La “fuerza de voluntad” es una mentira bien vestida

Juan Sánchez argues willpower is a myth and breaks down what actually drives change: emotions mislead, so write your plan when your mind is clear, not when you feel like it. Discipline is self-love, constancy builds identity, and your environment does half the work.
Chapters
Dos. Sí, señores, bonita, bonita noche. Sean todos ustedes más que bienvenidos. Déjenme acercarles, les daré un abrazo, un beso gigantesco. Creo que aquí me estoy cortando la cabeza. Pero bueno, qué gusto estar con todos ustedes, queridos míos, queridas mías. De verdad, qué alegría volver a encontrarnos. Sean ustedes más que bienvenidos a este segundo encuentro de preparación rumbo a Sé Inquebrantable. Y digo rumbo porque nos estamos dirigiendo hacia un lugar simplemente extraordinario, mi primer gran evento online en vivo gratuito que tú y yo vamos a vivir este próximo 10 al 13 de agosto. Gracias por estar esta noche junto conmigo. Recuerda que este evento va a ser a las 6 de la tarde, hora Ciudad de México. Recuerden que es online, por favor, porque luego me preguntan que en dónde pueden estacionar su coche. Queridos, es online. Recuerden que es la hora de Ciudad de México, eso lo pueden tomar como referencia. Por ahí les estuve escribiendo a todos ustedes. Y bueno, ya que estamos hablando de este evento y que estamos hablando de lo que vamos a experimentar juntos, antes de que esto inicie me gustaría saludar a las personas que estuvieron en el primer live que hicimos en Instagram, y también a todos ustedes que están presentes en este segundo. Les quiero solicitar para confirmar si hay personas que estuvieron en el primer live que me escriban ahí en los comentarios 2/4, 2 de 4. Pónganlo aquí en el chat. Aquí tengo yo todos sus comentarios, quienes estuvieron presentes ese día. Pónganme aquí, por favor, en los comentarios: 2 de 4. Los estoy, los estoy leyendo. Dice: no estuve en el primero. 2 de 4, 2 de 4. Isabela, Isabel Castaño estuvo. Adriana García. Luego Mappy, luego Joanico, luego estuvo Neiris Rodríguez, Dulce Fuenmayor, un montón de gente, a todísima madre, qué increíble, buenísimo. Medalid Muñoz, yo no estuve, Vanessa, ¿qué pasó, Vanessa? ¿Cómo que no estuviste? ¿De qué se trata esto? Milena Tobar, Doris, Caramba, muchachos, muchísimas gracias. Estuvieron muchísimos presentes. Gracias, gracias de corazón. Oigan, no se vayan. Espero que ya tengan hoja de verdad y pluma. Los felicito por estar presentes en este espacio. ¿Por qué? Porque eso significa que están poniendo como prioridad su construcción personal, que están dispuestos, que están dispuestas a intervenir, a cincelarse una nueva naturaleza. Y sobre todo que están dispuestos y dispuestas a terminar lo que empiezan. Este es nuestro segundo live, pero si esta es la primera vez que estás aquí, no pasa nada, estás llegando justo a tiempo. Así que antes de comenzar, me gustaría saber de qué país se están conectando y hasta dónde está llegando esta hermosa comunidad de Inquebrantables, de dónde nos están leyendo, desde dónde nos están viendo, dónde están en vivo en este momento. Y si yo estaba con Bane, ¿de dónde están? México, puro Mexapower. Desde Sinaloa, viejón. Colombia, Venezuela, no joda, marico. Saludos hasta Venezuela. Ecuador, Quito, Quito, Guayaquil. ¿De dónde nos están viendo? Panamá, Orlando, Florida, Barcelona. Desde Puerto Rico, gracias de verdad por estar aquí presentes. Tizayuca, Hidalgo, eso está en México. Ok, Ciudad Juárez dice: voy manejando, por favor no veas el live, nada más escúchalo, por favor. Puerto Rico, Argentina, aguante Argentina, por supuesto que sí. Tijuana, TJ, USA, Uruguay, uy, Cusco, Perú, lugar milenario, por supuesto. Argentina, Guatemala, Cali, Colombia, Chile, New Jersey. Desde España también nos están viendo. Coño, ustedes están madrugando, muchachos, ustedes están madrugando. Qué bien. Bueno, queridos, la semana pasada en el primer live de preparación hablamos de 3 verdades, ok. La primera verdad, la verdad número 1, fue: una promesa que me hago a mí y no cumplo me desgasta, y me desgasta mucho más eso que hacer el esfuerzo de cumplirla. O sea, entendimos que nuestra vida hay un cansancio que no siempre viene de trabajar demasiado, sino es un cansancio interno de habernos abandonado, de abandonarnos cuando llega la incomodidad, de abandonarnos cuando llega la tensión en nuestra vida. Esa fue una de las verdades que vimos en live pasado. Luego, la segunda verdad es No estás rota, no estás roto, simplemente tu biología ha sido mal entrenada. Y esto lo vamos a profundizar el día de hoy. El problema, queridos, es que llevamos demasiado tiempo viviendo divididos entre lo que decimos que queremos y las decisiones que tomamos consecuentemente. Es importante aclararles que adentro de cualquier individuo hay fuerzas que operan desde la inconsciencia y fuerzas que operan desde nuestra biología. Esa fue la segunda verdad. Y luego vimos una tercera verdad. La tercera verdad fue que abandonarse uno no es gratis. Parece una obviedad, pero no lo es. Presta atención, cada vez que tú te traicionas, pagas, pagas con tu respeto, pagas con tu