#Serendipity Cómo activar coincidencias afortunadas [Episodio 5]

In this solo episode of the Spanish‑language podcast Rumbo Creativo, host Maricarmen Obregón (Charms) explores the concept of serendipity – the emergence of fortunate coincidences when one actively pursues a dream. She begins by defining the word, recounting how it first appeared to her in the film Serendipity and in a Persian tale, and explains that serendipities are not luck but the result of curiosity, dedication, and “metiche” (hands‑up) behavior. Charms weaves personal narratives – from giving a wedding toast, to studying accounting, launching a hamburger stall at a fair, saving to travel to Italy, working in tourism, creating the Festival Internacional de Globos Aerostáticos, and building the Imagina events company – to illustrate how deliberate actions seed unexpected opportunities. She references Viktor Frankl’s distinction between daily purpose and future vision, and Liz Gilbert’s idea that our biggest dreams are both surprising and inevitable. Throughout, she offers a practical mindset: treat purpose as a changing “rumbо” (direction) guided by a star‑dream, stay present, seek mentors, and share knowledge. The episode ends with a call to listeners to take the first step toward their heart‑driven projects, trusting that serendipities will fill the gaps.
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A veces hay que creer en tus sueños antes de que otras personas entiendan lo que quieres construir, porque a veces solo tú tienes la visión y es importante que la mantengas, porque ahí es donde se empiezan a construir tus sueños. Este es el podcast Rumbo Creativo con Charms. Aquí vamos a hablar de libros, de proyectos creativos y de todas las ideas que hacen bailar tu corazón. Yo soy autora, también soy tu porrista y soy un alma inquieta como tú. Si estás buscando ideas accionables, estás en el lugar perfecto porque no tienes que saberlo todo, solamente dar un primer paso y ver a dónde te está llevando tu curiosidad. Comenzamos. Hola, hola, soy Maricarmen Obregón, Charms, tu host en este podcast Rumbo Creativo, y estamos en la temporada 1, episodio 5, y hoy vamos a hablar de serendipity. Esta palabra que se me ha aparecido muchas veces en la vida y que es sumamente especial para mí. Voy a empezar justo por eso, porque cuando entiendes el significado, la verdad es que te empiezas a enamorar de las posibilidades que te trae. Yo la escuché por primera vez, como quizá muchos, muchos de ustedes, en una película que se llama así, Serendipity, y se trata no te la voy a spoilear, pero de una pareja que se conoce, se encanta, pero por razones del destino en ese momento no podían estar juntos. Entonces dejan sus números, ella en un libro de Gabriel García Márquez, él en un billete de $5, los avientan a volar por la vida esperando que en algún momento una casualidad afortunada los vuelva a cruzar o los vuelva a poner en el mismo camino. No te voy a contar en qué acaba, pero a mí me fascina esta película porque justamente habla de cómo tú te pones en la zona de las oportunidades, cómo lo que te interesa hay que tomar acción, hay que poner esas travesuras en movimiento para que entonces las coincidencias afortunadas puedan aparecer en tu vida. Es decir, que todo lo bueno, todo lo que admiras No es suerte, no es casualidad, es producto de mentes curiosas que ponen atención a lo que las rodea, mentes dedicadas que le ponen el tiempo a los proyectos que quieren crear. Y una palabra que la tengo que explicar un poquito más porque puede tener una connotación diferente, que es metiche. Las personas metiches en el sentido positivo son aquellas que levantan la mano. Y entonces este tipo de personas son las que tienen esas coincidencias o esos sucesos, a veces inesperados, pero siempre afortunados. Cuando la gente dice qué suertudo, qué suertuda es, lo más