La #pausa también crea. Mi lección más honesta [Episodio 4]

This content was created by Charms. This content was uploaded by Charms. Este es un episodio de podcast en español titulado "La #pausa también crea. Mi lección más honesta [Episodio 4]" (YouTube), publicado el 2026-03-08T19:00:10+00:00 y editado por última vez el 2026-03-10T07:09:53+00:00. La presentadora es Maricarmen Obregón, conocida como Charms, quien narra en formato monólogo su experiencia personal con la perimenopausia, la desconexión emocional durante procesos creativos y cómo ese periodo la llevó a escribir y renombrar su libro Pausa Tiempo para Reconectar. Aborda además cómo convirtió sus libros (El Efecto Guau, Tu Charm Factor y Pausa) en un negocio creativo, estrategias durante la pandemia (crowdfunding para publicar, PR, uso de Kajabi) y el diseño de programas educativos como Autor Guau y Guau U. El tono es íntimo y didáctico, dirigido a creadores y autores que buscan inspiración y pasos prácticos para desarrollar proyectos creativos.
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admitir por primera vez en mi vida que no me sentía bien, y eso me liberó de muchísimas cosas. Hubo personas que me dijeron: "Híjole, ya me caes mejor. Yo pensé que eras una marciana que verdaderamente nunca se sentía mal". Y entonces me di permiso de no estar bien y de no sentirme mal al respecto, y me di cuenta que esto que yo estaba viviendo Era parte de los procesos creativos que todo ser humano vive, pero que a veces padece en silencio. Todos nos sentimos muy orgullosos cuando estamos creando, pero no nos sentimos nada bien cuando estamos irritables, cuando estamos cansados, cuando estamos impacientes, cuando estamos tristes, cuando estamos con poca energía. Entonces esas emociones no las presumimos, no nos gustan, no nos gusta decir Yo soy esa persona a veces, ¿no? Este es el podcast Rumbo Creativo con Charms. Aquí vamos a hablar de libros, de proyectos creativos y de todas las ideas que hacen bailar tu corazón. Yo soy autora, también soy tu porrista y soy un alma inquieta como tú. Si estás buscando ideas accionables, estás en el lugar perfecto porque no tienes que saberlo todo, solamente dar un primer paso y ver a dónde te está llevando tu curiosidad. Comenzamos. Hola, hola, soy Maricarmen Obregón, Charms, y soy la host de este podcast Rumbo Creativo, y esta es la temporada 1, episodio 4. Esta travesura creativa la estoy haciendo para darte todos los tips, las historias, la inspiración para que cualquier idea que haga bailar tu corazón tenga un caminito para existir. Así que si te gusta esa idea, comenzamos. Hemos estado hablando de cómo terminé siendo una autora y de cómo ese caminito me ha abierto muchas otras puertas para poder crear un negocio alrededor de mi contenido y poder ser la autora de varios libros. Ahorita te he contado de dos: El Efecto Guau y Tu Charm Factor. Y hoy te voy a hablar del tercer libro que se llama Pausa Tiempo para Reconectar. Cada libro tiene su historia, sus procesos, sus atorones, sus aprendizajes, todo lo que te va a servir también a ti para en cualquier momento de tu proceso creativo lo escuches y digas: esto me está pasando a mí. Sepas que siempre hay una solución, siempre hay un siguiente paso. Lo que sea que estés viviendo es parte de la aventura de crear. Así que bienvenidos. Y este libro de pausa es súper, súper curioso porque yo empecé a escribirlo después de Tu Charm Factor con una idea en mente. Desde que estaba chiquita me han hecho una pregunta muy recurrente: Charms, ¿cómo le haces para estar siempre feliz, siempre de buenas? Y yo quería escribir este libro para Dar la respuesta más honesta, que es: no siempre estoy así. Sí soy humana, sí tengo momentos donde no me siento al 100%, donde no me siento con la misma energía, y días donde me siento de súper malas, ¿no? O sea, soy humana. Entonces yo quería responder a esta pregunta y mi primera idea era que se llamara Conecta, donde yo iba a describir los momentos en donde