claridad, pagas con tu fuerza interior. Y por supuesto pagas con tu capacidad de decidir en la vida. Ahora, si estuvieron por acá durante esa primer charla, por eso les digo que no se pierdan ninguna, muchachos, porque aquí estamos entrenándonos y nos vamos a entrenar heavy. Ustedes pueden compartirme ahí en los comentarios si estuvieron en esa primer charla, y si estuvieron, saben que al final de ese live les conté que existe un error error que el 90% de las personas cometen cada enero, cada cumpleaños o cada lunes, que se han jurado a sí mismos que ahora sí va a ser diferente. Levanten su mano, por favor, ahí en los comentarios, quienes se han prometido algo un lunes, un diciembre, un enero, un cumpleaños, y lo han roto el siguiente jueves. Cuando entendemos la trampa de este error Por fin tú y yo podemos abrir la posibilidad de descubrir por qué tantas veces tú y yo intentamos empezar algo con fuerza, pero simplemente no lo logramos. ¿A qué me refiero con esto? No logramos sostener la promesa, no nos respetamos, somos incapaces y nos sentimos completamente desvalorizados o rotos. Esto es algo que también vamos a profundizar en el evento de 4 días de Sé Inquebrantable. Recuerden que este es el live nada más. Cuando les hablo del evento, les estoy hablando de que vamos a pasar 4 días juntos. Quiero aclararles que yo no creé este evento para darles a ustedes una dosis de motivación, ni para decirles que el problema que tú tienes se resuelve echándole ganas. De hecho, lo creé para todo lo contrario. Lo creé para que tú sepas qué coños hacer cuando las ganas no alcanzan, cuando simplemente te despiertas y el ánimo no te da. Así que te quiero recordar rápidamente, antes de revelarte las herramientas del día de hoy, que el evento es del 10 al 13 de agosto a las 6 de la tarde, hora Ciudad de México. Y tú y yo vamos a vivir 4 clases online que son igual en vivo gratuitas, en donde vas a poder comprender un par de cosas importantes, entre ellas por qué sigues atrapado en el casi. Ponme ahí en los comentarios: quiero dejar de ser un casi. Ahí están levantando la mano. Quiero dejar de ser un casi. Casi lo intento, casi lo logro, casi lo pienso, casi le hablo, casi pido el aumento. Eso lo vamos a ver ese día. Luego vamos a ver cómo carajos romper el patrón destructivo que hoy por hoy gobierna nuestras decisiones. Tú y yo tenemos patrones. Esos patrones se pueden intervenir. El pensamiento positivo no es negar la realidad, sino intervenir nuestra realidad. Hay una forma de cincelar nuestro carácter. No nada más tenemos que cambiar el comportamiento, sino tenemos que modificar nuestra identidad. Luego vamos a ver cómo provocar el destino. Hay gente que se sienta a esperar su destino en lugar de provocarlo. El destino no se espera. Se provoca. Y si quieres tú provocar un mejor destino, yo te voy a acompañar durante 90 días, 90 días. Ahí voy a estar como tu sombra, OK. Y luego vamos a ver cómo construir una vida verdaderamente en bienaventuranza, abundancia, en propósito, en paz, en gozo. Así que si todavía no te has registrado, por favor haz clic ahora mismo en el enlace. Ahí te estoy poniendo un QR code ahí está el enlace en la descripción de este video y completa por favor tus datos. Puedes reservar tu lugar sin costo. Aquí sí hay que reservar. Estamos hablando de que ustedes van a formar parte de la primera generación de fundadores Inquebrantables, lo cual me parece fantástico, y lo pueden hacer ahora mismo. Miren, ahí están escribiendo. Me encanta, me encanta. Quiero dejar de ser un casi. Coño, eso me gusta, muchachos. Muy bien, queridos míos. Hay gente de Guatemala, de Houston. Quiero vivir, no sobrevivir. Querido, ese día te lo voy a enseñar sin duda. Y bueno, mientras que están completando su registro, creo que podemos comenzar a avanzar y entender por qué la fuerza de voluntad tiene parámetros. ¿Cuántos de ustedes han creído que solamente con fuerza de voluntad se solucionan las cosas? Y saben qué, queridos, la fuerza de voluntad no es la solución que te prometieron. Si bien es fundamental, si bien es fundamental entrenar la fuerza de voluntad Como se entrena cualquier tipo de músculo, pues cualquier tipo de músculo tiene su límite, su capacidad de cargar. Hoy voy a desarrollar 3 ideas. ¿Tienes papel? ¿Tienes hoja? Idea número 1: las emociones no siempre dicen la verdad. Así de clarito, las emociones no siempre dicen la verdad. Idea número 2: el plan es tu ancla, no tu ánimo. Quiero que te apegues a un plan, no a tus emociones. Quiero que dejes de ser emocéntrico. Vamos a hablar de la importancia de las emociones, pero no quiero que seas una persona emocéntrica. Y luego, la idea número 3 que vamos a desarrollar sobre el live del día de hoy es: la disciplina no es un castigo. Hay gente que es rebelde contra la disciplina. Contra la constancia. Consideran que la disciplina es sujetarte a una autoridad, que no tiene un beneficio en su vida. La disciplina no es un castigo. Si eres alguien indisciplinado, querido mío, te puedo decir que la disciplina es una de las formas más poderosas de amor propio. Y esta última idea, la última idea de la disciplina, no te