Ysabel Vargas y su libro "Abraza la Vida"

In this live YouTube interview, host Charms welcomes Sister Isabel Vargas, author of the self‑help memoir "Abraza la Vida". Isabel recounts her personal healing journey that began with intense emotional pain, participation in free spiritual training, and extensive therapy with psychologists, religious mentors, and AA‑style groups. She describes the challenges of turning that experience into a book, including writer’s block, quirky anecdotes about finding a writing space, and the editorial decision to replace a "tlacuache" with a "rata" in the manuscript. Isabel explains the process of publishing, the hurdles she faced with Amazon that forced a second edition, and the emotional impact of finally holding the printed work. The conversation highlights how writing transformed her sense of peace, self‑acceptance, and purpose, and how the book has begun to inspire others. Charms repeatedly praises Isabel as a model of perseverance, promotes the book’s free Kindle download, guides viewers through the Amazon purchase and review process, and encourages the audience to leave positive reviews. The interview concludes with Isabel offering advice: write your story to move beyond the past, live in the present with love, and look to the future with hope.
Chapters
Bueno, les tengo una persona que de verdad es, bueno, no sé ni cómo describirte, es el ejemplo vivo de que algo se puede. Ella llegó hace 2 o 3 años al mismo entrenamiento gratuito que tú, y todo el tiempo la sentía hablando desde el dolor. O sea, todos los mensajes que me mandaba estaban muy enfocados en una realidad que ella estaba transitando, que era muy fuerte. La acabo de escuchar hace 2 semanas, es otra persona. Ella misma te lo va a decir. Su libro, además tiene 2, pero este libro que se llama Abraza la vida, ahorita nos va a contar su transición. Pero de verdad, yo te lo digo, mi querida Isabel, Eres para mí el ejemplo de tenacidad, eres el ejemplo de que una persona que quiere puede, y eres para mí el ejemplo de la transformación que vive una persona que escribe. Así que me he estado saboreando por muchos años este momento para poder decirte bienvenida, mi querida Isabel Vargas, autora guau. Los próximos 20 minutos son tuyos, cuéntanos de ti y respondamos preguntas de los futuros autores.
Muchas gracias.
Sí, ahí estás.
¿Sabías que la eternidad? Bien, hoy te voy a contar unos, le voy a subir, a bajar el volumen.
Sí, porque se oye un eco. Ah, espérenme también, fíjense muy bien en ella porque no, o sea, es de las mejores promotoras de su libro. Que he visto en el mundo. Así que bueno, bienvenida, querida, cuéntanos de ti y de tu libro.
Apágame el celular. Es que tenía dos por si tenía que salir. Bien, acabo de— Gracias primero por la presentación que hiciste muy puntual, Charms, no se te escapa nada. Y bueno, soy la hermana Isabel Inicié con la pregunta, ¿qué es la eternidad? Y eso tiene que ver con lo que escribí. Bueno, no sé dónde lo leí esa parte, pero la respuesta también. ¿Cómo inició esto? Inició con dolor, inició con lágrimas, inició que yo creo que es el parto más difícil para Charms. Lo recuerdo perfectamente. Cuando es más, yo creo que soy la única, puedo decirlo, que hasta tuvo que tomar el teléfono y hablarme. Yo estaba deshecha. Hablarme. Y yo recuerdo que me mandaba mensajes, me mandaba mensajes y mensajes, y yo no, ahora no contesto, no, ahora no contesto. Y así fueron mensaje tras mensaje en el WhatsApp, y no, pues ahora yo no le contesto. Y así yo como terca también Dije: no, pues yo también tengo mi carácter, pero yo doblada. Y cuando me veo la llamada, dije: no, no puede ser. Y ya fue cuando me doblo, agarro el teléfono y contesto, pero lágrimas en mis ojos. Así inició, así inició