#35 Entrevista con Álvaro morales
2 Aug 2022 · 91 min
En la segunda mitad del episodio, Álvaro Morales profundiza en la complejidad del fútbol mexicano como negocio y fenómeno cultural. Discute la tensión entre tradición y comercialismo, usando a Chivas como caso de estudio: la resistencia a fichar extranjeros versus la ventaja competitiva de incorporar estrellas internacionales. Analiza la "multipropiedad" y la influencia de poderosos conglomerados (Televisa, TV Azteca, Grupo Pachuca, Orlegui) en la toma de decisiones, señalando conflictos de interés y la falta de regulación. Explora los modelos de ascenso y descenso, comparándolos con ligas cerradas al estilo NFL/NBA, y reflexiona sobre cómo la estructura afecta la inversión empresarial. Aborda la política interna del fútbol, las venganzas y rivalidades entre grupos de poder, citando casos como el de Veracruz y la figura de "Curry". Pasa a la salud mental y el desarrollo personal, contrastando la labor de psicólogos y coaches. Relata su propia experiencia con terapia, la percepción de los coaches como soluciones rápidas y la necesidad de un enfoque práctico para profesionales ocupados. Menciona a coaches como Alfredo Chávez, Bernardo Angulo y Marcelo Shekman, y critica la estigmatización de la psicología en México. Luego, comparte lecciones de gestión de equipos: la importancia de delegar, supervisar y corregir (inspirado en el libro "Empowering Yourself" y la película "El Padrino"), enfocarse en lo esencial y evitar la sobrecarga de tareas. Subraya la necesidad de un equipo de apoyo (research, community managers, producción) y la diferencia entre lealtad y eficiencia en la selección de personal. Finalmente, comenta sobre la próxima Copa del Mundo en Qatar, la postura del técnico Tata, la realidad de los grupos de poder dentro de la selección, y su visión personal de mantenerse como "campeón" en su carrera, comparándola con la defensa constante de un título de boxeo.
Chapters
No, métete en la cabeza que esa energía de la urgencia, güey. Total, yo quiero generar tanto dinero al día, tanto, ¿por qué me tengo que esperar? Mi sueño en ese entonces era solamente ser cronista de béisbol o de fútbol, o sea, ir a los estadios y narrar, ni siquiera que yo pareciera a cuadro, ¿no? Y el problema es que se van generando intereses hasta que ya un momento llegas no a cero, a menos, o sea, llegaba tu sueldo y debías todo. Entonces hice un plan. Estaba hasta la madre de deudas, casi medio millón de pesos debía. Por supuesto, no, no, no, no, los medios nunca perdemos, nunca perdemos. El círculo rojo, nunca perdemos. Lo que diga sí, diga no, o no diga nada, siempre ganamos. ¿Qué tal, amigos de La Otra Escuela?
Bienvenidos a este podcast más. Hoy es un día muy especial porque tenemos un invitado muy especial, una persona que número uno hace lo que le gusta. Recuerden que en este podcast nos dedicamos a entrevistar gente que hace lo que le gusta, hace lo que la apasiona, y lo mejor que hace, su estilo de vida acerca de lo que más la apasiona. Y es uno de los comentaristas más famosos que hay ahorita en ESPN y que trabajaron en las mejores cadenas. Así que bienvenido, Álvaro, gracias por venir.
¿Cómo andas? Con gusto, gracias por venir. Con gusto y cariño, acá estamos.
Oye, pues antes de iniciarme, antes de llevarnos a los temas en este podcast, La Otra Escuela, me gustaría saber un poco de ti, cómo llegaste a este país, porque veo que mucha gente dice que tú eres de Guatemala, Dominica, tal. Pero también me gustaría también saber, yo creo que también todos los comentaristas algún día quisieron ser deportistas, ¿no? ¿Tú pasaste por esa etapa? ¿Cuál es tu deporte favorito? Y pues eres un privilegiado porque siempre dedicarte a algo que te apasiona, te gusta, siempre digo que tu ser se expande, ¿no?
Sí, en eso último tienes toda la razón. Hago lo que me gusta. Si no hiciera lo que me gusta, tendría que trabajar. Eso no quiere decir que porque haga lo que me gusta no no desempeño una labor profesional o no trabaje o no haya un esfuerzo o no haya un sacrificio o no haya una dedicación. Hay una obsesión. Para mí, lo que cada quien considera éxito, pero para mí lo que yo considero éxito se obtiene a través de la obsesión, de obsesionarte de conseguirlo. Respondiendo a tu primera pregunta, mi familia, soy de una familia de inmigrantes. Mi papá es de Nicaragua, emigra por una guerra, por la Revolución Sandinista. Que derroca al gobierno de Somoza. Después llega a Guatemala, conoce a mi mamá, nazco yo. Hay otra dictadura militar, la de Fernando Romeo Lucas García, muchas matanzas, muchas acciones en contra de los derechos humanos. Y llego aquí antes de cumplir un año de edad, entonces a los 11 meses llego a México.
O sea, prácticamente eres mexicano.
Pues es lo único que soy.
O sea, ¿naciste en México o no?
No, nací en Guatemala. Ya me trajeron a casa.
Si hubiera sido futbolista, ¿se habrían peleado con quién jugar, con Guatemala o con México?
No tendría ninguna duda, jugaría, jugaría este para México. No tengo, aunque mis papás, es que a ver, al ser hijo de un entonces matrimonio bicultural, no tengo raíces ni en Guatemala ni en Nicaragua. Mis raíces son en México.
Total, claro. Hoy desde pequeño te gustan los deportes, ¿Tuviste un sueño de ser deportista o futbolista, beisbolista? Que por favor.
No, mi sueño siempre fue ser comentarista deportivo. Así, o sea, soy de los pocos comentaristas.
Siempre dijiste no va a ser buen deportista.
O sí, no, yo era bueno, yo era bueno. Ya después de los 20 y tantos años, pues ya después de las crudas te vuelves malo, no.
Pero sabías que no va a ser profesional, sabías que iba a ser.
No, a mí me interesaba hacer esto, esto a mí me interesaba hacer esto. Me gustaba mucho, bueno, me gusta mucho el béisbol, me gusta mucho el fútbol, me gusta mucho el básquetbol. El boxeo, pero digamos mis deportes favoritos pues sí son béisbol y fútbol.
Básicamente veo que béisbol más arriba de fútbol, pero no vende tanto.
El tema es que el béisbol me lo heredó mi padre, que en Nicaragua les gusta mucho, les gusta mucho el béisbol. Y sí, fue una, fue una, es una pasión, pero a nivel de, ya te diría que aficionado. Yo casi no hago béisbol para ESPN. Hice mucho béisbol durante muchos años para el periódico La Afición, para una cadena de radio que se llamaba Poliventos Deportivos, para ESPN hice, he hecho algunas cosas de béisbol, pero profesionalmente empecé mi carrera en fútbol y me he desempeñado la mayor parte de mi carrera en el fútbol.
Claro. Oye, ¿a qué edad dices, sabes qué, cuál es la carrera? Alguien que se quiere dedicar a los medios, su sueño es trabajar en ESPN, que le encantan, ¿cuál es el camino? ¿Cuál fue tu camino de decir Porque una cosa es ser comentarista, trabajar en una radio, a trabajar en la empresa más prestigiosa de deportes que es ESPN, que es gringa a nivel mundial, ¿no? ¿Cómo fue que llegas?
Bueno, el gusto por los deportes siempre lo he tenido. Me llamaba mucho la atención el tema de quiénes transmitían, quiénes estaban detrás del televisor o quiénes escribían en los periódicos. Me gustan mucho las revistas. Yo quería saber cómo se sienten en las revistas. Entre otras cosas. Mi sueño era ese, el ser comentarista diagonal periodista deportivo diagonal reportero, no, cronista. Pero tenía yo más o menos, tenía ya como ese gusto muy definido. Pero sí fue como por la prepa cuando dije me quiero dedicar a esto, o sea, esto es lo que quiero ser. O sea, tuve esa visión y lo decreté.
No sabías si se ganaba bien, si no se ganaba bien, no me importaba, no te importaba, no, no, no, no, no me importaba. Entonces es importante saber que cuando te gusta algo, a veces preguntamos, mucha gente sí quiere dedicar algo, pero tiene un consejo de te vas a morir de hambre, no me apasiona, pero te vas a morir de hambre. Si te apasiona, puede ser muy bueno, ¿no?
Y al final te puedes morir de hambre si solo haces una cosa. Total, o sea, si estudias letras inglesas, pues tendrá un campo laboral distinto al de una ingeniería, y a su vez este tendrá un campo laboral distinto al de relaciones internacionales. Entonces, cada carrera tiene un campo, un espectro laboral distinto, algunos más amplios, otros menores. Pero si solo haces una cosa o piensas que porque estudias eso, de eso vas a vivir, te equivocas, te equivocas totalmente. O sea, tú tienes que hacer muchas cosas en la vida, muchas cosas. O sea, ¿por qué tenemos que limitarnos a estudiar una sola licenciatura si es que deseas estudiar? O ¿por qué tenemos que limitarnos tener solamente una empresa, o por qué tenemos que limitarnos a tener solamente un empleo. No, o sea, el ser humano no tiene limitaciones, no tiene limitaciones. Puedes estudiar lo que tú quieras, hacer lo que tú quieras. Estudias una cosa y te dedicas a otra. O sea, te vas a morir de hambre si solo haces una cosa, si no haces más cosas, y si no le estás buscando a la chuleta.
Total, ¿en qué cambio empiezan sus primeros pininos en el deporte? Que dices, oye, ya tengo mi primer sueldo como comentarista, como de la prensa escrita.
Sí, vengo de la prensa escrita, empecé en una revista, pero esa revista no me pagaban. Mi primer sueldo lo empecé—
Es importante, primero hay que regalar.
Primero fui por la pasión, y sigue siendo mi pasión, solo que ahora no lo puedo hacer gratis, porque también el dinero, bajo el punto de vista de las compañías, representa el respeto o la jerarquía en la que estás. Entonces, no puedo permitirme estar en ciertas jerarquías, y sí puedo obligarme a estar en otro tipo de jerarquías, otro tipo de clasificaciones. Y muchas veces, para las corporaciones, el dinero marca ese tipo de cosas. Total, logros, los logros, cuando te pago por lo que haces, por lo que eres. Entonces Y no, yo no puedo permitir en ese sentido ganar menos de lo que el mercado pueda pagar por mí. Claro, yo sé cuánto valgo, yo sé cuánto quiero, cuánto valgo y cuánto hay en el mercado.
Claro, total. Y empiezas en la pieza escrita, tu primer sueldo, ¿dónde trabajaste?
