En este video de Charms, dos interlocutores discuten la disyuntiva entre escribir un libro que sienten como una obligación moral (por ejemplo, sobre identidad y branding) y uno que desean escribir por pasión personal. El hablante A plantea su dilema, mientras que el hablante B, actuando como mentor, aconseja que siempre se empiece por el libro que nace del corazón, pues esa energía impulsa la finalización y abre espacio para el proyecto moral más adelante. Charms ilustra su consejo con varios casos reales de autoras que, tras escribir primero el libro que les apasionaba –una novela de recuerdos familiares, un libro de sueños inspirado en Elizabeth Gilbert, o un libro sobre habilidades psíquicas– lograron superar bloqueos creativos y, posteriormente, abordar los proyectos que consideraban una responsabilidad. El mensaje central es que la autenticidad y la motivación interna son claves para vencer la resistencia y que, una vez completado el libro del corazón, siempre habrá tiempo y energía para el libro de obligación moral.
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¿Qué haces en una situación? Porque tal vez hay alguien que está en mi misma situación. Como que creo que hay dos tipos de personas acá, los que han de decir como, no, pero yo, ¿qué tengo para decirle al mundo? Y otros que tal vez estamos donde yo estoy, que sentimos una obligación moral de hablar de cierto tema. O sea, como que yo siento que digo, qué egoísta soy, que llevo 15 años en el mundo de la imagen, ¿cómo no les estás contando todo el proceso de autoridad, marca, conexiones. Pero cuando me siento a escribir, a veces tal vez yo quisiera escribir de otra cosa. O sea, como que entonces mi pregunta es, yo sé que yo tengo que sacar el libro Identity porque es mi responsabilidad moral con el mundo enseñar esto, como el resultado es un brinco de identidad y ese branding que puedes tener es espectacular. Pero primero escribe ese libro que quieres escribir y luego el que tienes que O los mezclas o los vuelves parte de uno mismo. O sea, porque yo tengo clara ya la metodología, el paso a paso. Y yo sí creo que en mi caso no hay nada como lo que quiero hacer, pero tal vez como me siento, es que es como increíble hablar mejor de este tema, que esté interesante, porque hay temas que a mí me atraen. Lo mezclo, lo uno. ¿Alguien está en lo mismo que yo? Que me pongo un yo en el chat así como es que es lo normal que Regina hable de autoridad y de la misma me va a hablar de otro tema. No sé qué opinas.
Mira, yo me encanta que lo digas porque hay muchos autores que llegan queriendo escribir el libro que tienen que escribir, ¿no? Y la misma, como que la misma inercia de empezar a escribir te va a demostrar si es el momento de ese libro o no. Porque de repente hay contenidos que se tienen que maridar un poquito más, o sea, que tienen que agarrar un poquito. Yo he estado escribiendo por 3 años el libro de los sueños desde que vino Liz Gilbert, no lo he podido acabar. O sea, hay algo de resistencia en mí que todavía no termino de entender o de cuadrar piezas como para sentarme a escribirlo. Entonces escribí el del método de Autor Wow, por ejemplo, ¿no? Hay una alumna que quería escribir, ella científica, y se sentó a escribir el libro de ciencia que ella sabe que puede escribir. Al estar escribiendo dijo, es que quiero contar las historias de la mamá de mi abuelita Entonces escribe un libro hermosísimo, tipo como Agua para Chocolate, que se llama Las historias de mamá grande. Y ya que lo saca, hay un tercer ejemplo que te quiero dar. Hay una de mis autoras más prolíferas que es Marta Salamanca. Ella llegó a Autor Wow queriendo escribir un libro de diseño instruccional porque ella es académica súper reconocida en Cuernavaca. Pues llega y no le salía y no le salía, y ella en realidad quería hablar de ser médium, una habilidad psíquica que ella tenía desde niña. Pues se frenó y me dijo, Charms, ya no puedo escribir este, quiero escribir este otro. Y a todas las anteriores, a La Científica, a Marta, les he dicho, escribe el libro que quieras escribir, porque si tú quieres escribir el segundo, vas a tener el tiempo después. O sea, ya que saques el que está en tu corazón, siempre hay espacio para ese libro que está en tu pendiente moral escribir. La científica ya está escribiendo el de ciencia, o sea, ya sacó el de la abuelita de su corazón y ahora sí está escribiendo el de ciencia. Marta ya no va a escribir el de diseño instruccional, ya no es necesario porque ya cerró el circuito, el círculo de esa parte de su vida, y abrió el que ahorita tiene su corazón, que es todas las habilidades psíquicas. Y ahorita lleva, hasta donde sé, 23 libros escritos.