✨ Tu Momento Grinch Recarga, Ajusta, Transforma

Charms explores the "espacio en la sombra," a private space where you recharge and create away from public view. She uses the Grinch as a metaphor for embracing your shadow side, shares how she set boundaries during the pandemic, and references Louise Hay's affirmation "todo está sucediendo para mi mayor bien" as a tool to direct your energy during these quiet periods.
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Este espacio en la sombra, lo que para mí significa es que es todo eso que haces en silencio para que después lo saques a brillar. Son de esas cosas que no tienes que dar explicaciones ni que tienes que anunciarle a nadie, pero que simplemente forman parte de un espacio. Como ustedes saben, en la creatividad hay dos momentos importantísimos: Uno es la inspiración activa, o sea, cuando te pones en marcha a crear tus proyectos, pero también otras son las pausas conscientes. Si tú no te frenas, tu cuerpo te frena. Si no paras y nunca haces pausa, la vida te pone una pausa de una u otra forma. Entonces es súper importante aprender a honrar tus ritmos creativos, a que cuando tengas como este tipo de momentos como diciembre, la oportunidad de tener un espacio en la sombra, lo aproveches al máximo, porque estas son las cosas que nadie ve, pero que después todos admiran, ¿no? Esta manera de recargarte, de reconfigurarte, de redirigir tu rumbo, te van a llevar a ser esa, a lo mejor esa versión de ti que siempre está conectado con lo que le emociona. Creo que eso es lo más importante, que no te vayas en automático. Ahorita es un muy buen momento para frenar y decir: a ver, me voy a dar este espacio en la sombra porque quiero vivir lo que sigue con total conciencia, con total conecte, ¿no? Y no todo tiene que estar a la vista. Y miren, les va a dar mucha risa lo que les voy a decir, pero en esta sesión quiero reivindicar al Grinch. El Grinch tiene muy mala fama, el pobre. Yo lo he entendido de muchas formas porque nos encanta decir esto es bueno, esto es malo, y lo catalogamos como si no hubiera un punto medio, o como si no hubiera emociones intermedias o un humano de por medio, ¿no? Entonces me encantan las películas que reivindican, porque te das cuenta que todas las personas tenemos claroscuros. Todas las personas podemos tener un momento de muchísimo brillo y otro donde estamos arrastrando la cobija, pero seguimos siendo esa persona que es, que vino a este planeta a crear cosas que disfrutas, a de verdad a sacarle provecho a tu talento, a lo que nos dijo Liz, que se me hizo precioso, a recordar que eres una persona amada, creativa y valiosa. No importa si estás sentado en el sillón, tan solo por el hecho de existir tú vales. Y entonces hay momentos en los que no es necesario brillar, o sea, en los que a lo mejor va a haber personas que no te van a entender porque están acostumbrados a verte del lado de la luz, ¿no? Y están acostumbrados a verte solo en el lado de la risa, el brinco, el brillo. Pero tú también necesitas una parte de sombra, tú también necesitas irte un ratito a no tener ese brillo tan intenso, porque ahí es donde se recarga. Entonces yo he vivido esta reivindicación del Grinch en varios momentos. Ayer estaba acordándome con mi hermano de un episodio que viví durante la pandemia que se los quiero compartir, creo que nunca lo he platicado, pero hubo un momento muy al inicio en en donde, como todos me imagino, o como la mayoría del planeta, pues estábamos desconcertados, ¿no? Entonces me sentía muy grinch, o sea, no quería salir de mi casa. Obviamente no podíamos, o sea, las indicaciones era no salgas, pero yo de verdad no quería. Entonces unas amigas me invitaron a una fiesta, a una reunión. Yo no quería ir, de verdad no me sentía bien, y me llevaron con la advertencia. Les dije, oigan, no me siento bien, o sea, no, no quieran que esté como siempre, no, no, acá te apapachamos, ahí voy a la fiesta. Llegando estaba yo más seria, no, y la gente no está acostumbrada a verme seria. Entonces luego luego te quieren arreglar, qué tienes y no, y mira, y forzando la situación. Entonces yo ya les había advertido que no me sentía bien, de todas formas me medio me llevaron a rastras Y encima de todo estaban ahí forzando la situación. Yo pedí irme, o sea, imagínense cómo me sentía de mal, de mal anímicamente, que les dije que necesitaba irme a dormir un ratito en plena fiesta. Les pedí una habitación, me fui a acostar. Yo dije, ahorita no quiero, no estoy en el humor para estar en una fiesta. Entonces me fui a dormir un ratito y regresando trataron de hacer una intervención. Las 3 amigas alrededor de mí: oye, Charms, es que ya conozco ese tipo de intervenciones en ese grupo, no son nada sutiles. Y yo no tenía la fuerza para nada, o sea, no me sentía bien, punto. Entonces, antes de que empezaran, ya que vi que esa era la intención, les dije: no necesito ahorita que me que me hagan una intervención no solicitada. O sea, si van a empezarme a decir lo que ustedes piensan de cómo me veo ahorita, en este instante tomo un Uber y me voy. O sea, yo no