la puedes perder. Por nada del mundo. Esta es la, yo creo que es la idea más extensa, y por eso voy a dejar hasta el final la idea de la disciplina, para ser mucho más puntual y para ser mucho más amplio. OK, comencemos, queridos míos, con el primer aprendizaje de esta sesión de calentamiento. Vamos a comenzar hablando que las emociones no siempre dicen la verdad. OK, voy a desarrollar esta idea. Ahí tienen la imagen. De por qué las emociones no siempre dicen la verdad. El primer aprendizaje de esta sesión va a ser ese. Déjenme leerlos, por favor. Ok, saludos desde Venezuela, Colombia. Hay gente que sigue todavía en los saludos y yo ya estoy aquí en que las emociones no son de verdad. Ok, ok, para que entendamos mejor esta primera idea, quiero que empecemos a destruir la explicación equivocada. Creo que durante años en nuestra vida se nos ha enseñado que las emociones son hechos, que son una autoridad. Y creo que voy a utilizar una metáfora que me va a permitir explicarte mejor esta idea que tengo para ti. Durante 15 siglos, 15 siglos, la humanidad entera juró que el sol giraba alrededor de la Tierra. Fíjate lo que te estoy diciendo. 15 siglos la humanidad pensó que el sol giraba alrededor de la Tierra, y creo que la humanidad creyó esto de una forma honesta. El mundo creyó esto por dos razones: porque es lo que se ve, punto número uno, así de obvio, pero que no carece de verdad. Y punto número dos, porque es lo que se siente. O sea, la humanidad 15 años creyó que el sol giraba alrededor de la tierra porque era lo que veía y era lo que sentía. Digamos que la sensación pues puede ser honesta, puede ser sincera, pero la sinceridad jamás ha bastado para tener razón en la vida. Hay un individuo que yo admiro, que he estudiado profundamente, y ese hombre es Copérnico. ¿Qué hizo Copérnico? Copérnico no agarró y borró la Tierra del mapa, como yo no quiero que tú borres las emociones del mapa. ¿Qué hizo Copérnico? Copérnico lo que hizo fue sacar a la Tierra del centro, o sea, la sacó del centro. Y cuando Copérnico saca la Tierra del centro, por fin la humanidad puede predecir los eclipses. Sucede exactamente igual con tus emociones. Tus emociones funcionan igual. Es que yo siento esto, que siento es muy sincero, y esto que siento me puede dar puntería. Y está bien, una emoción puede tener una supuesta fidelidad sobre tu cuerpo, pero las emociones también suelen inventar explicaciones. ¿Me estás siguiendo hasta aquí? Pongan por favor ahí su mano: te estoy siguiendo, Daniel, te estoy siguiendo. Yo puedo decir esto que siento. ¿Cuántas relaciones no se han roto porque yo creo, yo siento? Pero es que lo que sientes no siempre es verdad. Uno siempre tiene que cuestionar sus emociones, y para eso se necesita una estabilidad, de una armonía, de una capacidad de extraerte de tu sensación y de cuestionar lo que sientes. Tu vida lleva años girando alrededor de tu ánimo. Y del ánimo de cómo despiertas. O sea, tus emociones en la mañana son un sol prestado. Tú te despiertas y decides si le llamas a una persona por cómo despertaste, si sales, si sostienes tu vida, si crees, si perdonas. Si tú mueves el centro de esas emociones las órbitas de tu vida se van a ordenar solas. Tú quieres decidir después de haber dormido 5 horas, saliste a trabajar, te comiste cualquier cosa andando de pie, llevas 3 semanas de exigencia, y el jueves a las 7 de la tarde te sientas en tu silla de casa y concluyes que tu vida entera carece de sentido. Todo eso Es una emoción contaminada. De hecho, la ciencia le ha puesto un nombre a esto, se llama realismo afectivo. Esta es la tendencia a experimentar nuestras predicciones como hechos concretos del mundo. Digamos que tu cerebro administra lo que se llama un presupuesto corporal. Tú y yo tenemos un presupuesto corporal, y cuando ese presupuesto entre en números rojos, pues produce una sensación de amenaza Y a ti ese presupuesto te exige una explicación, ¿capisci? Con eso me están siguiendo. O sea, tu mente le presta billete, digamos, a tu corazón, a tu cuerpo, y tú con eso decides tu matrimonio, tu trabajo, tu valor como persona. Estas son las tendencias de valoración que el individuo tiene. La emoción que tú traes en la mañana va tiñendo todas tus decisiones, y va tiñendo todas tus decisiones sin haber pensado en realidad, y vas contaminando todas tus decisiones con la emoción de la mañana. O sea, tú vas en el tráfico, el tráfico te genera rabia, esa rabia llega intacta, intacta, a la junta de las 11 que tienes en tu oficina, y ahí renuncias. La emoción de la rabia es sincera, pero está mal informada. A tu miedo le falta información. A muchos de ustedes, a su miedo le falta información. Por ejemplo, tú crees que fallas solamente porque te falta disciplina, porque te falta motivación, porque te falta fuerza de voluntad. Pero esa explicación es reducida y es una explicación incompleta, querido. Tú estás intentando gobernar tu vida desde las emociones temporales, desde los humores del día. Hay una forma de vivir por encima del universo emocéntrico, y eso es algo que yo te quiero enseñar. Ya no quiero que tengas hipo emocional. Hay días en donde