Seydi Gómez, Autora de "Terapias que Transforman"

In this Spanish‑language interview hosted by Charms, author Seidy (Heidi) Gómez shares the story behind her book Terapias que Transforman. She recounts how she entered the “Autor Wow” program through the Pequeño Cerdo Capitalista community, saved money to enroll, and was inspired by Liz Gilbert’s event. Initially intending to write a simple pamphlet, she expanded the project into a full book after realizing the value of documenting the therapies she uses with her clients. Gómez describes her background as a therapist and homeopath, her shift toward nutrition as a root cause of health issues, and an anecdote from a teacher‑doctor emphasizing diet change over symptom treatment. She highlights the crucial role of community support—particularly from Charms, Delta Colina, and Dalia—in motivating her to write, edit, and publish. The book, not available on Amazon due to tax reasons, is distributed as a PDF via a dedicated email address and includes a QR‑linked resource page with recipes and health tips. Gómez reflects on her personal transformation from a hesitant writer to a confident author, emphasizing that knowledge should be shared to create collective well‑being. She encourages aspiring writers to persist, form supportive groups, and not let fear of publishing stop them, concluding with a motivational message that the ability to heal and share lies within each person.
Chapters
Mi querida autora, guau, que me dice que sí a todas las travesuras. Me encanta, me encanta que estés aquí porque te vi crear este libro desde todo tu corazón, atravesando si era así o era de la otra forma, si le ibas a incluir algunas cosas o no, y al final decidiste hacer un libro súper generoso con todas las terapias que te han servido a ti. Tú eres una mujer muy preparada. Me encanta haber conocido tu historia y todo lo que has hecho para tener herramientas que mejoren tu vida. Y te agradezco de todo corazón que te hayas dado el tiempo de escribir un libro tan hermoso, que me digas que sí a todas las travesuras y que te dé tanto orgullo hablar de tu libro. Ella es nuestra querida Seidy Gómez, autora guau de esto, digo, pero de Terapias que Transforman. El escenario es todo tuyo, querida.
Muchas gracias, Charms. Pues primero que nada, buenos días a todos. Bienvenidos a los nuevos autores. Guau, porque como bien dijiste, cuando esté el sueño de escribir, ya, ya son autores. Para mí, desde que inician, ya empiezan a ser autores. Solo hace falta que se la crean. Bueno, pues me llamo Heidi Gómez, como bien me presentó Charms, y quiero comentarles que yo la conocí gracias a que estaba inscrita en el programa de Pequeño Cerdo Capitalista. Charms acababa de traer por primera vez a Liz Gilbert. Yo no alcancé a ir a ese evento porque ya había pasado, pero la seguí en redes y descubrí que estaban en una de las generaciones de las 4 clases gratuitas para convertirse en autor. Entonces la escuché y dije, ay, qué interesante. Algún día había pasado por mi mente y había acariciado la idea de escribir un libro, pero Pues fue como, era como un sueño guajiro, la verdad es que se había quedado ahí en el tintero. Y dije, bueno, pues, ¿cuánto cuesta el programa? Y cuando supe, dije, en este momento no tengo, pero puedo ahorrar. Y entonces comencé a ahorrar gracias a las enseñanzas de Sofía. Empecé a ahorrar, ahorrar, ahorrar, y hoy puedo decir que soy autora de la séptima generación, autora guau independiente. Ahora, me gustaría contarles cómo elegí el tema. Soy terapeuta, soy homeópata, y al empezar a trabajar con mis consultantes, pues les compartía recetas, terapias, sugerencias, y era de: ay, estuvo bien bonito, pero se me va a olvidar, me lo escribes, me lo mandas. Y entonces, al igual que Charms se cansó de ir a los cafecitos, pues yo era estar escribiendo y mandando los mensajitos, ¿no? Oye, ¿me lo puedes volver a mandar? Porque ya lo perdí. Este, se me borró. Y dije, ¿por qué no lo hago por escrito? Yo al principio pensé en escribir como un folleto, pero cuando conocí a Charms dije, y si lo convierto en un libro que le pueda ser útil no solamente a las personas que me consultan, sino amigos, familiares, y a quien le llegue el libro. Y