este gran recorrido, porque recuerdo haberme visto todas las clases gratuitas, todo el viernes, todo el sábado, y de pilón el domingo. Nomás me escapé para ir a misa porque todavía seguía Charms. Y después, bueno, tengo que seguirla. Dije, no, si no ve mi interés en que estoy viendo la gratitud, ¿cómo me va a creer que voy a ver lo siguiente? Y sí lo recuerdo perfectamente, y el lugar y todo. Bueno, ese fue el inicio. Y después, cuando pues ya entro y digo, ¿y ahora qué escribo? Y le hice la pregunta si seguía con el libro que ya tenía en proceso o iniciaba otro. Y dice: inicia otro. Bueno, inicié otro. Dije: ¿y ahora por dónde le llego? Y ya seguía puntualmente todos los consejos que decía. A veces no escribía nada porque estaba la hoja totalmente en blanco. Pero yo no soy Alondra, yo soy búho. Entonces dije: no, es que pues, ¿dónde? Mi cuartito, ¿dónde? Pues por los ratones. Y hasta la editora me dijo: no le pongas no le pongas que encontraste un tlacuache porque están en peligro de extinción, ponle rata. Pero le digo, pero, ¿qué tiene que ver rata con tlacuache? Porque era una, donde estoy pues colinda con solares baldíos o que no son cuartos compactos que están cerrados. Entonces ratones por aquí, ratones por allá y todo eso, y no encontraba ni el lugar exacto para poner mi espiral. Pues, ay, pues ahora, ¿dónde? Y me iba a otro lado. No, aquí tampoco, aquí me distraigo. Y acá no, acá los gallos cantan. Y acá no, no, no, era un para allá y ahora para acá. Y bueno, y me recuerdo eso porque le puse la cuache que le puse yo de esa anécdota de mi perrito que fue a ladrar y ladrar, ladrar y ladrar allí al tacuache. Y pues se creyó que estaba muerto, era un bebé tacuache. Y no, pues me regreso y al día siguiente no había nada de tlacuache. Y por eso la directora dice: es que si le pones tlacuache te pueden penalizar, mejor poner rata. Igual, sí, me van a creer que es una rata, pero bueno, lo dejé. Y por eso dice rata, no dice, no dice tlacuache. Y luego le mandé un video: esto es, esto no es rata, ¿verdad? Este es un tlacuache de los que por ahí andaban. Pero en fin, parte de la anécdota. Cuando ya me centro a escribir mi libro Este, digo, bueno, pues ahora voy a escribir de todo el camino que seguí para sanar, o sea, de todo mi proceso que seguí con terapeutas, con psicólogos, que estuve en Guadalajara con las Madres Paulinas. En un lado eran las madres, las religiosas, y en otro eran los sacerdotes que estábamos en proceso. Es lo de Alcohólicos Anónimos o proceso de Y pues ahí transcribo todas, muchas de las terapias, cómo lo viví, cómo estaba. Transcribo el libro, digo, escribo el libro, otro, escribo ese proceso que llevé para sanar. Pero yo me sentía en terapia intensiva también, aún cuando mi libro estaba ya con la editora y estaba ya para salir en Amazon. Yo me sentía como en terapia intensiva porque ya lo había escrito, había escrito los pasos desde el inicio de los apegos, la Las caídas, las pruebas, y luego que yo ya sentía que estaba a flote, y volamos para abajo, y otra vez. Y recordaba a cosas pasadas y las traía al presente y me dolían. Cuando termino de escribir mi libro, pues este, que ya, porque yo les decía, ay no, pues es que falta esto, y no, y no, otra vez, y cámbiale aquí, cámbiale ya. No, ya dije, no, ya, ¿cómo está? Con errores o sin errores. Este, y ahora por motivos de la Amazon, pues por eso dice segunda edición, porque ya no pude entrar por problemas de Amazon que tuve. Entonces saqué otra cuenta y pues es el momento de bajarlo y olvidar el primero y subir ya corregido el primero. Ya empecé a correcciones puntuales. Ah, bueno, ya están las correcciones puntuales en la segunda edición. Muchas gracias. Pues eso, cuando ya lo tuve en mi mano, dije: ay, pues sentí como que no