Descubre tu Bloqueo Creativo: 4 Miedos al Escribir

En este monólogo motivacional, Charms aborda el bloqueo creativo que impide a muchos aspirantes a escritores terminar un libro. Parte explicando que la idea de escribir un libro suele percibirse como un proyecto monumental que genera presión, y propone descomponerlo en pequeñas acciones disfrutables para transformar el esfuerzo en gozo. Introduce la práctica de “ensayar la emoción” – visualizar el momento de presentar el libro y sentir la satisfacción – como motor diario. Luego enumera los miedos más comunes que observó en sus alumnos y autores: miedo al rechazo, al fracaso, al juicio y al vulnerabilidad de abrir su vida. Cada miedo se personifica en un arquetipo: "Bruno" (síndrome del impostor), "el turista sin mapa" (falta de dirección), "el maratonista sin fin" (incapacidad de terminar) y "el coleccionista de cupones" (creencia de que no hay recursos). Para cada arquetipo ofrece antídotos concretos: pasos pequeños, buscar evidencia positiva, aceptar la imperfección, producir una versión "better‑than‑nothing" y cambiar la narrativa interna. Concluye enfatizando que la elección entre el miedo y la emoción depende del volumen que cada uno reciba, y anima a los oyentes a usar la emoción como ancla diaria para avanzar en su proyecto de libro.
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uno de los sueños más dejados a medias es un libro, y tiene muchas razones, pero la primera y más importante es que la relacionas como algo monumental, como algo que va a requerir muchísimo esfuerzo y que probablemente no vas a poder. Y déjame aclararte esa parte que te acabo de decir, porque escribir un libro efectivamente es un proyecto monumental, es un proyecto maravilloso en tu vida, que va a requerir mucho de ti. Sin embargo, no tiene que ser todo al mismo tiempo. No tienes que escribir tu libro en un día, no tienes que ir mañana a la feria del libro a presentarlo. Lo puedes ir haciendo de tal manera que cada paso que des sea un gozo. Si no logras hacerlo así, entonces cada paso que des va a ser un suplicio en lugar de un gozo. Es como si yo te dijera: para que tengas cuadros en el estómago para tu próximo viaje a la playa, hoy tienes que hacer 1000 abdominales. Vas a decir: Charms, no hay manera, no las voy a hacer. No, pero si yo te digo: no te preocupes, haz 20 diarias, las que menos te cuesten trabajo, 20 diarias por 6 meses, por un año. Cuando voltees a ver para atrás, te vas a impactar. Que algo que parecía súper difícil y retador, cuando lo partes en pedacitos, empieza a ser sencillo, alcanzable y disfrutable. Y esto es algo que yo le digo mucho a mis amigos autores, a mis alumnos autores, que si tú no aprendes a ensayar la emoción que quieres, entonces cuando tienes el sueño cumplido tampoco la vas a sentir. Acuérdate que este fíngelo hasta que lo logres se puede transformar, hoy te lo voy a enseñar, en ensayar la emoción. Porque si tú crees, te imaginas presentando tu libro, no, imagínate por un momentito, vamos a cerrar los ojos, imagínate que estás ese día en donde tu libro ya existe, no, ese momento en donde tu libro ya existe, ya lo tienes en tus manos, ya lo estás presentando, ya ves las caras de emoción de tus amigos, de tu familia, de toda la gente que te quiere Estás a lo mejor en una presentación platicando de esas ideas, experiencias, conceptos que tú querías compartir de tu vida para que le sirvan a alguien más, o por el simple gozo de hacerlo. Con esta visión, que puede estar a 6 meses, a un año, a 2, no lo sé, pero imagínate tú ya con un libro publicado en tus manos, escrito por ti, publicado por ti, Y en ese lugar en donde estás rodeado de personas que estamos felices así como del Rey León, ¿no? Que por fin lo pusiste en el mundo. La la la la la la li la la la la. ¿Cómo te sientes? Pónganmelo exacto. Realizada, emocionada, plena, satisfecho, alegre, orgulloso. Uf, verdad Paul, muy bien. Cómo puedes tomar esa misma emoción y que sea lo que te te impulsa cada día que te sientes a escribir. Imagínate sentir eso cada vez que te sientas a escribir. ¿Qué tendría que suceder? Porque el miedo es un compañero de viaje, pero también la emoción, y tú decides a cuál le subes el volumen, a cuál de los dos. Los dos van a hablarte todo el tiempo, pero alguno va a tener la voz más fuerte. Yo quiero que cada día que escribas tengas a la vista y a la mano, ojalá que puedas escribir. Por ahí ya te dijo Raquel que pusieras tu libro, que tuvieras tu libretita, y quiero que puedas escribir cuál es la emoción que hoy sentiste al imaginarte con tu libro, para que sea un ancla, para que sea una especie de mariposa amarilla que la ves porque decidiste, porque ahí está