Clase 2: Destapa los Bloqueos

Mari Carmen Obregón teaches five types of creative blocks that stop writers from finishing books: impostor syndrome, no roadmap, perfectionism, money fears, and no time. She shows how to flip limiting beliefs into questions, write small daily, and focus on who you're helping instead of judging yourself.
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Hola, hola. Ya estamos aquí en vivo para La clase número 2 de la Mega Masterclass Escribe tu libro. Esta clase es una de mis favoritas, se llama Destapa los Bloqueos y estoy segura que les va a encantar. Si les gustó la clase de ayer, esta va a sumar todavía más emoción, más herramientas y más confianza en que tu mensaje se necesita para el mundo. Hay una idea que te eligió de socio y de socia porque tú eres la persona mejor equipada para expresar esa idea. Entonces, me encanta que estén aquí. Ya estuve viendo los saludes, mi Roxanita Chacón, Cristina Rodríguez, ya vi que a Leah ya le ayudaron a cambiar el nombre, me encanta. Gracias, Ismael, por venir con mucho entusiasmo. Y bueno, como saben, me gusta ser muy puntual para empezar, así que nos vamos a ir directo al contenido. Esta clase se llama Destapa los bloqueos y lo primero que te quiero preguntar ¿Cuántas mariposas amarillas has visto? Porque ¿Te acuerdas que ayer te dejé este ejercicio para que empieces a practicar la observación creativa consciente, lo que ya está frente a ti, pero que a veces no notas porque no estás poniendo atención? Entonces hay ciertas cosas que vas a ir notando, como las mariposas, que se van haciendo parte de las herramientas que tienes como creativo para tu libro. ¿A qué me refiero? Empiezas a escribir y de repente estuve leyendo los comentarios que estaban poniendo en WhatsApp y los que estuvieron poniendo ahorita y durante la clase de ayer y muchos decían, es que ya tengo una primera versión del temario, pero no sé si lo voy a desarrollar así, si está bien o no está bien. Acuérdate que es un proceso de paso a paso. No puedes esperar que el día uno esté completo y perfecto porque estos procesos se van desarrollando poco a poco. Entonces, la mejor forma de ir disfrutando tu proceso creativo al crear tu libro es empezar a observar la inspiración. Siempre en los procesos creativos, quiero arrancar con esto, pensamos que lo primero es generar ideas. Generar ideas para el libro, generar ideas para el título, generar ideas. Pero la realidad es que todo proceso creativo empieza un paso antes, empieza en la claridad y es la claridad la que te da el enfoque para que no te distraigas viendo todo y nada sino que empieces a ver lo que realmente te interesa. Ya lo platicaremos con más detalle, pero estoy muy feliz de que te hayas dado Cita con la inspiración otra vez, Cita con tu futuro, libro que ya empezó a existir desde ayer. Entonces, hoy vamos a hablar de los bloqueos silenciosos, que son puntos ciegos, me gusta llamarlos así, puntos ciegos que te limitan en tu vida creativa y a veces no te has dado cuenta porque no los conoces, por eso los llamo puntos ciegos, porque estos bloqueos silenciosos pueden estar ahí bloqueándote más allá de tus proyectos creativos, más de lo que te imaginas, pero cuando aprendes a observarlos, pueden ser tu gran trampolín. Yo te voy a enseñar, hoy no advierto, no te voy a enseñar ni a quitarte el miedo, ni a que ya no tengas retos, porque pues eso no se puede. Lo único que sí puedes hacer es tener mejores herramientas y una conciencia más desarrollada de cómo se presentan estos miedos, estos bloqueos, para que puedas hacer algo al respecto. Hace un momentito me conecté a Instagram y les decía que la verdad es que estos son como dragones que ahí están, de repente se despiertan y echan todo su fuego y tú dices, no, yo no soy bueno para esto, ¿Quién le va a interesar leer mi libro? Yo no soy escritora, pero lo que quiero es que aprendas a domar el dragón. El dragón ahí va a seguir, los miedos no se van a ir a ningún lado, porque por naturaleza estamos diseñados como seres humanos, aunque en emociones y en mentalidad estemos muy evolucionados, la verdad es que la parte física de nuestro cuerpo sigue siendo muy ancestral, sigue siendo muy apegada al miedo para sobrevivir. Nuestro instinto constantemente nos va a llevar a protegernos, a salirnos de lo desconocido, pero cuando ya sabes que eso sucede, entonces puedes hacer algo al respecto, puedes hacer algo para empezar a entender cómo se presentan estos miedos en tu vida y que tengas mejores herramientas para domar al dragón. Entonces el dragón no se va a ir a ningún lado, tu impostor, tus dudas, tus miedos, ahí van a estar, pero lo que quiero es que aprendas a tener herramientas, que a pesar de tenerlos ahí, tú puedas seguir avanzando en tus proyectos creativos como un libro, porque te vas a dar cuenta que la vida cómoda, la vida protegida, pues es linda hasta cierto punto, pero ahí no está tu mayor plenitud creativa. Lo más hermoso de tu vida lo vas a encontrar un poquito más allá del miedo. Por eso quiero que aceptes tu naturaleza, pero que te atrevas a ir un pasito más allá. Entonces te quiero preguntar, todos los que me compartieron ayer, que me dejaron maravillada de tenían, Algunos dijeron tengo 30 años queriendo escribir, tengo 26 años queriendo escriBir, desde niña, desde niño, alguien dijo tengo cuatro años queriendo escribir, o sea, ahí hubo diferentes tipos de respuesta. Pero mi gran pregunta para arrancar esta clase ¿Por qué crees que si quieres escribir un libro todavía está en tu lista de sueños por cumplir? ¿Por qué no está todavía en la lista de sueños audaces cumplidos? Hoy lo vamos a analizar, no es para que te sientas mal, es simplemente para que entiendas por qué todavía no existe y cómo es que puede existir. Y a esto yo le llamo el camino del esfuerzo contra el del gozo. Por qué no cumplimos las promesas, o sea, por qué cada enero. A ver, ¿Quién de aquí, a ver, cuéntenme una cosa, ¿Quién de aquí ha tenido un año complicado? Yo esto lo escucho por todas partes y ya quieren que sea 2024, ya quieren que se acabe este año y que empiece el que sigue. ¿Quién ha tenido un año complicado? A ver, díganmelo por aquí, les faltaba una porrista, me encanta. ¿Bueno, quieren tener un año complicado? Dices, ya por favor, que se acabe este año, ya quiero que siga 2024. Bueno, va a haber muchas personas. Lo escucho, lo escucho, no saben cuánto, muy seguido. Y te quiero decir que entiendo porque ha sido un año, o sea, siento que hasta de alguna manera extrañamos la tranquilidad de la pandemia, pero a pesar de que ha tenido, pues ha sido como una ola que de repente nos revuelca y nos revuelca, pero también ha tenido muchísimos matices positivos. También ha tenido, estoy segura, cosas muy hermosas que ha traído a tu vida, si las sabes observar. Yo te puedo decir que este es uno de los mejores años de mi vida y aún así he vivido de las tristezas más grandes de mi vida. También para mí ha sido un año de muchos contrastes, pero lo chistoso, lo curioso que quiero que lo que quiero que veas es que el primero de enero es idéntico al 31 de diciembre de 2023. Es nada más una noción mental lo que decimos ya por favor que se acabe este año y que empiece el que sigue. Lo único que puedes hacer diferente. Los estoy leyendo todos, no se preocupen, no están desperdiciado, están aquí, están aquí a punto de crear su libro. Y te aseguro de Ina que hay muchas más personas que van a querer tu libro. Entonces hay personas que dicen para mí ha sido un año maravilloso, me encanta, Pero lo que yo escucho y lo que veo atrás de lo que escucho es que hay ganas como de volver a empezar de cero. Eso es lo que nos da enero, como si borraran todo lo que pasó. Y en enero sientes que puedes volver a empezar. La sorpresa es es que eso lo puedes vivir todos los días. Todos los días puedes volver a empezar todos tus procesos, todos tus proyectos. Pero por qué si en enero decimos ahora sí, este es el año en el que escribo mi libro, este es el año en el que. Y rellénalo con lo que más te emocione crear. El año en el que viajo, aprendo un idioma, compro una casa, salgo de deudas, en fin, lo que