una emoción se levanta antes que tú. De hecho, la emoción te levanta. Tú y yo nos parecemos mucho a los insomnios, que no nos permiten cerrar los ojos. Abres los ojos y ya está sentada ahí en tu cama la emoción dándote instrucciones, ya te está diciendo opiniones sobre tu futuro, está cancelando tus decisiones antes de que pongas un pie en el suelo. Muchos de ustedes han decidido gran parte de su vida antes de poner un pie en el suelo. Y tú le crees a esa emoción, le crees. ¿Sabes por qué? Porque se siente fuerte. Pero aunque eso es lo que tú percibes, las emociones contaminadas nunca dicen la verdad sobre ti, no dicen la verdad sobre tu identidad, tampoco dicen la verdad sobre tus proyectos. Ustedes le llaman a todo intuición. Y si bien la intuición es una de las cogniciones más ágiles del individuo, también la intuición tiene sesgos cognitivos. ¿Sabes de dónde viene esa emoción? Del cansancio, del miedo, del desorden, de estar metido en 20 batallas. ¿Cuántos de ustedes no han tratado de salvar a alguien en su familia y luego se han tenido que salvar a sí mismos de esa persona? Ayer tuvieron una conversación terrible, una conversación que los dejó heridos, y hoy están decidiendo renunciar, irse de su casa, irse a otro país. Si no aprendes a reconocer el origen de tus emociones, vas a terminar llamando la intuición a todo, y eso es un enorme sesgo anímico y cognitivo. Probablemente lo que te tiene detenido tiene poco que ver con la fuerza de voluntad. El ser humano tiene una votación diaria, una votación diaria en donde gana el que grita más fuerte. Y a veces las emociones gritan muy fuerte, y tú llevas décadas respetando a tus emociones como si esas emociones fueran algo sagrado. ¿Capís con eso? Piensa en la decisión más grande de tu vida, esa que sigue esperando el día en que tú amanezcas con ganas. No, no viene, no existe el momento perfecto. Probablemente el momento perfecto es cuando ya pasó el tiempo. Llevas años comprobando esto. Responde con precisión esta pregunta: ¿qué harías hoy si el ánimo con el que despertaste hoy ya no tuviera el derecho a decidir por ti. Ustedes saben la libertad que eso provoca. Escríbeme aquí, ¿qué harías hoy si tus emociones no decidieran por ti? Si supieras que no pudieses fallar, dime en el chat ahí con honestidad, ¿cuántas decisiones importantes has tomado, has cancelado por cómo te sentiste en la mañana. Escribe ahí, por favor. Me ha pasado, los estoy leyendo, queridos míos, los estoy leyendo, los estoy leyendo. Sigo adelante, me sentiría libre, sería feliz, salir de mi relación, emprendería. Wow, wow, ser feliz ni siquiera estuviera enfocada. Me ha pasado. Fíjense nada más, muchachos, y lo ven. Todos, queridos, todos nos ha pasado, a todos nos ha pasado. ¿Sabes por qué nos ha pasado esto? Gracias de verdad por compartirlo, abrir el corazón de esta forma es algo hermoso y muy honorable. A pesar de que las emociones son una virtud, préstame atención, ahí anótale: a pesar de que las emociones son una virtud con la que fuimos diseñados, las emociones son excelentes mensajeras. Pero son pésimas directoras de la vida, y más cuando las emociones actúan solas. Mandas un mensajito en la emoción, te compras algo en la emoción. Una emoción te avisa: aquí hay algo que atender. Eso es un mensaje, y es un mensaje que vale oro. Pero cuando tú dejas dirigir a una emoción sin contrarrestar la emoción, el miedo decide por ti. Cuando la pereza decide por ti, agenda tu día. Cuando el enojo contesta tus mensajes, significa que tú le has entregado el volante a alguien que no sabe manejar. La fuerza de voluntad, si uno busca de hecho su etimología, va a encontrar que la fuerza de voluntad se define como la capacidad de controlar nuestros impulsos. Nuestras emociones y nuestro comportamiento. Y queremos esta fuerza de voluntad para resistir tentaciones, pero tentaciones a corto plazo. Cuando uno transforma su naturaleza, ya no tiene que esforzarse para aplicar la fuerza de voluntad porque sale natural. Esa fuerza no es de fiar si es guiada por las emociones. Yo estoy haciendo un montón de cosas por mí aunque esté llorando. He tenido dos semanas complejísimas, he tenido emociones de alegría, de tristeza, pero aquí estoy entregándote lo mejor a ti. ¿Por qué? Porque no puedo ser dirigido por mis humores. Cualquier emoción, sea pico de alegría o de tristeza, puede ser peligrosísima si yo no contrasto esa emoción con otra forma. Tú tienes la capacidad de saber que estás teniendo un pensamiento, te puedes salir del pensamiento y puedes decidir intervenir este pensamiento. Es por eso que los pensamientos positivos tienen la capacidad de modificar la bioquímica entera de mi cuerpo, casi a nivel subatómico. La fuerza de voluntad sirve mientras que haya ánimo. Por eso yo no soy, si bien la gente me conoce como motivador, yo puedo motivarte, pero El jueves vas a estar de todos modos decaído, porque yo también tengo días jodidos. ¿Por qué? Porque el cuerpo se cansa. El miedo se sienta también a mi mesa y negocia con mi fuerza de voluntad. Por eso no puedo depender de mi fuerza de voluntad. ¿Sabes qué pide una vida repleta de buenos sueños a