Highlights Escribe tu Libro Día 2: Des-tapa los Obstáculos

A guide to breaking through the psychological blocks that stop writers from finishing books. The speaker uses metaphors like the Barrendero from Momo to show how breaking work into small steps helps, and teaches techniques like writing without editing, daily micro-writing habits, and reframing fear as curiosity.
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Porque a mí me parece maravilloso. Las personas que he visto que terminan sus libros tienen una cosa en común a todos los que lo han dejado un poquito a medias, a la mitad, o no lo han empezado ni siquiera las personas que han terminado su libro se han ido por el camino del gozo. Porque tu libro va a tener muchos momentos que se van a poner muy difíciles, muy difíciles. Te lo quiero adelantar desde ahorita, no te la quiero poner todo color de rosa. Va a haber momentos en donde vas a dudar de tu temario, vas a dudar de tu tema, vas a dudar de todo, de lo mismo que estás dudando ahorita, de quién soy yo para escribir, etcétera. Por eso hoy voy a abordar esas preguntas para que tengas, así como hay tumbaburros de enfermedades y qué medicina tomarte, hoy quiero que hagamos como un. Híjole, un resumen de todas las cosas que nos pasan por la mente a los autores que nos impiden terminar un proyecto tan importante, o sea, todos los obstáculos y la forma de darle la vuelta. Yo he visto que si tú percibes que algo te va a costar mucho trabajo, lo dejas, y si tú percibes que algo va a ser disfrutable, lo sigues. Entonces, la respuesta a por qué no nos comprometemos con ese tipo de disciplinas, para mí la interpretación que le he dado es que ves el camino completo, ves el proyecto completo y efectivamente es abrumador. Si. Si te digo que tienes que escribir todo un libro, cuando ves el proyecto de todo el libro, sí puede ser una sensación abrumadora, lo entiendo perfectamente. Entonces, la solución es que puedas dividir la sensación de escribir un libro en pequeños pasos. Siempre, siempre hago referencia al Barrendero de Momo, mis alumnos lo saben, porque es una manera muy sencilla de entender esta manera de crear tus proyectos. El Barrendero de Momo Momo es un libro que escribió Michael End, espero estarlo pronunciando bien, pero espero que me entiendas muy bien. Michael Ende escribió Momo y en Momo hay un personaje, el barrendero, que de repente se topa con una calle, imagínate, o sea, hasta se me pone la piel chinita de las ansias, lleno de basura, pero así basura y kilos y kilos, y cada día él dejaba esa calle impecable. Entonces le oye, ¿No te desesperas? ¿No sientes que nunca vas a acabar y a ver si volteo a ver toda la calle, por supuesto que no quiero, o sea, quiero botar todo, quiero irme a mi casa y ya no hacer nada, pero entonces en lugar de ver toda la calle que me abruma, solo volteo a ver el cuadrito que tengo enfrente de mí y lo dejo brillando, lo dejo impecable y entonces así voy avanzando cuadrito a cuadrito y cuando volteo para atrás ya quedó toda la calle brillando igual, impecable? Entonces eso es lo que quiero que recuerdes en cada momento que sientas que te estás empezando a abrumar con un libro porque estás viendo el camino completo. Partelo en pedacitos. Hoy no tienes que escribir tu libro completo, solo tienes que tener la emoción de hacerlo, no es que no quieras, claro que quieres, pero si sientes que te va a costar mucho trabajo, la vas a dejar y si sientes que va a ser algo disfrutable a cada paso, la vas a continuar, por eso quiero que avancen en pedacitos. ¿Cuáles son los miedos más comunes al escribir? Creo que los cuatro miedos que yo veo más frecuentes son el miedo al rechazo, claro que como seres humanos por supuesto que queremos la aceptación, o sea, ninguno de estos son malos, son reflejo. Fíjate que lo que un libro te va a dar, entre otras cosas, es una visión de ti como persona que no te la da casi ningún otro proyecto, es como estar a solas con tu propia mente, entonces. Entonces claro que te da