probable es que esa persona ha estado sembrando estas oportunidades y simplemente pone más atención Levanta más seguido la mano y le dedica más tiempo que los demás. Esa es la fórmula que yo he visto para crear cualquier tipo de sueños. Entonces, cuando escuché esta palabra en la película, me encantó. Pero aquí te va la siguiente parte de la historia. Cuando se iban a casar mi hermano y mi cuñada, ella es originaria de Irán, entonces me pidieron que diera el brindis de su boda. Y yo pues me puse a investigar porque a mi hermano lo conozco muy bien, pero a mi cuñada no la conocía tanto en cuestión cultural, no quería yo decir algo que resonara mucho con ella. Y entonces, buscando información, me encontré con que serendipity, me volvió a aparecer la palabra, es una palabra de un antiguo relato persa. Y justamente ahí se describe como personas y sucesos inesperados y afortunados, no, los reyes de la serendipia. Y entonces me encantó que se me volviera a aparecer esta palabra. La usé en mi brindis porque me puse a pensar: imagínate todo lo que tuvo que suceder, todas las cosas que se alinearon para que un niño que nació en León, Guanajuato, México, mi hermano, se enamore de una niña que nació en Teherán, Irán, se conozcan en Canadá, se enamoren y se casen. O sea, de verdad es una serie de coincidencias infinitas, no, pero sobre todo de oportunidades que ellos echaron a andar porque se conocieron, pero entonces pusieron los serendipities como para coincidir otra vez, después una cita, y después el resto es historia. Entonces no son cosas que surgen por accidente, no son suerte ni casualidad, son todas aquellas acciones que tú deliberadamente siembras, pero que al final la vida te las regresa de manera inesperada. Ahí está el elemento inesperado. Una vez escuché a Liz Gilbert que dijo: los sueños más grandes de tu vida son a la vez sorpresivos e inevitables. Y creo que se refiere justo a esto. Cuando tú tienes un sueño, se vuelve tu norte, ¿no? Cuando tú quieres escribir un libro, cuando quieres hablar en público, cuando quieres abrir un emprendimiento o empezar a pintar, Qué sé yo, ese se vuelve tu norte. Entonces empiezas a ver las oportunidades que te llevan en ese camino, pero lo que te vas a encontrar ya que estés en movimiento son cosas que no puedes prever ni planear, pero te las encuentras porque te moviste, avanzaste con curiosidad, levantando la mano y con mucha dedicación hacia esa estrella, hacia esa luz Y eso es lo que te genera los serendipities, no son coincidencias afortunadas, pero porque estás en el camino de tus sueños. Entonces, cuando ella dice inesperados pero afortunados, perdón, él les dice: los sueños más grandes de tu vida son a la vez sorpresivos e inevitables. Porque cuando empiezas a avanzar, cuando le dedicas tiempo a un sueño, cuando sabes que eso es lo que quieres construir, empieza a existir una versión factible de ese sueño. Es inevitable, ¿no? Pero a la vez, cuando te empiezas a mover, ya te lo dije, empiezan a aparecer las sorpresas, los serendipities. Entonces yo quería escribir un libro que hablara de esto, porque además de que es una palabra que se me ha aparecido, como ya te conté muchas veces en la vida, cuando estábamos ya en medio de la pandemia empecé a recibir muchos mensajes de alumnos y de personas que me referían diciéndome: sabes qué, Charms, se me perdió ese norte, ya no sé cuál es mi rumbo, ya no me acuerdo para qué soy buena o para qué soy bueno, ya perdí la brújula, ya no sé ni qué me gusta ni para dónde quiero construir mi vida. Entonces vi que era algo tan recurrente que entonces me dediqué de cuerpo y alma a buscar cómo ayudar a las personas a volver a encontrar eso que te da rumbo, eso que te vuelve a conectar con un camino, y esa forma de tener una visión que te emociona, lo cual requiere una versión de ti en tiempo presente. No, esta es una dualidad que Viktor Frankl