para cada quien sea el sueño, la meta que te emociona empezar a crear en enero. Y por qué por ahí de marzo ya nos desilusionamos, ya andamos de capa caída porque ya nos faltamos a la promesa. Algo hubo que rompimos la promesa y empezamos poco a poco a quedarnos atrás en ese gran sueño. Y yo lo que he visto y te quiero tranquilizar el día de hoy es que los grandes sueños de tu vida, los proyectos magnos como escribir un libro, muchas veces lo relacionamos con demasiado esfuerzo y por eso mejor ni empezamos. A lo mejor te pasa con el ejercicio, con las relaciones, con abrir una empresa o empezar un libro. Te quiero hoy cambiar esa noción. ¿Por qué no cumplimos las promesas? Porque lo relacionamos con un camino de demasiado esfuerzo. Pensamos que va a ser muy complicado, muy tedioso, que va a ser como algo que te oprime el corazón. Pero yo quiero que aprendas, fíjate muy bien en esta noción que te voy a explicar, porque eso me emociona mucho. Así como tu naturaleza es protegerte y es hacerle caso al miedo porque te sales de lo que no conoces, también puedes entrenar tu mente para sembrar la vida que quieres, para tener el tipo de decisiones que te llevan a tener la vida que quieres. ¿Te acuerdas que ayer te platiqué de esta noción de a qué estás dispuesto a renunciar para crear la vida que sigues fingiendo que quieres? Esta frase tan fuerte es algo que me encanta que hagas consciente, porque lo que sí puedes hacer cada día es empezar a practicar una emoción distinta, una emoción que sí te ayude a tener la vida que quieres, a tener los pasos hacia los proyectos que quieres. Y a eso yo le llamo practicar la emoción. Hoy te voy a enseñar a hacerlo, pero lo que quiero que entiendas muy bien es que sí se puede entrenar tus emociones y tu mente para empezar relacionar estos proyectos tan grandes no con esfuerzo, sino con gozo. Cuando tú relacionas cada vez que te sientas a escribir con algo que disfrutas, tu mente va entendiendo que cada vez que te sientas es algo que te gusta y entonces no te pesa, No vas a decir otra vez tengo que sentarme a escribir. No vas a decir yay. Lo que estás haciendo hoy, hoy es una hora que es un regalo de ti para ti. Ya me imagino que dijiste en tu casa no me interrumpan, quiero escuchar a Charms, quiero seguir el proyecto de mi libro. ¿Y entonces esto se va convirtiendo en una práctica y entonces lo que practicas qué crees? Cada vez te sale mejor. Tú no aprendiste, tú no llegaste al mundo sabiendo hablar, ni sabiendo caminar, ni sabiendo lavarte los dientes. Sin embargo, todo eso ahorita ya es segunda naturaleza para ti, ya es algo que haces en automático porque entrenaste a tu mente a hacer. Entonces, si tu mente de manera natural, fíjense muy bien, si tu mente de manera natural se va al pesimismo, se va al yo no puedo, yo no soy escritorio número uno, te entiendo, es la naturaleza humana, todos nos sentimos así en muchos momentos y es algo muy recurrente en tu vida. Es algo que no se va a ir. Lo único es que puedes empezar a practicar una emoción que cada vez vaya teniendo más fuerza para ti. Eso es. Yo le llamo Bailar con la vida. Es como empezar a practicar. Y esto lo tomé por un libro que escribió Jennifer López, donde cuenta que ella se sentía muy frustrada porque estaba a punto de divorciarse de Marc Anthony. Ya sé que el libro de referencia no parecería nada, nada respetable, pero la verdad es un muy buen libro porque dice que ella venía de una familia donde sus papás casados toda la vida y este matrimonio ya era, no sé si el cuarto o el quinto. Y ella decía, es que no puede ser que otra vez no lo pude hacer funcionar y se sentía como fracasada en el amor. Entonces ve, nada más manda traer a Louise Hay, a la autora de Tú puedes sanar tu vida. Imagínate qué privilegio. Y la lleva a su casa y Luis con esa claridad llega y le a ver, Jennifer, ¿Para qué estoy aquí? Y ella es que siempre me va mal en el amor. OK, a ver, tú eres bailarina, ¿No? Sí. ¿Cuando aprendiste a bailar, ¿Te salió bien a la primera? No. OK, requirió práctica, paciencia, muchos ensayos, pero ahorita eres una de las mejores bailarinas del mundo. El mundo te admira mucho por tu habilidad para bailar. Entonces, ¿Por qué no aplicas esa misma técnica para las áreas en las que sientes que todavía puedes mejorar? Y eso es lo que yo te quiero enseñar hoy, a bailar con la vida. ¿A que? Sí, a lo mejor al principio te caes y vuelves a dudar y no, ¿Yo quién soy para escribir? Pero quiero que hoy salgas con herramientas para que digas, OK, me caí tantito, pero me puedo volver a levantar y cada vez me va a salir mejor este pasito de baile con la vida. Cada vez voy a entenderle mejor al ritmo y voy a disfrutarlo, que es lo que yo más anhelo que tú puedas tener en tu vida. Proyectos que disfrutes que no sean. Porque imagínate qué te hace pensar que sufrirla todos los días para escribir te va a dar al final un libro que te genere mucho gozo. Eso no va a pasar. Tienes que aprender a practicar la emoción. Entonces, con eso quiero entrar a los miedos más comunes que tenemos todos. Yo nunca voy a juzgar una persona, De hecho hubo alguien que escribió, creo que fue en el chat de WhatsApp, que dijo, es que yo tengo miedo porque yo no soy escritora o sea, quiero contar una historia, pero no sé si lo voy a hacer bien. Te entiendo porque es exactamente como yo me sentía hace diez años. Estaba escribiendo justo ahorita el libro del efecto Wow y algo que te quiero compartir es que yo al principio quería sonar súper interesante, o sea, yo quería sentarme y escribir un bestseller y quería sonar, quería usar palabras súper rimbombantes. Claro que mi libro se sentía acartonado, no me gustaba sentarme a escribir, me sentía forzada, hasta que lo borre todo, lo volví a empezar de cero y dije no, no, es que estoy tratando de sonar como alguien que no soy, voy a escribir como soy, quiero que este libro se sienta como si se estuvieran tomando un café conmigo. Entonces se lo dediqué y es algo que te voy a enseñar hoy. Lo escribí pensando en dos amigos, dos amigos que me conocen muy bien, pero que no sabían bien a lo que me dedicaba con el efecto Wow, entonces todo el libro lo escribí como si me estuviera tomando un café con ellos y así se siente ese libro. Entonces quiero que sepas que yo tampoco me sentía escritora. Yo pensé que cuando lo publicara me iban a sentar en el banquito de los acusados a decirme oye, no, no, no, no, ¿Quién te crees tú? Tú no eres autora, tú no eres escritora, vete. Pero esas son credenciales que no necesitas, son miedos que solo están en tu mente porque estos son los cuatro miedos más comunes que todos, todos, hasta los autores que más admiras los han cruzado y los siguen cruzando. Primero es el miedo al rechazo, somos seres sociables, sociales también, ¿Quién no va a querer que alguien más lo quiera y lo acepte? Yo creo que es naturaleza humana. Entonces es normal que no quieras que alguien te diga tu libro no me gustó. Son capas que tienes que empezar a desarrollar porque tu libro tiene que existir a pesar de que haya personas que no les interese leerlo, porque ¿Qué crees? Hay muchas que sí, esas son las que merecen tu atención. Pero mira, miedo al rechazo, miedo al fracaso. ¿Y si lo publico y nadie lo compra? ¿Y si lo publico y me dicen que mal libro? Yo he escuchado unas historias, una prima mía sacó un libro precioso relacionado con la ansiedad y un maestro que ella admira muchísimo le yo no voy a avalar tu libro, a mí se me hace malísimo. Imagínate el shock que alguien que admiras te dice eso. Y ella estaba como muy desilusionada hasta que decidió enfocarse en los otros miles de mentores y maestros que decían felicidades por tener la valentía de escribir tu libro, está precioso, va a ayudar a miles de personas, entonces siempre va a existir, no son miedos mal infundados, no estás loco, o sea, sí va a haber gente que no le va a gustar tu libro, sí va a haber gente que no lo va a querer leer, entonces eso detona tus miedos más grandes, rechazo, fracaso, juicio. Imagínate que te vuelves a sentir en el colegio donde a lo mejor te estaban señalando ¿No? Y ay, es que ella se creó y no sé cómo. Y bueno, volvemos