Periódico La Afición, que pertenece al Grupo Milenio. Fue curioso porque pensé que iba a estar algunos años sin recibir, pero a los 2, 3 meses ya estaba obteniendo mi primer sueldo, que era de 1500 pesos.
¿Cómo tomaste esa oportunidad? Cuéntanos detalles de armar tu currículum, quién te conectó, quién te metió, porque esa llave te abrió un mundo de posibilidades, ¿no? Esa otra escuela que no tiene que ver con la universidad, no te enseñan cómo pedir trabajo, esa te la da la picardía de la vida, ¿no?
La clave en ese sentido para obtener ese trabajo, que fue la que abre, aunque había hecho lo de la revista de fútbol, realmente el periódico La Afición es la llave hacia el profesionalismo. Estaba en la escuela yo, el centro de capacitación Raúl del Campo Junior para cronistas deportivos, y había un profesor, que en paz descanse, mi padre periodístico, don Jorge Elche Ventura, que él como que probaba qué tanta voluntad tenías para este oficio. Entonces llegaba con los muchachos y a los que más aptitudes les veía, a los que eran los mejores prospectos. Yo soy un poco como Tom Brady, no era el mejor prospecto, claro, no era, pero sí era uno de los más disciplinados y uno de los que más estudiaban y se preparaban. Pero no tenía quizá en ese momento un talento natural como Drew Henson lo tenía. Y entonces llegaba el Che Ventura y decía: "Muchachos, mañana hay un torneo de dominó. ¿Quién va?" "Fulano de tal." "No, pues tengo una fiesta, un compromiso familiar." "Fulano de tal." "No, fíjese que yo tengo esto que no sé qué." "No, Jorge, no hay de fútbol." Y en ese momento, en esas rondas de preguntas, no me tomaban en cuenta. Yo era también de los más chicos de edad. Vino, preguntó más, hasta que sí, un día empezó a preguntar: ¿Quién quiere un torneo de colombofilia? Torneo de palomas mensajeras.
¿A poco existe eso?
Sí, existe. Y digo, y nadie decía nada. Yo, don Jorge. Perfecto. Y luego: ¿Quién quiere ir a un torneo preselectivo de pentatlón?
¿Cuál es ese torneo de palomas? ¿Cómo es?
¿Mandé?
Ese torneo de palomas, ¿cómo es?
La que lleve el mensaje primero. Gorrion contra pecho palomo, ¿no? Y entonces don Jorge se dio cuenta que yo tenía una voluntad de sacrificio, que era lo que se necesitaba para esta profesión uno, y sobre todo para ese momento, porque todo el mundo quiere hacer fútbol, deportes profesionales. Entonces no, te daban dominol y malama, e ibas y cubrías para la escuela. Claro. A raíz de eso, el Che Ventura, que había trabajado muchos años en periódicos, Fue un comentarista importante de Televisa. Lo nombran director del periódico La Afición. Y toda esa voluntad y sacrificio que tuve yo rindió frutos, porque el primero en el que pensó fue en mí. Me dijo: «Mi hijo, quiero que trabajes. Sé que te gusta el béisbol, quiero que trabajes en el periódico La Afición». No era glamuroso trabajar en periódicos. O sea, yo estudio la Raúl del Campo en el 98. Del 98 al 2000 todo mundo quiere trabajar en televisión o en radio, pero prensa escrita no la pelas. Y yo dije sí, yo sí, porque me va a foguear y me va a dar estructura. Los periódicos en ese entonces daban mucha estructura mental, claro. Y así fue como lo consigo.
Ok, y ahí tu brinco a la televisión.
Mi brinco a la televisión se da, yo ya trabajaba en el periódico Era la voz de un estadio de béisbol de los Tigres y trabajaba para la radio. Y entonces dos de mis compañeros de la Raúl del Campo primero me dicen que hay un casting. Oye, va a haber un casting perfecto. Al mismo tiempo, un compañero de la radio me dice va a haber casting, pero eran para empresas distintas, ambas haciendo castings para ESPN. Una, Argos Televisión, que se iba a encargar de los programas de estudio, y la otra era la empresa de Sports Rizzo, que era la que hacía el casting para los reporteros.
¿Tú ya sabías que era ESPN? ¿Ya lo veías?
Ya sabía que era ESPN. Lo que no me quedaba muy claro en ese momento era el tema que eran dos empresas. Después entendía que eran maquilas de ESPN, por así decirlo.
Y antes de ESPN, tu aspiración de estar en la televisión era, o fue, voy a checar, o como todos que querían ser, su sueño está en la mesa de protagonistas?
No, fíjate que en ese entonces, que estoy hablando de finales de los años 90, no había tantas mesas de debate, solo existían los protagonistas. Y mi sueño en ese entonces era solamente ser cronista de béisbol o de fútbol. O sea, ir a los estadios y narrar, ni siquiera que yo pareciera a cuadro, no. Pero las circunstancias de la vida es que, entre otras cosas, que ESPN, nuestra compañía, a diferencia de otras, tiene más programas de noticieros o de programas de debates que de partidos. Es un canal de deportes cuya fortaleza, entre otras cosas, o cuya distintivo, entre otras cosas, son los programas. En ese momento yo quería ser solo cronista de béisbol, de fútbol o de básquetbol, porque me encanta también el básquetbol. Le he perdido la pista hace mucho, pero me encantaba el básquetbol.
Oye, habilidades de la vida que tuviste y también habilidades intelectuales, creo que, ¿cuáles son las que definen? Por ejemplo, ¿llegaste hablando inglés?
Sí, no como lo hablo ahora. Lo hablaba muy mal, ahora solo lo hablo mal.
¿Qué habilidades intelectuales, habilidades de la vida, de tu personalidad? El idioma sí es muy importante, porque toda la información se da mucho en inglés.
En el periódico La Afición yo tenía que traducir cables, cables que llegaban solamente en inglés. Entonces sí, evidentemente el idioma es uno. Otras habilidades de la vida que fui adquiriendo El saber escribir el periódico me dio ortografía, redacción. La gente casi no lo sabe, pero yo escribo muy bien. Pocas personas escriben como yo, simplemente que es un proceso muy desgastante y me cansa hacerlo, ¿no? Cada vez trato de hacerlo más sencillo y más práctico. ¿Qué otras habilidades? Soy muy estudioso, soy muy, muy, muy estudioso. Muy metódico, muy precavido, muy planeador. ¿Qué otras? Pues tengo un don natural de hablar. La voz es natural. Tengo el don de Cristo de pararme y predicar cualquier lado. ¿Qué más? Estudié la maestría de negocios y administración del fútbol en la Johan Cruyff, entonces eso me dio habilidades administrativas. Me puse a estudiar muchos cursos de dirección técnica, de scouting, de béisbol, de fútbol, más. O sea, creo que mi mayor habilidad es el ser curioso y tratar de aprender lo más que pueda.
Saber que tienes el gen de aprendizaje siempre, ¿no?
Sí, sí, sí, el gen. Y ahora es más fácil porque, aunque TikTok es mucho desmadre, hay TikToks educativos muy buenos, sí, claro, de historia, de matemáticas, de finanzas, de lingüística.
No, no, no, yo no diría Es importante que el internet te pueda ayudar también a agilizar hoy en día los datos, ¿no? Y prepararte. Cuando te dicen, si estás en ESPN, ¿cuántos años tenías?
Cuando entro a ESPN, 23.
¿O hay una emoción interna?
Sí, no, hombre, muchísima, muchísima. Sí me acuerdo, me acuerdo.
O sea, cuando dijeron estás contratado.
Sí, la verdad es que me acuerdo, fui a renunciar al periódico Hice una carta muy bonita para Carlos, don Carlos Marín, que era el director del periódico Milenio. A él le presento mi renuncia. Y pero estaba contento porque iba, iba a crecer. Había un editor que no quería que me fuera, trató de convencerme, y se llama Daniel Moreno, es el dueño de Animal Político o Pájaro Político. Sí, entonces me decía, pero vas a ir a hacer, vas a ir a hacer cabeza de cola de león. Sí, claro, me dijo, vas a ir a hacer cola de león. Yo creo que porque le iba a la chiva, él iba a las chivas, tenía esa mentalidad. Dije, no, yo no soy. Me decía, no, prefiero ser cabeza de ratón. Estábamos, me acuerdo, en el segundo piso de donde estaba la redacción de Milenio, abajo estaba la de la afición. Y no le dije nada, le dije no, pero yo dentro dije: yo no voy a ser cabeza de ratón, claro, Nicolás León, yo voy a ser el puto León. Mi jefa cuando era niño siempre me decía: tú eres el mejor, tú eres el mejor, tú eres el mejor. Y ese refuerzo positivo beneficia bastante.
Es otra escuela, ¿no? Los padres, lo mejor que te pueden dar, los materiales, educación, las posibilidades. Ese ADN de inversionista de: ¿quieres astronauta? Yo te compro el casco. O: ¿quieres no limitar tus sueños?
Y motivarte. Por ejemplo, creo que me acuerdo de niño, me parecía un poco exagerado y cansado, pero mis padres siempre tuvieron muchos refuerzos positivos para mí. Eres el más chingón. No hay nadie más chingón que tú. 10. Puro 10.
Creo que eso importa mucho para aquellos que son padres que no escuchan.
Porque hacen un inception.
Claro.
Hacen un inception.
Entonces, va creando un alter ego positivo para momentos difíciles.
Te lo vas creyendo, lo vas asimilando. Lo vas, te dicen tantas veces que eres bueno que aunque no lo seas vas a lograr serlo. Exacto.
Y si no, estás más cerca de lograrlo, ¿no?
Sí, por ejemplo, yo veo que, por ejemplo, en el caso de las niñas, cuando le dicen mi princesa, ¿por qué no dicen mi guerrera? En lugar de decir mi princesa, no, no, mi guerrera. Un día escuché una niña decía: bueno, es que yo soy princesa guerrera.
Tenemos muchos dichos que nos van envolviendo.
Sí, sí, sí.
Oye, ya sigues bien. Creo que cuando vienes de esto, obviamente viene la fama o el ladrillo y el reconocimiento en la calle. ¿Recuerdas la primera vez que alguien te reconoció en la calle? Así de: tú eres tal. Porque creo que ese es Yo siempre digo que cuando alguien ve a un chingón, hay un chingón adentro. Cuando ve a un pendejo, hay un pendejo adentro. Para ver a un vegano, se necesita otro vegano.
Ah, eso no me lo sabía.
Exacto, si tú traes un sándwich vegano, digo, él es vegano. ¿Por qué? Porque trae el sándwich de la tienda que yo tengo. Lo mismo en la vida, cuando ven un chingón es porque hay un chingón adentro de ti.
Claro, exactamente.
¿Y cuándo te acuerdas tu primera conversación en la calle?