entonces dije, voy a escribir un libro que se llame Botiquín de Primeros Auxilios. Y así fue como inició mi primera idea. Pero una vez que iniciaron las clases del programa de Autor Wow y empecé a darle forma, pues cambió radicalmente mi mensaje. Y esto quiero comentárselo a los que están inscritos en esta décima generación, porque es probable que la idea inicial cambie y que todo lo que han pensado cambie, y que tengan que volver a escribir y volver a retomar. Pero como Charms nos iba guiando cada día de la mano, me apliqué. Soy muy aplicada, o sea, soy tesonera y machetera. Y entonces iba, iba dándole forma. Y voy a serles sincera, al principio pensé que era un reto muy grande y no le dije a nadie de mi familia que estaba escribiendo. Dos compañeras que me acompañaron al evento de Liz Gilbert, que por cierto fue ahí donde yo me decidí a inscribirme, porque cuando me acerqué a la mesa de donde estaban las inscripciones y me dijeron cuánto costaba Llegando en la noche, revisé cuánto llevaba ahorrado, y aunque no lo crean, tenía exactamente el monto justo para poder inscribirme, y me sobraba un poquito. Así que me compré un cuadro con una frase muy bonita de Charms y pagué mi curso. Nada más que, ¿qué creen? Una vez que lo pagué, dije: ¿en qué me metí? Y ahora, ¿cómo le voy a hacer para escribir? Porque, ¿quién va a leer un libro que yo escriba a mí? Me conocen mis vecinos y mi familia, pero ¿quién lo va a leer? Pero dije, bueno, me voy a dar el permiso de escribir y vamos a ver qué pasa. Y en ese evento conocí a un ángel maravilloso, que fue una persona que conocí en la fila del evento Alice Gilbert, que se llama Delta Colina, a quien le estoy muy agradecida. Y ella me acompañó durante todo el proceso. Ella se dio cuenta de que yo me había inscrito a Autor Wow porque nos regalaron una libretita amarilla y mi bolsa se abrió y me dijo: ah, te inscribiste a Autor Wow. Y yo casi, yo no quería que nadie supiera, ¿no? Y entonces, como hicimos grupo, ella me mandaba mensajitos: ¿cómo vas con el libro? ¿Cuántos capítulos llevas? ¿Estás escribiendo todos los días? Y bueno, ya se convirtió en una aliada en una acompañante y en una porrista, además de Charms. Así que tuve esas dos personas y otra chica que también se llama Dalia, que también me echó porras también en este proceso. Así que de esta manera fue que yo comencé como mi proceso de escritura y fue que lo empecé a escribir. Ahora quiero contarles de qué trata. Yo no soy, yo no soy homeópata y terapeuta como de carrera, sino que yo cambié de carrera hace, qué será, como unos 25 años, porque la vida me puso en circunstancias que me llevaron a tomar la decisión. Y entonces empecé a capacitarme, y desde hace 20 años estoy tomando cursos y sigo tomando cursos, ¿no? Entonces, para mí, estos cambios pues me llevaron a ir enriqueciendo o ir aprendiendo muchas cosas que primero utilicé en mí para comprobar que funcionaran, después con los cercanos, con la familia, con los clientes, con los amigos, y hoy pues ya tengo consultantes que vienen a, a, a terapia. Entonces, yo descubrí en mi camino que hay una cosa importante que muchos pasamos por alto. Tenemos un dolor y nos tomamos algo para callar el dolor. Tenemos un síntoma y nos tomamos algo para callar ese síntoma. Sin embargo, pocos ponemos atención en la alimentación, y creo que esa es la raíz. Y quiero contarles brevemente una anécdota que cuento en el libro que habla de la alimentación. Uno de mis maestros, médico y además nutricionista, nos dio una clase y nos dividió en dos: a los alumnos y a los pacientes. Y dijo: ¿Cuántos de aquí están enfermos? Y muchos levantaron la mano. Y cuántos, y les dijo: ¿Y cuántos de ustedes están muy, muy enfermos? Y levantaron la mano como 10 o 15 personas. Y entonces él se acercó con un micrófono y les dijo: ¿Y tú de qué estás enfermo? Pues yo tengo fibromialgia, yo tengo cáncer. Iba uno por uno y les decía: ¿Te quieres sanar? Sí. ¿Te jala lácteos, trigo? Azúcares, cerdo y mariscos. Es la base para iniciar. Y pasó con el segundo. Y tú, ¿qué tienes? Pues yo tengo VIH, tengo artritis reumatoide. ¿Te quieres sanar? Sí. Y le decía la misma receta. Cuando llegó al décimo, ya todos estábamos como que, ¿y cuál es el secreto? No. Y