a a reavivar todos los miedos. La buena noticia uno es que no está solo aquí estamos en comunidad y aquí estamos para decirte todo eso. Las personas que no estén listas para leer tu mensaje no son las personas que ameritan tu energía ni tu atención. Lo que necesitas es enfocarte en las personas que sí, pero quiero que sepas que vas a vivir estos miedos. De hecho, Elizabeth Gilbert, como contó que de hecho tiene un TEDx que habla de esto, que dice que ella sintió, fíjate qué hermosura de concepto, dice que ella sintió el mismo miedo después del grandioso éxito de Comer, rezar a Mar, uno de los libros más vendidos en la historia del planeta, sintió el mismo miedo que cuando era una autora no publicada. ¿Cuál era ese miedo cuando era una autora no publicada? ¿Tú crees que vas a sacar algo suficientemente bueno? Eso era lo que estaba en su mente. Saca Eat, Pray Love. ¿Y cuál crees que es el miedo que regresó? Él mismo, pero ahora evolucionadito, ahora era ¿Tú crees que vas a volver a escribir algo tan bueno? Entonces el ser humano revisita y revisita los mismos miedos porque cada vez tienes mejores herramientas. ¿Yo espero de todo corazón que el día de hoy, ayer, quiero que lo recuerdes porque fue el día que empezaste, hoy 14 de noviembre, quiero que lo recuerdes como el día en el que te hiciste consciente del bloqueo para que sepas manejarlo, para que no dejes que te frene y que tengas herramientas para seguir avanzando más allá del miedo, así que el último miedo es, híjole, este es uno muy fuerte, dejar entrar a tu casa, o sea, en qué momento van a estar sentados aquí en mi sala todas las personas que tienen mi libro en sus manos? Imagínate qué fuerte, ¿No? Entonces de repente tú vas a contar una historia súper íntima de tu hija con epilepsia, o de tu hijo con enanismo, o de tu hijo con el síndrome que todavía no sé cómo se pronuncia, de olier, o del miedo que te lleva casi quererte quitar la vida, o de la situación que te tenía en la cama de un hospital. ¿En qué momento estas historias de repente están en las manos de otras personas? Los libros, yo te lo dije ayer, es un acto de generosidad, es que digas no importa, yo quiero que la gente llega porque yo quiero que todas las personas que tienen un hijo en esta condición ya no pasen por lo que yo pasé, yo les voy a ahorrar camino. Y no sólo eso, acá también hay personas que te enseñan cómo tener mejores relaciones de pareja, porque también hay de todo tipo de libros y tu libro en específico, el que a ti te inspira, está destinado a ayudar. Entonces no importa, yo sé que es un acto muy íntimo, muy escribir un libro te desnuda, o sea, vas a dejar entrar a la gente a tu casa hasta el último habitación, pero a la vez es de las cosas más hermosas que puedas hacer en tu vida. Entonces ahí están los miedos para que los conozcas. Pero ahora vamos a ver cuál en específico te ha bloqueado a ti, porque hay cinco bloqueos que yo tengo identificados en estos casi nueve años que llevo ayudando autores, porque son muy recurrentes y yo misma los he vivido todos, entonces por eso los conozco muy bien. Entonces, no sé, vamos a ver en los comentarios si hicieron el test o el quiz para descubrir cuál es tu bloqueo número uno, para ver cómo lo vamos a quitar. Qué bueno, Daniela, feliz cumpleaños 55 con tu libro. Muy bien. OK, Laura, me encanta, qué bueno que sí lo pudieron hacer. Te voy a decir la clave para que empieces a distinguir a tu dragón, a tu miedo, es que la frase que pongas como historia de por qué no has hecho lo que quieres hacer, casi siempre empieza con estas dos Es que o es que. Lo que pasa es que alguna de esas dos, cuando yo te digo oye, ¿Por qué no has escrito tu libro? Es que y ahí viene el bloqueo o es que lo que pasa es que yo cuando platico con la gente pongo mucha atención a qué viene después de esa introducción porque ahí está la historia que se han contado y que se han puesto como pretexto, como escudo para no tomar acción sobre algo que quieren. Entonces vamos a ver los resultados, si no pudiste hacer el quiz, no te preocupes, hazlo después, pero te quiero contar cuáles son los cinco resultados que aquí te los puse abreviados para que tuvieras la curiosidad de saber qué significan. Primer bloqueo, vámonos con el Bruno. ¿El Bruno le puse así a este miedo o a este bloqueo porque es, se acuerdan de la caricatura de Disney que se llama Luca al impostor, a ese diablito que está aquí diciéndote tú quién te crees para escribir? ¿Tú crees que a alguien le va a interesar lo que tú puedas publicar? Tú no eres autor, o sea, eso déjaselo a los autores. Entonces ese diablito en la película se llama Bruno y ellos le dicen silencio Bruno, así como cállate, no me hables tan fuerte. Entonces el Bruno es un tipo de bloqueo que te dices cuando escuchas como más o menos estas frases es que yo quién soy para, o no creo que les vaya a gustar o no voy a hacer algo lo suficientemente bueno. Cuando te flagelas y quiero que aprendas a escucharte porque vas a ver en el chat muchísimas de estas es que, es que. Y yo no me siento capaz. ¿El Bruno, a ver quién de aquí salió Bruno de El miedo, el famosísimo síndrome del impostor que te dice quién te crees tú? ¿Porque qué crees? Del otro lado de tu hombro está Chicotito Charms, tu porrista número uno que te quiere ver brillar, que te va a decir claro que puedes, claro que tu historia se necesita en el mundo, nadie la puede contar como tú, entonces tú escoges a quién le vas a hacer caso. Pero el Bruno, ahorita vamos a hablar de cómo se desbloquean todos estos miedos, pero lo importante número uno es identifícalo. ¿Si esto es algo recurrente en ti, no solo en el libro, pero para pedir trabajo, para levantar la mano para un proyecto, hasta para decidir a dónde vas a ir a cenar, si siempre te da miedo levantar la mano y decir yo tengo una opinión, yo tengo una voz, entonces queridísimo, Y queridísima, el miedo que más te frena se llama el Bruno, No? OK. Hay mucha gente que seguro lo haría mejor que yo. Exacto, no, el verdugo. Lo haces todo el tiempo con tus consultantes, Amparo, me encanta. Eric, tú eres Brunísimo, muy bien. Tu miedo es que se den cuenta en algún momento. Este miedo, Cristina, es el más recurrente dentro de los Brunos. Pues ya lo hice, pero yo en cualquier momento siento que me van a decir no, no, no, chiquitita, tú no eres autora, ¿Qué te estás creyendo? Eso lo sentí todo el tiempo en el libro del efecto Wow, hasta que empecé a ver que a la gente sí le gustaba. Yo decía en cualquier momento se van a dar cuenta que no está bueno. Entonces es muy, muy, muy fuerte ese miedo. El 99 % de los que te juzgan no se han atrevido a escribir un libro. Gracias Marta por decirlo, porque número uno, ese juicio está en tu mente, pero número dos, la gente que te rodea si te dice ¿Tú quién te crees? Porque a veces viene de la boca de la gente que más queremos. Yo he tenido aquí entre alumnos que el esposo les dice esto, sus hijos y de repente claro que no se atreven a seguir porque dicen tienen razón, ¿Yo quién me creo? Entonces acuérdate que ellos hablan desde su desconocimiento o desde su miedo. Si ellos hubieran hecho lo que tú estás a punto de hacer, uno de los actos más valientes del mundo que es escribir y de los más hermosos, entonces más bien te preguntarían ¿Cómo le hiciste? Entonces OK, muy bien, vámonos al que sigue. Siguiente miedo, siguiente bloqueo, le llamo el turista sin mapa. Aquí la historia que te cuentas es ¿Por qué no has acabado tu libro? Es que la verdad no sé cuál es el siguiente paso, entonces mejor no me muevo. Es como cuando vas a una ciudad y no traigo mapa, entonces no salgo del hotel. A ver, sal, piérdete, explora. Si se te acabó la pila del celular donde tenías el mapa, pues pregunta, explora. Antes no teníamos todas esas cosas y llegábamos a los lugares. Entonces el turista sin mapa es esa persona que no se atreve a dar un paso sin la guía de alguien. Entonces muchas veces vas a tener la guía, por eso aquí estamos. Pero qué vas a hacer después de estos cinco días o si entras a la torw, ¿Qué vas a hacer Después de los 10 meses del programa, estás tú contigo, Tú tienes que aprender a