Creo que una de las primeras que recuerdo estaba yo en el centro de Coyoacán No soy muy fan de Coyoacán, la verdad, pero ese día no sé por qué estaba ahí. Este, a mis papás, bueno, y sobre todo mi mamá, mis papás después se divorcian, de mamá y a mi padrastro, como son medio hipios, les encantaba ir a Coyoacán. Nada contra Coyoacán, es un lugar muy bonito, no es muy cómodo en algunas cosas, ni tiene tantos servicios como debería o facilidades de experiencia, pero Sí me acuerdo que un tipo me dijo: "¡Álvaro! ¡Álvaro Martín!", que era otro compañero mío. Y es un tipo además que yo admiro muchísimo, para mí fue un halago que me dijeran Álvaro Martín. Es uno de los mejores talentos de la historia de esta industria. Esa fue una de las primeras, ya después Era también: "¿Usted es el de Fox Sports, no?" Hasta que ya iba saliendo más y hasta que dicen: "¿Usted es Álvaro Morales?" O: "¿Usted es el de ESPN?" "Usted es Álvaro Morales." Y ahí fue evolucionando. Sí me acuerdo, las primeras veces, siempre es bonito evidentemente, ¿no? Entrabas a un restaurante y te reconocían, era bonito. Luego generabas una sensación, se genera una sensación de ansiedad o de, no sé, de dependencia cuando entrabas a algún lugar y nadie te reconocía. Claro, nadie me va a reconocer. Claro, claro. Y luego, a ver, siempre estoy, es muy agradable que te reconozcan, pero luego entro y yo no quiero que nadie me reconozca.
Claro, exacto, exacto, exacto, exacto, exacto.
Que nadie me vea, quiero ir a mi mesa y comer. Pero bueno, pero es padre, Nunca le niego una foto a nadie. Tengo que atender a 4000 personas, las atiendo. Eso se lo aprendí al Kikín Fonseca. Y platicamos antes de la entrevista que tú lo viste con el Conejo Pérez, ¿no? Claro, sí, sí. Porque un día esto se acaba, esto se acaba. Entonces, ¿a Kikín un día fuiste con él o cómo fue esa experiencia? Cuando yo era reportero, veía en selección mexicana, el Kikín tuvo un periodo dorado, breve pero dorado, en su carrera. Fue cuando gana con Pumas, se va a Cruz Azul, se va a Europa y es seleccionado, ¿no? Entonces él se tomaba fotos con todos los aficionados. Ok, o sea, el camión ya estaba arriba con los jugadores esperándolo, pero él con todos, con cada uno de ellos se tomaba. Eso, eso lo aprendí.
Y aprendí que un día esto, sin decirte nada, viéndolo, sin nada más viéndolo.
Exactamente. Es un tipo muy agradable.
Creo que son las mejores lecciones, las que te enseñan todo y te enseñan nada, simplemente viéndolo, ¿no?
Sí, yo una vez leí, no sé si era un meme, Porque también hay buenas cosas en internet. Sí, claro, que decía: no sé, pero no le des consejos a tus hijos, dale ejemplos. Total, no les des consejos a las personas, dale el ejemplo. Se aprende más con, muchas veces se aprende más viendo acciones.
Claro, entonces digamos que a los 28 años tuviste una carrera, ya 20 años en televisión, desde 2003, voy a cumplir 20 años el siguiente año.
¿Sabes los más nuevos de ESPN México? ¿No? Soy miembro fundador de ESPN Deportes. Sí, había un ESPN que llegó en el 92, pero era ESPN Latinoamérica Norte. Ese lo producía Multivisión. Y luego viene esta de ESPN Deportes, que es el canal de Estados Unidos. Y todos aquellos que llegamos antes del 7 de enero del 2004 Somos de los primeros pobladores. Hay gente que lo dice, yo llegué un mes después. No eres primer poblador, no eres de los originales. Que tampoco es que sea una maravilla ser de los originales. Estábamos Beto Murrieta, Fernando Palomo, Jorge Eduardo Sánchez, Michelle Lafontaine, John Sotkiv. No, Siro llegó como 2 meses después.
John Sotkiv ya hacía, ¿no? John Sotkiv es de los originales.
Yo y también R es de los originales también, aunque él empezó en producción. Mujeres, no, mujeres. Sí, todos esos que te mencioné son los del grupo original de los primeros pobladores.
Oye, y por ejemplo, ahorita que nos está viendo alguien, si quiere dedicar a eso, yo creo que el campo es una buena escuela. Yo también he estudiado, sí, sí, muy buena escuela, porque es para deporte, práctica, para saber si quieres, tienes futuro, entonces si alguien nos está viendo y quiere dedicarse, yo estoy como que haciendo, ¿dónde estudio? Que Pues la que ha sacado a los mejores de esa escuela, ¿no?
Sí, sí, sí, casi todos los que estamos en el medio somos de la Raúl del Campo en México.
Más que protagonistas.
Sí, a ver, este, no sé quién hay, creo que de los aztecos, creo que Martinoli estudió en la Raúl del Campo. Sí, creo que es el único que yo recuerdo, la verdad.
Pues buena escuela para gente que sabe.
Sí, bien.
Oye, y en la etapa personal de la vida llegas y me comentaste que entraste en una crisis económica. Obviamente llegó la fama porque ahí te, ahorita la gente casi no ve televisión como antes, pero ahí tocó la televisión cuando no existían esas cosas. Antes de esas cosas, maravilloso. Entonces salí en la tele, era como asociación a la que siempre digo que la gente que ve a la gente en la tele piensa que es multimillonaria y es muy aspiracional, y el que tiene millones no tiene la fama. Yo creo que la fama y la atención son cosas diferentes, pero en ese entonces no había redes sociales, entonces estar en la tele era mucho más el fama, el impacto. Llega un momento en que tuviste a los 28 años una crisis económica, ¿no? Creo que mucha gente que nos ve ya tiene fama, dinero, piensa que lo tiene todo, pero de repente no sabes en qué te vas.
Cuéntanos un poquito esa crisis, ¿no? Me daba una vida de rockstar. Hubo una época en que me daba una vida de rockstar. El trabajo, los horarios del trabajo eran bastante alcahuetes, entonces podías irte de fiesta y dormirte todo el día hasta la noche. O sea, no tenías, no tenías bronca. Incluso podías poner tu horario al revés, no. Gastar un día, estaba revisando estados de cuenta, que estaba mucho en restaurantes, saliditas. O sea, no era el gran desmadre, claro, pero era constante, claro. Y si tú empiezas a ganar, por darte un ejemplo, si empiezas a gastar que 500 pesos aquí, 200 pesos acá, ¡Vaya, se va! Y si lo multiplicas por semanas, por meses, no hay capital que vaya alcanzando. No era consciente de eso.
¿En qué momento dices, oye, creo que estoy quebrado? Cuando ya, primero es como el alcohólico, dices sí, pero no es para tanto. Claro, llega un momento en que te das un golpe.
Cuando ves los golpes de los estados de cuenta Cuando tus pasivos son más que tus activos, más crédito, tarjeta de crédito, débito, las dos. Siempre fui un tipo muy previsor y ahorrador. Siempre fui, creo que el niño y el muchacho que se portó bien, sano, que estudiaba, aplicados a cierto punto. Pero que me tocó esta vida, estos muchachos, como mis padres, mi casa, era mucho el estudio, el estudio, el estudio. Entonces creo que me pasó en algún momento como le sucede a los médicos. Los médicos lo secuestran de su juventud. Claro, yo no me arrepiento porque además yo a los 17 años trabajaba en lo que yo quería, y a los 19 ya ganaba dinero, y a los 23 estaba, 23, 24, estaba en televisión. O sea, ese no era el problema, sino que lo que no fui un muchacho de cierta manera educado, que nunca eché realmente un gran desmadre, claro. Y a los 28 años más o menos sí empiezo ya a tener una vida desordenada. Pero yo de niño y adolescente ahorraba mucho, o sea, ahorrar es un hábito mío, o sea, ahorrar y Pero ahí perdí un poco el piso. Siempre he comentado que hay muchas maneras de perder el piso, subirse al ladrillo. La más común es la soberbia, claro, pero hay otras que no son, no son la soberbia, pero que pueden ser más peligrosas. El sentido de la inmortalidad. A mí me pasó el sentido de la muerte, que podía hacer lo que quisiera. Seguía siendo yo el güey buena onda, buen pedo, tranquilo. Al Barito no se le subió. No, al Barito no se le subió, está toda madre. Sí, pero vamos a comer aquí, güey, y vamos acá. Y sabes qué, no, no pidas de vaso, güey, de botella de una vez, güey. Colaboramos entre todos, pero yo te invito, güey. Se te iba todo, güey, se te iba todo. Era inmortal el sentimiento de inmortalidad.
También del ego, ¿no?
Sí, tienes que matar a tu ego, domarlo, ¿no?
Porque si no, el ego te destroza. ¿En qué momento dices: creo que ya estoy en la quiebra? O sea, ¿cómo aceptas tú?
Cuando ya veo que la fuerza de los pasivos era superar brutalmente a los ingresos, a los activos. Y el problema es que se van generando intereses, así que llega un momento, llegas no a cero, a menos. O sea, llegaba tu sueldo y debías todo. Y entonces hice un plan, y yo soy, estaba hasta la madre de deudas, casi un medio millón de pesos debía. Y lo que hice fue un plan, y yo En la Johan Cruyff tuve una clase que se llama Planificación Estratégica, que da el profesor Luis Ramón Carazo, que le mando un abrazo. Es prácticamente cómo se estructuran las estrategias de las compañías. En ese caso lo viste en un equipo de fútbol, claro, aplicado a equipos de fútbol. Lo ves primero en empresas normales, aplicados, pero dije, coño, se tiene que aplicar también para la vida, para la vida misma, no. Entonces una empresa hay utilidad de gastos Todo. Y tienes, tienes tus socios, tus accionistas. Y entonces hice un plan. Yo pensé que el plan de salir de la quiebra me iba a durar un año. Afortunadamente, diría yo, no quiere decir que sea 100% bueno eso, pero he sido un sobreviviente de la vida, de muchas circunstancias. Claro, hijo de inmigrantes que escapan de las guerras, las guerrillas, las revoluciones, llegar aquí fuera de recursos. Está en mi ADN sobrevivir. Pero también hay que aprender a vivir. Entonces yo no tuve ningún problema de limitar gastos. En el plan era: esto es para comida, nos vamos a limitar esto. Renta no va a pasar de esto. Gasolina no pasa de esto. Se venía una renovación de contrato, también tiene una ventaja, iba a haber un incremento. Entonces yo calculo, se va a venir un incremento del 12%, el 12% el primer año, 20% el segundo año. Hago todas las cuentas, las sumas. Y como a los 3 meses empiezo a salir ya de las deudas.