dice, ya quedó claro mi mensaje. No importa el síntoma, no importa cuál cuál sea el nombre de tu enfermedad, si tú cambias tu manera de comer, vas a cambiar tu vida y tu salud. Y para mí ese fue un mensaje que me impactó, y desde entonces pues yo he cambiado mi alimentación y he notado cambios en mi vida, y los narro ahí en el libro, ¿no? Pero un curso me llevó a otro, así como Pequeño Cerdo Capitalista me trajo con Charms, y luego de ahí de con Charms he conocido a Yoyo, a Erika Viña y a más compañeras. Me doy cuenta la importancia de la comunidad. El hecho de estar en grupo, el hecho de estar en una comunidad sana con un corazón bonito como es la comunidad WOW, de la cual pues me siento muy orgullosa de formar parte, es vital. Así que a todas las personas que están escribiendo su libro, yo les digo que formen parte, hagan equipo, porque solitos vamos a llegar a un tramo, pero acompañados podemos llegar hasta la meta. Y pues el día de hoy van a poder descargar mi libro, pero no en Amazon porque por cuestiones fiscales a mí la vida no me dejó meterme a Amazon. Pero Raquel les va a compartir un correo a través del cual, si me escriben un correo, yo se los voy a mandar en PDF. Y además mi libro tiene una página de recursos en el que van a encontrar un recetario y algunos consejitos para su salud. Hay un código QR que ustedes le pueden tomar, gracias, gracias, Charms, al que le pueden tomar captura o que pueden utilizar. Y bueno, pues esta es mi historia. Y ahora les quiero contar cómo me siento como autora. La verdad es que al principio no tenía idea de lo que esto implicaba ni qué significaba. Y quiero que sepan que, al igual que Arely, Me acalambre cuando terminé de escribir y dije: «Pues voy a escribirlo porque me gusta llegar a la meta, pero no lo voy a publicar». Y a la primera que se lo dije fue a Charms. Le dije: «Mira, estoy escribiendo, sí lo voy a terminar, soy comprometida, pero no lo voy a publicar». Y me dijo: «Está bien, pero termínalo». Ella sabía, y ya nos había comentado que esto pasaba, pero a mí se me olvidó. Y entonces, después de Charms, se lo dije a mi amiga Delta. Y le digo: fíjate que ya estoy casi en el epílogo, pero yo creo que no lo voy a publicar. Y me dijo: ¿por qué? Y le dije: por cobarde, y porque no creo que a nadie le interese mi mensaje. Y me dijo: hagamos una cosa, elige un capítulo, mándamelo, y si aceptas que yo te dé una crítica con todo, yo te la hago. Y le dije: va. Le mandé el capítulo y se tardó como 4 o 5 días en contestarme porque estaba muy ocupada y porque estaba pasando por una situación complicada. Y el cuarto, quinto día veo y me dice: oye, no tienes idea de cuánto me ayudó ese capítulo que tú me mandaste. Estaba pasando por una situación complicada, hice lo que tú me dijiste en ese capítulo y a mí me sanó. Entonces pues tú me dijiste que quién va a comprar tu libro, yo lo voy a comprar. Y pues le agradezco en el alma porque esa fue la patadita que yo necesitaba para saber que mi mensaje podía llegar a otras personas. Y no solo eso, me acompañó a la FIL, viajó desde Veracruz hasta Guadalajara para ser mi porrista ahí y para ser testigo de que estaba ahí. O sea, que me comprometió y me dijo: si tú lo publicas y lo llevas a la FIL, yo voy a ir. Y no fue solita, fue con un amigo y con su mamá, y le estoy eternamente agradecida por ello. Porque ella pues es parte muy importante de este proceso. Y, ¿cómo me siento como autora? Muy comprometida, pero a la vez muy feliz. Yo tengo la idea de que si tú sabes algo, debes compartirlo, porque el conocimiento no te lo puedes quedar. El conocimiento se hizo para compartirse, y cuando tú lo compartes, no solamente te enriqueces, sino que generas una abundancia de salud, de bienestar. Y si tú ya recorriste el camino y se lo muestras a otro, además de que generas una buena masa crítica, ayudas al mundo, ayudas a las personas. Y si esa persona comparte tu mensaje, sea una receta, lo que tú sepas, no te quedes con ello. Uno de mis maestros dice que no se quede callado quien quiera vivir feliz. Y pues no me quise quedar callada y hoy comparto este mensaje y se llama Terapias que Transforman porque a mí me transformó, a mí las terapias me cambiaron la vida. Pues es todo, Charms.