cambio? Tu palabra, tu orden, tu disciplina, tu paz. Entonces, si las emociones no pueden dirigir mi vida y la fuerza de voluntad me puede engañar, te preguntarás, Daniel, entonces, ¿qué me sostiene? Si bien pudiéramos hablar de Dios profundamente, por supuesto que vivir en el espíritu, pero eso es un asunto mucho más deep. Eso es lo que vamos a revisar a continuación en el segundo punto. Continúa conmigo. Muchísimas gracias, muchachos. Wow, me doy cuenta que somos 13.000 personas. Esto es un privilegio. Enorme privilegio, y la gloria siempre es para Dios, por supuesto. Ya que estoy sirviéndoles a ustedes, la segunda idea del día de hoy, vamos a poner el slide: el plan es tu ancla, no tu ánimo. El plan es tu ancla, no tu ánimo. Por favor, tatúate eso en la cabeza. Yo quiero que tú seas dirigido por un plan, no por tus emociones. Los planes pueden ser flexibles, tienen rutas, son blueprint. Pero no puedes depender de tu ánimo. Para entender este concepto, quiero que veas la diferencia entre dos personas, ok. Creo que esto te va a ayudar a entenderlo mejor. La primera, la primera persona toma las decisiones según cómo amanece. Si tengo ganas, avanzo. Si no hay ganas, negocio con mi, con mi día. Entonces mi vida es una montaña rusa, subo, bajo de acuerdo al ánimo del día. Soy una persona que depende del entusiasmo. No soy una persona de fiar para mí mismo, no tengo convicciones, no tengo ideales. Para eso se necesitan los ideales y las convicciones, para no ser dirigido por los humores del día. La segunda persona son los inquebrantables, los que se forjan, por supuesto, un dominio propio, hacen algo distinto. Un día, en un momento de calma, en un momento de claridad, se sientan y toman sus decisiones por adelantado. Escriben un plan, le ponen día, le ponen hora, y cuando llegue el momento de actuar no tienen que preguntarse si tienen ganas. La única pregunta que se hacen es: ¿qué dice mi plan? Mi plan dice que esto es lo que yo tengo que hacer. Tengo ganas de ir al gimnasio, no tengo ganas de hacer el gimnasio, tengo ganas de hacer la dieta, tengo ganas de perdonar. ¿Qué dice mi plan? Y actúan consecuentemente a ese plan. Por eso quien nace con excelencia a lo pequeño se condena a la grandeza. Esa es la diferencia. Ya lo hemos aclarado y declarado 100,000 veces: el plan es tu ancla, no tu ánimo. Daniel, pero yo no sé cómo carajos hacer un plan. Pues por eso te estoy diciendo que vengas del 10 al 13 de agosto. Yo te voy a decir cómo armar ese plan. ¿Sabes por qué? Porque el plan tiene algo que tus emociones no tienen: se escribe cuando tus emociones no te están contaminando, cuando estás lúcido. Tu plan se escribió cuando estaba tu mejor versión activa, la que sabe lo que quieres y la que te ama profundamente. Por eso obedecer tu plan es obedecerte a ti. En tu mejor momento. Bingo. Tus emociones, en cambio, hablan siempre desde el caos del instante, desde el cansancio de hoy, desde el miedo de hoy, desde el antojo de hoy, y peor aún, desde la herida de ayer. Muchos de ustedes siguen decidiendo desde la herida de ayer, queridos míos. ¿A quién prefieres? ¿A quién prefieres entregarle tu futuro a la versión tuya que tiene claro a dónde quiere ir, o a la versión tuya que amaneció hoy completamente torcida porque ayer su mamá le hizo una jeta, o su marido no le respondió, o su amigo lo traicionó. Yo no te estoy diciendo que no sientas, no, esto lo quiero dejar clarísimo. Lo que te estoy diciendo es que podemos dominar esas emociones. Yo creo que cualquier persona quisiera entregarle a alguien su futuro que es confiable. De hecho, la confianza no es algo que se gana, la confianza nada más es algo que se pierde. Y tú has perdido la confianza en ti. Créeme, querida, créeme, querido, que esto a lo mejor te puede sonar muy obvio, pero esto es una verdad que no maneja ni el 90% de las personas que están allá afuera. Ni siquiera las personas que tú más amas y admiras. Quiero que invites a otros. Creo que todos conocemos a alguien que vive en esa montaña rusa, esa persona que arranca, que se apaga en la semana, que se culpa y vuelve a arrancar 3 días después. Si tú tienes alguien que se te ha venido a la mente, por favor comparte este live con esa persona. ¿Cómo lo vas a hacer? Toca el botón de compartir esta transmisión, copia el enlace, por favor mándaselo a esa persona. Dile: mira este live porque, carnal, de verdad que lo necesitas. Esto es un servicio. Este mensaje puede ser la puerta para que esa persona que lleva años perdida se pueda reencontrar y pueda volver rápidamente y pueda retomar el buen sendero de la vida. Ya estamos llegando casi al final del live, pero todavía nos quedan cosas muy importantes y complejas y llenas de verdad. Disciplina, querido, no es un castigo. La disciplina es el privilegio del amor propio encarnado. Quiero ponerles este live, véanlo nada más ahí. La disciplina no es castigo, estamos de acuerdo, es amor propio. Ahí, ahí está la imagen. A ver, dime si esta imagen te hace sentido. Es más, te voy a dar una palabra. Cuando tú, cuando tú escuchas la palabra disciplina piensas en algo como medio militar. A mí de chamaquito yo crecí, mi