te sientes conectado con tus proyectos, con la vida y demás. Y los momentos en donde te sientes desconectado. Entonces lo empecé a escribir, pero al mismo tiempo que lo estaba escribiendo, me costaba cada día más sentarme y crear este proyecto. No solo este, sino me estaba costando cada día más levantarme a tener un día normal. Llevaba yo como un año y medio en una caída libre de sentirme cada día menos bien. No me sentía tremendamente mal, entonces no era alarmante, pero cada día sentía un poquito menos. No sé si ha llegado algún momento en tu vida donde hayas experimentado algo así, pero es horrible porque no te sientes mal, pero tampoco te sientes bien. Y si lo pudiera describir con una palabra, no sientes. Me llegaban noticias espectaculares y como si me hubieran desconectado de la fuente de la electricidad. O sea, no sentía nada aquí, sentía cada vez menos energía, sentía que me despertaba y para empezar el día me sentía como con el 10% de la pila del celular cuando tenía que funcionar el resto del día con ese 10%. Entonces nadie hablaba de estas condiciones Nadie me decía que esto fuera un proceso normal. O sea, yo estaba en un terreno totalmente desconocido y sobre todo muy ajeno a lo que yo soy, a la manera habitual de desarrollar mis días y mi vida. Entonces empecé a sentirme cada vez un poco menos bien y sobre todo se me empezó a notar. No empezó a haber cursos en donde mis alumnos me decían: oye, Charms, tienes algo, porque no se te ve ese brillo en la mirada. Y yo, ¿cómo? Ya se me está notando en una cámara. Y luego iba, no sé, a un evento, alguna cena con algunas amigas, y me lo decían también. Yo aparentando que todo estaba bien, y me decían: Charms, tienes algo, porque te ves como con la mirada diferente. Entonces llegó un momento en donde dije: ya no puedo más. O sea, esto ya no lo pude arreglar con remedios caseros, no. Ya me tomé todos los tés, prendí todas las velas, medité, ya hice todo lo que conozco y no me ha funcionado. Entonces voy a buscar a quien sea, pero quiero volverme a sentir bien. O sea, voy a hacer una lista de todos los especialistas que pueden llegar a ayudarme y voy a ir de uno por uno hasta que encuentre la manera de sentirme mejor. Yo estaba dispuesta desde un ginecólogo hasta un curandero, o sea, lo que se necesitara. Entonces, afortunadamente le atiné a la primera persona que busqué y me ayudaron a determinar que yo tenía un tema de reemplazo hormonal, no. O sea, yo ya necesitaba un reemplazo hormonal, estaba en la ahora famosísima perimenopausia. Pero te prometo que cuando yo lo estaba viviendo no se hablaba de esto, no era un término. Hasta cuando me lo dijeron lo tuve que investigar porque no sabía a qué se refería. Pero tuvo una solución muy sencilla. Afortunadamente me pude volver a sentir bien muy rápido. Ojalá hubiera sabido antes porque el remedio estaba muy sencillo como para haber sufrido lentamente año y medio. Sin embargo, me ayudó en el proceso de mi libro porque yo quería hablar de desconexión y qué mejor forma que vivirla. Hasta ese momento te puedo decir que no me daba permiso de estar mal. Yo sentía que había encontrado una manera de no tener que lidiar con las emociones fuertes. Que ya solamente me podía enfocar a pasarla bien en la vida y a sentirme bien y listo. Pero cuando tienes ese tipo de pensamientos, la vida te tiene una lección a la vuelta de la esquina. Y entonces este momento, este periodo en donde no me sentía bien, me obligó a sacar todos los monstruos del clóset, a sacar todos los de abajo de la cama también, y admitir por primera vez en mi vida que no me sentía bien. Y eso me liberó de muchísimas cosas. Hubo personas que me dijeron: «Híjole, ya me caes mejor. Yo pensé que eras una marciana que verdaderamente nunca se sentía mal». Y entonces me di permiso de no estar bien y de no sentirme mal al respecto. Y me di cuenta que esto que yo estaba viviendo era parte de los procesos creativos que todo ser humano vive pero que a veces padece en silencio. Todos