confiar en ti y a saber que el paso que sigue te va a salir bien y que el que sigue también? Vas a empezar a explorar y vas a decir, ah, siempre sí podía, siempre sí podía hacer lo que quiero o explorar mis proyectos y me tenía paralizado el miedo de no tener una guía clara, de no tener un mapa que seguir. Entonces, si eso te ha frenado, ojalá que el día de hoy sueltes esa expectativa, sueltes esa necesidad de control y te atrevas a dar un pasito sin, sin que tengas todo tan estructurado. Te vas a sorprender de lo que sabes, te vas a sorprender de tu intuición, de tus talentos naturales. Entonces, ¿Cuántos turistas sin mapa tenemos en casa por aquí? Turistas sin mapa. Me encanta, me encanta cómo te van a querer tus colegas. Uy, Mayra, no sabes. Marta Salamanca era maestra por veinte, treinta años y de repente sacó su don natural por la canalización. Me encanta. Muy bien, súper. Tercer miedo, gran bloqueo, el maratonista sin fin. Este es uno de los más comunes. ¿Por qué no has acabado tu libro? Es que mira, ya casi acabó, pero le falta algo para que esté perfecto. Hay personas que tienen siete, ocho años, conocidos míos, amigos míos, familiares el libro al 90% y no pueden terminar porque sabes que se mueren de miedo. Hay más miedo, déjenme decirles, hay más miedo a terminar un libro que a empezar, porque empiezas con toda la actitud, no a la mitad dices ya lo voy a terminar, o sea, ya lo voy a tener que publicar. ¿Por ahí leí comentarios de me da miedo terminarlo porque no sé hablar en público, cómo lo voy a promover? Ese es un siguiente miedo de lo mismo, porque ese sería un miedo de turista sin mapa. No quiero hacer un live porque no sé cómo hacerlo. En lugar de aventarte a hacer un live y aprender, siempre puedes explorar los caminos de en dónde quieres ser más profesional, pero los tienes que empezar a explorar sabiendo que al principio no son tus primeras, no son tus mejores versiones, pero son las más valiosas, porque no hay nada que exista en este mundo sin alguien que dio el primer paso, que tuvo terquedad, flexible para seguir, que siguió aprendiendo en el camino, que lo supo mejorar y que supo seguir el sueño, cada vez te sale mejor. Las autoras, guau, en sus primeros lives, bueno, como decimos en México, se mordían la trenza súper apenada, ¿No? Pero ahorita le dicen a Oprah Winfrey, quítate que ahí te voy. Lo hacen maravillosamente. Es la práctica, Es la práctica la que te permite hacerlo cada vez mejor, como todo en la vida. Entonces, el Maratonista sin Fin tiene algo parecido, pero acá lo que los frena es ese miedo a la perfección. La perfección para mí es un enemigo mortal. Hay que evitarlo a toda costa. Lo que hay que siempre buscar es la excelencia. Yo tengo amigos que cuidan mucho el detalle y eso me encanta porque cuidan la iluminación. Qué bueno que quieras que todo tenga excelencia, pero el miedo al perfeccionismo mata más proyectos creativos de lo que te imaginas. Ahora, todos estos bloqueos, velos pensando porque quiero que te des cuenta cuántos proyectos en tu vida han frenado el que no sea perfecto. ¿Cuántas veces has dejado algo a medias porque no estaba perfecto? Yo no quiero que tu libro sea este caso, yo quiero que tu libro exista porque dijiste, lo voy a terminar como salga. Hoy te voy a dar algunos tips y lo voy a poner en manos de un editor que me ayude a mejorarlo, que me ayude a ponerlo guapo, porque entonces así ya no está solo en mí, ya no me voy a detener porque no sea perfecto. Entonces, ¿Cuántos maratonistas aquí hay? No, eso me encanta. Muy Bien, vamos al cuarto bloqueo y ahorita hablamos de cómo quitarlos. ¿Por qué no has acabado tu libro? Es que El coleccionista de Cupones Es que no me alcanza. Mira, sí quería meterme al programa, pero no me alcanza. No, pero es que sí, sí quiero, pero luego me va a costar muy caro imprimir. Sí, pero mira, es que luego no, entonces no te alcanza, entonces mejor regateo o ni siquiera lo considero. Este es uno de los más graves. Todos te frenan, pero este es uno de los más graves. Yo lo he vivido porque mi mentor Ricardo GP me enseñó un concepto que me cimbró, la verdad, y hoy te lo quiero compartir yo a ti. Él me dijo, es que Charms, como haces una cosa, haces todas. Entonces pon mucha atención cómo estás tomando las decisiones en tu vida. Yo regateaba conmigo misma o sea, no me compraba una silla decente, tenía una silla descarapelada cuando me dedicaba a dar cursos en vivo. ¿Por qué? Porque yo sentía que con esa estaba bien. ¿Por qué no me merecía una mejor silla? No me sentía bien y necesitaba unas vitaminas en principio de la pandemia y estaba regateando lo que me daba vitalidad, lo que me mi pasaporte a la salud, lo estaba regateando. Me empecé a dar cuenta que tenía razón. ¿Sabes cómo me di cuenta? Entré a Uber Eats y dije cómo estoy tomando la decisión de lo que voy a elegir de comer normal, en automático, me iba a las ofertas. Que ojo, no digo que ahora despilfar, no, no. Soy amiga de Sofía Macías, yo sé que hay que tener presupuesto, metas financieras para tener tus metas audaces, pero una cosa es tener una estrategia con tu dinero y otra es que nunca te des un permiso de algo que quieres. Yo me metía a las ofertas, no a lo que me gusta, a lo que estaba más barato. Ahorita me meto de entrada como práctica personal, me meto a lo que me gusta y después dentro de lo que me gusta busco lo que en ese momento es adecuado para mí. ¿Pero es diferente la energía, te fijas? No es lo mismo qué me alcanza a qué quiero y de a partir de lo que quiero qué puedo. Es diferente. Entonces yo fui coleccionista de cupones muchos años. ¿Me regateaba, me regateaba y qué crees? Me costaba un trabajo vender mis libros, me costaba un trabajo vender mis cursos, porque no me la creía, no me creía capaz. ¿Ahora sabes que? Cuando tengo un libro en mis manos nunca me pregunto, y te invito a que tú lo hagas así, nunca me pregunto cuánto cuesta. ¿Lo que me pregunto ahora es cuánto vale lo que voy a aprender aquí? Porque esa es la pregunta que va a ir dándole un giro a tu vida. Cuando aprendes a ver lo que valen las cosas, no lo que cuestan, tu vida se transforma. ¿Porque además, si tú inviertes en un libro, qué crees que va a pasar cuando publiques el tuyo? La gente le va a invertir a tu libro, a tu conferencia, a tu curso, lo que decidas hacer con el mensaje que vas a crear con un libro. Entonces mucho cuidado los coleccionistas de cupones, porque además te voy a decir la última condición que veo muy peligrosa en este bloqueo y ojalá eso te despierte como a mí cuando me dijeron todas estas nociones. ¿Qué te hace pensar si hoy sientes que no te alcanza algo que quieres? ¿Qué te hace pensar que en seis meses, sí seis meses tampoco te va a alcanzar? Lo que necesitas es empezar a practicar una dinámica distinta que te permita en pequeños pasos volver a creer en ti. Tanto el Bruno, como el Turista sin mapa, como el coleccionista de cupones, como el Maratonista sin fin, el salto no es en un solo brinco, es pequeño, poco a poco, no de un día para otro vas a dejar de tener inseguridades como el Bruno. No es decisión por decisión. Hoy me voy a conectar a un live, hoy voy a postear algo el turista sin mapa, hoy voy a intentar que aunque no tenga la guía, voy a dar un siguiente paso, voy a confiar en mí. No necesito credenciales para escribir un libro, ya después me puedo preparar, pero para empezar a explorar algo que te gusta no necesitas títulos nobiliarios. Yo nunca digo que estudié, solamente lo digo para que veas lo radicalmente diferente a lo que hago ahorita. Pero siento que lo más valioso que yo puedo decir de mí es que ya hice algo que tú quieres hacer y te puedo enseñar el camino. Entonces, último bloqueo. Este es también de los más comunes. Perpetua agenda llena. Es que charms, ¿A qué hora? Si yo no tengo tiempo, si apenas me alcanza el día para lo que tengo que hacer, ¿Cómo me dices que ahora tengo que hacer tiempo para escribir? Y es exactamente el mismo concepto de los otros cinco. Si ahorita no aprendes a darte el tiempo, ¿Qué te hace pensar que en seis meses o en un año te lo vas a poder dar? No vas a poder. Vas a seguir siendo cautivo