EL PODER DE LAS RELACIONES PÚBLICAS - Daniel Habif

Daniel Habif argues that public relations is not decoration but essential social literacy for success. He uses his wife Anja's intuition as an example of how genuine interest and empathy build lasting networks. Authentic communication and reputation sustained by actions, not status, keep doors open.
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Ser bueno en Relaciones Públicas no es un talento cualquiera. Y por supuesto, no debería de ser considerado tampoco un talento ornamental. De hecho, siempre lo he considerado una de las competencias más esenciales para cualquier cosa en la vida. Primera, ningún proyecto que termine por ser relevante va a crecer aislado. Necesita de Relaciones Públicas. Segundo, ningún líder va a ascender si no sabe relacionarse con otro. Y ninguna agenda ambiciosa se va a concretar si no tienes la habilidad de construir redes que sean estables o confiables y emocionalmente inteligentes. Así que sígueme. Las Relaciones Públicas de hecho las considero una forma muy elevada de alfabetización social, si lo quieres ver así. Y creo que quien aprende a dominar las Relaciones Públicas, pues termina por amplificar su impacto sí o sí. Digamos que las Relaciones Públicas son un tremendo arte en la vida. Mi esposa es una crack para esa vaina. De hecho, yo he visto a Anja tener una sensibilidad. Es una sensibilidad muy interesante porque Anya tiene la capacidad de detectar lo que el otro valora. Digamos que tiene una intuición para saber cuándo avanzar y cuándo retirarse. Y sobre todo, creo que su más grande talento es que tiene un interés genuino en las cosas. Le interesa el mundo interno de la persona que tiene enfrente y eso se le nota. No es algo que tú puedes imitar o que puedes esconder. Es una dadora natural. Mi mujer es intensa, es arriesgada y si le caes bien, te va a dar, te va a dar, te va a dar. Y yo he aprendido de ella y aprendido que saber tener Relaciones Públicas es fundamental para el éxito, queridos. De hecho, es un oficio que exige que tengas la capacidad de sembrar una impresión emocional, pero que sea duradera. Y no porque sepas decir algo o porque tengas 20 nombres importantes en tu agenda, sino esta forma de avanzar solamente se construye con congruencia, o sea, entre tus palabras y tu conducta. Y creo que en el ámbito profesional, esa coherencia se termina por convertir en un capital social. Y al final, quieras o no, es un activo intangible que redefine reputaciones, que abre espacios, espacios que son de influencia. Y luego las Relaciones Públicas terminan por sostener trayectorias completas. Yo tengo amigos que viven obviamente de eso, y viven extraordinariamente bien. Y es cierto, y esto hay que aclararlo, es un punto importante que una gran red de contactos puede parecer un privilegio de unos cuantos, o de los ricos o de los que ya están adentro, y sí, eso es una verdad, pero también hay otra verdad, que una cartera sólida se puede construir y se puede construir desde cero, o sea, nadie va a negar que el estatus abre puertas. ¿Sería muy torpe de mi parte decir no, no, si la pedir a Rockefeller, eso no te va a abrir puertas, Por supuesto que sí, pero eso no siempre las va a mantener abiertas de verdad, a lo mejor estás diciendo, no mames, puta, cómo no te llamas así? Siempre las vas a tener abiertas, no puedes quemarte de verdad. Y cuando pierdas ese estatus y cuando pierdas ese apellido. ¿Me estoy explicando? Creo que cuando una persona tiene una calidad de comunicación y tiene una capacidad de conectar con la gente de manera genuina, pues eso termina por sostener una relación a largo plazo, pero lo que termina por sostener una relación es la integridad, y esa integridad pues forja una reputación y esa reputación se forja con hechos, y eso es lo que termina por abrir puertas, y eso no va a abrir las puertas que pudiera abrirte una herencia o unos contactos, qué sé yo. Creo que ser accesible no es ser ingenuo, ¿OK? Cuando uno es estratégico no significa que deseas un ser humano frío. Las relaciones públicas maduras pues necesitan de equilibrio y sí, sí es un don, pero es un don que se puede entrenar y se puede entrenar, cualquier persona lo puede entrenar. Quien no aprende a comunicarse, pues pierde una de las herramientas más determinantes del mundo profesional querido y de la vida misma en todos los sentidos. Un ser humano creo que tiene que entrenar su carisma, creo que tiene que aprender a conectar con sus vecinos, tiene que aprender a llamar a sus contactos y tiene que comenzar a entrenarse con ello en la calle, el cafecito, en el restaurante, con el mesero, con todo el mundo. ¿A qué venía toda esta reflexión? Que si tú eres alguien que no sabe tener relaciones públicas, que no sabe comunicarse, tienes que encontrar la manera de empezar a comunicarte con los demás, porque esto es un asset fundamental para cualquier cosa que quieras hacer en la vida. ¿Capishi con eso?