nos sentimos muy orgullosos cuando estamos creando, pero no nos sentimos nada bien cuando estamos irritables, cuando estamos cansados, cuando estamos impacientes, cuando estamos tristes, cuando estamos con poca energía, ¿no? Entonces esas emociones no las presumimos, no nos gustan, no nos gusta decir yo soy esa persona a veces, ¿no? Entonces Cuando le di la vuelta al libro, cuando me volví a sentar a escribir, ahora después de haber tenido ese periodo de pausa y haber entendido lo que me había pasado, entonces lo empecé a escribir desde otra perspectiva. Casi casi lo volví a empezar, rescaté algunas cosas, y lo que ahora terminó siendo me hace sentir muy orgullosa porque fue un libro muy vulnerable en donde admití que no siempre me siento bien, en donde describo qué se siente cuando llegan estas emociones inesperadas a tu casa, cómo te obligan a verte de pies a cabeza como si estuvieras en un cuarto de espejos, y cómo puedes empezar a migrar de ese tipo de emociones a unas que se sientan mejor. Pero saber que te puedes mover en ese espectro, a veces hasta en un solo día, no, pero que eso no te hace una mala persona, no te hace improductivo, sino al contrario. Conocer tus ritmos te permite anticiparlos y poder programar pausas creativas te permite que la vida no te tenga que poner otro tipo de pausas forzadas, no, la salud, cualquier tipo de situación que te saque de lo que es tu mundo conocido pues te lleva a un periodo de pausa, y entenderlo le quita una cosa fundamental que es la culpa. Ya no te sientes mal por sentirte mal. Entonces este libro ya estaba escrito, ya estaba completo, se lo había mandado a mi editora, a la misma, y a su equipo de diseño, y me decía: Charms, es que creo que el nombre no es, o sea, lo que yo leo adentro no siento que esté tan tan acorde con el nombre de Conecta. Y luego otra amiga que es buenísima para darte ideas con un objetivo, con un rumbo, con muchísima claridad, que es mi queridísima Sofía Macías. Es otro tipo de amiga chicotito que ayuda muchísimo para construir los sueños, y todo el mundo necesita tener también un chicotito en su vida. Ella me dijo: Charms, es que en tus otros libros la portada o el título te dicen lo que hay adentro. O sea, el charm factor, sabes lo que viene adentro. El efecto wow, sabes lo que vas a encontrar adentro. Aquí no, el nombre no es lo que yo estoy leyendo adentro. Entonces ya con todos esos puntos de vista dije: ok, los voy a tomar en cuenta. Y pero no sabía qué quería usar o cómo se quería llamar este libro, no. Entonces iba caminando con Clau Torre, y le estaba diciendo, es que, o sea, justo lo que yo describo en este libro es que en las estaciones pues hay primaveras, hay otoños, hay inviernos. En la música hay silencios para que la música sea más hermosa, si no sería ruido. En las obras de teatro hay intermedios, si no sería pesadísimo ver 4 o 5 horas de obra.. Y entonces en la vida, en los ritmos creativos, y volteamos, o sea, volteo y le digo: ya sé cómo se va a llamar, pausa. Y ella me dice: tiempo para reconectar. Fue ese momento como de película. Y me encanta esta historia porque entonces bautizar al libro, y esto es algo que yo les recomiendo a todos los autores, déjalo hasta el final. Puedes tener una idea de cómo se va a llamar tu libro y te va a servir de guía, de estrella, de norte, Pero cuando lo termines de escribir es cuando verdaderamente se va a revelar ante ti la identidad de ese libro, cómo quiere llamarse. Entonces búscale el nombre una vez que tengas completo el contenido, porque entonces así ya puedes hacer algo muy acorde a lo que trata el libro. Y este libro además tuvo un serendipity muy importante, que yo lo tenía listo, fíjate muy bien, listo para salir Cuando de repente nos llega este momento súper inesperado en la vida que se llama la pandemia. Yo tenía el libro listo para salir en abril, no sé dónde estaba programado, y la pandemia empezó en marzo. Entonces lo que hicimos fue número 1, entender qué demonios estaba