y esclavo del tiempo. Déjame contarte algo que impactó muchísimo mi vida por muchos años, sobre todo, digamos que en mi vida pasada que tenía una empresa de eventos hace muchísimos años, yo era conocida como la niña con prisa. Como soy muy dinámica y muy ansiosa, me decían la niña con prisa y era algo que me dolía en el alma porque yo sabía que tenían razón, pero yo no quería tener prisa en la vida. Me costó tanto trabajo deshacerme de los patrones que me llevaban a la prisa y todavía los tengo que practicar todos los días porque es una parte de mi naturaleza, yo soy muy dinámica. Lo que ahora practico es que sea un dinamismo en calma, un dinamismo en presencia, no con prisa y vámonos. Entonces entiendo el tema de la agenda, pero te voy a decir lo que hice para tener tiempo. Yo tampoco tenía tiempo para escribir un libro, pero me acuerdo que una persona, esta es una historia muy chistosa, una persona que yo no admiraba, que yo decía, este cuate, si yo me siento estresada, él me dice, quítate que ahí te voy. Siempre andaba bueno, hasta sudando de la presión, de la prisa. ¿Y un día me escribí mi libro y yo tú cómo lo hiciste? Pues todos los domingos me iba, él vivía en Puebla, me iba a Cholula, arriba de la pirámide, me ponía a escribir 30 minutos y así en menos de un año tuve mi libro y ahí me picó la cresta y dije, no inventes, si este hombre que la verdad no es como Louis hay que admiro mucho, o sea, este no lo admiro nada. Y se dio el tiempo, más me vale, o sea, a ver cómo le hago para darme el tiempo. Y lo que descubrí es que, número uno, apagué las notificaciones del teléfono. Tip de oro, porque tu teléfono va a decidir a qué hora lo vas a voltear a ver. Eso es algo que tú tienes que decidir. Ahora, yo elijo a qué hora entro a mi celular a ver las notificaciones. De repente oye, es que me tienes en vista una hora. Sí, pero aquí estoy. A veces me tardo dos días, una semana, dos semanas en contestar. ¿Ni modo, estoy viviendo la vida a mi ritmo, porque qué crees? Ahora sí me doy el tiempo para crear los proyectos de la vida que quiero tener como este. Entonces el tiempo es el mismo para ti y para cualquier persona en el planeta. Yo sé que hay personas con hijos, bebés y miles de cosas más, pero al final vas a escuchar la historia de una de las autoras que híjole, yo no lo podría hacer, pero ella se levantaba a las tres y media de la mañana a escribir su libro. Esas son ganas de hacer las cosas. No sé cómo le hizo para sobrevivir, yo no podría. Pero encontró, fíjate, algo que yo les recomiendo a todos los que no tienen tiempo. Pon a prueba esto. Ponte en una semana como meta observar lo que haces. ¿Observa cuánto tiempo le dedicas a Instagram? ¿Cuánto tiempo le dedicas a WhatsApp? ¿Al que sea tu hoyo, el cuento de Alicia en el País de las Maravillas en dónde te metes y te pierdes por horas, es Netflix, es, no sé, chat GPT, es TikTok? ¿Cuánto de verdad si tomas, o sea, si haces un inventario en la semana, ¿Cuánto tiempo le inviertes? ¿No podrías tomar de ahí media hora cada día para que pueda existir un proyecto tan trascendental en tu vida como un libro? Yo pienso que lo amerita, lo vale. Estoy haciendo un esfuerzo súper consciente en los últimos meses de no decir vale la pena. Estoy cambiando mi lenguaje porque el lenguaje impacta la vida que estás creando. Entonces yo no quiero que nada valga la pena, yo no quiero pena en mi vida, yo quiero que algo sea valioso. Entonces, si me escuchas decir vale la pena, dime charms, prácticale. Entonces, bueno, cuando tienes identificados estos bloqueos, lo primero que quiero que observes es que no son repentinos, son poco a poco. No es que un día pichicateaste algo, es una conducta que se ha ido construyendo por años. No es que tengas prisa y nunca tienes tiempo, es una conducta que se ha vuelto a veces hasta una adicción. Quién de aquí va a la playa, confiésenlo porque a mí me ha pasado, va a la playa y estás así en la hamaca donde podrías descansar y leer y observar el atardecer y estás claro, con la adrenalina que tienes todos los días. Entonces hay que bailar con la vida, hay que reentrenar a tu mente, a lo que sí quieres que sea tu realidad, una realidad más tranquila, más pausada. Hoy en la mañana me vinieron a hacer una terapia de una disciplina que se llama barras de access, que yo me la hago cada dos o tres semanas. No le entiendo bien ni de qué se trata, pero me sirve muchísimo. Hay muchísimas expertas en barras aquí. Entonces yo no sé, para mí es como prender la luz, yo no sé qué pasa, lo único que sé es que hay luz. Pero lo que le decía a la persona que vino en la mañana es que durante esa sesión, esa hora que me tuvo quietecita sin moverme, se me ocurrió, o sea, ya me debrayé con el proyecto más grande que voy a hacer el próximo año. Entonces necesitaba esa hora de paz para seguir creando y tú también la necesitas. Entonces ¿Qué tal los bloqueos? ¿Quién quiere aprender a quitarlos y a domar ese dragón? Ponme un sí. Muy bien. Tú eres rico en tiempo y aún así sigues postergando tu libro, Gabriel. Yo creo que entonces tienes algunos. Algún otro de los de los bloqueos. Entonces transforma tu vida y lo vas a agradecer y honrar por siempre. Me encanta el primer paso. OK, entonces, ¿Qué pasa cuando vas dejando que estos bloqueos dominen tu vida? Vas haciendo algo que es un concepto que leí en un libro de Malcolm Gladwell que se llama La teoría de las ventanas rotas. Cuando tú tienes tu casa muy bonita, es decir, cuando empiezas a escribir y empiezas todos los días y te aplicas tu media hora, todo va muy bien. ¿Qué pasa a la primera vacación? ¿Qué pasa si la vida te sorprende con algo inesperado que tienes que atender? La enfermedad de alguien más, un accidente, algo. Empieza a haber una pequeña rotura, empieza a haber un pequeño hoyito en esa ventana. Si no lo reparas, se va a seguir corriendo. Y cuando tienes una ventana descuidada, ¿Qué crees? Descuidas el resto de tu casa. Entonces, lo que yo quiero es que no tengas ventanas rotas, que cuando algo te saque de balance para escribir tu libro, sepas regresar. Entonces, ¿Quién está listo? Pónganme un sí en los mensajes. ¿Quién está listo para aprender las herramientas para hacer a un lado estos bloqueos? Nunca los vas a quitar, pero por lo menos puedes domar al dragón. Yo Sí. Muy bien. ¿Vengo? Sí, sí, venga. ¿Quién quiere saber cómo desbloquear esos bloqueos? Ahorita me meto a responder, Ileana, ahorita respondo tu duda al final, ¿Vale? Entonces, vamos a empezar con la primera herramienta. Las preguntas que te haces. Aquí esta frase te la voy a volver a poner, sácale captura de pantalla porque aquí está la primer verdad así de explosiva. El poder de las preguntas. Si tú crees que puedes, tienes razón, y si crees que no, también. Si crees que puedes escribir un libro, tienes razón, y si crees que no, también. Te vas a poner todas las historias posibles de frente para decir yo sabía que iba a fracasar, yo sabía que no iba a poder, yo sabía que no lo iba a terminar. Sí, pero eso es solo una creencia, un pensamiento. Hazle mucho caso a lo que piensas, pon atención. Porque ¿Qué crees cuando cambias la pregunta, cambia la respuesta? ¿Todas estas cosas que nos decimos yo no soy bueno, quién soy yo, yo no sé dar el siguiente paso, siempre necesito que me lleven porque si no, no me muevo, ya casi acabo, pero siempre le hace falta algo, no me alcanza, no tengo tiempo, qué crees? Todo eso te tiene atrapado en más proyectos de los que te imaginas. Entonces a todo esto le llamo las trampas para postergar. ¿Esas historias que te cuentas detrás de estos bloqueos son lo que te llevan a decir sí, quiero escribir mi libro, pero es que lo que pasa es que al rato algún día y es una trampa mortal, nunca lo vas a hacer, entonces lo que necesitas qué pasa? ¿A ver, estos se los enseño siempre a mis alumnos de creatividad, qué pasa cuando se te pega una canción que no te gusta, o sea, yo de repente en la mañana me despierto con canciones que digo de dónde salieron? No, yo tengo una bolita que me sube, me baja, ay de dónde salió, o sea de qué archivo salió, y ahí estoy toda la mañana con la bolita que me sube y me baja. Si