Oye, pero, ¿qué sacrificaste? Porque eso también, la vivienda principalmente, la vivienda. Sí, la vivienda. Mucha gente tiene deudas, pero todo menos ciertas cosas que luego no estáis para salir de una crisis, que son un sacrificio que te metiste ahí. Claro. Y no quiere decir que no lo vas a tener nunca. Claro.
O sea, por ejemplo, Y ahorita voy a contar una anécdota relacionada. Yo más o menos, por dar un ejemplo, estoy hablando de los 2010, principios, finales de la década anterior, principios de la pasada década, más o menos así. Estás acostumbrado quizá a vivir, tener una vivienda, ya sea hipoteca o renta, estoy poniendo un ejemplo, entre 20 y 30 mil pesos. Claro. Vivías arriba, lo bajé a 6800. Wow, a 6800. Oye, saliste de tu casa, dijiste me cambio de casa, me voy, me voy a vivir de una casa, me voy a vivir a un departamento, pagaba 10,000 pesos. Y luego dije no, tengo que bajar todavía más, más, tengo que hacer un apretar más el cinturón.
Porque esos 4,000 pareciera antes como, y así la gente, no, de un coche de 7,000 a 9,000 la mensualidad es lo mismo, pero cuando estás en situaciones no es lo mismo. ¿Se acuerdan? Totalmente.
O sea, escuchaba yo cuando el, ¿cómo se llama?, el gobernador de Nuevo León decía, no, un sueldito de 50,000 pesos, decía. Y todo depende del contexto. Contexto, claro. O sea, si Para la gran mayoría de la población de este país, 50 mil pesos puede ser mucho dinero, claro. Pero quizá para personas de clase media, media alta, que tienen que pagar colegiaturas, seguros, casa, vivienda, hipoteca, papá, no son nada, no son nada. Y más cuando fuera la miel, y el dinero se va depreciando. Claro. Y aprendí una cosa, sacrifiqué sacrifiqué eso, pero también no podía. Mucha gente comete un error, ese, eso no lo hice yo. O sea, te amarras el cinturón, pero tienes que generar, claro. O sea, no solamente es amarrarte el cinturón, el cincho, es te lo amarras, pero sigues, sigues generando, claro, sigues generando. Una vez platicando con un amigo que trabajaba en el canal Él vino de una clase privilegiada, de buena cuna, de abolengo. Burgués. Burgués. Yo diría que aristócrata, porque los burgueses por lo menos trabajan, son dueños de los medios de producción. No, los aristócratas lo heredan. Exacto. Y él vio mi caso, pero también veía mi caso de bonanza. Y él, sucedió eso de abuelo millonario, padre rico e hijo quebró todo, ¿no? Le sucedió eso y me dice: ¿Cómo le hiciste? Y me cae muy bien, le tengo mucho cariño, no puedo decir su nombre porque sé que le avergonzaría, pero le dije: A ver, güey, vamos a ver, güey, ¿cómo están tus ingresos? Yo le hice un plan, le hice un plan chingón. Tienes que vivir así ¿Cuánto estás pagando? 30,000 pesos. No, güey, consíguete uno de 8,000. Tienes un automóvil, una camioneta, una Audi blanca, y la pagaba, no sé cuánto pagaba mensualidad en ese entonces, pero creo que como 25 pesos, no, 25,000. Le dije véndelo, güey, véndela, paga lo que debes, lo que te sobre te lo quedes, vete a vivir un departamento al lado del canal. Al lado del canal es curioso porque hay dos edificios, uno fifí y otro popular. Claro, dije: vete al popular. Le digo: tú en 3 meses, con el ingreso que tienes, papá, vas a ya vas a empezar a recuperarte. No necesitas el automóvil. Claro. Y sabes qué me respondió, y es el reflejo de lo que sucede en este país, pero también es el reflejo de una forma de pensamiento. Me dice: estaba yo con, estaba Dionisio Estrada que también en esa plática, Dionisio es un tipo que se ha manejado muy bien su dinero, muy bien su dinero. Este es un empresario pequeño pero sagaz, agiotista, como dice él, presta dinero con intereses. Y le dijimos: güey, tienes que hacerlo. Y se resistía: es que ustedes no lo entienden porque no son de esta clase. ¡Madre mía! Nosotros no podemos bajar el nivel. Le dije, güey, no mames, neta, güey, no puedo bajar el nivel. Digo, pues va a estar jodido. Y un día nos dijo una, un día, este, muy curioso, porque un día le hicimos la broma. Le digo, tú lo que estás esperando que tu madre se muera para heredar. Pues sí. Estábamos un día con Pietra también y esta persona nos decía: "Miren mis zapatos, 14.000 pesos". Él decía: "No, miren este trajecito". Yo le decía a él: "Mire, don Pietra, vea sus zapatos, 14.000 pesos, no, hombre. Corbatita, esas corbatas de 5.000, trajecito a la medida, ta, ta, ta". Y él se ponía así, algo que ustedes nunca van a ver. Le digo: "Sí, pues tú no tienes dónde caerte muerto, güey".
Yo le llamo eso el status pelatus.
El estatus pelatus. Tengo estatus, pero estoy pelatus. Fíjate, es curioso, viví en zonas fifís. He vivido en todos lados, en esta ciudad he vivido en todos lados, de abajo a arriba, pero viví en zonas fifís, Palmas, en Polanco y en Bosques de las Lomas, en Tecamachalco también. Tecamachalco, la verdad es que viví ahí, era el cuartito y la pasé muy bien. Es un barrio muy bonito. ¿Dónde pagabas 6,000 pesos? Sí, pagaba en una mansión a una señora, a doña Yola, que la quiero mucho. Ella tenía un cuartito anexo a su mansión y no, pero perfecto, era perfecto ese cuartito para entrar a una mansión, pero no sé en qué. Pero lo que conviví con mucha gente de la high class, y sabes qué descubrí, por ejemplo, Gente que en Polanco, en Palmas, es el wannabe, el querer ser, pero viven endeudados a madre, güey. Claro, no tienen, güey, traen el mejor carro, pero comen un chocomilk al día, güey. Casas en Bosques de las Lomas cayéndose por dentro. Eso sí, la fachada chingona, güey, pero por dentro, güey, cayéndose a pedazos.
Y el mantenimiento es muy caro.
Sí, es imposible ya vivir en mansiones de esas, güey, si no eres Slim, cabrón. Y hasta el señor Slim es un tipo Bastante austero. Viste de Sears, comes en Sambors. Por ejemplo, un día había Don Alfredo Harp. Es un Casio. Uno de los hombres más millonarios de este país, usa un Casio. O sea, está bien, cada quien sus gustos, sus medidas y necesidades. Pero sí, así fue con esta persona, estuvo muy chistoso.
Entonces, tu plan lo aprendiste en la universidad, solo aprendiste ahí.
Ahí en el MINAF, se llama, el Máster Internacional de Negocios y Administración de Fútbol, Entonces bajaste tus gastos, te dio una humildad y saliste. Salí muy rápido. Yo pensé que me iba a tardar un año y a los 3 meses estaba hecho.
¿Qué le dirías a la gente que está endeudada y tal vez en su caso que está en estatus pelatus, que prefiere tener el coche tal y que el ego no te deja, o el qué dirán? Yo siempre digo que es un año, 2 años.
Mira, vas a decir que es el cliché de Kiyosaki, ¿no? Del padre pobre, padre rico, ¿no? No puedes tener más pasivos que activos. Fácil. O sea, no puedes tener más cosas que te generen, que sea un hoyo de dinero. Hay cosas que evidentemente necesitas, no, o sea, ni modo. Pues que tienes que tener más activos. Ah, ¿cómo? Pero bueno, digamos, en un paso más básico es: no se gaste, no compre lo que no tiene para pagar. Punto. No se gaste más de lo que ingresa. 2, las tarjetas de crédito, páguelas en su totalidad, en la medida de lo posible. Utilice los puntos de las tarjetas. Estoy viendo términos muy básicos, muy básicos, pero sí, ya después podríamos decir no adquiera usted la deuda, ponga una empresa que la empresa ponga la deuda.
Más técnico, pero yo creo que es un tema de la mente, no. Yo lo decía, que siempre cuando alguien me hace una recomendación, del punto A al punto B es muy sencillo, pero lo que pasa en la mente es diferente.
Que tú decías algo, el ego, y luego en el ego está la vanidad. A la gente le da vergüenza, lo que van a decir, que yo vivo acá, que yo viajo en pecero. Este, te vale madres lo que piense la gente, güey. Sí, estás en un plan, un gran, una de las grandes ventajas competitivas que tengo yo es que no me importa la opinión de nadie, de nadie. La única opinión que importa es la mía. Yo llegué a mi casting de Yes! En camión. Claro, en camión. Sí, cuando tuviste tu plan de acción, cuando tuve mi plan de acción, el único pasivo que conservaba, tenía, tenía, me gustan mucho los Jeeps, los carros altos o los pick-ups. Gracias, hermano. Tenía una Jeep, era el único pasivo que tenía que no podía perder porque sabía que cualquier cosa podía vivir ahí. Claro, sí, era el único que tenía, el único. Le estabas pagando y era tuyo. Sí, pagaba 16,000 mensuales.
O sea, pagas más de coche que de casa. Claro, pero si lo vemos en tu plan de acción de sobrevivir, la casa la usabas para dormir prácticamente.