pasando en el mundo. ¿Te acuerdas que al principio eran unas semanas? Después un mes, o sea, no se sentía como algo tan permanente todavía, pero sí se sentía como algo impresionantemente transformador, ¿no? Saber al mundo entero en sus casas, o sea, ver que igual que tú, Chris Martin estaba en la sala de su casa transmitiendo, y que todo el mundo estaba viviendo igualdad de circunstancias en ese sentido, en el sentido del aislamiento la vida conectada a través de la vida en línea. Entonces lo que decidimos mi editora y yo fue agregar un capítulo, ¿no? Y tuve la fortuna de ponerle un intro que habla y se llama La Pausa de Pausas. Y entonces fue el mensaje perfecto en el momento perfecto. Imagínate que este libro estaba listo, o sea, la pausa estaba listo en la pausa de pausas. En este nuevo normal que nos obligaba a ir a una introspección, a reinventar nuestra vida, a entender nuestras conexiones de otra forma. Y creo que para mí escribirlo fue mi mejor terapia, o sea, estaba listo para salir en la pandemia, pero hablar de él, promoverlo y hacer que existiera en este tiempo fue de verdad de las cosas más hermosas que me ha invitado a hacer la vida literaria. Porque como a ti y como a muchísimas personas, a mí también me cambió la vida la pandemia. De la noche a la mañana me quedé sin mis ingresos principales, que eran conferencias, y tenía una escuela en línea, pero no era mi negocio principal. Entonces, de la noche a la mañana yo tenía tarjetas de crédito a tope, compromisos adquiridos, un crédito empresarial, y de repente ingresos proyectados que de repente se cancelaron. Sí tenía todos los compromisos, pero no tenía los ingresos. Y tenía este libro listo, pero no tenía dinero para terminarle de pagar a la editora, para imprimirlo, para todo lo que implicaba, ¿no? Entonces me da, justamente Sophie Macías me da una idea extraordinaria, que fue crear una página. Me dice: oye, Charms, ¿por qué no pasas el sombrerito como si fuera un evento, o sea, como si fuera tu boda o si fuera un bautizo o algo así. Entonces dije, es muy buena idea, voy a decirle a todos mis amigos, oigan, esto es como si fuera una mesa de regalos de uno de los eventos más importantes de mi vida, por favor ayúdame a que mi libro exista con lo que se sienta bien para ti. O sea, podían dar desde $25, $100, $200, y cada quien dio lo que quiso. Fue Fue una, de verdad, algo súper bonito y recaudé todo lo que necesitaba para que mi libro existiera. Entonces fue otro momento en donde cuando la vida te cierra las puertas, te lo dije en el primer episodio, la vida te pone ingenioso, no, o sea, te vuelves ingenioso porque tú sabes la visión que tienes para tu proyecto. O sea, lo que te quiero recordar es no sacrifiques la visión. La visión es lo que te ayuda a tener ese ingenio de si por acá no se puede, ¿cómo sí se puede? Que esa fue la pregunta del millón en la pandemia, ¿no? Si ahorita no se puede como siempre, ¿qué se puede? Y, ¿qué crees que le enseñé a mis alumnos? El ejercicio de las 100 opciones que me enseñó la coach de Tony Robbins. Vamos a crear 100 opciones. Digo, ya lo venía enseñando yo en muchos cursos, pero ahora más que nunca fue la manera en cómo Le ayudé a muchas personas a crear opciones y yo también, a mí misma me ayudé a pensar en alternativas, ¿no? Entonces este libro fue la tablita que me rescató y me salvó y me dio salud mental todo el tiempo que estuvimos encerrados por la pandemia. En este tiempo contraté a una empresa dirigida por Shelley Moses, su empresa se llama La Puerta y es una agencia especializada en relaciones públicas para autores independientes. Entonces la contraté, fue parte del dinero que recabé o recaudé, y la contraté para que me hiciera una estrategia de relaciones públicas. Es la primera vez que lo hacía para uno de mis libros y me agarra en media pandemia, no, pero pues los medios estaban igual. Entonces fui a la tele, fui al radio, me entrevistaron para periódicos, para revistas, Y yo me arreglé muchísimos días de la