quiero quitarme la canción de la mente, no puedo, lo único que funciona es qué crees escuchar una canción nueva. Entonces a esta teoría le llamo la teoría del disco rayado. Entonces si quieres quitarte alguna de estas creencias, alguna de estas historias que ya están en automático en tu mente, es que yo no puedo Mari lo que decía Gabriel ahorita yo sí tengo tiempo, pero aún así no escribo mi libro. ¿OK, yo te invito a que te hagas una pregunta diferente ahorita vamos a ver la presencia Si quieres cambiar esta trampa, observa la conducta que te lo está generando y empieza a cambiar tus palabras, en lugar de sí, quiero escribir mi libro, pero es que lo que pasa es que lo vas a cambiar por esta si, quiero escribir mi libro y voy a, en lugar de pero voy a, voy a buscar el tiempo, voy a hacer esos pequeños intentos de invertir en un libro, en lugar de sentir que me cuesta, voy a reentrenar a mi mente para que no me dé miedo dar un siguiente paso, que no tenga que estar perfecto, todo eso no? ¿Entonces todo esto, vamos a ver cómo cambian estas preguntas, estas frases tramposas, cómo las puedes cambiar? Por preguntas curiosas, todo está ¿Te acuerdas que te enseñé a ver mariposas amarillas es lo mismo? ¿En dónde estás poniendo tu atención? ¿En la frase tramposa que te limita y te restringe y te constringe o en la pregunta que te abre la curiosidad y te abre y te expone y te da emoción? Lo puedes sentir en tu cuerpo. Entonces fíjate estas preguntas ¿Quién soy yo para escribir un libro? Lo puedes cambiar por qué puedo compartir, o sea, ¿Qué he vivido valioso, que pueda compartir, que me emocione compartir? ¿Con cuál de las dos te sientes mejor? Con la segunda, con la pregunta que te abre la curiosidad. Porque fíjate algo muy interesante. No necesitas la respuesta, solo necesitas la pregunta para que tu mente gire hacia otra dirección. No necesitas saber en dónde están todas las mariposas amarillas, solo tienes que decir en dónde están. Tu mente te las va a mostrar de repente ahí están. Es el poder de la atención. Entonces ¿Quién va a querer leerme? ¿Se va a transformar en quién se puede beneficiar con mi libro? ¿A qué personas puedo ayudar con lo que yo sé? Es que Charms, no sé por dónde empezar. Frase tramposa. Esa no se siente nada bien. ¿Cámbiala por con qué idea puedo empezar? Una idea, una pequeña idea y ni siquiera tienes que tener la respuesta, solo hazte la pregunta. La pregunta es suficiente para que gire tu atención a otro lugar. Es que ya hay muchos libros similares, Charms ¿Para qué escribo otro de lo mismo, OK, Mi visión del tema es irrepetible? Lo que yo sé de este tema solo puede salir de mí. Es que no sé qué hacer cuando lo termine. Lo puedes cambiar por hay personas que me pueden ayudar a todo lo que yo no sé hacer. ¿No te hace sentir mejor eso? No, no tengo tiempo. Organizo mis prioridades y tiempo. No sé de qué escribir. Me emociona elegir de qué escribir. Esto te voy a dar la clave final porque cuando tú estás preocupado o preocupada es porque el enfoque está en ti. Te preocupa lo que van a decir de ti, de tu libro. Te preocupa cómo te ves en la cámara. Te preocupa cómo suenas, como escribes. La atención está en ti. La clave más hermosa que he conocido y me la enseñó Louise Hay. Cambia el enfoque a la contribución. No importa cómo te ves, después nadie se va a acordar. No importa si tu libro no llega a ser un Premio Nobel de Literatura, si ayudaste a cientos de personas con tu mensaje, ¿Qué más da? No importa que lo hayas escrito con tu poca habilidad para escribir, lo escribiste desde el corazón y después te lo mejoró un editor, no pasa nada. Entonces todo esto es el enfoque a la contribución, se llama la técnica del reflector Charm sí quiero escribir mi libro, pero lo vas a cambiar por si, quiero escribir mi libro para que exista este mensaje en el mundo, para que exista esta guía o porque quiero que se beneficien estas mujeres, estos niños, estos emprendedores, estas personas. Entonces la técnica del reflector es una cuestión de práctica, cada vez que vayas a lanzar un mensaje al mundo, un libro, un live, un post, un mensaje de WhatsApp, hazlo con intención, no es cómo sueno, eso es una visión hasta cierto punto egocéntrica, lo que yo quiero que es normal, no te preocupes, todos la hacemos, o sea, es tu naturaleza humana, pero esa no te hace feliz, o sea, esa te genera angustia cuando dices lo que yo puedo decir hoy, qué vida puedo impactar, qué vida puedo mejorar, ¿A quién le voy a hablar hoy que saliendo de aquí su vida no vuelva a ser la misma? Híjole, la verdad no me importa cómo me veo, cómo, o sea, sí me importa, a todos nos importa, pero el enfoque principal está en la contribución, ¿Te fijas cómo eso cambia? Todo esto yo se los enseño a las personas que entreno como conferencistas, o sea, cuando vas a salir del escenario no quiero que pienses cómo me veo, quiero que salgas a expresar lo que puede cambiar la vida de alguien y entonces tu desempeño es diferente y como autor es exactamente lo mismo. Entonces es usar una espiral que yo le llamo la espiral para arriba y la espiral hacia abajo. Empieza con la pregunta ¿Y si? ¿Porque esa pregunta te puede llevar hacia abajo o te puede llevar hacia arriba, y si nadie me lee? ¿Y si sale carísimo publicar? ¿Y si? ¿Y te paralizas contra y si cambio la vida de una persona? Y si este es el inicio de un camino como autor, conferencista, instructor que me llena de vida haciendo lo que amo. Tú escoges en cuál está tu atención y poco a poco mientras lo vas practicando, yo te dije, el miedo no se va, siempre va a estar ahí la espiralita hacia abajo esperándote que le pongas atención, pero también está la espiral esperando que crezcas, que abras tus alas, que te atrevas a abrir tu corazón para que puedas crear este mensaje. Aprende a confiar sin evidencia. Cuando yo escribí, nadie, te lo conté ayer, nadie de mi familia lo había hecho, nadie de mis amigos, entonces era un camino desconocido, pero yo sabía, yo estaba segura que era un camino que quería explorar, no sabía cómo me iba a ir, pero estaba segura que no me quería quedar con las ganas, que quería saber qué se siente explorar ese camino y eso es lo que yo quiero para ti también. Aprende a confiar sin evidencia. Esto se llama tu certeza interna. Entonces, ayer hicimos este ejercicio. Decide tu tema, aunque no sea perfecto, después lo vas a ir ampliando, modificando, nutriendo y escribe ahorita de ti, para ti, y ten un temario, una lista de capítulos que llevan al lector de un punto A a un punto B. Eso lo hicimos ayer y eso se va a ir modificando mientras más escribes tu libro, ese camino va cambiando, pero tienes que partir de algo. Ahora, el consejo que te quiero dar el día de hoy es que conozcas el avance consistente. Un libro no se escribe en un día, de verdad es un trabajo de consistencia. Es mucho mejor que escribas poquito cada día a que te quieras echar un maratón que te deje exhausto dos días y ya no quieras volver a escribir jamás. Yo quiero que lo disfrutes. Si hoy practicas disfrutar, mañana vas a volver a disfrutar. Cada vez va a ser más sencillo para ti disfrutar y amar lo que haces. Entonces escribe un poco cada día. No te pongas una meta demasiado ambiciosa, porque es como si corrieras un maratón y los primeros dos kilómetros das el alma y ya después ya no puedes seguir. Si platicas con cualquier maratonista, te va a decir el ritmo, o sea, no es la velocidad tanto como el ritmo. Entonces escribe para ti ahorita. No te pongas ese juicio sobre la mente encima. Si tú piensas que alguien lo va a leer, te autoeditas, te lo prometo. Si sientes que lo va a leer tu mejor amiga o el profesor, en ese momento tu libro ya tiene menos de ti porque ya te estás autoeditando. Escríbelo al principio como si nadie lo fuera a leer, como si fuera de ti, para ti. Obviamente después le vamos a dar el enfoque de para quién es. Aquí mismo te voy a dar un consejo, pero cuando te sientes a escribir, no pienses quién lo va a leer, piensa que es un proyecto ahorita de ti para ti, es un regalo de ti para ti, que después va a ser un regalo de ti para el mundo. Cuando escribas, escribe para alguien