Entonces Realmente no me importaba, pero entiendo que a las personas le importa la opinión del otro, el qué dirán, el qué dirán. Y entonces, entonces no te debe de avergonzar que te tengas que ajustar el cinturón. Avergüénzate si tienes un potencial para generar más ingresos y no lo haces. Correcto. Ahí avergüénzate, claro. O sea, güey, tienes dos piernas, dos brazos, y estás de huevón. Avergüénzate de ti mismo. Yo un día, esto se lo decía a mi compañero Sergio, mi hermano Sergio, ¿por qué tenemos que—? Hay una cosa que yo descubrí y que la gente lo puede descubrir también, es la imperiosa necesidad te hace sacar fuerzas de donde sea, güey. Claro. ¿Por qué esperarte a que tengas una imperiosa necesidad? O sea, yo por ejemplo me planeo un objetivo, me planeo un objetivo. ¿Por qué tengo que que haya una urgencia o una emergencia para juntar un millón de pesos? Claro, no, métete, métete, que métete en la cabeza que esa energía de la urgencia, güey, total. Yo quiero generar tanto dinero al día ¿Por qué me tengo que esperar? El ser humano saca fuerzas ante las urgencias. Total. Pero, ¿por qué esperar a que surja esa fuerza de una urgencia? No, esa energía de la urgencia la tienes que tener siempre. Mi urgencia es vivir, respirarme todos los minutos del día, aprovecharlos al máximo. A mí dormir me estorba, pero por salud tienes que dormir entre 6 y 8 horas. Fácil. Pero tienes que dormir entre 6 y 8 horas. Para mí dormir me estorba, o sea, me encanta dormir, no digo que no, la sensación del sueño me encanta, pero me quita tiempo. Entonces yo le decía a Sergio, voy a venir con la urgencia, el hambre y la desesperación de obtener mi máximo potencial siempre, siempre. Yo veo, yo miro mucho a Floyd Mayweather Jr. A Muhammad Ali, a Mike Tyson. Tienen esa energía. O es que necesito 50 mil pesos. Odio las personas que me piden dinero prestado. Ok, ¿por qué? No porque yo en algún momento no haya requerido dinero prestado. Me parece que es alimentar la huevonería, que se dieron por vencido. Y claro, hay contextos, hay casos, no quiere decir sí, pero Pero hay gente que está acostumbrada a pedir lana, claro, a vivir de prestado, claro. Odio esas personas, no tolero que me pidan. O sea, una cosa es que, por ejemplo, tenemos todos acá los de la producción, dice yo los voy a invitar a comer, claro, pero es mi decisión invitarlos a comer y pagar lo que tengamos que gastar. Va, comida para no que me pase lo de que me pasaba antes, pero bueno. Ahora, pero que alguien me, alguien que me pide dinero prestado, lamentablemente pierde todo el respeto para mí. Ya no lo puedo respetar. Si me pagan, el respeto vuelve, no hay bronca, el respeto vuelve. O sea, nunca se fue, claro. Pero estos güeyes que nunca te pagan y que se ofenden cuando les cobras Sí, güey, pues te tengo que cobrar, güey. O sea, y también se nos metió a través de quizá de la cristiandad o de la espiritualidad ideas malas sobre la abundancia y el dinero. Eso es como básico. Sí, lo que quieren tener es, pues, que entiendo que hay un sistema que no quiere que más personas tengan para que tengan pocos, para que haya una distribución económica que no quiere decir que sea justa. Pero el dinero, el dinero sagrado, total. El dinero sí es sagrado. ¿Sabes por qué es sagrado el dinero? Porque es el producto de tu tiempo y de tu esfuerzo y de tus habilidades y de tu inteligencia. Simplemente por eso es sagrado. El dinero sí es sagrado. No, el dinero, el dinero no compra la felicidad. Perfecto. La pobreza no compra nada. Total, la pobreza no compra nada, güey. No, o sea, hoy es que el dinero no compra la salud. Sí, ok, perfecto, pero me compra las medicinas o me compra la medicina preventiva o los tratamientos o los buenos hospitales.
O sea, sí, o sea, la pobreza no compra nada.
Y no estoy, son frases para justificar mi no jugando. No estoy en contra, o mejor dicho, no estoy discriminando No odio. Lo que odio es la mentalidad de pobre. Sí, verdad. Eso es lo que odio, eso es lo que odio. Porque sí entiendo que hay también todo un sistema opresor que no permite la movilidad social. Eso lo entiendo perfectamente, también existe.
O la intención. Siempre digo, las personas que hay gente que va a la iglesia, no tengo pañales para mi hijo. Yo no tuviera pañales, si tú me hablaras, oye, Germán, Te lavo tu coche una semana, ¿me pagas 2000 pesos? Es más, yo te dijera va, porque soy una actitud diferente, que doy para recibir. Claro, lo que pasa las personas es dame y aparte cuento una historia para que te dé lástima.
Sí, me caga estar escuchando explicaciones, me caga estar escuchando. No me expliques, güey, ¿me prestas 500 pesos? Te los pago mañana. Si me los pagas mañana, todo está bien. Claro, si no me los pagaste mañana Pierdes todo el respeto para mí. Y luego, ¿sabes qué? Los que te piden de a 100, de a 200, de cabrón, pídeme 100, güey. Claro, si no me los pagas te voy a ir a buscar, cabrón. Pero de a 100, de a 200, no, cabrón. Y comprométete a pagar, güey. Claro, porque voy a decir una cosa. Un día, un día, los que te piden dinero prestado tienen, ya tienen un cliché, son sociópatas, sociópatas. Te dicen Alvarito, tengo una emergencia, ¿no sabes quién preste dinero? Que lo que quieren decir, y que te quieren decir, no, pues yo te presto, güey. No, güey, yo siempre les digo, ya cada vez menos digo, sí conozco unos güeyes, cabrón, son de tal nacionalidad, güey, te van a buscar y te van a decir, oiga, parce, ¿dónde está mi dinero? Que si no me lo voy a desaparecer. Les digo Le digo: te los contacto, güey, te los contacto. No les pagas, te van a ir a cortar la mano, güey. Ahora, imagínate si tú prestas dinero. Lo que va a decir es: sí, claro, prestas dinero, le dices: güey, te voy a poner un chip, un brazalete acá, güey. Si no me pagas, va a explotar todo, güey. ¿Tú crees que esa persona va a conseguir el dinero si sabe que se va a morir? Va a ser lo imposible para conseguir el dinero. ¿Por qué esperar hasta el sentido de la urgencia, la necesidad? Ese sentido de urgencia, necesidad, lo tienes que tener Siempre. No todos van a poder, no todos van a poder también vencer un sistema clasista y racista, no, tampoco lo van a poder vencer a un sistema socioeconómico muy fuerte establecido. Pero quienes puedan, aquí están.
Total, y creo es la actitud que tenemos que tener con el qué doy, qué sacrifico para obtener mi objetivo, no. Pero esta parte de dar lástima en México Es como la razón para decirlo.
Mira, si alguien se me acerca con el ejemplo que diste, hoy no tengo dinero para los pañales de mi hijo, rompe una camisa, güey, y que tu hijo cague en ella y la lavas. Ingéniatelas, güey, no me vengas a pedir a mí.
No es falta de creatividad, claro, güey.
No quiere decir que uno pueda tener quebrantos económicos en la vida, te sucede, o sea, pero por ejemplo Yo creería que llega un momento para las personas que tienen hijos, que los hijos en la adolescencia te pueden perder la admiración, la rebeldía y esas cosas, pero tú debes ser siempre, en la medida de lo posible y en cosas muy específicas, un ser admirable para tus hijos. No les puedes fallar a tus hijos, no puede ser una vergüenza para tus hijos, porque tus hijos te ven como un dios. Te van a dejar de ver por otras cosas, no pueden dejarte de ver como un dios. Totalmente.
Me encanta. Oye, y entrando en el mundo de, obviamente, de los comentaristas como los jugadores, en cuestión de salario, por ejemplo, sin preguntar cuánto la gente gana o tanto, También en televisión se puede alcanzar salarios top, ¿no?
Sí, claro. O sea, en la industria en general puede haber salarios millonarios, hablo en términos anuales, claro, o este, o milenarios, ¿no? A miles nada más. O sea, puede haber sueldos muy malos o puede haber sueldos, este, muy, muy altos, ¿no?
El joven, claro, estar ganando y tiene esa peralta cobrando 2 millones de dólares anuales, ¿no? Claro, sí.
O sea, por ejemplo, en Estados Unidos ya hay niveles, porque por ejemplo un comentarista Stephen A. Smith creo que gana 6 millones de dólares al año. Este, hay unos que ganan 1 o 2, cosas que también se dan en la industria de habla hispana. Claro, también. Sí, por supuesto. O sea, puedes encontrar sueldos Mira, el rango oscila desde los 1500 pesos mensuales, no, desde los 800 pesos mensuales hasta 1 millón, 1 millón y medio de pesos mensuales, y toda esa escala.
Ahora, también es importante que tú me dices mucho la televisión es una caja manipuladora. Totalmente, totalmente, totalmente. Y que la televisión se hizo para entretener y para vender, no, menos la del Estado. El Estado recibe recursos públicos porque es un negocio al final. Claro. A veces la gente critica, ¿por qué ponen Laura Bozzo a las 4 de la tarde? Pues lo que vende, la gente quiere eso, ¿estás de acuerdo?
Pero, ¿quiénes se quejan? Los pseudo intelectuales. No lo veas, güey. Claro, no te gusta, no lo veas. Deja de estar chingando, no lo veas, güey.
No es para ti, no es para ti. Ahora, la televisión en ese aspecto de un negocio, si no es negocio, no salen los sueldos millonarios.
Es como cuando hablan de los partidos moleros de la selección mexicana. Pues los partidos moleros pagan toda la estructura, pagan gran parte de la estructura. Entonces son necesarios, son necesarios. Esto es un negocio, claro. Pero yo creo que estos discursos no los desprecio por completo, por supuesto que no. A lo que voy es los extremos, como todos son malos. El fundamentalismo es malo, es decir, el dinero es malo, es que solo el negocio es un negocio. O sea, no, no, no es una fundación, no es una fundación. O sea, no, o sea, hay que ponerle lana, cabrón.
Va un ecosistema de que cuando sí un comentarista gana tanto es porque el negocio está dejando tanto, y ya que tu programa deje tanto, va a ser, oye, ¿sabes qué? Vas a aplicar para ti. ¿Por qué? Porque es aportar, ¿no? Claro. Y en el fútbol, entrando en el tema, que es un tema que al final es un negocio y que a veces empresarios, los dueños, arriesgan su patrimonio, arriesgan un dinero. Pero hay personas que se hacen de un equipo, un negocio funcionar para mantener, no, es como mantener esas cosas deportivas. Como luego, supongamos, luego que Chivas, que se mantienen con mexicanos, ¿tú crees sería mejor negocio si rompiera la tradición para títulos?
Ya les serviría, les sería más fácil ya competir, porque eso me lo han dicho agentes y directivos de otros clubes. Si Chivas vende tu carta, no te vende a ti por 6 millones de dólares, nosotros ya sabemos que tú tienes 6 millones de dólares y no quiero 4, quiero tus 6 millones de dólares. Entonces es un problema, ese es un problema de Chivas, claro. Este, pero bueno, ellos quieren vivir de la tradición, que también sí les reditúa el tema de la tradición de jugar con puros mexicanos porque apelan sentimiento de la mexicanidad. Este, aunque a veces caen en lo que diría Octavio Paz, el laberinto de la soledad, o lo que diría Miguel León Portilla, la visión de los vencidos. Pero este, sí, sí, les sería, les sería mejor, les sería mejor este romper esa tradición. Dirían, no, es que los aficionados— no tenemos un nivel de aficionados tan apasionados como los hay en otros países. Claro, como Inglaterra, Argentina, Brasil, Estados Unidos, España. No, no, no, el grueso de los aficionados de nuestro país son sociales y de ocasión. Sociales y de ocasión, claro. Vamos a reunirnos a ver el Super Bowl. Así, güey, ¿viste la jugada? No, eso sucede mucho. Sí, claro, eso pasa mucho. Entonces, por ejemplo, suponiendo un caso Si Chivas lleva a Cristiano Ronaldo o a Messicito o a Ronaldinho, aunque tengan, digamos, ya Ronaldinho está retirado, pero aunque tengan, este, te traes a 3 tops mundiales, ya en su ocaso la gente va a ir. Vende camisetas, vendes camisetas, los niños van a querer ir porque hay otra cosa. Pero esto pasa en la vida con todos los clientes, pues los viejos se van muriendo. Hoy es que la tradición. ¿Cuántos años tienes? 80, güey. Gracias, güey. Voy con los de 12 años, güey. Estos tienen todavía más vida que tú, güey. Es que la tradición. Se van a morir, se van a morir. Gracias. De los muertos pocos se acuerdan. Claro, salvo los Alejandro Magno, Cristo, Hidalgo, Morelos, Napoleón.
