HATERS PARA DESAYUNAR - Daniel Habif

Daniel Habif says he breakfasts on haters and trains his ears to listen to God instead of poisonous words. He frames his scars as credentials, rejects external approval, and insists his story is authored by the One who chose him, not by social media comments. Life is shorter than a lingering grudge.
Chapters
3. 2. 1. ¿Queridos míos, de verdad ustedes creen que una crítica va a detenerme? ¿Me van a poner en pausa? ¿Ustedes creen que un hater va a sabotearme la vida? ¿Ustedes creEn que un mal día va a desmotivarme? No, queridos, yo estoy entrenado para otra vaina. Mis oídos llevan años entrenados para escuchar a Dios. Yo no tengo entrenado los oídos para escuchar a los que salivan veneno a los que se arrastran. Es más, aprendí a desayunar haters. Dios me ha sanado a mí de tantas cosas, muchachos. He tenido noches repletas de miedos, terroríficos insomnios. El miedo. He estado sentado ahí en mi cama, diciéndome que no vale la pena seguir. Y aquí estoy, de pie, con miedo, con cicatrices, pero cicatrices que no me avergüenzan, que son mis credenciales. Esta vida me la estoy gastando yo. Así que ¿Qué les hace creer que yo hago las cosas para gustarles? Pero espérense, queridos. Yo camino porque fui llamado. Eso significa que el único que puede juzgarme es el que me llamó, el que me eligió. Entonces avanzo en esa obediencia. Gracias por los aplausos. No desmerezco los aplausos, pero tampoco soy alguien que venera los aplausos. Querido mío, si tú me estás escuchando en este momento, a ti, a ti la validación ajena no te puede sostener. Te tiene que sostener la convicción de saber quién te envió. Te prometo que ahí está la libertad. Por eso a mí nunca me van a intimidar los que ladran desde una grada. Imagínate eso. Imagínate lo patético que es vivir dejando que tu historia la escriba en los comentarios de las redes sociales. No joda, diría mi hermano venezolano. No, no, no. Mi historia la escribe ese que ya venció, ese que sigue reinando por los siglos de los siglos de los siglos de los siglos. Así que ustedes pueden seguir opinando lo que se les ve, señalando, inventando versiones, lo que ustedes quieran. Yo haré mi trabajo, obedecer, avanzar, cumpli designio que Dios ha puesto en mi vida. Hay un asunto, queridos, que cuando que cuando tú ya miraste de frente a la muerte, cuando tú ya miraste a los ojos, cuando ya te respiró aquí, cuando ya tocaste fondo y Aún así Dios te levantó con su mano. Hay un momento cuando sucede eso que tú dejas de negociar tu llamado, te deja de importar lo que otros dicen y mucho menos tratas de encajar en la cajita de alguien. Mi recomendación, vive carajo, esta vaina de la vida dura mucho menos de lo que dura un rencor capítulo.