me la creía, que ya había salido de la terapia intensiva, porque todavía estaba en terapia intensiva. Pero cuando lo tengo en la mano, no sabía si creérmela o no creérmela. Y ya, ya cuando me reúno con la comunidad religiosa en retiros espirituales de diciembre, yo me sentía otra. Cuando llevé mi libro Ya no era aquella niña apachurrada o aquella religiosa que se sentaba en el último rincón. Ya no era ella. Yo ya me sentía con, pues ya con, con, ahora sí, como dicen en los chaparritos, nunca nos vamos a jorobar porque como somos chaparritos tratamos de estar siempre estirados y estirados y con el pecho al frente y mente. Ah, bueno, también eso lo escuché el otro día, que los chaparritos nunca nos vamos a encorvar. Y más bien los altos, sí, porque como tan altos pues no tienen necesidad de decirte yo soy. Y el chaparrito, sí, así es que yo soy de ellas, que no soy tan alta, pero ahí estoy. Dijo, bueno, sí, sí es cierto. Entonces pues me dio un gozo tremendo cuando es, y más cuando supe que cuando fui a una conferencia del Dr. César Lozano, dos personas que estaban atrás me dicen, me recomendaron ese libro. Y yo no las conocía, no las conocía, pero alguien me lo recomendó. Tampoco le pregunté quién lo recomendó. Entonces lo único que fue es que me lo compra ese y me compra el otro. Su amiga me compra el de mi foto. Entonces los dos, en ese momento yo llevaba unos y dije, ay, me sentí así como, ay, ¿a poco esto está sucediendo? Claro que me falta promocionar más mi libro y demás. Desde mis trincheras. Pero bueno, para mí fue un— no soy la misma después de haber escrito eso, después de haber publicado los 2 libros, me siento otra. No sé si voy bien de tiempo.
Nos tienes extasiados escuchándote, nos has hecho reír, nos has dado esperanza, inspiración. O sea, yo estoy como las mamás que ven a sus hijos en el festival del colegio. Estoy viéndote con un orgullo que no te imaginas. De verdad, eres para mí un ejemplo de perseverancia, de actitud. Y justamente lo que hablábamos hace ratito, eres un gran ejemplo de cómo tener esa certeza en ti aún cuando no tienes evidencia, porque tú recorriste este camino de, como decías tú, de sentirte a lo mejor muy apagada, muy herida. Y te veo hoy, y de verdad, cuéntales nada más para, para ya tomar preguntas, algo que mencionaste en una de las clases hace poquito: ¿qué significó para ti escribir? O sea, ¿cómo fue para ti el proceso o la experiencia de haber escrito tu libro? ¿Qué sucedió en ti al haber escrito?
Bien. Es un antes y un después, porque cuando ya escribes lo sueltas, o sea, escribes esas partes de tu vida, digamos, no tan buenas, pero que de allí aprendes. O sea, no pasa, todo pasa para algo, aún las peores caídas pasan para algo. Y lo mencioné en mi libro, que aquello que me sucedió en el pasado, en mi situación personal, de allí saqué lo bueno, el oro aún el dolor, para hacer en el presente la que soy. Porque me siento libre, me siento en paz. Yo tanto que soñaba la paz, tanto que soñaba estar en paz conmigo mismo, estar en paz, no sentirme mal de cualquier cosa, no tomar— aprendí a no tomarme las cosas personales. Entonces dije: no, ese regalo no es para mí, no es para mí, no me toca, así es que ese no es mío. Y me sentía en paz. A partir de mis dos publicaciones pasó a ser la que se sentía culpable de todo, de esto y demás y todo, y no traer tranquilidad. A pesar de que uno pues es mucha oración, pues sí, pero a veces por mucha oración que se haga se necesita uno trabajar de adentro hacia afuera, no de no que me hagan feliz, sino yo voy a trabajar mi centro. Yo traté de abrir todo lo que yo tenía, dije esto no es mío. Esto lo suelto, ya no es mío. Entonces vivo en paz, siento que vivo en paz. Y cuando me ven así me dicen: es que transmites una paz.