pandemia a causa de mi querida Shelly Moses. O sea, yo estaba arreglada de la cintura para arriba muchísimos días porque tenía entrevistas para hablar de mi libro. O sea, me encantó. Ella me dijo: no te prometo que te vayan a hacer caso porque está el mundo de verdad volteado para arriba. Pero coincidentemente este tema aterrizó muy bien, ¿no? O sea, cayó muy bien la pausa cuando estábamos hablando de pausas. Entonces Usé exactamente la misma fórmula. Mi editora, que ahora sí ya había conocido en vivo, su equipo de diseño, mi querido Polo de Multilibros que me ayudó a sacar el ISBN y hacerlo suceder en impreso, llevarlo a todas las librerías. La fórmula ya la teníamos como muy, muy bien aterrizada. Pero, ¿te acuerdas que te conté en el episodio pasado Claudia me dijo: oye, vámonos a tomar un café para que me cuentes pues todo lo que tengo que saber para escribir mi libro. Eso me empezó a pasar una y otra y otra vez. Entonces dije: bueno, no me la puedo pasar de café en café, o sea, yo creo que esto ya puede llegar a ser un programa en donde yo le dé a la gente pasos más oficiales de cómo pueden hacer lo que yo estoy haciendo, escribir su libro publicarlo y difundirlo. Entonces me di a la tarea de crear una versión evolucionada de un programa que ya existía, porque ya te acuerdas que te dije, las ideas no salen de la nada, siempre hay una versión adentro de ti gestándose, o hay pequeños experimentos que ya existen y que simplemente van evolucionando. Yo tenía desde muchos años antes un programa que es el abuelito del Autor Wow, que se llamaba El Provocador Guau. El Provocador Guau para autores y pregoneros con un mensaje con efecto guau. Así de complicado y hermoso y emotivo era el nombre de mi proyecto, El Provocador Guau para ovejas negras como tú, ¿no? Entonces yo buscaba ovejas negras que tuvieran un mensaje que quisieran transformar en un libro y en más proyectos, porque aquí es la parte en donde te voy a platicar cómo es que le di forma a un negocio. Yo te he hablado de escribir libros, pero también te dije que fui a un segundo, a un segundo curso con Luis J., en donde me enseñaron a crear un negocio, y que ahí conocí o supe de la existencia de Brendon Burchard. Bueno, pues este muchachito me enseñó a usar Kajabi. Fui de las primeras usuarias de esta plataforma en línea Y eso me ha dado muchas ventajas a lo largo del tiempo, porque al considerarme como de esa generación fundadora, pues siempre me dan acceso anticipado a muchas, muchas experiencias o experimentos. Y para mí es lo que me permitió dedicarme a este mensaje de tiempo completo, así te lo digo. Entender que mi libro se podía convertir en el epicentro de un negocio y poder estructurarlo y entregarlo a través de Kajabi me cambió la vida. Porque fíjate lo que yo hice: número 1, aprendí lo que significaba volver tu libro un negocio. Y lo que aprendí tanto con Hay House como con Brendon es que no necesitas crear un contenido para cada tipo de proyecto. Es decir, si tú quieres ser el pregonero, no, o sea, el que difunde el mensaje de tu libro, y además quieres dar conferencias, y además quieres dar talleres, no necesitas hacer un contenido para cada uno. El mismo mensaje de tu libro, lo que yo le llamo el hilo conductor, es el mismo outline, es el mismo temario que puede llegar a ser con ciertos ajustes una conferencia, un taller, un curso corto, una membresía mensual. Porque todo gira alrededor del mismo arco, alrededor de, en este caso, por ejemplo, el efecto guau, ¿no? Yo el efecto guau lo convertí en este hilo conductor en donde enseño a las personas a crear experiencias extraordinarias con su propio Charm. Les enseño ahora a aprovechar sus ritmos creativos. Y entonces lo único que he ido haciendo con mi arco principal es nutrirlo con los temas adicionales que voy creando. Cuando saqué el efecto guau, las mismas personas que dudaban que yo pudiera vivir de esto también me hacían dudar como de cuánto tiempo iba a poder hablar de un mismo tema. Y entonces me