De idea a ingresos. Convierte tu #libro en un negocio [Episodio 2]

Mari Carmen Obregón shares how she turned her book El Efecto Wow into a business. She used a weekly writing routine, the "100 ideas" exercise, and worked with distributors like Multilibros to get into Mexican bookstores. Her mentors included Louise Hay and Brendon Bouchard.
Chapters
En un abrir y cerrar de ojos. Yo tenía mi libro disponible en todo el mundo, pero pues ahora yo lo quería impreso en mi propio país y quería ir a las ferias y quería estar en librerías y quería muchas cosas que a lo mejor eso te pasa cuando empiezas con un sueño y con que exista y ya que lo tienes, bueno, ya que existe, pues que exista. Bien, este es el Podcast Rumbo Creativo con Charms. Aquí vamos a hablar de libros, de proyectos creativos y de todas las ideas que hacen bailar tu corazón. Yo soy autora, también soy tu porrista y soy un alma inquieta como tú. Si estás buscando ideas accionables, estás en el lugar perfecto, porque no tienes que saberlo todo, solamente dar un primer paso y ver a dónde te está llevando tu curiosidad. Comenzamos. Hola, hola. Soy Mari Carmen Obregón Charms to Host en el Podcast Rumbo Creativo y este es el episodio 2 de la temporada 1, donde estamos hablando de todas las ideas, tips e historias para que todas las ideas que hacen bailar tu corazón tengan un camino para existir. En el episodio 1 te conté el inicio de cómo tomé la decisión de escribir un libro, de los Serendipities, estas casualidades afortunadas que me llevaron a tomar estas decisiones, como ir a San Diego a aprender de Louis Hay, abrir una empresa dedicada a mi contenido y de cómo estructuré la Técnica del Efecto Wow por una casualidad. Entonces hoy, episodio 2, te voy a terminar de platicar la historia del libro de el Efecto Wow, porque creo que aquí te voy a poder dar muchísimos tips accionables para que vayas tomando nota y vayas haciendo que tus sueños también empiecen a existir. Entonces, estábamos en el taller de Louise Hay, hasta ahí me quedé. Y como buen ejemplo de marketing que todos podemos aprender, en ese curso donde me enseñaron a escribir mi libro, me vendieron el siguiente curso. Eso me encanta y en un momentito más te voy a decir por qué. Ese segundo curso se llamaba Movers and Shakers Provocadores, gente que mueve y que sacude. Y lo que ahí nos enseñaban era cómo transformar el mensaje de un libro en una empresa para que pudieras vivir de tu contenido a través de muchos productos en donde se mantuviera el mismo hilo conductor, en donde mantuvieras el mismo mensaje. Y para mí esto fue clave en muchos sentidos, porque decidir escribir el libro requirió muchísima dedicación que ahorita te voy a contar cómo es que la logré. ¿Pero ya que había decidido escribir el libro, decidir que quería que esto fuera mi empresa completa, me enfrentó a muchos miedos y a muchas creencias de mi entorno, porque cuando yo le contaba a las personas alrededor de mí lo que quería hacer ahora, me decían, está muy divertido tu hobby, pero y de qué vas a vivir? No, pues de mis libros y de mis cursos, pero quién te va a comprar, quién te los va a pagar, quién, o sea, cómo le vas a hacer. Entonces yo estaba llena o rodeada de escepticismo, pero al mismo tiempo yo veía personas que lo estaban haciendo, yo veía a Louise Hay y veía a otra persona que me presentaron en los cursos de Louise Hay. Cuando fui a ese segundo curso nos para crear un negocio alrededor del mensaje de tu libro, hay que crear una conferencia, hay que crear quizá un taller en línea, un taller presencial, una membresía y muchas cosas más. Y les recomendamos seguir a este muchachito que se llama Brendon Bouchard, porque él está creando algo que se llama Experts Academy, que un poquito antes se llamaba Experts Society Association, Experts