padre era militar y crecí con una disciplina militar. Inmediato, en mi caso, se me viene a la mente la rigidez. Un sargento gritándote a las 5 de la mañana, ¿no? Daniel regañándote en Instagram a las 9 de la noche. Por eso muchas personas evitan la disciplina, porque tienen una rebeldía. Y la rebeldía sin propósito es una postura de hipocresía, querido mío. ¿Quién quiere vivir castigado, amedrentado? Eso es lo que tiene tu cabeza. Ni siquiera yo, que soy casi tiránico con mi disciplina. El tema es que te han contado mal la historia de la disciplina y la constancia. Fíjate en la palabra nueva que acabo de sacar, porque la disciplina y la constancia no son lo mismo. Son una dupla, son un binomio perfecto, y por eso estamos aquí, para ayudarte a resignificar la disciplina. Queridos, la disciplina tiene un oficio breve y noble. O sea, la disciplina puede sostener la conducta durante las semanas más pesadas de tu vida. Eso es lo que hace la disciplina, pero la constancia La constancia es una faena completamente distinta. La constancia es lenta, la constancia es profunda, la constancia muda el acto desde tu voluntad hasta tu cuerpo. ¿Por qué muda la voluntad a tu cuerpo? Porque la constancia es lo único que puede lograr que un día tú tengas disciplina sin que te autoempujes. Son dos oficios diferentes, son dos oficios que se revelan, y por eso la gente que tú admiras no vive peleada con su rutina. Yo no soy una persona que le cuesta trabajo hacer lo que hace. No nada más amo profundamente hacer esto, probablemente ustedes se van a cansar primero de escucharme antes de yo servirles, pero yo soy alguien que tercamente repitió una acción hasta que mi cuerpo dejó de resistirse, y hasta que yo dejé de pedirle permiso a mi mente para hacer las cosas. Yo no le tengo que andar pidiendo permiso a mi cuerpo y a mi mente. Hay un intermedio en medio de la disciplina, de la constancia. Esto es un tercer obrero, me encanta. Yo digo que es un tercer obrero, y casi nadie habla de este obrero, es tu entorno. ¿Cómo es tu entorno? El entorno ordena lo que te rodea y le quita carga a tu voluntad. Fíjate lo importante de la disciplina, porque hay gente que dice yo tengo disciplina, pero no tienes constancia. Y luego tu constancia está mal aplicada en un entorno equivocado. Escucha lo que tu cuerpo ya sabe. Cada repetición en esta vida está escribiendo una declaración sobre quién eres. Tanto hagas algo como no hagas algo. Cuando tú no decides algo, ya tomaste la decisión más contundente del mundo, porque el tiempo nunca se detiene. ¿Te das cuenta? Ahorita estás decidiendo quién eres. Ahorita puedes reescribir sin pedirle permiso a tu cabeza quién eres. El día que te levantas sin ganas, tu cerebro registra la evidencia, y la evidencia acumulada termina llamándose identidad. Punto. ¿Quieres que te lo repita, querido? Tu cerebro registra la evidencia, y la evidencia acumulada termina llamándose identidad. Como tú tienes mucha evidencia de que eres un huevonazo, que eres indisciplinado, pues tú ya caíste en la cuenta que a veces no, pues es que hay mucha evidencia que dice que yo estoy hecho para fracasar, cabrón. No, la disciplina lo único que hace es te consigue el primer voto. O sea, ganas el Senado, pero no la presidencia. La constancia te gana la elección, güey. La constancia te lleva a la presidencia, al trono de tu propio universo. Lo que hoy te cuesta un mundo, en 8 o 9 semanas te va a salir natural. O sea, si tú hoy te empiezas a lavar la buchaca, como decimos en Sinaloa, o los dientes, pues te va a costar primero esa conducta, pero le cuesta al niño que siempre discutió, que no quería lavarse los dientes. Pero si lo haces durante 6 semanas, 8 semanas, ya no vas a discutir contigo. Daniel, pero es que no hay nadie que esté ahí detrás de mí. Ya te dije que yo voy a estar contigo 90 días, me vas a alucinar. Más le vas a decir a tu mamá: ya no me mandes video de este güero, por favor. Piensa en esto, Llevas 3 años intentando algo, pero quiero que te respondas con mucha precisión, con una precisión quirúrgica. Durante estos 3 años que tú has intentado empezar un negocio, cambiar, tener mejor comunicación, más carisma, qué sé yo, ¿cuál ha sido la racha más larga que has logrado sostener? Ponme aquí, por favor, el número. Dame el número exacto de tu marca a vencer. Yo te voy a ayudar a ajustar ese número. No, lo más que yo he aguantado sin fumar son una semana. Lo más que he aguantado sin escribirle a mi ex son 6 horas. Si tú nada más mueves eso, puedes mover una vida entera. Quiero que prestes atención a lo siguiente, quiero que lo pienses como un costo unitario. A ver, vamos a leer: 2 semanas, 4 meses, 2 meses, 2 años. ¡Ay, güey, qué bien! Entonces tú nos puedes ayudar a dar la clase. 