Entonces sí lo van a ver, ¿no? Es como dice un amigo, yo quiero que a mí cuando me muera pongan una calle, una calle con mi nombre. Güey, ni lo vas a ver, cabrón. Estás muriendo, tu ego sigue chingando, güey. Que te la ponen en vida, güey. Sí, claro, exacto, ¿no? Oye, ahora, ¿qué opinas de esto que el fútbol de los grupos de poder, que es una política, es como cada quien sus reglas? Porque hay leyes dentro de ellos, como un Mónaco, digamos, un Mónaco que sí es legal, es ilegal fuera, en el país es ilegal eso, pero dentro nuestro así como Las Vegas en su momento, exacto, no. Pero aquí en esto se rige diferente, y que también por la multipropiedad, no, que al final Santos, este, Pachuca, pues son, son equipos que han tenido buenos proyectos, claro, que a veces no se justifica. Pero también tiene una franquicia, empresarios que arriesguen, ¿qué es? 120 millones de pesos para entrar a una franquicia, pues no los hay porque hay mucho riesgo, no sabes tú qué opina esa mafia, que hay grupos de poderes que existen, que también al final es un negocio, también como intereses. Si yo vendo, si yo vendo pan y hay otro pan bueno, me interesa que entre, o si me interesa que entre, no. O sea, eso es grupo de poder también, no.
Se dan esos grupos de poder. Por ejemplo, el tema de la multipropiedad. La FIFA no es tonta, es bastante, bastante hábil, no. No la prohíbe, sugiere que no exista. Claro, sugiere. ¿Por qué? Porque expresa un conflicto de interés. Entonces, punto número 1: no debería existir la multipropiedad. Punto número 2: sin la multipropiedad no habría muchos equipos de fútbol en México, porque Slim se metió al fútbol y dijo: güey, no estoy ganando lo que yo quiero ganar, güey, vámonos. O sea, por ejemplo, ni el equipo más, ni el equipo más, lo veía, lo veía en una clase de negocios. Ni el equipo más rico del mundo va a generar lo de una empresa 500 de EE.UU. Una pequeña siderúrgica o pequeña petrolera genera más que un equipo de fútbol. Entonces, en este país, o en nuestro país mejor dicho, sin la multipropiedad que pertenece regularmente a grupos o a corporaciones muy fuertes, no habría equipos. O sea, un empresario, creo que en su momento se metió el señor achar, a tener a Celaya, el dueño de Pinturas Cómics, ¿no? Hipermillonario. Y creo que ya se salió, dijo, güey, ¿para qué?
Los del canal también, este, los salarios, ¿no? En Querétaro salieron, ¿no?
Ah, los de Imagen. Se requiere mucho dinero para tener este Un equipo de fútbol, mucho dinero. Es que solo piensan en el negocio. Pónganse su lana. Que dentro de esas relaciones o ese grupo haya cosas que son criticables, por supuesto que hay cosas muy, muy criticables, pero es demasiado dinero. Entonces, sin esos grupos de multipropiedad, esos grupos de poder, no habría fútbol tampoco. O sea, y también, también dicen otra cosa, es que el ascenso y el descenso. Ok, el problema es que tú como empresa, ¿por qué vas a invertir en un equipo que asciende, que sabes que no tiene el nivel de primera división y que va a descender al siguiente año? Se va, se diluye tu marca. Claro, por eso o crean un ascenso de más, de mayor movilidad social, 3 equipos descienden directo, un cuarto una promoción, descienden 3 directos para que haya movilidad social, entonces sea más atractivo a las empresas. O, como es ahora, hacen una liga cerrada, como son las ligas estadounidenses. No hay ascenso y no hay descenso. No existe en la NFL, no existe en la NBA. Entonces, la liga cerrada es otro tipo de modelo de negocios que también funciona bien en su momento. De hecho, en este tema del ascenso y el descenso, al final los equipos grandes siempre se quedan. En Europa prácticamente es así. Ah, que hay excepciones en Sudamérica con River Plate. Sí, hay excepciones. Y regresó al siguiente. Sí, claro. O sea, no es, no es tan, es complejo el tema. Claro, es complejo porque es un tema de dinero.
Oye, y este tipo de venganzas que hay, ¿es real? No es real. Por lo que pasó con Veracruz, ¿cómo, qué opinas de eso?
Ah, sí, claro, son temas políticos del fútbol bravos. Claro que hay venganza, rencillas políticas, movimientos de las piezas del tablero, por supuesto, por supuesto. Curry se convirtió en su momento en una amenaza para otros grupos. Y los grupos, hoy los grupos de poder están los preponderantes de siempre, que es los grupos de Televisa y TV Azteca. Ha surgido Grupo, ha estado siempre también Grupo Pachuca, y ahora sale por Legi.
Pero lo que incomoda, ¿quién manda?
O que alguien tome más poder, eso incomoda. Y Curry quería tomar poder. Curry, por lo menos quería no dejarse. No, no, él lo que yo interpreto es que no quería ser un dejado ni ser un sometido. Y ante lo que él consideraba injusto, por más que nos pueda caer bien o mal, o que tenga acciones buenas o malas, o manejos buenos o malos, que también tiene sus equivocaciones, no quiso ser un sometido. No quiso dejarse. Nadie tiene por qué prestarse a que lo transen y tiene el libre derecho de preguntar cosas que no tiene que preguntar. Pues más que preguntar, encaraba cosas, ¿no? Entonces se vuelve un tipo incómodo y mira dónde está, en la cárcel. El tema es, ¿y cuando salga de cosas? ¿Cuánto tiempo lo van a mantener en la cárcel? Y cuando salga de la cárcel, qué van a hacer todos sus enemigos, no, o sea, qué van a hacer todos los grupos de poder, qué va a hacer Grupo Aztecas, Televisa, Pachuca, Orlegui, qué van a hacer, qué van a hacer cuando salga. Digo, por más que tengan enemigos, sean enemigos algunos de él o no, qué van a hacer, porque él va con todo, él trae esa furia, esa furia.
O sea, fíjate, tú entras para tener un equipo de fútbol y de repente acabas en la cárcel por No dejar de ciertas cosas, que digo, puede ser inocente, culpable, no sé, pero al final, ¿hasta dónde lleva el político el poder de tanto dinero que hay y que no me conviene, que me afecta el negocio?
Sí, siempre he aprendido una cosa: es importante tener enemigos, porque quiere decir, alguien que tiene enemigos es una persona que brilla, claro, que genera envidias, que es incómoda, que está consiguiendo objetivos. Es importante tener enemigos, pero también es muy importante no hacer tantos. Claro, muchos de los personajes de nuestro fútbol en posición de poder muchas veces han generado demasiados enemigos. Que genera tus enemigos, pero si tienes tantos enemigos, te van a caer tarde o temprano, te van a caer. Si el señor Curia acumuló muchos enemigos Hoy está en la cárcel. Si en su momento Televisa tenía muchos enemigos, hasta que en algún momento le derribó y le venció, después se asociaron. Si Orlegui hoy está haciendo muchos enemigos a Alejandro Hidalgo, él tiene que medir, que no le cueste. Pero eso en cualquier área de la vida. Sí, no lo pueden tener ahí 40 años. O sea, basado en qué. Sí, sí, va a salir, va a salir. Y agárrense cuando salga, porque va a venir con todo.
O acaban asociados igual.
También eso se da. O el perdón, el perdón. Ya me chingaste, ya te chingué.
¿Cómo lo arreglamos esto?
Sí, ya, ya vente, güey. ¿Qué quieres? Vente pues, te vamos a devolver al Veracruz. Ya, cabrón, este, el hocico ya.
Una buena plaza, ¿no?
Veracruz, yo creo que tiene, o sea, tiene una gran posición, pues tiene energía. Lo cierto es que necesita que sea un equipo competitivo, porque sí es una afición que creo que castiga. Si el equipo no va bien, castiga, claro. Y ese es un problema. Sí, pero es por supuesto que es una plaza que tendría que tener, o es un estado que tendría que tener un equipo o más de primera división. Ok, entonces cuando salga Curi, que se agarren, que se agarren, porque va a salir con toda la furia y va a hablar. A ver qué trae, a ver qué trae. Porque me cuentan que él dijo que él se aguantaba ahí adentro, que se la va a aguantar. Porque incluso trataron de negociar la paz ya con él para sacarlo y él no quiso.
Sí, porque son 120 millones, tampoco. A eso digo, el empresario no es nada.
Sí, pues sí, suena para la gente común sonaría obsceno, pero claro, para esos niveles no es nada. $6,000 dólares, son $6,000 dólares, no es nada para ese contexto.
Claro, claro, claro, claro, porque luego lo cortan esto y ya todo descontextualiza. Ok, claro, y basta. Muy bien. Y a ustedes va a dar carne, por supuesto.
No, no, no, no, no, los medios nunca perdemos, nunca perdemos. El círculo rojo, el círculo rojo, nunca perdemos. Lo que Diga sí, diga no, o no diga nada, siempre ganamos.
El fantasma que es el que renunció y todo, faltaba los grandes enemigos y él está pues en la investigación, ahí esos periodistas de investigación, ¿no?
Sí, no sé qué intereses haya tocado del medio en el que trabajaba como para salir, ¿no? Claro, o sea, habría que investigar, o sea, En mi experiencia, es el reflejo, es el reflejo de que algún callo pisó del periódico para el cual trabajaba, lo que significa que tendría algún interés. ¿Con quién tiene intereses este periódico? Lo desconozco. Habría que ver la línea de investigación o qué callos pisó. Si pisó los callos de TV Azteca o de Televisa Este, algo. Pero eso es, eso refleja que pisó un callo del periódico.