miedo que a alguien no le vaya a gustar, te da miedo hacerlo y que no funcione el proyecto, o sea. El miedo al fracaso es tremendo, ¿No? El miedo al juicio, híjole, ese es el que más nos frena, es que ¿Qué van a decir de mi libro? Imagínate que de repente tienes amigos cercanos y les platicas algo muy íntimo, pero imagínate que eso muy íntimo está abierto al público, a quien lo quiera saber, claro que abruma y ese es el cuarto miedo a dejar entrar a tu casa, porque en un libro es un proceso muy íntimo, pero público a la vez, entonces hay una sensación, estoy sola escribiendo en mi casa, pero tengo la conciencia de que esto lo van a leer personas que no tengo ni idea dónde están ni qué van a decir de mí, entonces para empezar, quiero que sepas que son súper normales, todos los autores tienen esos miedos todo el tiempo, todo el proceso de tu libro los vas a sentir, vas a tener miedo a que no sea bueno, a que nadie lo quiera leer, a que te juzguen, a que entren a una parte muy íntima de tu vida y no la sepan apreciar, lo vas a sentir en cada paso, no nada más al principio, conforme vayas avanzando vas a tener eso en la mente. Hoy te voy a enseñar a darle la vuelta, no te preocupes, pero quiero que sepas qué va a pasar, si crees que puedes, tienes razón y si crees que no, también. Imagínate, el poder está en ti. Las preguntas son lo que más nos tortura y lo que más nos puede ayudar a la vez. Entonces yo quiero que salgas el día de hoy con una conciencia distinta de cómo puedes usar las preguntas a tu favor. Cuando cambia la pregunta, cambia la respuesta. Si quieres cambiar tu vida, si quieres que exista tu libro, la solución es cambiar las preguntas que te están bloqueando. ¿Cuáles son esas historias que te limitan ahorita a ti, o sea, sí quiero escribir mi libro, pero entonces qué vas a hacer con esas frases o preguntas? Yo les llamo preguntas tramposas porque parecen muy ciertas, o sea, quién va a juzgar que no tengo tiempo porque en mi trabajo o no quiero que corran a mi esposo, o sea, son súper legítimas. Lo primero que quiero que sepas es que estás en todo tu derecho de sentir exactamente lo que sientes, nunca le quites validez a tus emociones, porque tus emociones es uno de los regalos más grandes que tienes, entonces nada más aprende a interpretarlas a tu favor para que te sirvan, no te frenen. Entonces esas preguntas tramposas o esas frases tramposas, si les haces un pequeño ajuste te sirven para abrir un camino que ese sí te va a llevar a escribir tu libro, eso se llama preguntas curiosas. ¿Si puedes cambiar exactamente la misma frase que me dijiste ahorita, que es una frase o una pregunta tramposa, por una curiosa, cómo sería? ¿Ahorita te voy a poner ejemplo, no? ¿Pero el primer paso es identificar todas esas frases o preguntas que te dices a ti mismo para no escribir, porque a ver ahora entonces quiero que las transformes en una pregunta curiosa, por quién soy yo para escribir un libro? ¿La puedes cambiar por qué puedo compartir? Quiero que sientas, es más, quiero que veas lo que sientes Cuando cambias la pregunta sientes en lugar de angustia, sientes emoción. Por eso el termómetro de tus emociones es importantísimo. ¿Quién va a querer leerme? Cámbialo por ¿Quién se beneficia con mi libro, o sea, te cambia totalmente la perspectiva, te cambia el enfoque a donde sí te sirve No sé por dónde empezar, Lo puedes cambiar por con qué idea puedo empezar? Ya hay muchos libros similares, mi visión del tema es irrepetible, no sé qué hacer cuando lo termine, hay personas que me pueden ayudar, no tengo tiempo, organizo mis prioridades y mi tiempo, no sé de qué escribir, me emociona elegir de qué escribir. Fíjate cómo son las mismas preguntas, pero en lugar de frenarte y sentir angustia, te abren una posibilidad. Si crees que puedes, tienes razón, si crees que no, también la Lo primero para cambiarlo es que te des cuenta de esos argumentos, porque a veces son puntos ciegos, no te das cuenta que esa es la razón por la que ahorita no existe tu libro. Entonces