enfocada tu atención, ok. Entonces vamos a platicar de esta cultura del esfuerzo o del gozo. Cuando tú relacionas algo con mucho trabajo, mucho esfuerzo, te detienes, te frenas, lo dejas a medias porque sientes que no vas a ser capaz de llevarlo a la meta. Y entonces, ¿para qué empiezas? No. Pero, ¿qué pasa si solamente te concentras en que hoy vas a disfrutar esta clase? En que mañana vas a disfrutar la que sigue, y después vas a escribir tu libro, y después cada mañana te vas a sentar a escribir, o cada noche. Ese es el camino del gozo, aprender a disfrutar cada paso de este camino. Porque te voy a decir, para que no te sientas mal, cuáles son los miedos más comunes que yo he visto en las personas que quieren escribir un libro. Estos son los más frecuentes, no son todos, pero son los más frecuentes. Los miedos más comunes al escribir. El primero es el miedo al rechazo. Híjole, no le gustó a la gente, no, no le entienden, no les interesa, no hay eco. La gente que yo creía que iba a estar feliz no lo está. Nos hacemos unas historias, y conste que esto, todo esto ahorita está en tu mente. Nada de esto es cierto. Pero es un miedo real. O sea, tienes miedo a que a tu libro no le vaya bien. Es un miedo muy común y muy entendible, ok. Tienes miedo al fracaso, que a lo mejor invertiste 10 meses, la inscripción a un curso, tiempo, sacrificaste vacaciones, no sé qué hayas tenido que hacer, y de repente dices, híjole, no era lo que yo esperaba, no. Ese es otro miedo muy grande. Dar todo de ti para que al final tengas una desilusión. Siguiente miedo, y esto es de los más fuertes, el miedo al juicio. Fíjense que hay muchos autores que se la piensan de escribir un libro, y esto lo veo en mis alumnos, porque tienen miedo de contar la historia tal y como es. Tienen miedo de herir alguna persona que van a mencionar, o que alguien llegue y los ataque porque mencionaron alguna parte susceptible en su historia, por la edad o por las historias que quieres compartir, o o porque no te sientes preparado para contar o para enseñar. Hay miles de razones, pero este sentirte con el miedo al juicio es uno de los miedos más comunes de un autor. Para que no te sientas mal, también hay miedo de dejar entrar a tu casa, porque escribir un libro es una acción muy, muy generosa, pero también muy valiente. Vas de repente a decirle a toda la gente, entra aquí a mi casa, te voy a contar todo de mí. Entonces es como si abrieras la puerta de tu casa en la calle y se van a meter personas a que les cuentes tu vida, tus historias, tus ideas. Entonces todo esto te lo digo no para asustarte, sino para que sepas que es normal. Estos miedos los sienten hasta los autores que más admiras. Hay voces que te dicen hazlo, y hay voces que te dicen: pero, ¿qué estás pensando? No lo hagas. Entonces, las dos van a coexistir en tu mente. Tú decides a cuál le subes el volumen, al que te empodera o al que te frena, ¿no? Muy bien, les vamos a platicar un poquito más de cada uno. El primero es el Bruno. El Bruno le pusimos así por la película de Luca de Disney, que tienen, son estos dos amigos que viven en Italia, son dos niños Y cuando de repente salía el síndrome del impostor, uno le decía: no, no, no le hagas caso, dile silencio, Bruno. Entonces, el Bruno, si tú tienes este miedo silencioso, lo vas a identificar porque este es el tipo de frases que pasan por tu mente cuando piensas en escribir o cuando piensas en hacer algún proyecto creativo que te va a sacar de tu zona cómoda. Lo primero es es que, es que, y ahí te van las frases: yo, ¿quién soy para escribir un libro, Charms? ¿Por qué yo tendría las credenciales para escribir un libro? O no creo que les vaya a gustar. Te descalificas en automático. Estas historias las vamos a transformar. ¿Cuál sería el antídoto del Bruno? El antídoto del Bruno para mí es Que des un paso pequeño que te permita ver otra evidencia, no, que se lo des, por ejemplo, tu libro, alguien que te quiere, alguien que no te va a decir tú qué te crees, que te imagines gente contenta leyendo tu libro en lugar de los pensamientos terroríficos. Entonces, que tengas un pensamiento que suple o que nutre la parte que sí quieres vivir de tu libro. Al siguiente miedo. El turista sin mapa. Este es el tipo de persona que dice: no, no, es que sí quiero escribir un libro Charms, pero no sé cuál es el siguiente paso, entonces mejor no me muevo. Es como si fueras a París a un viaje y no sales del hotel. O sea, ahí tienes la Torre Eiffel, te puedes perder, explorar, encontrar el camino, conocer personas, pero no sales del hotel porque no te han dado tu mapa. Y tú dices: sin el mapa no salgo del hotel porque quiero saber exactamente a dónde voy. ¿En serio? Está