describe muy bien en su libro El hombre en busca del sentido, y él describe dos tipos de propósito, no, de objetivos. Sin confundir propósito con una meta que si llegas eres un ganador y si no llegas te sientes muy mal. O sea, vamos a quitarle peso a esa palabra. Eso también lo aprendí a través de la presencia de Liz Gilbert cuando vino dos veces a México. Nos invitó a reformular el significado de esta palabra, ¿no? O sea, la meta como la, el propósito como una meta genera ansiedad y estrés. Pero cuando la ves como un camino, como un rumbo, entonces te da dirección. Entonces el famoso propósito no hay que verlo como este premio que le toca a unos cuantos, y esto que tienes que encontrar si no estás perdido. La verdad es que el propósito es en realidad un rumbo, y para mí ese rumbo, lo que te marca el camino, son esa estrella de tus sueños. Ese es el rumbo y cambia a lo largo de tu vida, no evolucionas. Entonces el propósito realmente va evolucionando, va cambiando a través de toda tu vida. Entonces a mí me gusta ahora decirle justamente el rumbo de tus sueños, no el rumbo a donde te está apuntando esa estrella. Y entonces Viktor Frankl se refería a estos dos propósitos cuando estaba en el campo de concentración, dice que no sobrevivieron los más fuertes, sino los que tenían esta visión emocionante de algo en el futuro. Entonces él lo dividía en dos. Una, ¿qué puedo hacer todos los días para mejorarle el día o la vida a los que están aquí conmigo? Porque era una realidad tan terrible que cualquier acción que te mejorara el día ya era de verdad infinitamente, pues, impactante para tu alma, ¿no? Y a la vez de hacer una cosa buena cada día, mejorarle la vida a alguien todos los días, él quería escribir un libro. Entonces se fijó muy bien, puso mucha atención en lo que estaba viviendo en ese momento para que, en lugar de enfocarse en el dolor, en la tragedia, en lo devastador, que era la realidad que tenía enfrente en ese punto, él tenía una visión de un sueño que le daba una dirección distinta. Escribir un libro lo enfocó en otro punto de su vida que estaba en el futuro, lo cual requería mucha presencia en tiempo presente. ¿Sí me explico? Entonces ese sueño futuro requería que él, en lugar de enfocarse en lo terrible, se enfocara en poner atención para después crear algo valioso con esto, ¿no? Y eso creo que es una constante en los sueños más valiosos de tu vida. Te impulsan o te llevan a una versión de ti o a una dirección que te va a llevar a crecer, que te ilusiona, que mejora tu vida tan solo por la perspectiva que tienes, pero que a la vez, si quieres que ese sueño sea probable, Entonces requiere de ti ciertas acciones en tiempo presente. Entonces eso me encanta porque es una forma ideal de ver el camino de tus sueños, el camino del famoso propósito, para que entonces le puedas dar la connotación que de verdad te va a ayudar a tener una vida que disfrutes, una vida llena de sueños, y una vida que lo que haces llene justamente la cubetita del alma, no, que te guste la vida que estás creando, que te emocione los sueños que tienes enfrente, y que no importa si tienes días de sombras o días de sol, sepas que la visión de tu sueño es valiosa, que los días que no te sientas al 100, que ya hablamos un poco de eso en la pausa, pero que cuando estés atravesando una temporada turbulenta te dé ilusión esa luz que ves de la visión que te está dando esa estrella que tienes como rumbo o como sueño. Entonces, para mí, los serendipities son todas esas cosas que de repente no les ponemos atención porque parecen sencillas, parecen irrelevantes, pero que en realidad, si las ves hacia atrás en tu vida, estaban hilvanando toda una serie de episodios en tu vida, herramientas, aprendizajes, personas que de repente se unen y confluyen para ayudarte a crear un sueño en donde todo hace sentido, en donde todo es valioso, ¿no? De repente