Association, o sea Asociación de Expertos, luego Academia de Expertos. Y en resumidas cuentas, lo que él estaba enseñando a la gente a hacer era lo que yo necesitaba, cómo hacer esto, cómo hacer de un libro un negocio, o sea, qué fierro se necesitaban, cómo traducir el mensaje de un libro para que fuera una conferencia, un taller, un taller en línea, una membresía y muchos proyectos más. Entonces yo agradezco este camino porque son esos tips los que te regresan a lo que es posible, porque si yo me hubiera quedado con la visión de la gente que me rodeaba, quizá en ese momento hubiera comprado el concepto de que no se podía para mí, de que ese sueño no era para mí. Pero busca, este es un consejo clave para este episodio, busca una persona faro. Una persona faro quiere decir alguien que ya hizo lo que tú quieres crear, alguien que te demuestra la evidencia de que sí se puede, de que ya hay un camino abierto, que esto es posible para ti. Y créemelo que por cada creencia limitante, por cada historia de no se puede, hay un ejemplo que te demuestra lo contrario. Es simplemente buscarlo para que lo tengas a la vista y sepas que sí hay un camino para ti. Entonces yo dije, como los caballitos, me voy a poner dos parchecitos, voy a avanzar hacia lo que quiero y voy a aprender de las personas que lo están haciendo, en lugar de llenarme de miedo de la gente que desconoce el camino que yo estoy tratando de construir. Porque me di cuenta de eso, no es que no lo quisieran para mí era pura gente que me quiere. Pero cuando no conocen el camino, te quieren ahorrar problemas, te quieren ahorrar desencuentros. Y entonces es importante que sepas distinguir cuando alguien te está hablando desde su propio miedo, queriéndote proteger, o cuando alguien te está dando un consejo desde un camino que ya recorrió. Entonces yo me fui a aprender de Louise Hay, me fui a aprender de Brendan Bouchard. Estas dos inversiones, en un momento en donde yo estaba endeudada, pues fueron saltos de fe. La verdad es que cuando menos te alcanza es cuando más lo necesitas. Y yo sabía que yo necesitaba alguien que me enseñara un siguiente paso, alguien que me enseñara lo que yo no sabía todavía que sabía. Intuía por dónde iba, pero no sabía exactamente cómo hacerlo. Entonces cuando yo vi este curso de Hay House y cuando vi el curso de Brendon, me dieron la validación que yo necesitaba para decir por aquí va. Y cuando entonces decido escribir mi libro, porque entonces ya tenía, no sé si te ha pasado, pero ya tenía todas las herramientas, me traje del curso de Louis Hay, del primero, un manual de este grueso, con todo lo que recomendaban. Elige un tema, haz un temario, desarrolla cada temario que va a incluir, ponte tiempo en el calendario, todo lo que ahora yo le enseño a las personas también. Entonces el cómo ya lo tenía. Pero regresar y hacerlo por mi cuenta fue lo más. Híjole, lo más tentador de salirme del ritmo que he tenido en mi vida. Es decir, nadie me lo estaba pidiendo, no era mi obligación, era un sueño que yo quería construir, que además tenía todo el escepticismo del mundo alrededor de mí. ¿Y no solo alrededor de mí, yo misma cada vez que me sentaba a escribir me pasaban por la mente cosas como y tú quién te crees, o sea, crees que eres autora? No, no, no. Cuando tú escribas ese libro van a llegar los verdaderos autores y van a decir este no es. Entonces todas las voces del miedo aparecían ¿Quién soy yo? ¿Esto que según yo sé, de verdad será valioso para alguien más? ¿Porque sabes de qué decidí escribir? Todo lo que yo había vivido en Imagina, todo lo que había vivido en mi era de turismo, se había tratado de una sola crear experiencias extraordinarias. Y yo estaba segura que lo que yo sabía hacer muy bien aplicaba para cualquier tipo de empresa, cualquier industria, podía