Gracias a que las dos le hicimos caso al termómetro de nuestras emociones, ella tenía clarísimo cuál era la vía de acción que le daba emoción, aunque fuera llena de nervios, pero algo que quería explorar. Y yo tenía clarísimo, gracias también a este análisis, que por ahí no era, aunque fuera una extraordinaria oportunidad. Es que ahí está la trampa. Muchas veces no es que no sea bueno, a veces es una buenísima oportunidad, una buenísima idea, pero a lo mejor no es para ti. Yo estoy segura que ese proyecto llegó a través de mí, pero para ella. Entonces no todas las oportunidades buenas son para ti, no todos los proyectos que brillan necesariamente es algo que tienes que explorar tú. Aprende a hacerle caso a esta sabiduría interna que te dice ya, toma una decisión que te dé paz. Síguele, apuéstale, da el salto en las que te dan emoción con anticipación y cuidado con las que te dan angustia. No tienes que recorrerlas, no tienes que tomar esa decisión, no tienes que tomar ese proyecto, aunque sea una gran oportunidad. ¿OK? Entonces cuéntame aquí en los comentarios si tú alguna vez te has enfrentado a una decisión así, en donde le haces caso al termómetro de tus emociones y puedes estar súper cierto, súper cierta de cuáles te dan paz, cuál es adrenalina y cuál es angustia. Me va a encantar leerte aquí en los comentarios y saber cómo has usado esta herramienta que todos tenemos y que tú puedes aprender a usar para tomar siempre la mejor decisión. Nos vemos en el próximo video.