concreto. ¿Oye Charles, me estás haciendo bolas, no? ¿Que de mí para mí? Sí, o sea, ahorita no tengas la expectativa de que alguien más te va a leer, pero en la forma de redactar, platícaselo a alguien, o sea, escríbeselo a alguien concreto. Si escribes, nadie, nadie se va a sentir identificado. Si escribes a la inmensidad del planeta, nadie va a hacer eco. Si se lo escribes a las mamás que han tenido cierto reto, o a los emprendedores, o a la gente que quiere crear, entonces va a haber eco. Yo les digo que es como si escucharas una canción de un artista, imagínate a Maluma que dijera las amo a todas, pues dirías pues a mí y a quién sabe cuántas más, pero si dice te quiero a ti, chaparrita chinita, pues yo no sé cuántas chaparritas chinitas hay en el mundo, pero ésta me la está cantando a mí. Eso es lo que yo quiero que sienta cada persona que lee tu libro, que se lo escribiste a esa persona, lo puede leer cientos, cientos de miles, pero lo que tú quieres es que cada persona lo sienta como suyo. Entonces eso se logra aunque lo escribas de ti para ti, pensándolo en una persona concreta, dedícaselo a alguien y además va a ser tu motor saber que esa persona te inspiró a escribir el libro y además escribe sin edición. Esto te lo voy a repetir varias veces, porque cuando te autoeditas, aunque seas del maratonista sin fin, el perfeccionista perpetuo, aún así no te autoedites, ya llegará un momento donde te regreses a revisar, porque cuando te autoeditas empiezas a cortarte la inspiración. Escribe, escribe como te salga. Algún día te van a salir historias, algún día te van a salir datos por investigar, algún día te van a salir otras anécdotas, pero no te quedes sin capturar la inspiración en el momento que surge a través de ti. Capturar la inspiración, esa es la consigna, sentarte y decir hoy, esto es lo que quiere salir, esto es lo que quiero escribir y lo vas acomodando en tu temario. Entonces hasta aquí lo vamos a dejar el día de hoy, pero quiero que aprendas a ensayar la emoción porque como te lo dije hace rato, si tú batallas, o sea si para ti es un suplicio sentarte a escribir ¿Qué te hace pensar que después se va a transformar en un proceso de gozo o en un proyecto de gozo? Eso no va a pasar, tienes que aprender a practicar con el proyecto de Liz y yo lo hago con cada libro, cuando hice el proyecto de Liz, sabiendo porque hice eventos hace muchos años, sabiendo que era un proceso súper estresante por naturaleza, yo tomé una decisión, lo voy a disfrutar, o sea voy a hacer todo lo que está en mí para que todo el proceso de este libro, para que todo el proceso de este proyecto sea en gozo, cuando algo me empezaba a robar la paz o me empezaba a robar el gozo, me detenía y decía a ver qué estoy permitiendo que me robe el disfrutar mi proyecto porque lo estoy permitiendo yo, ah OK, es que me angustió que esta persona dijera esto, me preocupa que la gente no llegue al evento, bueno lo atiendo, hago algo proactivo, piénsalo en tu libro, es que me preocupa que me voy de vacaciones y voy a dejar el libro a la mitad, bueno atiéndelo en la clase 5 te voy a dar varios consejos para que cuando eso te pase no te salgas del carril, por eso se llama el plan para escribir. ¿Entonces qué vamos a hacer para practicar ensayar la emoción? Bueno, hacer un ejercicio en tiempo real, quiero que hoy o mañana antes de la clase 3 publiques algo en redes o mandes un mensaje por WhatsApp, pero no lo hagas como siempre, no lo hagas en automático y sin pensar, hazlo con la intención de contribuir, ¿Qué se siente escribir sabiendo que puedes contribuir algo muy bonito en la vida de alguien más? Te voy a dar dos ejemplos, si mandas un mensaje de WhatsApp, piensa en alguien concreto y mándale un mensaje que diga más o menos esto, oye me pidieron en un curso que piense en alguien que me inspira y yo pensé en ti, muchas gracias, o sea imagínate lo que esa persona va a sentir o siéntate a crear un buen post de Instagram o haz una historia y di algo que aprendiste hoy, algo que te llenó el alma y que dices híjole hoy me siento inspirada, hoy me siento inspirado y quiero ver lo que se siente compartir un contenido con el solo fin de agregar algo bonito a la vida de quien lo lea. No te importan los likes, no te import, eso viene después. Hoy quiero que aprendas a ensayar la emoción de crear para contribuir. ¿OK? Entonces eso lo vamos a hacer de hoy a mañana, vamos a hacer la recapitulación y ahorita entro a ver todos los comentarios finales, pero hoy platicamos de los obstáculos, de los bloqueos más comunes que te atrapan, que son una trampa mortal para postergar, que no tengo tiempo, no me alcanza, tiene que ser perfecto, no sé cómo empezar y me paraliza y no quiero dar el siguiente paso o no me la creo, no me siento lo suficientemente valioso o validado. Cualquiera de estos cinco, ya te di varias herramientas, te di la herramienta de cambiar la pregunta, cambia la frase tramposa por una pregunta curiosa, cambia el enfoque a la contribución, crea esta conciencia de cómo estás hablando, de cómo tú mismo o tú misma te pones estas barreras y empiézalas a suavizar. No tienen que salirte bien a la primera. Acuérdate de mis ejemplos, empecé a elegir una comida que me gusta en lugar de la que estaba en oferta en automático, Aprendí a comprar un libro y decir este libro vale, no este libro cuesta. Entonces esos cambios de paradigma, te prometo que poco a poco estás entrenando a tu mente a bailar con la vida, hacerte cada vez más fluido y en la certeza interna en sí puedo, en la espiral, voltear a ver la espiral hacia arriba, sí puedo, si hay alguien a quien le interese, me voy a dar el tiempo, sí me alcanzan los proyectos que yo quiero, me puedo organizar. Entonces, ¿Qué proyecto, qué consejo te di hoy para escribir? Escribe poco cada día, no te autoedites, escribe de ti, para ti y escríbele a alguien en concreto. Y sobre todo, muy importante, y esto es una lección de vida, ensaya la emoción, no te esperes a después, no postergues lo que ya puedes empezar a vivir y gozar hoy en el arte de compartir contenido que nutra la vida de otras personas. Entonces, muy bien, te voy a pedir tres cosas más. Una es que veas un vídeo otra vez, es de mis autoras de la primera generación, te las voy a ir presentando poco a poco. Mañana te voy a presentar autoras que van a estar contigo el jueves, autoras que van a estar contigo el sábado. Tenemos una actividad muy linda de toda la mañana con como 12 autoras, wow. Que vas a ir conociendo poco a poco. Pero hoy quiero ponerte un video que dura igual como 3 o 4 minutos. Te voy a dar la clave número 2 para que tu libro pueda existir. Vamos a seguir poniendo acciones hacia mañana, además del post que vas a poner y nos vamos a despedir y nos vamos a felicitar por un hermosísimo día que creamos el día de hoy. Así que vámonos al vídeo y yo te veo de regreso en cuatro minutos. En tres minutos.
¿Yo soy Wendy Montaño y este es.
Mi libro La bolsa de valores es como las mujeres lo irán a leer.
Yo lo voy a escribir, sí, lo.
Escribiré tal, será que toda esa parte?
Y número dos, al ser mamá, trabajadora.
Tres hijos, tal, tú dices ¿A qué hora lo voy a hacer?
Bueno, pues con todo y todo lo.
Logré y aquí está.
Y me siento súper orgullosa de decir wow, se pudo. Si tienes la inquietud para escribir un libro, anímate.
La verdad es que es una súper.
Experiencia que te beneficia a ti y.
A la gente de tu alrededor. Hola, hola, mi nombre es Ceci Aguilar. Te cuento que a la hora de escribir este libro mi más grande obstáculo fue pasarlo de una libreta y de hojas sueltas donde había hecho el borrador a Word en la computadora y además, bueno, pues en el momento en que empecé a escribir no tenía computadora. Quiero platicarte que este libro me llena de gozo y de gratitud porque es el motor que me impulsa a seguir realizando mis sueños. Soy Luz Adriana Navarro, el nombre de mi libro Mi camino hacia la plenitud. Y uno de los retos que me encontré al escribir el libro fue poner en orden mis ideas y encontrar el hilo conductor. Cuando recibí el libro en mis manos se me salieron hasta las lágrimas de pensar que puedo cumplir mis metas.