decían: ¿Y después del guau qué viene? O sea, ¿de qué más vas a hablar? Como si el guau tuviera una vigencia corta, ¿no? Entonces yo decía: no sé, o sea, en este momento no sé, pero quiero ver hasta dónde me puede llevar el efecto guau solito. Hasta hice por ahí una conferencia que se llamaba ¿Qué hay después del guau? O ¿Qué sigue después del guau? Pero la respuesta es seguir sorprendiendo, seguir creando experiencias extraordinarias. Y la sorpresa más grande de mi vida es que al momento de grabar este podcast, casi 14 años después, sigo hablando del efecto guau. O sea, el miedo era desconocimiento. O sea, estas dudas que me metían con estas preguntas era desconocimiento, porque al mismo tiempo había otras voces que me decían: hablar de lo mismo refuerza el mensaje. O sea, en lugar de que se queme rápido, que era el miedo de los primeros amigos que me lo comentaban, hablar constantemente del efecto wow es lo que ha permitido que se vuelva para mí un movimiento. O sea, para mí ya no es un libro, Para mí es un movimiento, un estilo de vida, una misión, ¿no? Entonces, no me cuesta nada hablar del Efecto Guau porque es un tema que sigue vigente, es un tema que sigue ayudando a crear experiencias extraordinarias, que cualquiera que lo aprenda lo puede replicar en todos sus proyectos creativos, y que me da la posibilidad de tener una conferencia que le doy a empresas, que donde les enseño a crear Experiencias Extraordinarias con Efecto Guau me permite tener un curso que se llama Crea lo Extraordinario, en donde enseño a emprendedores cómo crear esas experiencias dentro de sus proyectos, donde tengo una membresía que se llama Acción Inspirada, donde cada mes nos juntamos a hablar de inspiración, de creatividad y del efecto guau, y de experiencias extraordinarias. Entonces, el arco, el hilo conductor del efecto guau lejos de tener una vigencia, se volvió esa misión, ese movimiento, ese sello reconocible. Entonces no tengas miedo de hablar mucho del tema, sobre todo de tu primer libro, porque eso es algo que te va a acompañar para toda tu vida. Tu libro no es un proyecto de promoción, es un proyecto de vida. Requiere promoción, evidentemente, Pero a lo que te quiero llevar es que yo veo autoras como Laura Esquivel, que no sé si 20 años después siguen hablando de cómo hago para chocolate, ¿no? Sofía Segovia acaba de cumplir 10 años de El Murmullo de las Abejas. Yo publiqué El Efecto Guau en 2014, o sea, tiene 12 años este año. Sigo hablando del efecto guau. Entonces no, no tengas miedo de hablar lo suficiente de tu proyecto como para que se convierta en un movimiento, en una causa, en una misión más allá de tu libro, porque de esa forma lo puedes desdoblar para que sean ingresos por varios tipos de producto donde el epicentro es la misma estructura. Espero que con esto te quede, te dé más tranquilidad, te dé más, pues, ganas de dedicarle tiempo a un tema como un libro. Y todo esto te lo cuento porque justo era lo que yo quería enseñarle a las personas en Provocador. Yo no quería enseñarles solo a escribir un libro, sino también a que ese libro fuera más cosas. En ese momento Sí tuve varios alumnos, varios sacaron sus libros y decidí que me los quería llevar más poco a poco porque a lo mejor era mucho para un solo curso. Y entonces saqué la parte del libro e hice algo de haberlos ayudado a que escriban el libro. Para empezar, hicimos algo que se llamaba el ebookatón, no, 42 publicaciones en Facebook en un grupo para que siguiéndolas diario pudieran escribir y publicar sus libros. Tengo 3 alumnos que lo lograron así, y la gente entraba y de repente se hacía bolas, porque te acuerdas que en los grupos de Facebook se movían las publicaciones, o sea, no quedaban en orden. Entonces era un relajo. Entonces dije, bueno, lo voy a hacer un curso, se va a llamar Book Challenge, y le voy a aumentar días, va a durar 52 días. Y son 8 semanas en donde les voy a enseñar a crear el primer manuscrito de su libro, para que ya de ahí puedan buscar, como