Le digo: pues bueno, no, no, no, me encantas, de verdad eres todo mi orgullo. Me siento tan feliz de ver este momento en ti. Me acuerdo perfecto de esa llamada, me acuerdo de tus lágrimas Me acuerdo de todo lo que transitaste, pero una cosa que rescato, y eso quiero que sea tu gran regalo para ti, de ti para ti, es que tú logras todo lo que te propones. O sea, no hay obstáculo para ti. O sea, querías ir a Liz Gilbert, fuiste a Liz Gilbert las 2 veces, la conociste, la abrazaste, me pusiste un ambientazo, o sea, ponías a bailar a toda la gente que estaba en el evento. Querías escribir tu libro y no escribiste uno, ya van 2. Querías hablar en público, te estás preparando con mi querido César Lozano. O sea, de verdad no hay, no hay sueño imposible para ti. Y eso es muy inspirador porque creo que todos necesitamos una dosis de la hermana Isabel. Todos necesitamos ese ejemplo de alguien que no, no se pone a ver todo lo que tiene en contra, se pone a ver cómo le va a hacer para a exactamente a donde quiere ir. No sé si te acuerdas, pero tú en el segundo evento de Liz Gilbert, cuando estábamos tomando la foto con ella, me dijiste: yo voy a estar en un escenario algún día. Y hasta nos tomamos una foto. Y ahorita te veo en los escenarios con César Lozano, te veo en tu parroquia promoviendo tu libro. O sea, de verdad eres la persona más orgullosa de lo que ha creado. Me da tanta, tanta emoción gracias por ti primero y por todos nosotros, porque a través de ti sabemos que hay un camino. Cualquier persona que tenga una duda, de verdad, este es de los casos que a mí me llena el alma, me emociona, híjole, me emociona muchísimo, me siento orgullosísima de ti. Y vamos, tienes tu libro ahí, obviamente, ¿verdad? Eres la hermana Isabel promotora número 1 de su libro. Bueno, Vamos a hacer tu momento Rey León para que lo vivas y te prometo que tienes un futuro lleno de amor a través de tu libro. Así que acompáñenme a decirle a la hermana Isabel: ¡Larga vida! ¡Abraza tu vida! Y les tenemos una buena noticia: este libro está en descarga gratuita hoy y mañana todavía. Vayan a Amazon. La mejor forma de hacerlo es entrar desde tu computadora. No me pregunten por qué es la mejor forma de hacerlo. Desde tu cuenta de Amazon, la que usas para comprar, escribe Abraza la Vida, y si quieres su nombre, Isabel Vargas. Lo vas a ver en su versión Kindle. Es más, ¿por qué no nos metemos? ¿Les parece bien? Nos metemos a bajar su libro porque queremos pedirle un favor, y quiero que todos aquí me pongan que lo van a hacer. Descárguenlo y de una vez, antes de que suceda otra cosa, ponle 5 estrellas y un mensaje bonito, porque ese es el efecto taquería llena. Ese es el efecto que cuando personas que no la conocen entren y se encuentren su libro en Amazon, digan: algo especial está pasando aquí, algo muy— este libro ha de estar muy bueno porque hay Aquí ahorita hay 66 personas que dicen que no me puedo perder este libro, que es un libro de cabecera, que hay que, hay que leerlo. Entonces, ahí les va, nos vamos a meter a Amazon y lo vamos a hacer en vivo porque luego siempre la gente duda de cómo se hace. Entonces te lo voy a poner muy sencillo. Entonces te metes y pones Abraza la Vida. Isabel Vargas, y te sale. Entonces le das clic y entonces te vas a ir a la parte que dice Kindle, que es la digital. Pero luego Kindle tiene una, una versión que es Kindle Unlimited, que es una suscripción tipo Netflix. Ese, ponle que no. Te vas a la otra. A mí no me