dices: ya entendí por qué estuve en ese trabajo que aparentemente no me gustaba, ya sé por qué pasé este episodio más fuerte, más turbulento, Ya sé por qué me gusta tanto esta parte de mi vida, ya sé por qué amo haber estudiado esto o ser un estudiante perpetuo como yo. Entonces, cuando te das cuenta de tu camino, todo lo que te ha traído, entonces dices: amo los serendipities. Porque te das cuenta que en tu vida no hay desperdicio y que además te da como esa emoción anticipada que sientes como cuando vas a ir a abrir un regalo. No, que ya sabes que hay algo especial ahí para ti. Todavía no sabes qué es, pero ya estás avanzando hacia él. Esos son los serendipities. Cuando sabes que estás construyendo una visión, un sueño, un rumbo, sabes que hay regalos. No sabes cuáles son ni qué tienen adentro, pero sabes que te los vas a encontrar. Y entonces tu vida se vuelve muy emocionante porque tú te dedicas a lo tuyo, aquello en lo que tienes injerencia, no. Pero a través de dedicarle tiempo a la vida que quieres crear y a los sueños que quieres construir, entonces de repente, si tú le das espacio, te vas a dar cuenta con tu curiosidad que te están apareciendo personas, cursos, oportunidades, viajes, nuevas habilidades que te van a llevar a crecer y que te van a dar otro pedacito de información, otro pedacito del camino que es importantísimo en el desarrollo de tu alma creativa, ¿no? Entonces me encanta pensar cómo si yo me hubiera quedado estancada en que estudié contabilidad, me hubiera perdido de toda una vida de lo mucho que me he divertido en turismo, en eventos, y ahora en el mundo literario, hablando en público y enseñándole a personas lo que amo en cursos, en membresías y demás, ¿no? Entonces ¿Qué me llevó de una cosa a la otra? Híjole, serendipitis. Creo que cuando estaba estudiando contabilidad estaba súper segura que me la estaba pasando muy bien en la universidad, pero que no quería construir mi camino por ahí. Entonces no sabía lo que quería, pero sí sabía lo que no quería, y eso me ayudó a empezar a elegir. Y entonces se me apareció una oportunidad de irme a Italia, ¿no? Entonces ahorré toda la universidad porque siempre he sido muy emprendedora Y empecé, teníamos un puesto de hamburguesas en la Feria de León, y ahí el clásico argumento, fíjate cómo se repite varias veces este episodio en mi vida, y quizá en la tuya también, en donde la gente estaba muy escéptica. Oye, es pesadísimo, ni vas a ganar dinero, vas a acabar agotada. Y yo decía, pues yo la verdad, uno, quiero hacerlo porque se me hace divertido, 2, porque quiero ahorrar para mi primer coche, y 3, porque me quiero ir a Europa. Y me decían: no, hombre, no te va a alcanzar ni para la llanta. Entonces resulta que el primer año que pusimos ese puesto de hamburguesas en la feria, terminé comprando mi primer coche, un Vocho color azul, híjole, como de este, como azul lonchería. Por adentro parecía que había explotado una bomba porque el tapiz estaba totalmente destruido. Pero era mi primer coche, me costó $150, imagínate. Muy chistoso, mis amigos, imagínate que les di tanta ternura que se cooperaron para que yo pudiera por lo menos pintarlo. Entonces de repente ya tenía yo un bochito blanco y tenía una maña: cuando le daba la vuelta pitaba. Entonces, cuando hacía el volante para un lado, se oía pip. Entonces había mucha gente súper ofendida, no, yo quería dar la vuelta y pip, y pensaban que les estaba echando pleito. ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? Y era un episodio muy simpático en mi vida y en la vida de mis amigos. Entonces me compré mi coche, estuve ahorrando lo que gané en esa, en esa feria, lo cambié a dólares, y en eso llegó una gran devaluación Entonces las amigas originales con las que me iba a ir al viaje a Europa ya no pudieron, pero me encontré otra amiga que tenía el mismo plan que yo, también había ahorrado, y con ella me fui a Europa a casas de conocidos con un presupuesto súper limitado por día, pero llegamos hasta Noruega, hasta Suecia, y la verdad es que al final pude construir los dos sueños que yo quería con, con el negocio de la feria. Y al año siguiente cambió totalmente el argumento y la percepción. Ya no era: híjole, no te va a resultar, no te va a alcanzar para nada, sino: ¿cómo le hiciste? Y cuando sabían de alguien que lo quería hacer: pregúntale a ellos porque ellos ya lo hicieron muy bien, ¿no? Entonces, a veces hay que creer en tus sueños antes de que otras personas entiendan lo que quieres construir, porque a veces solo tú tienes la visión. Y es importante que la mantengas porque ahí es donde se empiezan a construir tus sueños. Entonces imagínate, yo contadora, pero de repente me quise ir a Italia y seguí haciendo otros negocios, no tenía también un negocio de playeras y de sudaderas, traducía en eventos de calzado que eran los típicos de mi ciudad natal, León, Guanajuato. Total, yo iba haciendo mi guardadito para al final de la carrera irme a Italia un año. Eso era lo que yo realmente quería. Entonces, cuando por fin llegó el momento, yo dije, a ver, tengo este dinero, me voy a quedar el tiempo que me, que me dure este dinero sin trabajar allá, porque creo que es la única y última oportunidad que voy a tener en la vida de vivir un momento sin tener que trabajar. No sé por qué se me ocurrió, no sé qué me iluminó, pero ahí lo tenía muy claro. Entonces ahí voy a Italia, me fui a Florencia. Al principio viví con la Peque, una de mis amigas. Ella se fue, se regresó a México después de unos meses. Me fui a vivir con otra de mis amigas, con Susana Arrache, y toda una serie de personajes que vivían ahí con nosotros también: un argentino, un brasileño, una de Veracruz, otra de México. Entonces era una combinación muy chistosa, la verdad, muy divertida. Pero al final yo estaba tan feliz, es, me acuerdo como de los momentos más plenos de toda mi vida. Todos los días me salía a caminar por alguna calle a descubrir algún remate, alguna escultura, alguna pintura. O sea, finalmente Florencia es un museo al aire libre. No, la cuna más importante del Renacimiento. Y me acuerdo de estar pensando, porque además ahí fue donde me enamoré perdidamente del café. Ya me gustaba, pero aquí de verdad me llegó directo al corazón. Entonces yo todos los días me iba por mi cafecito, a caminar por estas calles, a disfrutar el lugar, y me pasaba una pregunta por la mente. ¿Será que se puede ser así de feliz? ¿O es porque ahorita me siento como de vacaciones? Entonces esa pregunta se quedó conmigo en el corazón y me la traje. Cuando el dinero me duró 10 meses, cuando regresé empecé a buscar trabajo. No sabía de qué, pero sí sabía lo que disfrutaba hacer. Me encantaba viajar, hablar en público, vender. Entonces conseguí por un serendipity un trabajo en una oficina de turismo en León. ¿Y quién crees que me abrió la puerta? Otra vez una hada madrina que se llama Estela Ramírez, la misma que me invitó a dar mi primera conferencia. Ella me vio como llevando mi currículum al centro de convenciones y me dijo: ¿Tú qué haces aquí? Pues ven, quiero, creo, creo que quiero trabajar de esto. Y me dice: espérame tantito. Se va unos minutos, regresa por mí y me mete a la oficina del director general, Miguel Hernández Malo. Y tengo esta entrevista con él. Yo no tenía ni idea ni de qué hacían ahí, pero le dije todo lo que a mí me encantaba hacer. Y me dijo: mira, ahorita no tengo un puesto para ti, pero me quedo contigo en la mente para que en cuanto se abra una oportunidad te voy a hablar. Pues me habló al mes y me dio el trabajo de mis sueños. Yo tenía que ir a promover mi ciudad para que se vinieran a hacer acá los congresos y convenciones de todo el país. Entonces yo competía con Cancún, con Guadalajara, con Monterrey, y fue otra etapa de verdad