Oye, para hacer algo personal que me gusta mucho, tú te llamas el top de la industria, ¿no? Top de la industria. Y eso es como parte de un alter ego que en México es mal vista. Por ejemplo, en Cristiano Ronaldo se siente Dios, pero Hugo Que llegaba Hugo acá, pinta pichichi, claro, no se le da el reconocimiento. Para mí, Hugo, te puede caer bien, te puede caer mal, pero van a pasar muchos años que no esté. Es criticado, soberbio, egocéntrico, este, no dejen que brille. Cuando tú das esos comentarios, es una parte de creerte, me explico, algo que tú piensas que eres o que estás cerca de ser.
Y porque es tan incómodo para las personas Porque en las culturas latinoamericanas, hay que irnos a nuestras raíces históricas, vamos a hablar particularmente de México. El Imperio Mexica doblegaba y sometía a todas las demás culturas. Vienen los conquistadores, le ganan al Imperio Mexica. Someter, unos sometidos por uno, este somete a este. Los mestizos, será el mestizaje, sometidos por los criollos. Los criollos sometidos por los peninsulares. Entonces es la historia de su país, es que ha sido un país sometido, muy sometido, y prohibido ser diferente, prohibido ser ganador, prohibido ser este un tipo que cree en sí mismo, prohibido. Entonces yo rompo con esos dos paradigmas, y en gran parte por eso admiro a Hugo Sánchez, por eso admiro a Cristiano Ronaldo, porque son tipos, antes de ser hay que creer, claro, pensamiento y acción, claro, de nada sirve ser solamente pensamiento sin acción, sin acción, o sea, pensamiento y acción. Pero sí es importante, este, creérsela.
Por ejemplo, Hugo, ¿por qué no tiene tantas oportunidades como entrenador? ¿Es tu óptica? ¿Es egocéntrico? Porque tenemos la Volpe, tenemos varios técnicos, Sergio Bueno, que han hecho cosas interesantes, pero no te han tenido oportunidades. ¿Crees que esa personalidad le cortó?
Sí, por supuesto, por supuesto. E incluso lo he platicado con algunos amigos sociólogos y antropólogos El fútbol es un deporte en nuestro país hecho y organizado desde sus cimientos, prácticamente hasta ahora, hecho por criollos, por criollos, claro. Y los jugadores pues eran la raza, el pueblo. Entonces tú fíjate los puestos de poder del fútbol, que es el reflejo también de otras empresas, blancos, rubios o castaños. Directores técnicos, no todos, pero por eso Hugo es un ejemplo perfecto de la mexicanidad. Claro, mestizo, claro, pelo negro, no es ni, no es ni indígena ni es español, es mestizo. Claro, no hay, no hay. Yo escucho mucho en el fútbol, lo escucho en la vida en general, pero no, este se ve que es buena persona, buen tipo, con buena educación. ¿Por qué? Porque es blanco y rubio. No mames, hay cada patán con esa tipificación racial que dice no mames, güey. O sea, el moreno de pelo negro, este, no es buena persona, no tiene buena educación. Me dice, y luego dice, no, es que son los complejos. No, güey, lo que pasa es que en estas épocas no son complejos, son huevos de que ya no se callan, la gente ya no se calla las cosas. Es como la frase pobre pero honrado, no güey, pobres tranzas, pobres honrados, o este es pobre porque quiere cabrón, No, hay todo un sistema, hay todo un sistema de cosas por las que se puede ser pobre, ¿No? Incluso dentro de las clases ricas están los pobres mantenidos, los que maman chichi, nada más. Entonces imagínate Que un mestizo tenga esos huevos para imponerse al criollo directivo molesta.
Claro, molesta.
Sí, sí, sí, sí. O sea, ¿cómo va a decir esto este pelagatos? No, por favor. O sea, no, este es un país profundamente racista y clasista, profundamente racista y clasista, este, y también muy wannabe. Total, pero bueno. A lo que voy es: hay que ser, hay que creérsela, hay que actuar, hay que hacer, hay que planificar. ¿Cómo es trabajar con Hugo Sánchez? A mí me encanta trabajar con el macho, me encanta, porque además yo aprovecho sus conocimientos. O sea, yo le pregunto cómo haría, qué haría, qué hizo en esta ocasión. O sea, es un tipo que deberíamos admirar, admirar deportivamente, por supuesto. 5 veces pichichi, le gritaban indio hijo de puta, indio rajapatada en España. Claro, los racistas que iban a las tribunas. Entonces, y el güey se impuso. Lo que hizo, lo que hizo Hugo estuvo cabrón, cabrón, cabrón. Era el Cristiano Ronaldo de su época. Con redes sociales ahorita fuera, no, no, no, Dios, porque ya no ha vuelto a dirigir Porque primero, él sabe lo que vale, claro, no se va a rebajar de los estándares del precio que tiene él. Y dos, porque también su personalidad va a chocar, va a ser una personalidad de choque. Dirán: es que no está actualizado. Te actualizas en un mes o en dos meses, contratas un cuerpo técnico de calidad. ¿Qué entendemos por actualización? Sí, claro. O sea, yo conozco técnicos actuales que no te saben enseñar lo que llaman un microciclo de trabajo, o sea, la planeación semanal, que se la dejan a otros entrenadores, a los preparadores físicos, al auxiliar 1, al auxiliar 2. O sea, güeyes que van a sentarse literalmente en la hielera. Claro, o sea, tantas mentiras y mitos que hay en el fútbol como en la vida misma.
Pero sí creo que Hugo Sánchez es de las personas que no la aprovechamos, ¿no?
Sí, a Hugo habría que aprovecharlo, a Hugo habría que aprovecharlo, o sea, Si lo tienes en una mesa, aprovéchalo. Si no lo aprovechas, el problema no es Hugo, eres tú. Y yo siempre lo aprovecho.
Y Hugo es de los que hizo buen dinero y lo invirtió bien, ¿no?
Bastante bien administrado, bien aconsejado, bien aconsejado. Y muchos atletas, creo que estaba, no me acuerdo si eres el basquetbolista Draymond Green, Bueno, no me acuerdo si era él o no, que cuando empieza con el primer salario que le llega, no sé, uno de 6 millones al año, por decir algo, es lo primero que hace es ir con un consejero patrimonial para que le diga cómo, cómo se administran, va a educarse financieramente, que también es otra y una terrible falta de educación financiera. Entonces tienes que ir a adiestrarte. Hugo es un ejemplo de que un tipo que invirtió, invirtió, diversificó, planificó, y hoy sigue, vive bien, muy bien, muy bien.
Vive en España, trabaja, no tiene ahí una casa en Cancún. Yo vivo en Cancún, la chilena, tiene el penthouse y todo. Y me gusta porque puse una chilena para que todos dijeran: es la casa de Hugo. Oye, pues la verdad ha sido una plática bastante enriquecedora. Muchas gracias. ¿Qué consejo le das a las personas para hacer lo que les gusta? Obviamente que lo que sea, creo que tiene que haber un par de sacrificios y que sepan que son etapas de la vida, va a haber malas, buenas rachas, y como dices, siempre tener ese ADN de sacrificio, ¿no?
Bueno, que Visualicen lo que quieren, que planeen cómo lo van a conseguir, que se pongan objetivos y que se pongan metas. Las metas hablan de plazos, de fechas, que en algún momento tendrán que ser rebeldes y desobedientes los chavos a sus padres. Claro, o sea, muchas veces algún chavo se quiere dedicar a una cosa y los padres no quieren.
Una pregunta que me escapó, que creo que es muy importante, es cuando tú estás en la mesa de discusión, hay peleas. Sí, claro. Llega un momento en que la gente se queda años atorada en una pelea. Sí, no, no, ¿cómo solucionar esa pelea cuando sabes? Me pasé, eso ya se pasó, eso ya acabó, pero tengo que anticiparme, ¿no? Y me platicas algo un poco de la Champions, no sé si es un tema que quieras tocar, pero me gusta mucho saber cómo también somos una raza que nos dicen chaparro y te traumas, y esa persona de tu trabajo va a saber que no soy chaparro, ¿te fijas? Cuando es, güey, un mío es 1,70, no es alto, güey, ¿te fijas? O sea, que no somos fáciles de arreglar y íbamos enterrados con esos traumas, ¿no? Y las mesas de discusión, que creo que son de verdad, a mí me sí.
