NO TODOS TE QUIEREN COMO CREES - Daniel Habif

Juan Sanchez explains that social media followers don't equal real love. Many people applaud you only to keep you from surpassing them, disguising envy as admiration. True worth comes from a small circle who support you privately and correct you without an audience, not from likes or viral fame.
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Muchos te leen, muchos te ven, pero no todos los que te dan like te quieren en verdad. No confundas, querido, atención con afecto ni likes con lealtad, por favor, porque vivimos en un mundo en donde hasta la envidia ha aprendido a disfrazarse de admiración y donde muchos te siguen únicamente para asegurarse de que tú no vayas más lejos que ellos. De hecho, te siguen de cerca no por cariño, sino por cálculo. Entonces, no todos los que te rodean en realidad te respaldan, y no todos los que te sonríen pues oran por ti. Así que quédate con los pocos que no necesitan de una pantalla para saber cuándo eres tú el que necesita el abrazo. Rodéate de quienes te honran en privado, de los que te corrigen sin exhibirte, y sobre todo de los que te impulsan sin competir. Porque, ¿de qué te sirve tener miles de ojos puestos en ti si ninguno de ellos sabría reconocer un dolor en tu alma? Así que ya no midas tu valor por el ruido que haces en las redes sociales. La verdadera estima no se mide en vistas ni en aplausos. Una estima poderosa pues se prueba en la ausencia, en los momentos en donde tú no eres el que brilla, en donde no hay escenarios, en donde no hay cámaras, en donde tú no eres la novedad. Porque la verdad es que es muy fácil quererte cuando estás arriba, es muy fácil quererte cuando tú eres la tendencia, es muy fácil quererte cuando todo el mundo te celebra. Pero el amor que es real, queridos, aparece cuando tú ya no tienes nada que ofrecer, Mira, miles pueden conocer tu rostro, pero van a ser muy pocos, contados, los que en verdad te conocen y entienden tu corazón. Una cosa es que te escuchen cuando tú hablas, y otra muy diferente es que ellos te abracen cuando eres tú el que ya no puede hablar. Una cosa es que muchos te aplaudan, pero otra es que esas personas se queden cuando tú te caes. El asunto es que si tus dones, si tus dones asustan, pues que se asusten. Tú no viniste a este mundo para mendigar aprobación de nadie, sino para cumplir con tu propósito, sea cual sea ese propósito. Por favor, no olvides esto: que aunque todos te suelten, Dios permanece. Eres visto, eres amado, eres sostenido, incluso, incluso cuando no eres viral. Capiche con eso.