yo, a un editor, un diseñador que te maquete, y lo puedan subir a Amazon y vender. Entonces empezaban con mucho entusiasmo y casi nadie lo acababa. Yo decía, ¿por qué se me caen a la mitad? ¿Qué está pasando aquí? Y bueno, Regresando a la pandemia, digo, a ver, ¿qué podría hacer para que este programa ahora sí termine en el libro más personas? Porque ahí tenía uno que otro por ahí que lo terminaba. Entonces ahí es donde surge, pongo una publicación en Instagram y les digo, oigan, quiero hacer un programa en donde te enseñe a escribir un libro, pero donde tenga un periodo mucho más largo de acompañamiento y de coaching. ¿Te interesaría? Y la respuesta fue impresionante, o sea, de verdad, una cantidad de respuestas, una cascada de gente que decía: sí, por favor, yo quiero, yo quiero, yo quiero, yo quiero. Entonces lo transformé, en lugar de 8 semanas lo transformé en un programa de 10 meses, en donde primero creamos tu mensaje, en 2 meses escribes el manuscrito, en un mes te enseño a recorrer ese caminito de la edición, diseño, publicación y demás. Y luego 6 meses es de acompañamiento, porque ahí ya cada quien trae un ritmo distinto. Entonces todo eso empezó con este programa que se llamaba El Provocador Guau, que después se llamó ebookatón, y después book challenge, para finalmente llamarse El Autor Guau. Entonces, para que veas que Todo lo que de repente admiras tiene un caminito que a veces no alcanzas a ver. A veces lo que admiras o ves es la punta del iceberg del recorrido y las pruebas piloto, las versiones antiguas que un proyecto creativo puede tener en tu camino. Entonces mi sugerencia es la misma: empieza. Porque te voy a dar una frase que salió de mi primer libro, del libro del Efecto Guau, que dice: las cosas no siempre resultan ser como esperas, casi siempre resultan mejor. Pero hace poquito una amiga me dijo: no, Charms, táchale el casi, porque las cosas siempre resultan mejor. Entonces confía en que si una idea se te está presentando, una idea te está tocando a la puerta, es porque quiere existir a través de ti. Ese es el camino que me llevó a crear el Efecto Guau, tu Charm Factor, y hasta ahorita en este episodio, pausa, tiempo para reconectar. Ya te conté un poco de cómo esto se convirtió en un negocio en donde tengo una academia, una universidad en línea que se llama Guau U, en donde no solo es la universidad del Efecto Guau, sino es donde tú eres guau. Y ahí es donde enseño Crea lo Extraordinario, Autor Wow, Acción Inspirada, y donde a lo largo de, creo que entré a Callabi en el 2014 también, a lo largo de 12 años dejé de parchar por atrás. De verdad, en un episodio más adelante te voy a contar sobre esto, pero las cosas ya las hacía desde que abrí mi negocio en 2012. Tenía manuales, tenía videos, pero los vendía por un lado, los mandaba el mail de bienvenida por otro, les daba el acceso al curso o al manual en otro. Entonces me la pasaba haciendo las cosas manuales, y lo que me cambió Kajabi es poder automatizar estos procesos, que la gente llegara a comprarme el curso, por ejemplo, de Autor Wow, y que recibieran un mail de bienvenida, acceso a un curso Entonces todo eso me llevó a, pues, a tener un entorno que ahora yo les enseño también a muchos alumnos para que puedan tener su negocio digital ahí. O sea, que el libro a lo mejor no se quede en libro, sino que puedan tener ese negocio que yo llamaba el provocador guau, donde puedes tener muchos productos que están basados en el mismo hilo conductor. Entonces, con eso nos vamos a despedir en este episodio para dejarte con ganas de más. Todavía me falta contarte la historia de Serendipity y la historia que inspiró este podcast, que es este bebé que está a punto de salir, el libro del autor. Guau. Así que Todavía tengo mucho que contarte. Espero que estés disfrutando el chisme, las historias, los tips, la inspiración, porque acuérdate que cualquier idea que haga bailar tu corazón tiene un camino para existir. Nos vemos en el próximo episodio.