impresionante, porque no solo conocí a muchísimas de las personas que son todavía de las más importantes de mi vida, pero también otra vez me topé con esta generosidad. Como cuando fui a aprender a escribir un libro con Luis Gey. Acá, cuando de repente estaba yo en la oficina de turismo, yo dije: a ver, yo no sé ni cómo se come esto, pero sé que hay personas que ya lo hacen bien. Acuérdate de esa lección de oro: para todo lo que quieres hacer en tu vida hay alguien que ya lo hizo bien. Entonces yo dije: a ver, de aquí, ¿quiénes son los que ya han hecho esto muy bien? Y eran 3 personas, ¿no? Eduardo Yarto en Ciudad de México, Luis Felipe Nuño en Guadalajara, Julio Valdés en Monterrey. Eran mi competencia, pero les hablé y les dije: oigan, no sé ni qué hacer, no sé cómo funciona esto, por favor ayúdenme. Cada uno me dijo: por supuesto, ven. Me recibió cada uno con O sea, de verdad, manuales y manuales de cómo se hacía, cómo se conseguía un congreso para que viniera a tu ciudad. Y estoy muy agradecida con ellos porque de verdad éramos, éramos contrincantes y ellos tuvieron la generosidad de enseñarme el camino, porque al final siempre ganas más con aliados. Y yo de verdad ahí volví a entender que cuando tú quieres aprender algo busca a los que ya lo saben hacer bien. Y dos, cuando esas personas son extraordinarias en lo que hacen, no van a tener ningún problema con ser generosos, con compartirte todo lo que saben. Porque la máxima de la creatividad, que ya te la dije en el libro del Charm Factor, es que tú te vas a inspirar en otros, pero siempre lo vas a hacer como tú. Va a existir la versión que habían hecho ellos, pero también va a existir la versión que solo yo puedo crear con mi estilo. Entonces, cuando estés en esa situación, por favor, con toda la generosidad, enséñale a los demás lo que tú sabes, porque ellos lo van a interpretar con su propio Charm y van a crear experiencias basados en su talento, pero inspirados en lo que tú les mostraste que es posible. Entonces, Es un ganar-ganar. Entonces ahí es como entré al mundo de turismo, no, en congresos, convenciones. Tuve una jefa que me enseñó lo que significa en vivo el efecto guau, mi querida Kitzia Morales, que ella es otra de mis hadas madrinas. Ella me ha abierto más puertas de las que te puedas imaginar, pero ella fue mi primera jefa en esta oficina de turismo. Teníamos 3 pesos y con esos me dijo una vez: los vamos a usar en donde más se noten. Entonces los usamos en 2 o 3 lugares, pero con un, de verdad, una estrategia súper, súper, le quisiera decir extraordinaria, expansiva, de verdad que se notaba que estábamos haciendo algo especial, aunque no fueran muchas microacciones que no se notaran, sino pocas que se notaran mucho. Entonces, por eso le digo que ella me enseñó el efecto guau. Y entonces, en eso estaba yo, en mi vida de turismo, que nunca me había imaginado que podía tener, pero como pez en el agua. Porque acuérdate que te dije en el charm factor que cuando tú llegas a algo que te gusta, es inmediatamente reconocible. El entusiasmo es así. Entonces, estando en esto, surgió también la oportunidad de crear algo para nuestra ciudad para que hubiera más motivos para que entonces la gente quisiera ir a visitarnos además de lo que siempre se ha conocido de nuestra ciudad, que es comprar zapatos. Entonces, junto con un grupo de colegas que todos teníamos la misma visión, crear una experiencia extraordinaria, se nos ocurrieron 3 o 4 proyectos para que le diéramos otra vocación a la ciudad. Y entonces el presidente municipal de ese momento nos dijo: están preciosos, me gustan todos, pero solo los puedo apoyar en uno, escojan el que quieran. Y entonces elegimos lo que ahora es el Festival Internacional de Globos Aerostáticos. Se creó de cero, o sea, me acuerdo de la labor titánica de quienes estuvieron ya operativamente al frente de este proyecto para hacerlo que