voy a quedarme a explicar algo que ahorita ni siquiera sé qué es, cómo se llama, o qué. Lo único que sé es lo que siento. Yo lo estoy respetando, ustedes respétenlo. Entonces ahí medio se fraccionó, fue un momento de mucha tensión. Al final sí hubo como una fricción en ese grupo, pero lo que yo me acuerdo, que después Liz lo dijo muy bonito en el evento, una intervención de ese tipo no solicitada es una forma de agresión. Cuando alguien no te pidió tu opinión y a ti te urge arreglarle la vida, pues es una forma de agresión. Entonces ya no me acordaba de ese capítulo, ayer lo recordé con mi hermano y mi cuñada. Pero justamente creo que hay momentos en donde te sientes Grinch y te tienen que dejar ser Grinch, porque a lo mejor hay algo más profundo que se está acomodando en ti, o simplemente estás acabando el año en la batería más baja posible o con la última gotita de gasolina. Y eso no quiere decir que sea algo malo. Me acuerdo que fui a un evento de la Academia Claudia Torre y pasó una situación muy parecida. No, yo estaba más calladita. Ahí no estaba triste, nada más estaba cansada. Me acuerdo que hasta tenía un letrerito que les decía: estoy bien, nada más estoy callada. Entonces, el que me hayan respetado mi momento de Grinch, es el que no me consideraron una marciana, sino simplemente es Charms. Así se los expliqué: soy la misma Charms, nada más que ahorita soy Charms en pausa. Y son momentos que creo que es importante que tú los conozcas, que tú los reconozcas, porque La comparación de estas dos situaciones es que en una me sentí agredida, me sentí como víctima, y en otra supe poner un mejor límite y las personas entendieron mejor. O sea, no, no estoy culpando al grupo 1 de amigas, sino más bien fue una transición en donde yo entendí cómo poner mejores límites. Entonces siento que todos podemos tener un momento Grinch sin que eso signifique que estamos mal. ¿Alguien ha pasado por algo así en donde dices: nada más hoy no me quiero reír? Pero no quiere decir que esté mal. Déjame ser Grinch tantito, no estoy mal, no pasa nada, no hay nada que acomodar adentro de mí, nada más déjame, déjame ser esta parte de mí que también soy. No siempre estoy del lado de la luz, también puedo estar Grinch y estar completamente en la plenitud de mi personalidad, de mi brillo, ¿no? Entonces Creo que cuando entiendes que eso puede suceder, entonces ya puedes empezar a caminar por este espacio de la sombra con mucho más tranquilidad. El espacio de la sombra es justo esos momentos del año, del día, de la semana, en donde algo en ti te pide un ritmo distinto y está en ti que se lo puedas dar en mucha más paz, en mucha más estructura, y sin que los demás sean los verdugos o los malos del cuento, Porque otra vez, no hay malos del cuento, se los prometo, no hay malos del cuento. Hay situaciones, hay malentendidos, hay momentos, pero no hay malos. Entonces ni tú eres el malo ni el otro es el malo. Es un momento y hay que poner límites, hay que transitarlo, porque seguramente también, como decía Louise Hay, una frase que a mí me acompaña todas las mañanas: todo está sucediendo para mi mayor bien. De esta situación solo van a surgir cosas positivas. Estoy bien y estoy a salvo. Esa frase me acuerdo que me la dio en un letrerito que decía: cuando estés en un momento retador, repítelo una y otra vez. Todo está bien. De esta situación todo se está acomodando para mi más alto bien o para mi mayor bien. De esta situación solo van a surgir cosas positivas. Estoy a salvo y estoy bien. Entonces Esta frase dirige tu mente. O sea, no es magia, no es un embrujo, es simplemente— hay una palabra que me gusta mucho que es el encantamiento, porque el encantamiento, si tú te vas al origen de la palabra, quiere decir como hipnotizar con tus palabras. Y el encantamiento es decirle a tu mente, no en una hipnosis inconsciente, sino el encantamiento es decirle para dónde quieres dirigir tu atención. Y el encantamiento para mí creo que es parte de la reivindicación del Grinch. Anthony Trox tiene esta teoría que se llama The Dark Work, en donde la idea es que tengas un espacio privado donde construyes lo que después va a brillar afuera. Entonces fíjate cómo este espacio en la sombra puede ser para varias cosas. Puede ser para recargar tu pila y tu energía, para protegerte en esta época de donde a lo mejor ya estás con el cansancio normal del año, pero también son periodos en donde puedes como de alguna forma incubar proyectos que no necesitas explicar, que no necesitas contarle o la aprobación de nadie. Eso es a lo que Anthony Trucks le llama dark work, o sea, como un trabajo en la sombra donde no tienes que explicarle nada a nadie. Tú lo vas avanzando, tú lo vas trabajando a tu ritmo, a tu manera, y en el momento que tú lo creas conveniente lo puedes sacar a la luz. Entonces esa es parte de lo que yo te quiero invitar a hacer el día de hoy, que vayamos a crear entre todos este espacio en la sombra en donde te puedas recargar, en donde puedas ajustar tus ritmos, pero que también puedas avanzar en proyectos que no necesitan ser públicos.