deja comprarla porque yo ya lo tengo, pero aquí les va a salir comprar por cero. Le das clic ahí, le das seguir a la autora, yo ya la sigo, y después te vas aquí abajo y le vas a poner 5 estrellas. Es uno de los libros Más hermosos que he leído. Muchísimas felicidades y gracias por escribirlo. Pongan lo que sea, yo ya lo leí, pero pongan, si no quieren poner es uno de los libros más hermosos que he leído, puedes poner felicidades por este libro tan inspirador. O sea, ya con lo que escuchaste te das una muy buena idea de qué va el libro. Entonces hazlo en cuanto lo descargues aquí, porque estas son de las cosas de buena voluntad que todo el mundo queremos hacer y a la mera hora no nos damos el tiempo. Entonces, ¿quién de aquí se compromete a dejarle una reseña positiva a la hermana Isabel? Pónganmelo en el chat, descárguenlo, pónganme yo, hermana, yo. Exactamente, vamos a poner como dice Ana Corina, me comprometo. Me comprometo a dejarle una reseña positiva. Pedro Iván, no, primero deja la reseña, te lo pido como ese favor, porque si lo dejas a primero leerlo se nos va la vida y suceden cosas. Primero déjale la reseña, que simplemente un mensaje positivo para la autora. No tienes que decir que leíste el libro, solamente decir: hermana, te admiro muchísimo, qué gran mensaje, tan solo por lo que escuchaste hoy. Porque en un futuro, Pedro Iván es autor guau, así lo vamos a hacer para ti. Necesitamos darnos el tiempo para hacer estas cosas y dejar ese pendiente ya listo, palomita. Ya después te das el tiempo de leerlo y estoy segura que te va a encantar. Te comprometo. Muy bien, muy bien, queridísima. Ya me doy cuenta por qué tu amiga decía hoy va a superar a la maestra. Me encanta que seas una inspiración, me encanta que te sigas preparando. Listo, Arely ya le dejó una reseña. Muy bien, me encanta. Pues con eso nos despedimos de la hermana Isabel Vargas, un gran, gran ejemplo de inspiración, de transformación, y de que este sueño sí se puede. Nos queda un minuto y me encantaría que le digas a la gente qué le recomiendas a cualquier persona que tenga el mismo sueño que tú. Y creo que querías comentar algo más.
Claro, gracias, gracias por este Rey León que subió. Pues así como inicié, la eternidad no es otra cosa que tu pasado, tu presente y tu futuro. Tú decides en qué momento estás o en qué momento decides vivir, y te recomiendo para que ya no estés en el pasado, escribas tu historia. Y que vivas el presente, el pasado con misericordia, el presente con amor y el futuro con esperanza. Y esa esperanza va a venir cuando termines tu libro, que lo veas escrito, y va a ser un antes y un después que te va a cambiar a ti, te va a traer paz. No la vas a buscar fuera, Dios está dentro de ti, y de ti hacia los demás lo puedes compartir. Y gracias por escucharme.
Gracias a ti por escribir un libro tan hermoso. Te vamos a poner muchas reseñas muy bonitas. A los que no les aparezca, ¿pero quién le? Les vamos a mandar el enlace más tarde para que le den clic y busquen la forma. Métanse en la compu, pongan el nombre. El libro aparece en todo el mundo, no importa la tienda desde donde te estés conectando. Entonces, con eso, perfecto, Adriana, la amamos. Póngale mucho amor a la madre Isabel. Pónganle muchos corazoncitos y con eso nos despedimos. Muchísimas gracias de todo corazón por darte el tiempo. No sabes lo orgullosa que me siento de ti. Te quiero muchísimo.
Yo te quiero más.
Gracias, gracias, gracias. Vamos a poner