crear un efecto wow. Podía tener el equivalente a una alfombra roja, a un inicio especial, podía tener el equivalente a esos picos emocionales donde la gente se siente vista, parte de algo, escuchada, partícipe, que puede cocrear, que puede sentirse especial, que pueden prolongar la experiencia para que lo que vivieron ahí no se quede solo en un momento, sino que se convierta en una comunidad, en un movimiento. Y entonces yo estaba segura que si yo transformaba el libro del efecto Wow en una técnica que le pudiera enseñar a más personas, entonces tenía el camino abierto para poder tocar las puertas de diferentes industrias, no solo en la que yo estaba, que era la de eventos. Yo quería enseñarle el efecto Wow a fábricas de zapatos, agencias de viajes, hoteles, restaurantes, todas las personas que quisieran podían crear un efecto wow. Entonces yo estaba muy ilusionada. Pero cuando me sentaba a escribir, llegaban estas voces de ¿Tú quién eres? ¿De verdad crees que esto les va a servir? Se van a reír de ti, o sea, ¿Cuál es tu información? Entonces estas voces te frenan más de lo que crees. Y cuando traté de escribirlo la primera vez, también mordí el anzuelo de lo tengo que hacer súper interesante, o sea, me quiero sentir Sor Juana Inés de la Cruz, Octavio Paz. Y no sé por qué me compré esta noción de que tenía que ser el libro perfecto. Entonces cuando empecé a escribir, la verdad es que lo hacía terrible. Me acuerdo de esas primeras versiones queriendo sonar interesante, queriendo sonar ceremoniosa, todo menos charms. Entonces cerré esa parte de la historia y dije no, por aquí no va, yo no sé qué estoy haciendo mal, aquí están todos los consejos, pero por alguna razón esto no está fluyendo. Entonces me topo con una persona que no admiraba, eso es un dato importante. Esta persona representaba todo lo que yo no quería, porque algo que tienes que saber de la historia de mi vida durante Imagina es que la característica principal que me definía era la prisa. Nunca estaba presente, siempre estaba queriendo correr al siguiente lugar. Y entonces todo el día me sonaba el teléfono, todas las noches, todos los fines de semana, o sea, vivía con las notificaciones a tope con la urgencia de de toda la gente que necesitaba algo de mí, o sea, era una época muy caótica. Entonces cuando le di la vuelta, o sea, cuando cerramos ese episodio, empecé el Efecto Wow. Yo quería alejarme lo más posible de esa noción, quería alejarme de esa identidad y de esa descripción de mí misma. Entonces esta persona que yo no admiraba representaba todo lo que yo ya no quería hacer, era una persona con prisa, acelerado, sin disfrutar el momento, queriendo escalar la siguiente y la siguiente montaña, pero me picó la cresta, me dijo que había escrito un libro y yo cómo sí llueve, truene o relampagué, yo cada domingo me siento dos horas a escribir, me voy un café, cierro todas las distracciones y pase lo que pase yo voy a escribir una o dos horas y así ya tengo mi libro y ya voy a escribir un segundo y un tercero y yo no. Pero es el tipo de situaciones perfectas que yo le llamo picarte las costillas, porque en realidad no sé si has escuchado el concepto de si te choca, te checa, o sea, él representaba todo lo que yo no quería hacer, pero al mismo tiempo él estaba haciendo lo que yo quería hacer. Entonces yo dije, a ver, no, si él pudo, yo también puedo. Entonces voy a seguir la misma fórmula, me voy a ir todos los domingos a escribir una o dos horas porque ahí tengo mi manualito, ya sé lo que tengo que hacer, solo me falta algo muy tiempo en mi agenda. Con atención y con intención, todos los domingos durante casi un año, me fui a un Starbucks que está en Reforma, me iba en bici con mi perrita pelusina, me acuerdo que le llevaba hasta un tapetito para que se sentara