Soy Mayra Hernández, ingeniero industrial de profesión y escritora por vocación. Después de 10 meses de mentoría con Mari Carmen Obregón, ya tengo dos libros publicados en Amazon. Se los presento brevemente. El primero se llama Por mí y para ella inspiración para seguir mi vocación. En él les comparto mi viaje de 22 años por el mundo laboral corporativo y como durante la pandemia me di cuenta que más allá de las cuatro paredes de una oficina había muchas opciones para no tener que resignarme a decidir entre trabajar y ser madre. Y como después de conocer a Mari Carmen Obregón, caí en conciencia de cómo por satisfacer la las expectativas de otros, me olvidé de escuchar mi propia voz, mi verdadero llamado, mi vocación a las letras. En el segundo libro que se llama Semillas de inspiración en mi propia evolución, les platico el desenlace de esa historia, cómo le hice para vencer el miedo y la falta de fe que me estaban deteniendo para poder vivir esa vida que desde niña había yo soñado. He enfrentado muchos retos para poder escribir estos libros y que hoy sean una hermosa realidad, pero yo creo que el más importante fue tomar la decisión inicial, dejar de escuchar esa voz del miedo que me decía tú no puedes. No es lo mismo escribir 5 hojas para un ensayo universitario que escribir un libro. ¿A quién le va a interesar lo que tú tienes que compartir? ¿Quién te crees para ser escritora? ¿A ti quién te dijo que escribes? No te quedes con todo ese conocimiento, no sientas que te estás exponiendo, te estás compartiendo, estás dejando un legado, estás cambiando al mundo porque tú no sabes lo que tu experiencia, lo que tus palabras, lo que tu conocimiento puede lograr y no imaginas cuántas vidas puedes tocar. Atrévanse, No se resignen.
¿Qué tal? Me encanta que conozcas estas historias. Y bueno, vámonos a la clave número 2 para cumplir la misión que tú aceptaste al inicio de esta semana para empezar a escribir tu libro. Cambia las frases y preguntas que te bloquean por preguntas que te abran la curiosidad. Esto va a transformar tu vida. Cuando entiendes que eso que de repente es un límite, dices ay, ya me caché otra vez con la pregunta tramposa, la voy a transformar por una curiosa y no voy a dejar que esto limite el proyecto que tengo de crear mi libro, así que me fascina. ¿Voy a decir una cosa más para los que ya empezaron a escuchar el audiolibro de Serendipity Enbic, les quiero explicar porque estuve leyendo los comentarios de por qué nos hacen bajar una aplicación diferente Y de qué se trata todo esto? Bueno, quiero que aprendas a apoyar los proyectos de otros. Este proyecto de BIC es un proyecto de una amiga mía, es una mexicana, se llama Pamela Valdés, ella es creadora de la primer marca de audiolibros en español en el mundo. Es una am pionera de verdad de los audiolibros en español y está abriendo brecha, antes solo había empresas norteamericanas y títulos en inglés. Pamela está abriendo la brecha para todos los autores que tenemos nuestro libro y que después queremos que sea un audiolibro y que no se pierdan la inmensidad de Audible o de alguna otra aplicación. Te voy a decir el sueño de Pamela Valdés y te va a encantar. Ella dice que estamos muy atentos al sueño americano y que ya es momento de crear el sueño latinoamericano. Y para crear el sueño latinoamericano necesitamos muchas voces, necesitamos tu libro que después se convierta en audiolibro, necesitan mi libro que después se convierte en audiolibro. Necesitamos todas estas historias que yo le llamo inspiración cercana, porque puedes leer a Oprah Winfrey o a Steve Jobs y dices wow, pero son historias muy lejanas. Pero cuando quizá me escuchas a mí o escuchas a Marta Salamanca o a Mentita Esteves, que son autores que ya están entrando a BIC de mis alumnos, wow. Te vas a sentir identificado, vas a decir yo puedo ser esa persona, yo puedo llegar a compartir mi historia con el mundo. Entonces yo quiero siempre fomentar una cultura donde nos apoyemos, donde compremos los libros de otros autores, donde apoyemos este tipo de proyectos como BIC. Entonces BIC tiene una prueba gratuita de 7 días, el ejercicio que yo te voy a dejar dura 7 días, no te estoy haciendo gastar de más sí te pide una tarjeta, pero la puedes quitar antes de los 7 días si no te quieres quedar y no pasa nada si la dejas te va a cobrar una anualidad, esa regla la acaban de cambiar y te quedas un año disfrutando de audiolibros sin límite. Entonces lo que yo quiero es que las personas que sí quieran seguir con esta tarea, opcional pero recomendable, es que sigan Con el capítulo 2 y 3 de mi recién estrenado libro de Serendipity, porque vas a escuchar mucho de lo que hoy te compartí. Estos dos capítulos se llaman El rol de los serendipities en el camino y de la insatisfacción a las posibilidades. En total yo creo que son como unos veinte, veinticinco minutos lo que quiero que escuches y es algo que te va a sumar valor a ti, le va a sumar valor a Pamela y por supuesto me va a sumar valor a mí. Hay que aprender a apoyarnos entre creativos, entre autores, porque en el momento que a ti te toque publicar tu libro, yo quiero que tengas también todo este sistema de apoyo, todo este grupo que te dice bravo y tu libro llegue a muchas manos, a muchos ojos y a muchos oídos. Entonces esa es la razón por la que puse este ejercicio con BIC. Es súper opcional, pero muy recomendable. Es una gran experiencia escuchar libros narrados por sus autores y al final, pues al que sigue a lo mejor puede ser el tuyo. Eso es lo emocionante. Para terminar, quiero que le saques una captura de pantalla a esta frase y la compartas y me compartas aquí en los comentarios. Ya sabes que este es mi abrazo, mi apapacho. ¿Qué aprendiste el día de hoy? Ya completaste la clase dos. Mañana la clase tres se llama tu voz escrita. Te voy a enseñar a entender tu manera de expresarte en un libro para que sea lo más genuina y auténtica posible. Y hoy quiero que me des el regalo para despedirnos de tus comentarios. Cuéntame ¿Qué es lo que más te gustó el día de hoy? ¿Qué es lo que entendiste? ¿Cuál es el valor más grande que le diste el haber estado aquí hoy una hora y cuarto? Entonces cuéntenme. Bravo, Nancy, rompiste. Perfecto, me encanta. Gracias, Estrella, gracias. Me encanta. Aprendiste a romper el miedo. Está brutal, Vic, la verdad. Sí. Distintas maneras de atacar las frases tramposas. Que sí puedes escribir tu libro, quitarte el miedo, Zoraida. Muy bien, muy bien. ¿Qué más? Cuéntenme. Un minuto nos queda. A no regatear, ¿Verdad? Crear para contribuir. Te hice ver que si eras un coleccionista de cupones. Lo sé, es fuertísimo porque yo también lucho contra esa creencia. Hay que poner el pero bajo la llave. Exacto. Identificaste tus miedos, mostraste las autoras del evento de. Claro, Sí, sí, sí. Contribuir, cambiar el vale la pena por valioso. Eso es dificilísimo. Yo la tengo que practicar mucho, pero estoy decidida. Hasta mis amigos les dije, no, no voy a decir vale la pena, ni voy a decir soy luchona ni soy una guerrera. No, no, no. Yo no quiero usar léxico de guerra. No estamos en guerra. Yo quiero ser una creadora de experiencias extraordinarias generando cosas valiosas para el mundo. No regatear. Muy bien. No dejarlo para después. Andreina, me encanta confiar en ti. Adomar al dragón. Muy bien. Hacer reales tus miedos para trabajar en ellos. Muchas, muchas gracias. Pues los dejo ir para que mañana se conecten. Seis y media en punto. Muchísimas gracias, Rogelio. Miguel. Exacto, exacto, totalmente. Miguel, ¿Para qué voy a escribirlo? Me encanta. Gracias. La importancia de ayudarnos unos a otros. El camino de la paz tampoco se dice nunca. Me encanta. Street. Gracias, gracias, gracias. Muy bien. No eres la única con miedo. Claro que no. Rocío. ¿Se van a quedar grabados? Si, hasta el 22 de noviembre están todas las clases disponibles. ¿Porque no las dejo más tiempo? Porque tengo comprobado que pasando este tiempo sus vidas pasan a otra cosa y ya no las vuelven a ver. Entonces es otra manera de postergar. Ahí están, luego las veo. No, tienes hasta el 22 de noviembre para verlas todas las veces que quieras, compártelas, pero quiero que te des el tiempo, o sea, aquí estamos practicando todo lo que implica ser un autor. ¿OK? Entonces, bueno, muchas, muchas gracias. Nos vemos mañana. Mejor hecho que perfecto, Aleja. Exacto, ser asertivo. Santiago, me encanta. Oigan, pues yo mucho se despide el que pocas ganas tiene de irse. Ya estoy cantinfleando, ¿Verdad? Pero bueno, no me quiero ir, pero los quiero dejar descansar. Entonces nos vemos mañana. Muchas, muchas gracias. Gracias a ti, Israel. Ismael, perdón, la porrista. Muy bien. Practicar la emoción. Nora Pérez. Me encanta. Valentina. Muy bien. Perfecto. Muy bien. Nos vemos mañana. La voz, tu voz escrita. Nos vemos mañana. Adiós. Adiós, Ariel. Adiós, Isabel.










