LAS OBRAS DE LA FE - Daniel Habif

Juan Sánchez explains that human works are visible evidence of authentic faith, not its foundation. True faith produces natural fruit like a healthy tree, while works without faith become mere activism and faith without works becomes empty words. Real discipleship means living what you confess, motivated by received love, not recognition.
Chapters
Las obras en nuestra vida son la evidencia de nuestra fe, pero no son la razón ni el fundamento de nuestra fe. Voy a tratar de explicarme mejor. O sea, la fe es un movimiento de nuestro corazón hacia Dios, es un reconocimiento de su gracia, de su soberanía. Entonces, cuando decidimos qué creemos, lo hacemos desde la convicción profunda de que él es quien nos salva, no nosotros por medio de nuestros méritos. Sin embargo, querido, esa fe que es auténtica no puede permanecer estéril ni escondida. Es así como un árbol sano pues da fruto de manera natural. Entonces, la fe que está viva siempre se traduce en actos concretos, pero las obras no justifican nuestra fe, sino revelan nuestra fe. O sea, no nos hacen hijos de Dios, pero muestran que sí somos hijos de Dios. Por eso es importante recordar que las obras sin fe pueden convertirse en un simple activismo, en un intento vano de ganarte el favor favor divino. Pero la fe sin obras corre el riesgo de volverse solamente un discurso, o sea, una declaración que no tiene ningún tipo de testimonio. Ok, las obras son como el reflejo de un espejo, o sea, no crean la imagen pero manifiestan la imagen. Entonces nuestra fe es la raíz y las obras el fruto. Creer nos arraiga en Dios, obrar nos hace visibles como discípulos de Cristo. Jesús mismo lo dijo: por sus frutos Los conoceréis. Eso es Mateo 7:16. Voy a volver a aclararlo: los frutos no son la raíz de nuestra salvación, pero sí son la evidencia de que la raíz está viva, que está nutrida en Cristo. Miren, el apóstol Pablo nos recuerda que somos salvos por gracia mediante la fe y que esto no procede de nosotros, o sea, no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9. Pero en el mismo aliento Pablo añade: Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras. Efesios 2:10. Es decir, la gracia nos salva y esa misma gracia nos impulsa a obrar. Eso significa que la fe también es la coherencia entre lo que confesamos y lo que vivimos. O sea, no hacemos obras para ser vistos, sino como hemos visto a Cristo aparecen las obras. No actuamos para ganar amor, sino porque ya fuimos alcanzados Por su amor. Eso es un corazón rendido a la gracia de Dios. Por eso todo aquello que tú tocas se convierte en una obra y en un fruto de tu fe en Cristo. ¿Capisci con eso? Vuélvelo a ver. Párale bolas. Échale coco.