al lado de mí y me acompañó incontables horas a escribir este libro. Pero esta segunda sentada yo dije, a ver, creo que lo que quiero es que se sienta como una conversación. Entonces en lugar de tratar de sonar súper rimbombante, lo que voy a hacer es narrárselo a dos amigos que me conocen, que me quieren, pero que no saben a fondo de qué se trata el Efecto Wow. Se los voy a contar a ellos dos. Entonces esta siguiente versión del libro, que fue la que ahora conoces, la escribí pensando y dialogando con dos amigos que adoro. Entonces la conversación se siente diferente si tú lees este libro y me lo han dicho muchísimas personas, se siente como si estuvieras tomándote un café conmigo, que esa era la intención logró. Pero entonces, ¿Cuáles son las cosas que tú puedes aprender de este recorrido que llevo hasta ahorita? ¿Que vas a dudar? Que no tienes que sonar interesante, tiene que sonar a ti. Cuenta tus historias, cuéntaselas a alguien. El tener una persona en mente al momento de escribir un libro ayuda muchísimo para darle esa identidad a tu lector. Entonces no tiene que ser un avatar, es una persona de carne y hueso que te inspira a escribir tu libro. Y entonces ahora sí ya tenía mi libro y ya había avanzado, ya estaba segura de cómo lo quería hacer porque te quiero contar otro episodio que pocas veces he contado, pero en el momento de los descalabros económicos en Imagina, contraté a una coach de Tony Robbins por las mismas razones por las que fui con Louise Hay y que fui con Brendan Bouchard. Sabía que aunque no me alcanzaba, yo necesitaba que alguien me diera una pieza para sacarme del pensamiento que tenía actualmente. Cuando menos te alcanza es cuando más lo necesitas. Entonces fue creo que un par de sesiones lo que me dio esta persona, pero me dieron el tip que me abrió la puerta del libro, porque esta persona me dijo dos cosas valiosísimas que yo le enseño ahora a mis alumnos. ¿Me OK, perfecto, tú estás ahorita en problemas económicos, quieres salir de ellos? Perfecto, muy bien. Entonces vamos a hacer una lista de cien ideas para que salgas de esta. No una, no veinte, no cincuenta, cien. Y yo ¿Por qué cien? Y me dijo algo interesantísimo, me dijo es que en las primeras treinta, treinta y tres, te quedas en lo que conoces, te quedas en la superficie de lo que realmente puedes hacer. De treinta y tantos a sesenta y pico te empiezas a meter a un terreno más atrevido y del 66 a la 100 son las ideas que consideras imposibles. Entonces ese ejercicio actualmente yo lo hago con mis alumnos porque en un momento como la pandemia que nos obligó a salirnos completamente de la caja, pues nos metimos a la zona de las ideas atrevidas y de las ideas imposibles, porque no nos quedaba de otra. Pero ya vimos que se puede, ya vimos que podemos acceder a ese potencial creativo. Entonces me puso a hacer esta lista y en esa lista algo que salió fue escribir un libro. Y me OK, escribí un libro, ¿De qué vas a escribir? Escribe de lo que sabes, escribe del efecto wow. Y haz que el libro sea un recorrido de lo que tú haces en tus eventos. Que el libro empiece en la invitación del evento. Hazles la alfombra roja, hazle los escenarios donde la gente vive las emociones, haz la prolongación de la experiencia. Entonces estas dos ideas geniales se las debo a ella y a el atrevimiento que tuve de contratar una coach de Tony Robbins cuando mi presupuesto no me lo permitía. Entonces ahí te estoy revelando poco a poquito muchas piezas que quiero que vayas hilvanando. La coach de Tony Robbins, Louise Hay, Brendan Bouchard. Y entonces eso decidió el tema del libro. Y cuando ya lo puse en práctica, cuando ya me senté a escribir cada domingo con pelusina en Starbucks, pues ya tenía mi libro muy bonito, ya se lo había escrito a dos amigos, ya sonaba a mí. ¿Y ahora