Sí, a mí cuando me dicen gordo, pues sí, güey, pero de buena comida, papá. Del jamón del bueno, me lo has pagado tú, cállate el hocico. Primero, yo creo que la gente, hay una cosa que fue fundamental en mi vida, la gente tiene que atenderse la cabeza, tienes que ir al psicólogo como parte de un protocolo clínico personal. Así como vas al dentista, vas al médico, vas con tu contador, qué sé yo, vas al banco, tú tienes que tomar terapia. Claro, hay un tema con los psicólogos que son muy buenos, sin embargo, los coaches les han ganado, les han ganado los buenos coaches, no los malos, los buenos les han ganado. Porque el modelo de negocios de los psicólogos tiene un riesgo, es a muy largo plazo. La gente, la gente no tiene paciencia para resolver sus problemas. El psicólogo dice es que uno, el paciente, tiene que descubrir cómo resolver él su realidad, sus dificultades, solo. La madre, güey. Por eso, por eso no sé cuántos pacientes se atiendan. Nuestro país es de 140 millones de personas. ¿Cuántas personas sin nada de psicólogo? 5 millones de personas, claro, son un chingo, no, pero faltan más de 100. Entonces la gente, también en la psicología, en los coches hay un modelo de negocios. O sea, tengo el tiempo porque para mí dinero y tiempo van de la mano, total, van de la mano. Mi tiempo es, mi tiempo es oro, mi recurso más valioso es mi tiempo. No sabes cómo yo Valoro mi tiempo, mi tiempo es valiosísimo. Yo hice un plan de mis 40 a mis 60 años, me quedan 18 y se van a ir así en chinga. Claro, o sea, y mientras, y después de los 60 tendrá que hacer otro plan, de los 60 a los 70, porque no sabes cuánto vas a vivir. Y después de los 70, si Dios me da vida, que así será, viviré hasta los 90, y ya después de los 90 ya veré qué chingados. Pero bueno, la gente tiene que tenderse la cabeza uno de los momentos claves. Sí fui al psicólogo. Mi hermano Bernardo me recomendó un psicólogo, este, y fui, fui a verlo. Y entonces me decía, ya que vine, y como mi tiempo es dinero, yo voy, yo solté todo, bueno, no voy a estar perdiendo tiempo. Me doy cuenta que las personas tardan demasiado en soltarse ante un extraño, aunque sea un profesional de la salud. Güey, estás pagando, cabrón. Ve y habla de lo que tengas que hablar rápido, güey, porque las pinches consultas son desde 300 hasta 2500 pesos, cabrón. Entonces yo hablaba, güey, hablaba y hablaba. Siga, siga, siga. Y yo hablaba, pero yo veo, digo, este güey me está escuchando de verdad. Y entonces lo veía y de repente yo me quedaba callado. Y entonces decía: no, sigue, sigue. Entonces yo le decía: bueno, doctor, ¿y usted cómo cree que yo deba resolver este problema? Y no me dio soluciones, güey, y se quedó. No, bueno, dije yo: güey, no tengo tiempo para el psicoanálisis, güey, es demasiado tiempo, güey. No tengo. Qué bueno, hay psicólogos excelentes y qué bueno. No tengo tiempo, güey. No tengo tiempo. Y entonces buscando encontré, hay buenos coaches, hay malos coaches, necesitaba soluciones, necesitaba trabajar como un coach, pero un coach que tiene esta formación que ellos mismos tuvieron que construir desde niveles ejecutivos, pero también basados en lo que se hace en el rendimiento atlético. Necesitaba ver, güey, tienes 3 opciones, papá, papá, papá, ¿qué elegimos? ¿Qué podemos trabajar de manera conjunta como un equipo, como un entrenador? O sea, con mi entrenador, y yo soy su jugador. A ver, güey, tenemos que hacer esto, papá. Ok, vamos a hacer esto, pum pum. ¿Qué necesitamos? ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Qué plazos vamos a poner? Dándote pistas más asequibles, güey, más asequibles. Y entendiendo que vamos a trabajar 3 meses, güey. Ah, perfecto, güey, 3 meses, no 18 años en el psicoanálisis, cabrón. No mames, güey. Porque además aprendí una cosa Fui como 5 sesiones al psicólogo y uno habla y habla, porque yo sí hablo, güey. Y hablar cansa, güey, pero te desahoga. Sí, claro. Pero al final, yo como por ahí la tercera sesión, yo dije, yo capté el pedo, güey. El que tiene que resolver los problemas soy yo, güey. Este güey no me los va a resolver. Claro, un día se quedó dormido, cabrón. Era yo en un consultorio en La Condesa. No voy a decir su nombre, pero se quedó dormido. Yo me quedé callado diciendo: hijo de tu puta madre. Porque cuando me iba, cuando me levantaba, el güey se paraba rápido en la puerta y le hacía así. Güey, así le hacía, güey. O sea, no mames, cabrón. Le digo yo: no, no, no, no, si se ve que esta gente a esa es Se ve que esta colonia le gusta la lana, decía yo. No, no, no, no, no, no, no. Entonces fuiste con un coach. Primero empecé a trabajar con Alfredo Chávez, Bernardo Angulo, después este Marcelo Shekman. Porque claro, tienes que moverle, tienes que encontrar coaches, no siempre con el mismo, también como para mover un poco estructuras, ¿no? Y bien, se hace el plan, muchas cosas. Eso fue un cambio positivo en mi vida. Empecé a generar más recursos, y cuando empecé a generar más recursos vino otro proceso clave en mi vida. O sea, valió la pena. Claro, güey, la gente lo ve como gasto. Claro, a raíz de eso está muy conectado, está como muy criticado. Si los psicólogos están estigmatizados, los coaches más, claro, por los psicólogos. Los psicólogos los odian, güey, los odian. Son unos charlatanes, farsantes. Está bien, sí hay charlatanes y farsantes. A mí me tocó un güey que no me dijo nunca nada, cabrón, y me decía: no, pero es parte del proceso, él quiere escucharte.
Diego Dreyfus, que es muy criticado, es muy criticado, sí, muy criticado, coach de los güeyes las top.
Y algo ha hecho bien relacionarse, generar envidias. Claro, ahí está, güey. Algo ha hecho que los atletas van con él, claro, y no con otros profesionales de la salud.
No quiere decir que ya por eso, sí, claro, sea bueno, malo, regular, pero no solo Chicharito, hay más que por algo, y esas personas no son estúpidas, de acuerdo. Pero es como buscar un culpable extra que la gente hace, que cuando la gente nunca ha atendido a un coach, no sabe ni siquiera de lo que está hablando, ¿no? Y como eres un entrenador y que todo el mundo debemos de tener para sacar nuestro potencial, ¿no? Vete a atender la cabeza. Vete a atender la cabeza.
Y nada más, y otra cosa, gran parte de las cosas que te pasan en la vida son tu responsabilidad y tu culpabilidad. Claro. No estés culpando a la gente. No estés culpando las circunstancias. No estés culpando a la vida. Sí, sí, habrá muchas desgracias, pero tienes la opción o morirte en la desgracia o salir adelante, güey, o llorar y levantarte, güey, o llorar y levantarte. O sea, no te puedes quedar hundido, sumergido.
O sea, este, y solamente con un coach es aceptar que quieres estar mejor.
Tú quieres ser mejor, que va a ser la solución a tus problemas. Te va a dar guías nada más. Tú tómalo como tú quieras. Mira, por ejemplo, otra cosa que fue clave en mi vida es, pero la gente lo ve como gasto y al final es una inversión porque te retribuye. Tú tienes que tener tu equipo de trabajo, claro, tú tienes que invertir en tu equipo de trabajo, tus research, tus community managers, tu producción. Tú tienes que invertir y te va a retribuir más. Claro, no lo puedes hacer tú solo.
No, necesitas un equipo.
Necesitas un equipo. Y había un libro muy bueno que se llama Empowering Yourself, que era un ex CEO de IBM, que decía: delega, supervisa y corrige. Delega, supervisa y corrige. No lo hagas todo tú, güey. Claro, no lo hagas todo tú, güey. O sea, este, uno de los temas que platicaba con uno de mis coaches es cuestiones de productividad, no, no puedes abarcar todo, abarca lo importante. ¿Para qué vas a abarcar cosas que no son importantes, irrelevantes? Pero hay gente que quiere abarcar todo. Por ejemplo, había una empresa que un día quería atender satisfactoriamente a todos sus clientes, y los clientes pequeños son los que más problemas le daban. Y un día dijeron: güey, ¿cuánto invertimos para la operación? 2 pesos. Si atendemos a todos nuestros clientes, ¿cuánto ganamos? 100 pesos. Y si solamente atendemos a los grandes, ganamos 80. Chingue su madre, ganamos 80. Claro, porque los que te sumaban 20 pesos también te costaban más, también era un problema. Quédate con lo importante, enfócate en lo No abarques todo solamente lo importante. Maximiza.
Aprenda a soltar. Porque la gente quiere ser todo.
La gente quiere hacer todo. Sí, sí, sí, sí, sí, sí.
No pasa por él, no es el cuello de botella de su vida.
Tuve la película del padrino, o sea, cuando ya era el padrino, él mandaba hacer las cosas él solo hacía lo importante, las reuniones, las juntas, eso hacía el padrino. Le chingó años para llegar a ser padrino, pero cuando eres el padrino delega, tiene respeto, claro. No hay resultados, corrige. ¿Cómo va? Supervisa. ¿Cómo van las cosas? Van mal, corrige, cambia. Pero ya cuando estás en una posición de poder, sería improductivo irte a hacer el trabajo de los escalones más bajos. O sea, sí tienes que aprender a hacerlos, pero ya cuando estás arriba ya delega, carajo.
Total, entrenarlos bien. Oye, pues muchas gracias por la parte de acá. Espero que en unos meses va a ser otro revolucionado y pues tengamos un segundo capítulo, ¿no? Perfecto. Oye, vas a Qatar.
Vamos a Qatar, a Qatar y a catar vinos.
Oye, rápido, ya ahora sí, última, porque se viene una.
Un sartecillo, como diría Lucía Méndez.
Este, a Tata, y cómo es que nos vaya al mundial.
Pues el Tata está en su zona de confort, vive en Argentina, dirigió el Barcelona, dirigió la selección. ¿Qué le motiva dirigir a México? Sabe que no va a ser campeón del mundo, sabe que no va a llegar a semifinales, sabe que no va a llegar a cuartos de final. O sea, que el objetivo sería para cumplir como los demás el cuarto partido, no el quinto, el cuarto partido. Entonces él ya se casó, no tiene hambre. No, yo no lo veo con hambre. Uno, sí le duelen las críticas, porque ya me enteré que le duelen las críticas, que sí se enoja. Y hace una cosa que es debatible. En tus grupos de trabajo, una pregunta es: ¿necesitas a la gente eficiente o la más leal? Porque no siempre la más leal es la más eficiente, pero hay personas que prefieren la lealtad. Tienen miedo de que gente eficiente los vaya a traicionar, claro, les vaya a causar un problema. Él prefiere gente leal que no necesariamente genera tanta eficiencia. Claro, sí, él ya está casado con los mismos jugadores.
Ya, ¿crees que llama al Chicharito?
Creo que no, porque sí le causaría una, le causa la bronca en el grupo que le ha sido leal.
O sea, ¿crees que es el grupo el que está diciendo no lo llames?
Sí, totalmente. Hay grupos de poder. Es el grupo de Ochoa y Guardado, estaba el grupo de Chicharito del Ayun, claro. En su momento estuvo el grupo de Márquez con Osvaldo, estuvo el grupo de Cuauhtémoc, claro. Siempre ha habido grupos en todos los seres humanos, este, los grupos de seres humanos hay sus cotos, sus banditas, sus partidos. Eso es natural. Perfecto.
Pues vamos a ver cómo nos va en Qatar. Yo también voy a ir a Qatar, aficionado. Ahí te voy a ver, a ver si nos vemos ahí. Tú, a ti te pagan por ir y yo tengo que ir a pagar para que vaya, no, pero no pagas. Pues muchísimas gracias, creo que fue una conversación muy agradable. Y la verdad, pues, lejos de la carrera que tienes, pues la mentalidad que tienes, creo que dar muchos consejos también de mentalidad, porque es otra etapa todavía que la verdad hay mucho que aprender, no. Así que pues gracias y pues Te veo en el tope, en la cima. ¿Cuál es tu sueño máximo en ESPN para llegar?
Mira, es importante esa pregunta.
¿Un Mundial ya es lo de un top? ¿Narrar una final?
Creo que no es una sola cosa. Yo veo mi carrera como la de un boxeador, y este es el ejemplo que voy a dar. Un boxeador Consigue un título mundial, pero lo importante es mantenerse defendiendo ese título mundial. Entonces es no solamente obtener un título mundial de mi parte, sino defender mi título mundial todos los años, muchas décadas más. Ese es mi sueño, mantener siempre la defensa de mi título, total, de mi jerarquía, de mi posición.
Pues chicos, ya hemos llegado al final. Gracias por escuchar este episodio. Déjenme aquí en los comentarios qué invitado les gustaría que buscáramos, que estuviera aquí con nosotros. Y muchas gracias, Álvaro, por tu tiempo, yo sé que es valioso. ¿Te das un punto picante ahorita, no?
No lo digo, lo vamos a hacer.
Pues nos vemos en otro episodio.
Muchas gracias. Un abrazo.