4 o 5 días, 4 meses, 2 meses, 1 año, 1 mes. La primera repetición te cuesta una cantidad absurda de atención, ¿sí o no? La número 100 no cuestan nada. Es un asunto hasta de mercado económico. El precio baja con el volumen, es así. Igual que en cualquier operación seria, la constancia es el único mecanismo que te lleva a que un precio inicial llegue a un precio de escala. Es muy sencillo. Una tele antes costaba, qué sé yo, $10,000, ahora cuestan $1,000. Es un precio de escala. Casi todo el gasto está concentrado en las primeras semanas. Por eso hay gente que nunca empieza, que las primeras semanas son las más jodidas, y es exactamente en donde la mayoría de las personas sueltan. Quien arranca en enero abandona en la semana 3 y vuelve a arrancar en abril. Por eso paga 4 veces al año el tramo más caro y jamás toca el tramo barato, porque no logran pasar de los 6 meses. O sea, su compra recurrente se llama reinicio. Hay gente que siempre está reiniciando, reiniciando, reiniciando, reiniciando. Haz la cuenta con tu caso: ¿cuántas veces has empezado lo mismo? Ahora multiplícalo por las semanas más caras y vas a ver el capital que ya invertiste sin cobrar jamás el rendimiento de tener paz. Ese rendimiento sigue disponible para ti el día que sostengas 90 días seguidos una sola cosa Y yo tengo ese sistema y te lo voy a enseñar, queridos. Yo llevo más de 35 años trabajando, trabajo desde que soy un feto, muchachos. He cruzado por n cantidad de lugares, y si bien no porque alguien haya caminado un camino se sabe todas las rutas de ese camino, sí soy alguien que mis hechos por lo menos me respaldan, más allá de que la universidad me haya certificado. Yo quiero decirte paso a paso, y lo único que tú tienes que hacer es hacer, es seguir el mapa. Hay una historia que me encanta, y esta historia es del 2002. Hay una mujer que se llama Sarah Milne, y ella tiene un equipo en Sheffield. En Sheffield ellos piden a un grupo de personas escribir cuándo y dónde van a hacer ejercicio esa semana. Y miren los resultados de este estudio, que es fantástico: el grupo motivado cumple el 35% hacer ejercicio, pero el grupo que escribió la hora y el lugar en donde iban a hacer ejercicio llega al 91%. ¿Qué te estoy diciendo con esto? Misma voluntad, otra arquitectura. Es así. La disciplina es un recurso escaso de reposición diaria. No tengo disciplina para ser disciplinado todo el día. Cualquier diseño que suponga suministro ilimitado va a fallar bajo estrés. Tú y yo vamos a fallar bajo estrés. ¿Y qué creen, cabrón? El estrés es la condición normal de nuestra vida, de nuestro sistema. Por eso la constancia es el mecanismo de conversión. El plan transforma las decisiones costosas en rutinas de bajo consumo. Por ello el rendimiento se mide en semanas. Y a eso luego hay que agregarle el contexto, que es la variable, por supuesto, de mayor apalancamiento. El 43% de la conducta diaria se ejecuta en escenarios recurrentes donde la conducta se ve afectada por las señales del entorno, querido. Por eso has escuchado 100 veces decir: ¿Con quién coño te juntas? ¿Quién coño es tu entorno? Estoy explicando. Entonces, si yo modifico mi entorno, obviamente voy a rendir más porque voy a reducir el esfuerzo, porque me quito sanguijuelas. Un abandono que se repite en la misma semana apunta al diseño de tu vida. Es así de sencillo. Pero si tú ajustas ese abandono, que es una variable, vas a cambiar todo el resultado. Vamos a hacer un ejercicio muy básico y muy rápido. OK, OK, piensa en alguien que amas profundamente. OK, yo pienso aquí en mi esposa que está aquí conmigo, o en Luca, mi gatito. Tú piensa en tu hija, en tu madre, en tu hermana. Piensa en alguien que amas profundamente. Sígueme, por favor. Cuando tú le preparas de comer a esa persona que amas, aunque estés cansado, cuando la llevas al médico aunque tengas mil pendientes, Cuando le cumples lo que le prometiste, aunque el día se te puso difícil, eso es un castigo para ti. Eso es amor, y es amor en su forma más pura. El amor se nota en los hechos, nunca en los discursos. Yo siempre le digo a mis amigos: a mí no me digas que me quieres, Carol, todo lo que me dices por WhatsApp Suena muy bonito, muéstramelo. Por eso te pregunto a ti, ¿por qué a todos les cumples con tanta disciplina menos a ti? Date cuenta, la disciplina real es prepararle la comida a esa persona. La disciplina real es prepararte la comida que te hace bien. La disciplina es dormirte a la hora que le prometiste a tu cuerpo. La disciplina es sentarte a trabajar en tu sueño aunque nadie te esté aplaudiendo. Hoy estás en el laboratorio invisible de tus sueños, y eso es una forma de amor, de respeto, de fidelidad contigo mismo. Yo quiero regresarte a ese amor, quiero regresarte ese respeto que tienes que tenerte. Quiero que empieces a respetarte a ti como respetas a los demás. Quiero contarte un secreto. Hasta me acerqué, viste, así como que quiero contarte un secreto que yo aplico en mi propia vida. Cada promesa pequeña que me hago es una carta de amor a la persona que quiero ser. Uy, cuánto me amo, querido. Se los dije, que que el amor propio es el que salvó a la princesa, no el príncipe. ¿Saben por qué sé que me amo? Porque sé de dónde me sacó Dios y cómo he sido diligente, he sido un gran mayordomo, he sido de verdad esa persona custodia de los talentos que él me ha dado, y quiero ser recíproco con eso. Pero yo no me escribo una carta aislada al mes, eso no construye una historia que trasciende o que deja un legado. Quiero que aprendas a convertir ese pequeño amor