te quiero dar una nueva técnica porque eso solo va a cambiar si tú lo quieres cambiar. Y esta técnica se llama la técnica del reflector. Cuando tú tienes un reflector encima de ti, todos los miedos se van a amplificar y entonces la técnica del reflector cuando tú te caches en esas preguntas tramposas, cámbialas deliberadamente. Somos la única especie viva en este planeta que tiene esa posibilidad, ningún otro ser vivo del planeta lo puede hacer más que tú y yo. Los seres humanos tenemos esa capacidad de auto observación tan para poder cambiar actividades que cambian el rumbo de tu vida. Entonces el reflector, cuando lo sientas inevitablemente en tus miedos más de una vez escribiendo tu libro, cáchate y acuérdate de reenfocarlo a la contribución. Se llama la teoría de las ventanas rotas y es algo que leí en un libro de Malcolm Gladwell, creo que fue en el de Tipping Point. Malcolm Gladwell platicaba una historia preciosa de cómo la inseguridad en Nueva York la podían abordar desde dos puntos de desde meter más policías y que cualquier persona que rayara el metro lo metían a la cárcel, o sea la ley forzada, o podían todas las noches lavar el interior de los carros del metro hasta que la gente dejara de grafitearlos, entonces le apostaron a hacer la vida bonita en lugar de ponerte un policía que te dé un palo en la cabeza, ellos lavaban el interior del metro todos los días, segundo día la volvían a grafitear, tercer día la volvían a grafitear y poco a poco lo dejaron de hacer. Esto se llama la teoría de las ventanas rotas, ¿Qué significa? Si tú en tu casa está todo bonito, lo mantienes bonito, si por ahí se te rompe una ventanita, empiezas a descuidar porque ya está rota una ventana, entonces ya no pinto el marco y pues ya se craqueló la otra ventanita y entonces poco a poco empiezas a descuidar. Y yo quiero que tu libro no tenga ventanas rotas, yo quiero que puedas crear constantemente razones por las que si tienes una ventana rota, un episodio fuerte en tu vida o un episodio no tan fuerte pero que te frena, que puedas reparar esa ventana rota lo antes posible, antes de que te quite el sueño que tienes aquí el día de hoy. Entonces, ¿Cuáles son tus ventanas rotas? ¿Cuáles han sido esos episodios que te han frenado? Y en el futuro cuando los tengas, tenlos conscientes, porque una ventana rota puede craquelar todas las ventanas que están alrededor y puede dejar tu casa en un deterioro total, o sea, tu libro un día que dejes de escribir, una semana que dejes de escribir, un mes que dejes de escribir, pueden quitarte el ritmo y puede que tu libro ya no exista porque dejaste una ventana rota. El avance consistente El avance consistente es lo que yo te recomiendo y te voy a decir cómo lo vas a poder operar. Primero te voy a dar estas cuatro Escribe un poco cada día, no quiere decir de tu libro. Escribe un poco cada día, quiere decir practica el hábito de escribir, escribe primero para ti, primero como si fuera un diario que nadie va a ver jamás. Pero también algo que sirve muchísimo para crear libros es pensar en alguien concreto. No lo escribas a la inmensidad del mundo, piensa en quién lo va a leer, piensa en una persona y eso va a ser parte de tu motivación. Y muy, muy, muy, muy importante, escribe sin edición. Levanten la mano los perfeccionistas del grupo que su libro no existe porque pensaron que tenía que ser perfecto desde que lo estaba sacando de tu mente. Quiero que tengas un sistema de zanahorias, o sea, quiero que te premies porque no quiero que sufras, no quiero que sean 100 sentadillas, quiero que ames escribir y quiero que tengas un sistema de zanahorias. Las zanahorias es como ese premio que le das al caballo para que avance. Entonces quiero que tengas tú tu propio sistema de zanahorias. ¿Qué te motiva a ti? ¿Cada persona somos distintas, quiero que ubiques lo que a ti te hace moverte hacia adelante, completar un proyecto, cumplir una meta o una promesa que te motiva? Entonces quiero que tengas tu sistema de zanahorias.