qué voy a hacer? ¿Porque ahora ya tenía el libro, y ahora cómo le hago para tenerlo? ¿En donde veo que puede estar? Porque yo veía al esposo de mi prima que ya lo tenía en Amazon, que ya tenía versión impresa bajo demanda en todo el mundo. Yo decía, ¿Cómo le hizo? Entonces me acordé que nos habían dado un recurso en el curso de Hi House, que era una página, te estoy hablando de 2013, donde no teníamos las herramientas que hoy existen. Y ahí era una página de freelancers de todo el mundo. Entonces me meto y pongo un post, como cuando buscas a un trabajo en un periódico o en el corcho de una cafetería, puse busco editor o editora para un libro de tantos caracteres, de tantas páginas. Y mi presupuesto es bajo. Entonces empecé a recibir todas estas propuestas de personas literal de todo el mundo. Y me encantó el estilo de una venezolana. Y yo dije, a ver, la voy a entrevistar, porque si lo que leo me suena también como en una conversación, es ella, ya ni le voy a buscar más. Entonces platicamos por Skype, ni siquiera había Zoom. Me encantó su estilo. ¿Lo primero que me dijo, y esto fue lo que me atrapó oye, pero de verdad te vas a dejar ayudar? Porque yo no quiero darte sugerencias y que al final no las quieras llevar a cabo. Si esto quieres que funcione, tienes que estar dispuesta a colaborar, tienes que ser flexible, siempre tienes la última palabra. Pero al final yo te voy a recomendar lo que sea la mejor experiencia para tu lector. Con eso, como dicen en Jerry Maguire, you had me at hello, me cautivó desde hola, yo te hago tu libro. Entonces trabajé con ella por algunos meses, lo editamos en línea, no nos conocíamos en persona y en otra plataforma digital que se llama Fiverr, con V y doble R, aquí en las notas del podcast te voy a poner los links, ahí contraté mis ilustraciones y se las contraté a una persona de Holanda que me hizo, A ver si se ve, porque la versión video creo que ahí está. Una persona me hizo estas y otra persona de los Países Bajos me hizo estas otras, que son el cuadrante de los usuarios. Entonces yo entré, le contraté, cada ilustración me costó 5 dólares, que esa es la teoría de Fiverr. Y entonces yo les facilité la verdad el trabajo a ellos porque les di instrucciones muy claras. Les quiero un personaje así, quiero un libro así, quiero una varita mágica así, y al otro le quiero cuatro personajes, fondo blanco, donde esté pasando esto. Entonces los dos me mandaron sus ilustraciones, les mandé después el libro físico del efecto Wow para que lo vieran. Y entonces, pues yo ya tenía todo. Ahora faltaba subirlo a Amazon porque dije, a ver, la primera versión que ahorita puedo hacerla existir es la versión digital. Entonces me meto a Amazon de cero a investigarle, a picarle. Amazon en esa época tenía como esta versión de Kindle solita, solamente era para libros digitales. Y ahí subí mi portadita, mi manuscrito en Word, que es importante para la adaptabilidad de formatos en cualquier dispositivo, y le di enviar en lo que investigaba cómo funcionaba la otra parte que se llama impreso bajo demanda, que en ese momento no estaban juntos, ahora sí era una empresa aparte, filial a Amazon, pero al final de cuentas era separada, que se llamaba Create Space. Y en Create Space subí la portada como para impresión, el interior para impresión y lo puse disponible en todo el mundo en su versión impreso bajo demanda. Es decir, no tenía que tener stock, simplemente cuando las personas lo compraran, Amazon a través de createspace lo iba a imprimir y mandárselo a cualquier parte del mundo. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos yo tenía mi libro disponible en todo el mundo, pero ahora yo lo quería impreso en mi propio país y quería ir a las ferias y quería estar en librerías y quería muchas cosas, que a lo mejor eso te pasa cuando empiezas con un sueño y con que exista y ya que lo tienes, bueno, ya que existe, pues que exista. Bien. Y algo que quiero agregar a esta parte de la historia es que antes de buscar a mi editora en Gurú, pregunté ¿Cuánto cuesta editar un libro en las vías tradicionales aquí en México? Y me pasaron presupuestos multimillonarios, creo que querían que yo escribiera un libro como de esos de diseño de mesa de hotel 5 estrellas, porque imprimirlo, diseñarlo, editarlo y demás me costaba una verdadera fortuna, o sea, De aquella época, 2013, casi 14, como unos 4 mil dólares, que para un emprendedor recién salida de una mega deuda haciendo sus pininos para hacer funcionar este negocio, no era opción. Por eso algo que parece una condición en contra, funciona a tu favor. Funciona a tu favor porque entonces te haces ingenioso, buscas alternativas, buscas la forma de hacerlo suceder, porque sabes que ya viste a alguien que lo hizo. Yo vi no solo a Brendon, vi al esposo de mi prima que ya tenía su libro en Amazon y en Create Space. Entonces ya que los tuve ahí, yo dije bueno, y si una editorial los quiere, ¿Cómo le podría yo hacer? Porque ahora el siguiente paso quiero distribuirlo. Entonces me acuerdo que tenía una asistente que le pedí que se sentara afuera de las oficinas de todas las librerías de México, o sea, Sanborns, Gandhi y demás, de las editoriales como Penguin, Planeta, de personas que yo consideraba líderes de opinión y eventos en donde me interesaba participar y que les llevara una carta de las clásicas de a quien corresponda, soy Mari Carmen Obregón, escribí este libro, me encantará participar en bla, bla, bla y por favor dime qué procede. En algunos avanzamos, porque ella tenía una característica que se sentaba y no se paraba de ahí hasta que cerraban la puerta. Entonces les digo que como asistente en mi oficina estuvo cuatro años, pero lo más valioso que hizo por mí fue sentarse afuera de esas oficinas a terquearle, a obtener respuestas. Entonces de ninguno me contestaron, medio me abrieron la puerta, pero mucho protocolo. Pero gracias a esa terquedad en una de las librerías le mira, nunca va a entrar de la forma como lo están tratando de hacer. Si, si quieres entrar, tiene que ser por medio de un distribuidor, aquí te va el teléfono insístele a él, niña, ya vete de aquí. Entonces nos da el teléfono del aliado literario más grande que la vida me pudo traer, que es mi queridísimo Polo Arciola, director de Multilibros, que es una editorial para autores independientes como yo, y que con él por fin pude tramitar mi ISBN para México, porque el de Amazon lo había sacado con Amazon para unas cosas exclusivas que ellos hacen allá, pero yo necesitaba un ISBN para México, Entonces con eso ya pude tenerlo. Polo me abrió la puerta para imprimirlo. Con él imprimí mis primeros 500, luego mi reimpresión, luego los primeros 1000. Me ayudó a poner mi libro en todas las librerías más importantes de Mé Liverpool, Sanborns, Gandhi, El Sótano. Hicimos nuestras primeras firmas en ferias donde muchas veces estaba yo solita, pescaba a la gente, empezaba a platicar con ella. Pero ese es el camino que hay que recorrer. No te saltes, no te sientas mal si al principio estás solo o sola sentada con tu libro en una mesita, nadie te conoce, porque así empezamos todos. Y es un camino de sembrar para que puedas empezar a crear algo que te voy a contar en otro episodio que se llama Masa Crítica. Pero lo que quiero contarte en este punto y para ir cerrando este segundo episodio, es que la vida me llevó a descubrir todas las piezas que necesitaba número uno para que mi libro pudiera estar digital e impreso en todo el mundo y en todas las librerías de México, que pudiera ir a las ferias más importantes del país aunque fuera sola y nadie me conociera. Pero