Me encanta. Oye, vamos a traer a Delta aquí, la vamos a anclar tantito porque quiero que nos acompañe a hacer tu momento Rey León. ¿Ahí tienes tu libro, Seidy?
Aquí está.
Perfecto. Déjame pescar a Delta. Listo, aquí estamos. Entonces vamos a hacer— También Delta lo tiene, qué emoción. 1, 2, 3.
La, la, li, la, la, li, la, la, la, la.
Terapias que transforman. Larga vida, que llegues a muchísimas manos, a muchísimas personas. Y gracias Delta por ser esa aliada porrista y chicotito que todos necesitamos tener en nuestra vida como autores. Entonces ya ven que esto no es solo de tener una disciplina y una buena voluntad, o sea, sí se necesitan personas. Como están escuchando, en el camino de Arely estaba Marta Salamanca, en el camino de Seidy estaba Delta. Entonces te encuentras caminos dentro de este mismo mismo entorno. Marta y Arely, amigas de toda la vida, pero también ya en el camino como autoras deciden acompañarse autores y autoras. Les he contado cómo ahorita Nery Maya está trabajando con Roberto Ballinas, que está en Japón, para hacer un viaje a Japón. O sea, de verdad se van a encontrar con muchas personas que quieren que tu sueño exista y que quieren hacer más travesuras contigo. Así que gracias a las dos. Delta, te adoro con todo mi corazón. Seidy, muchísimas gracias. Y, ¿qué le dirías a las personas que hoy tienen el sueño de escribir?
Que no se queden callados si quieren vivir felices y que se atrevan. Y que si en algún momento del camino sienten que no quieren publicar su libro, pues terminen de escribirlo. Y ya verás cómo al final todo fluye.
Me encanta, me encanta, porque esta resistencia es muy común. Entonces yo por eso los escucho y digo, la verdad es que sí es una opción. O sea, una opción es que lo escribas y ahí se quede y listo. Pero la mayoría de las personas dice, híjole, ya le puse tanto tiempo, ya me voy a aventar al agua, ¿no? Entonces gracias, aquí tenías a tu porra, y de verdad ¿Qué cambió en ti al tener un libro? O sea, en este momento, Rey León, donde ya tienes tu libro en tus manos, ¿cómo te sientes con referencia a la Seidy que empezó a escribir? No, la Seidy que tenía ganas, aplicadísima, alumna de Sofía Macías, que te adora. Qué bueno que le hiciste caso e hiciste las cosas ordenadas. Pero, ¿cómo te sientes de esa Seidy a la Seidy que eres hoy?
Yo creo, Charms, que cuando inicié tenía muchas dudas. En homeopatía hay un medicamento que se llama silicia terra, y silicia terra sabe pero no se la cree. No tengo muchos rasgos de silicia terra porque tenía la posibilidad pero no me la creía. Y con todo el proceso con el que tú nos fuiste llevando, yo me di cuenta que sí era posible, pero que estaba en mí. Por eso es el lema de mi libro: es posible y está en ti. Entonces, pues, para empezar, me siento diferente, me siento como otra persona, como una persona que puede compartir. Y ahora, con algunas personas que lo han comprado y que me han enviado feedback o retroalimentación, me alegro mucho porque me dicen: oye, me funcionó tal capítulo, me gustó esto que compartiste. Hasta terapeutas compañeros, amigos que lo han comprado me han dicho que les ha ayudado. Y digo, qué bonito que una semillita que yo creí que no le iba a servir a nadie haya hecho algo en el corazón de las personas. Y eso pues me hace sentirme agradecida y feliz.
Me encanta, porque aparte has tenido un éxito que ni tú sola te lo esperabas. Y de repente la gente te empezó a pedir tu libro, empezó a comentarlo, empezó a recomendarlo. Porque está súper completo, está hermosísimo, diseñado de una manera visualmente súper atractiva, y además tiene como alumna aplicada, tiene su página de recursos, que es algo que yo les recomiendo a todos los autores, y tienes todos estos ejercicios que de verdad transforman tu vida. O sea, sí es un libro práctico. Me parece que es un libro para leerse una vez y para tenerlo a la mano como consulta de manera permanente en tu vida. Así que felicidades, muchas gracias por decir que sí a todas las travesuras. Eres de las que dice: oye, ¿quieren?
Sí.
Entonces me encanta. Gracias, gracias, gracias, gracias. Muy bien, entonces