que te tienes en estructura, en decisiones, en una forma distinta de gobernar tu vida, para que cuando el cansancio llegue, para cuando la emoción desaparezca, seas capaz de mantener el rumbo aunque no quieras. Y precisamente para eso está el sistema de Zen Quebrantá. Es así, este es un sistema de gobierno personal. Ha provocado miles de transformaciones de naturaleza en toda Iberoamérica, queridos míos. Yo llevo 10 años en gira y he tenido el privilegio y el honor de pisar países, pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, y he mirado, queridos, a las personas que están en las banquetas y en los banquetes, en el caballo y en la mula, ser transformados de una manera tan radical. Por eso no quiero que se pierdan la cita del 10 al 13 de agosto, 6 de la tarde, hora Ciudad de México. Coño, invita a tu mamá, a tu papá, tu abuelito. Esos días, por primera vez, voy a reunir a los primeros fundadores de Inquebrantables. Esto es una experiencia online, esto va a ser completamente en vivo, gratuito, y durante 4 clases, durante 4 días, vas a aprender cómo dejar de romper tu palabra. Cómo desarrollar tu gobierno de vida. Por supuesto, hay un solo rey, y eso tú y yo lo sabemos, ¿verdad? Y que su voluntad es mejor que cualquier otra cosa. Pero él también quiere que nosotros provoquemos una versión de acuerdo a la imagen que él tiene de nosotros, una versión más firme, una versión repleta de gozo, de paz, de propósito. No sin problemas, no, porque las tragedias llegan. La vida es un suspiro, es un parpadeo. De hecho, lo único breve en esta vida somos nosotros. Pero quiero que estés en este evento si ya te cansaste de empezar, de abandonar, si quieres que tu palabra vuelva a tener peso y que ya no dependas de la emoción pasajera, sino que tengas una estructura capaz de sostenerte cuando tú simplemente no tengas ganas. Así que durante esos encuentros, que son de lunes a jueves, si tú me dices que no tienes tiempo, querida, o sea, si tú no tienes tiempo para orar, para meditar, para esto, es que nadie te va a venir a salvar de tus propias tragedias. Es la verdad de las cosas. Este día vamos a ver qué te está quebrando por dentro y por qué sigues atrapado en ese casi. Ya se los dije, que yo prefiero que me digan frustrado, que me digan fracasado, frustrado, muchachos, no. Quiero que tomes la decisión de romper ese patrón destructivo que hoy por hoy gobierna tu vida. Tú y yo sabemos que sin agallas no hay gloria, así que es momento de empezar a provocar el destino que quieres durante 90 días seguiditos. Ah, y también vamos a hablar acerca de la riqueza. Vamos a dar un gran recorrido a través de los 3 grandes principios bíblicos de la bienaventuranza, del propósito y de la paz. Así que si todavía no te has registrado, por favor haz clic ahora mismo en el enlace que está fijado aquí en este chat. Ahí te puedes registrar, o en la descripción de este video. Completa por favor tus datos, reserva tu lugar sin ningún tipo de y no dejes que esta invitación se convierta en otra de esas promesas que tenías ganas de cumplir y dices después, después. Hazlo por tu palabra, hazlo por tu paz, hazlo por la persona que sabes que puede ser, hazlo por esa niña, por ese niño que un día soñó y se prometió que iba a cumplir sus sueños. Le adeudamos eso a nuestro niño. Hace mucho que dejaste de vivir y te pusiste a sobrevivir. Así que cumples, resuelves, sonríes en automático, mientras que por dentro sigues cargando una vida que ya no se parece a ti. Te has ido marchitando, y de forma despacio casi te has convencido de que todo eso que habías soñado no es para ti. No, del otro lado, querida mía, querido mío, te espera lo que llevas años dejando en pausa tu vida, la verdadera, la vida que sabes que te pertenece y que vas a tener que aplicar sacrificios. Sí señor. Ahora, antes de despedirme, recuerda que yo tengo algo para ti, pero no quiero que olvides la cita, ok, del 10 al 13 de agosto. Y luego vamos a tener otro live aquí martes 4 de agosto. Este es el tercer live de preparación antes de la Ruta de Fe Inquebrantable. Si tú quieres estar también en este live, como en el live que estamos en este preciso momento, para recibir el enlace de conexión, los recordatorios y toda la información importante, asegúrate por favor de registrarte el evento haciendo clic en el enlace que está fijado en el chat o en la descripción. Regístrate ahora y nos vamos a ver el próximo martes, que tengo muchísimas cosas, por supuesto, para ti. Quiero, antes de despedirme, orar por todos los que estuvieron hoy presentes. Quiero pedirle a Dios que los bendiga, que toque sus hogares, sus casas, que toque sus lagares, sus finanzas, su salud, que blinde a sus hijos, que los ayude a tener la sabiduría, la sagacidad, la entrega, que les dé el querer como el hacer. Gracias. Y se lo pedimos obviamente a Dios en el nombre de su precioso hijo Jesús. Siempre agradecidos con ustedes, queridos Inquebrantables, fuertes como la roca, inquebrantables como el diamante. Y como lo saben, si no nos vemos en el éxito, pues nos vemos en lo eterno. Gracias y los veo el próximo martes. Que Dios me los bendiga. Chao.