gracias a eso se empezaron a abrir otros caminos. Gracias a eso entendí que esto era algo que le podía enseñar alguien más. No lo recorrí para nada. El no tener la puerta abierta con editoriales o con otros grandes aliados me hizo ingeniosa, me hizo ver por dónde sí se puede, si por aquí no, por acá hay un camino. Y quiero darte un gran, gran consejo para ir cerrando. Ten una gran visión para tu vida y para tus sueños. No la dejes corta, no te conformes con menos. Ten una gran visión para eso que hace bailar tu corazón, porque vas a ir recorriendo un caminito que te va a enseñar más opciones de las que te imaginas. Entonces, para mí esta temporada fue de sembrar, de creer en mis sueños, de ser muy selectiva con las voces que dejaba entrar a mi cabeza, porque yo no quería personas que me rodearan con miedo, yo quería rodearme de personas que me enseñaban un camino y entonces el poder ir a las ferias de libros, estar en las librerías y descubrir que había freelancers en todo el mundo que me podían ayudar a editar, a maquetar y hacer realidad mi sueño. Entonces es el camino lateral que ahora se convirtió en mi camino principal. Mi sueño lateral nunca fue mi mi plan principal. Yo jamás empecé esta empresa diciendo y voy a abrir un curso para enseñarle a la gente a escribir su libro. Yo simplemente quería entender cómo podía existir el mío, pero gracias a entenderlo se me abrió la posibilidad de enseñárselo a más personas. Entonces siempre hay opciones de cómo empezar a avanzar en un sueño y cuando las empiezas a recorrer empiezas a notar otros aliados, otras puertas abiertas, otras formas para que tu sueño crezca y empieces a regar esa plantita. Ninguna planta nace siendo árbol, hay que sembrarla y tener la paciencia de regarla y verla crecer. Este caminito me llevó a que me invitaran de Amazon como autora. Cuando apenas estaba en digital, fui a platicar de mi libro El Efecto Wow versión Kindle. Nos invitaron a mí y a otros tres autores que hasta la fecha son grandes amigos porque estábamos con ganas de comernos al mundo digital. Después pude ir con Polo a las primeras entrevistas del Efecto Wow, a mis primeras mesitas en la Feria del Zócalo de Ciudad de México y en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Pero imagínate que te inviten a la Feria del Libro de Guadalajara como Kindle porque eres un alma inquieta tan solo con el digital. Ama cada paso, porque si te lamentas porque solo lo tienes en digital como ejemplo, ¿Qué te hace pensar que vas a disfrutar los pasos que sigue? Aprende. Si te quedas con una lección de todo esto, que sea esta, que cada paso, cada pedacito de tu camino lo puedes hacer una aventura, algo disfrutable, algo que estás aprendiendo a hacer, tenerte la paciencia para irlo entendiendo. Y te recomiendo igual como ha sido mi camino, que todo lo que aprendas se lo enseñes a alguien más, porque esa es la mejor forma de crecer, de crecer juntos. Y te prometo que la mejor forma de construir tus sueños es ayudándole también a otros a construir los suyos. Y bueno, con esto cerramos El episodio del efecto wow, libro número uno de Charms, donde ya ni siquiera yo parezco yo. Este libro salió en 2014, se reimprimió en 2016 y pues fue mi bebé, el primer librito que vio la vida de Charms como autora, la que me hizo atreverme a dar el salto al vacío y decir sí, quiero que este libro exista. Nos vemos en el episodio 3 y te voy a dejar aquí abajo todos los links de lo que mencioné y de algunas travesuras que puedes ir haciendo para que tú también puedas ir construyendo tus propios sueños. Y si ese sueño es un libro, pues lo que te voy a dejar aquí abajo te va a encantar. Nos vemos en el episodio 3. Le cerré la ventana, sí, sí, sí, porque el sol me estaba dando durísimo y no quise distraerte con eso.