bien tener un mapa, está bien tener una guía, pero ¿qué pasa si exploras? Y en el camino de esa exploración, a lo mejor alguien te da un mapa. El moverte sin mapa a veces te hace descubrir cosas que tú estabas muy cerrado a ver. A veces te enamoras de una sola forma de crear, de una sola forma de ver tu libro, Y dices: no lo empiezo hasta que alguien me diga cómo se hace. No, es que no sé si lo estoy haciendo bien, es que tengo tantos capítulos y no sé si ya son muchos. Estos son miedos del turista sin mapa, o sea, necesito que alguien me diga que estoy bien, ok. Pero yo te digo desde ahorita, con que estés escribiendo está bien, con que estés escribiendo, con que ya hayas ayer decidido una idea está bien. Con que hayas hecho una especie de temario, ya vas más adelante que el 90% de las personas del mundo que quieren escribir un libro y nunca llegan ni siquiera a ese paso. Por eso me gusta también ser tu guía, tu porrista y tu chicotito, porque sé que a veces necesitas esa persona al lado de ti que te diga: no te preocupes, por aquí vamos bien, no tiene que ser perfecto, con que des este paso vas muy bien. ¿Esto me ha frenado? Sí o no. Porque entonces puedo empezar a ver el opuesto, a ver el opuesto del Bruno, a ver el opuesto del turista sin mapa, y decir: no pasa nada, no pasa nada si exploro. Va a haber personas que me van a ayudar, va a haber personas que me van a acompañar, y va a ser una aventura muy divertida porque me va a demostrar que soy capaz de hacer esto y más. Bueno, siguiente miedo. Uy, de este tengo muchos amigos. El maratonista sin fin. A ver quién se identifica con este bloqueo. El maratonista sin fin dice: no, no, no, Charms, ya casi acabo. De hecho, ya tengo el 90% del libro, nada más le falta tantito, ya nada más le falta que escriba la conclusión, no, el epílogo. Sí, ya nada más estoy metiendo las frases. Y de estos tengo amigos y familiares que me han dicho esta historia 8 o 9 o 10 años, y no estoy exagerando. Entonces estoy segura, y te lo digo de una vez, el miedo más grande de un autor no es empezar, es terminar el libro. Porque, ¿qué crees? Cuando termines tu libro va a llegar el momento de ponerlo en manos del mundo. Y empiezan estos miedos. Entonces, el maratonista sin fin es el que no termina el libro porque siente que le falta algo. Better than nothing, el BTN, experimentos BTN, quiere decir voy a tener por lo menos una primera versión aunque no sea perfecta, porque esa primera versión la puedo poner en manos de un editor y ya ahí ya estoy más comprometida a que mi libro exista. Pero hay personas que se tardan en el eterno borrador años. Entonces, si tú eres de este club, ponte como meta empezar a practicar esto en cosas chiquitas. ¿Qué otras cosas dejas a medias porque no son perfectas? Inténtalo, pruebas, vete, haz un live mañana, pon un post hoy de lo que estamos viviendo aquí. El coleccionista de cupones. Este bloqueo es el que sientes que no te alcanza ni el tiempo ni no te alcanza el dinero. Sí, Charms, sí quiero escribir un libro, pero ahorita no, ahorita no es el momento. Mejor en 6 meses. Y en 6 meses tampoco es el momento. Ya te perdiste de dejar una historia plasmada que hubiera sido a lo mejor un worth, no. No es que ahorita no, porque va a ser muy caro imprimir, va a ser muy caro publicar, va a ser muy caro. Y entonces te frenas por algo que ni siquiera sabes ahorita. Yo te podría decir, hay maneras gratuitas de publicar. Yo empecé con la forma gratuita, subiéndolo a Kindle de manera digital. Entonces Cómo transformar el coleccionista de cupones. Y déjenme les digo que cuando menos te alcanza es cuando más necesitas invertir en ti. Tú estás hecho para ser un ser en expansión. Siempre hay un siguiente nivel de plenitud, de salud, de vitalidad, de sueños cumplidos. Entonces, si no te atreves a pasar ese siguiente nivel y necesitas alguien que te apoye, Y dices: no me alcanza ese mentor o esa persona o lo que sea, es cuando más lo necesitas. El coleccionista de cupones, ¿cómo transformas esa mentalidad? Justamente practicando decisiones distintas, practicando frases distintas. Si crees que no te alcanza, no te va a alcanzar nunca. Déjame te lo digo con todo el amor, porque yo he pasado por aquí muchas veces. Cuando sientes que no te alcanza La solución no es hacerte más chiquito. La solución es crecer de alguna manera, mentalmente, espiritualmente, físicamente, algo que te saque del trance del no puedo, no me alcanza. Entonces está impresionante lo que eres capaz de hacer cuando das un pequeño giro, un pequeño cambio de paradigma. Cuando ves que puedes, te atreves a más. Lo importante es que cuides tus palabras, qué estás diciendo alrededor de tus creencias.