existiera. De verdad es impresionante, y yo siempre voy a estar agradecida de haber estado en el inicio de este proyecto, porque otra vez volvemos a lo mismo que te conté en el Charm Factor. No necesitas los aplausos, no necesitas el reconocimiento ni el pedestal, nada de eso. Lo único que va a suceder cuando abres la boca y gracias a eso existe algo extraordinario es que vas a saber que eso que salió de ti y de tus compañeros dejó algo hermoso en el mundo. Y eso es suficiente, de verdad. Cuando te liberas de querer tener el crédito de todo, entonces vives una vida creativa mucho más ligera, mucho más disfrutable. Y eso te genera más serendipity, porque el gran serendipity de mi vida es que estando en eso me invitaron a trabajar en México. Para que hiciera lo mismo que hacía en León, pero ahora a nivel mundial. Querían que yo propusiera México como país sede de grandes congresos mundiales, y a eso me dediqué otro tiempo. Divertidísimas esas travesuras también allá, porque pues ya tenía, ahora sí, mi materia prima era Cancún, Los Cabos, Guadalajara, Monterrey, León, pero ahora mi competencia era París, Dubái. Y pues es lo mismo, ¿cómo hago para que un comité se enamore de la experiencia de México? Y es esta forma de ser curioso, ser metiche, ser dedicado y saber que lo que estás creando es valioso. Y ese es el camino que tú puedes construir, pero además lo que se va abriendo alrededor de ti es este mundo de oportunidades serendipitosas que hacen que la gente diga qué suertuda Charms, o qué suertudo es él, no, o ella. Pero no es suerte, es que le estás metiendo las horas de vuelo, le estás metiendo todo tu corazón, y eso solo puede dar como resultado que tu vida va construyendo los sueños que tú quieres. No a lo mejor en la forma como te lo imaginas inicialmente, pero siempre de una mucho mejor forma. Y además te llena de serendipities, de casualidades inesperadas pero afortunadas. Y ese trabajo me llevó a conocer a Susana Zavala, que fue mi socia en la aventura de Imagina, esta empresa en la que hicimos travesuras 8 años a través de eventos especiales, y que me dio la materia prima, no, el entender en qué consisten las cosas extraordinarias, para después poder transformarlas en un libro, que ahora es el amor de mi vida. No, o sea, este mensaje, esta misión es la que me llena el alma, es la que me llena la batería todos los días, es la que me mantiene conectada con algo significativo para mí y que sé que también puede ser significativo para más personas. O sea, me encanta este espejo creativo en donde algo es guau para mí y guau para el mundo. Entonces ese es el mundo de los serendipities, ese es el mundo de este libro en donde te cuento todos los tipos de serendipities, la fórmula para crear serendipities deliberados, y cómo de verdad el caminito de los sueños que más te ilusionan tiene siempre un camino para existir. Ese es el mensaje que te quiero dejar en este episodio. Entonces ahora sí llegó el momento de despedirnos para irnos al último episodio de esta temporada, y es uno muy, muy especial para mí. Ya te contaré en un ratito por qué, pero espero que te hayan gustado las historias serendipitosas. Y vas a decir, Charms, ¿y qué pasó después? Eso te lo conté en el episodio 1, el inicio de Imagina, y cómo eso desembocó en el proyecto del Efecto Guau. Así que si no lo has escuchado, regrésate a echarte el chisme completo porque estas historias están llenas de tips, de ideas accionables. Y lo que quiero es que cualquier sueño que haga bailar tu corazón sepas que tiene un camino para existir, y que no tienes que conocer todo el camino, simplemente dar un paso que te lleve en esa dirección, ponerte en movimiento. El resto déjaselo a los serendipities. Yo soy Maricarmen Obregón, Charms, soy tu porrista número 1, soy tu aliada de sueños y soy host en este podcast Rumbo Creativo. Nos vemos en el episodio 6.










